15 enero 2021

Cuando un trumpazo no acaba en trompazo

  • He recibido una orden internacional de busca y captura contra usted, señor Fiz Arou. Al parecer las autoridades norteamericanas lo consideran uno de los posibles instigadores del asalto al Capitolio.
  • Eso es absurdo, señor juez, no me he movido de Kaskarilleira desde que empezó el confinamiento. 
  • Dígame la verdad, ¿colabora o ha colaborado con el trumpismo o tiene negocios turbios con el afamado personaje?
  • Señor juez, no vivo en un rancho de Kentucky, en un apartamento en Park Avenue o en una mansión en Beverly Hills. Sobrevivo en un piso destartalado y ruinoso en la calle Ozán, lugar sombrío y con mala fama de mi amada ciudad atlántica.
  • Pero usted es el responsable de haber traído del pasado, ocho neanderthales en su contenedor de basura transtemporal. Tenemos su declaración anterior en este documento.
  • Señor juez, yo salvé a aquellos neanderthales de la extinción de su raza. Intenté encontrarles una actividad productiva con escaso éxito y ante mi fracaso los entregué a las autoridades. Nunca imaginé que los recluirían de forma indigna en un parque natural. Grave error, siendo nómadas, no se sentían a gusto con las restricciones perimetrales, tanto del parque como de la Covid, y tomaron las de Villadiego.
  • ¿Y cómo fueron desde Villadiego, provincia de Burgos hasta Washington, distrito federal, señor Arou?
  • Lo de Villadiego es una expresión muy antigua de la lengua castellana, señor juez, debería conocerla. Ignoro como se marcharon hasta allende los mares, aunque me lo imagino.
  • ¿Qué se imagina?
  • Pienso que los trumpistas eran los cavernícolas más a mano después de que los nuestros salieron malparados cuando se atrevieron a desconfiar de la españolidad de mis chicos. (Otra vez, y sin querer ser pesado, te recomiendo la entrada de marras
  • Usted manifestó en su declaración anterior, que en el mitin a donde los llevó los llamaron "extranjeros de mierda y perroflautas".
  • Exactamente, señor juez. Para tener tan poca vista recibieron mucha tunda.
  • ¿Y por qué los americanos no fueron tan escrupulosos siendo de la misma ideología?
  • Ya sabe como son ellos para esas cosas, si hay que dar espectáculo fichan a cualquiera que lo garantice. Como promesas europeas para la NBA. 
  • Puede ser. El FBI nos ha informado de que sus neanderthales, fueron embarcados en un jet privado por un conocido conspirador norteamericano de extrema derecha, pasaron tres semanas de adaptación en un rancho de Nebraska donde aprendieron tácticas de rodeo, uso del rifle, lazo etc... para finalmente ser enviados a la capital federal formando parte de una de esas aguerridas y patrióticas milicias. Nadie se percibió de su ancestral condición.
  • ¿Le sorprende? No destacaban entre esa gente. Esos pirados ultras hablan de la decadencia de la civilización blanca, pero están contaminados por el mestizaje racial, la libertad sexual y no conciben la vida sin sus aparatitos tecnológicos, su comida vegana o su brunch del mediodía. En tiempos de Hitler acabarían en un campo de concentración por decadentes y pervertidos.
  •  Pues sus neanderthales se lo pasaron en grande. Hay vídeos en que aparecen con gorras y botes de beisbol dando golpes a diestro y siniestro. Un delirio. Llevaban cazadoras sin manga, camisetas a colores y pantalones ajustados.
  •  No he visto nada de eso.
  •  Han sido censurados por el Servicio Secreto Americano por temor de que se pensase que eran los Bigfoots y hubiese otra revuelta. Allí la gente es muy crédula y los neanderthales les son muy lejanos, prefieren sus monstruos domésticos.
  • ¿Pero si los han detenido tendrán que informar a la opinión pública?
  •  Se han escapado. Se cree que han sido reclutados por un grupo de Ángeles del Infierno y no se les ha vuelto a ver el pelo.
  • Los moteros estarán encantados de tener gente tan cañera dentro. Ahora mismo veo a mis chicos del pasado recorriendo las grandes praderas del Medio Oeste en sus satinadas choppers, con el viento en la cara y sin miedo a los trompazos de los mamuts.   

 

(Capítulo 52 de Kaskarilleira Existencial. Aquí están sus otras historias)

29 diciembre 2020

¿Y si repetimos el 2020 para que no quede tan deprimente?


 Apareció ante la Inspección Técnica de Años con gesto tímido. Llevaba  mascarilla FFP3 con válvula, gafas de protección sanitaria y bata de cirujano. Sus manos estaban cubiertas por guantes de nitrilo. Sin embargo debajo de tanto camuflaje era inconfundible.

  • Pase rápido - le dijeron -lo conocemos bien y no necesitamos mirarlo más a fondo.

Sorprendido, se irguió, miró al Alto Tribunal y balbuceó unas disculpas:

  • No era mi intención ser un año tan nefasto.
  • Nefasto e irremediable.
  • Quizás pueda hacer algo.  Si me repito, siendo otra vez 2020, no quedaré como un año tan deprimente.
  • Nunca se ha visto tal cosa.
  • Pero el 2020 es un número bonito y quizás podría ser interesante que existiese un 2020 bis.
  • Lo sentimos, 365 días es el plazo establecido y modificarlo solo traería mayores trastornos.
  • Antes del calendario juliano e incluso del gregoriano no había tantas rigideces.
  • Todo ha cambiado desde entonces. La interconexión entre tiempo y vida es muy intensa y no podemos interferir en ella. 
  • Pero podrían hacer algo antes de dejarme ir a los almacenes de la historia con tan mala imagen.
  • Olvídelo, el 2021 está preparado para salir de su vaina temporal y usted ya ha agotado su momento. ¿Algo más que comentar?
  • Qué conste que he hecho lo que he podido teniendo en cuenta la herencia recibida. 
  • Eso nos suena familiar, pero ya no vale como excusa.
  • Las desgracias las ha traído la especie humana no yo, que solo soy un contenedor.
  • Disculpas.
  • Es que es así. Llaman demasiado la atención los asuntos terribles, casi siempre venidos de otros momentos, pero las cosas han seguido su rumbo. No se ha interrumpido el ciclo de la vida y las olas del mar siguen besando las arenas o acariciando las rocas en  vez de escapar asustadas más allá de la estratosfera. Mucha tristeza dicen, pero las mareas siguen su curso y no se han desbocado.
  • ¿Pero quién va a pagar los platos rotos?
  • No es mi problema, yo ya me voy. 
  • Primero quiere remediar el mal hecho duplicándose a si mismo y ahora no asume sus responsabilidades ante tanto desgracia, tristeza y dolor que deja atrás.
  • Ustedes me han dicho que no puedo seguir, por lo tanto mis responsabilidades acaban el 31 de diciembre a las 23 horas 59 minutos y 59 segundos.  
  • Quiere eximirse.
  • Mi única obligación era darle continuidad a la vida. Lo he hecho y me largo. Me han invitado a una fiesta de despedida y tengo que ir antes del toque de queda.
  • No se fíe, hay muchos que le tienen ganas y quizás no sean muy cordiales.
  • Seguro que son amables y cariñosos, no pueden librarse de mí y en definitiva, tienen la seguridad de que no me van a volver a ver. Despídanme del 2021. Le deseo mucha suerte, no sabe lo que le espera.

11 diciembre 2020

El coronel ya tiene quien le quiere

Está lista. A punto de entrar en combate, Lourdes Caro mira la cajetilla de cigarrillos mentolados que le ha regalado su pariente del estanco. Será de los últimos que se fume. La Unión Europea los ha prohibido. La Unión Europea siempre cuida la salud de sus ciudadanos. 

Se sonríe, le echa una última calada al pitillo y lo lanza con destreza a la papelera. Al segundo, las puertas abatibles del vestuario masculino se rinden al impacto súbito de su poderoso trasero. Pertrechada con sus armas más mortíferas -fregona, cubo, lejía, detergente y paños de todos los tamaños- entra en el recinto más odioso del Club Social, Recreativo, Deportivo y Militar El Talón en Posición. Una vez más da unos traspiés ante aquel repulsivo tufo, mezcla de sudor enfriado, perfume de marca, colonia barata, desodorante y agua estancada. Han pasado siete horas del cierre de las instalaciones, pero la masa viscosa sigue ahí, delante de sus ojos, dispuesta a arrastrarla a un infierno morboso y putrefacto donde será devorada por un enjambre enloquecido de testosteronas marciales. Agarra el palo de la fregona y se pone de puntillas para abrir los dos mínimos ventanucos del techo. La niebla condensada no se desvanece y Lourdes, atacada por los nervios, empieza a lanzar manotazos a diestro y siniestro.

  • ¿Y eso?

Cree haber percibido un movimiento detrás. Se da la vuelta y se queda petrificada. Hay un tío en bolas al otro lado del espejo que cubre la línea de lavabos. No hay duda, un tipo pálido y tiritante permanece en ese lugar agitando tristemente la mano izquierda en esmirriado saludo, mientras que con la derecha esconde y sujeta sus partes pudendas. 

  • ¿Qué coño hace usted ahí a estas horas? No me gustan los exhibicionistas. Además ¿por qué solo aparece en ese lado del espejo? 
  • Per..perdone la incoherencia de la situación, soy el coronel Modorra. Solo estaba echándome crema y mirándome cuando... 
  • Ya, es uno de esos tipejos enamorados de su cuerpo serrano. Da asco, pelado como un bebé pasando de los cincuenta. Además está hinchado como un pavo sacado del horno. A saber que potingues y pastillas se mete encima. 
  • Un respeto, señora, exijo el tratamiento que corresponde a mi rango.
  • ¿Un tratamiento de belleza quizás?
  •  No, señora, soy coronel y por tanto se me debe tratar como señoría.
  • Pues bien, señoría, parece mentira que siendo tan coronel sea un pichafría, aunque quizás no sea el mejor momento para comentarlo después de pasar tantas horas en cueros.
  • Un respeto, señora.
  •  Un respeto, leches. Yo soy la limpiadora y ya va siendo hora de que ustedes respeten a los civiles. Claro, como viven en su burbujita cuartelera alejada de la gente normal, se les ocurren ideas peregrinas. Y la suya al menos es una bobada y no parece sangrienta.
  • Bueno no hago mal a nadie, pero el espejo... 
  •  El espejo se lo tragó. No es un espejo disciplinado, merece unos meses de arresto. Quizás en una prisión militar.
  • ¿Cómo ha sabido que me tragó? Hizo gluppp como un desagüe y me absorbió para dentro. Estaban a punto de cerrar y solo quedaba yo. Nadie se enteró hasta ahora. 
  • No se habrá aburrido. Ha tenido tiempo de sobra para seguir contemplándose y el espejo se habrá sentido inmensamente feliz de tener un coronel preso de su amor. 
  • ¿Qué dice? 
  • No sea tonto, hasta un niño puede imaginar que el espejo al ver que se asomaba tanto, ha pensado que se sentía atraído por él y como suele pasar, se ha enamorado a su vez. Al ser un amor correspondido, ha decidido traerlo a su lado. 
  •  Eso es un disparate, una calumnia, no había oído nunca una barbaridad semejante. Soy un hombre casado, católico y alejado de extrañas aberraciones. Haga algo y sáqueme de aquí, es una orden. 
  • ¿Una orden? ¿Usted  se cree qué puede disponer de mí solo porque lleva unos galones en la bocamanga? No voy a hacer nada, no estoy bajo su mando. Bastante tiene una con levantarse a las cinco de la mañana para limpiar sus mierdas. Además tengo la costumbre de no meterme en ajenos amoríos. Ya tengo bastantes con los míos. Abur. 

 


20 noviembre 2020

Momento humillante del déspota arrogante


El hombre más arrogante del mundo pasó corriendo a mi lado. Tenía una cita ineludible a las 10.55 en el hoyo 7 de su propio campo de golf "El Cobijo del Pijo". No había nada extraordinario en ello. Al menos para un conejo blanco de ojos rosados y solitario como yo que tiene su madriguera en aquel privilegiado lugar. Tampoco me pareció muy extraño  oír que el tipo,  tras consultar su reloj de bolsillo, soltó un "Dios mío, voy a llegar tarde". Un legendario pariente mío dijo lo mismo en un relato humano antiguo y ahora es un mantra conocido y practicado en toda la comunidad conejil. Además hay que entender que es ineludible ser puntual cuando uno está citado con el presidente de Kaox International (KAIN) en persona. No valen excusas, aún siendo el déspota más arrogante del mundo.

Había venido solo. Tras dejar su carro eléctrico abajo, subió pesadamente hasta la loma coronada por un grupo de acacias. Al llegar, se sacudió el sudor con un pañuelo de seda con sus iniciales y decidió esperar orgulloso a su  interlocutor apoyado en un lujoso palo de titanio, mirando al green. Al segundo, se oyó un ruido procedente del búnker. Se había formado un remolino en la arena. Instantáneamente salió a la superficie una plataforma metálica negra semejante a un ascensor, brillando al sol de la mañana. Se abrió una puerta. Salieron dos moles humanas trajeadas, equipados con AKS-74U, cascos en las orejas y gafas oscuras. Detrás apareció un tipo pequeño y rubio que tras hacer visera con su mano, localizó a su presa con la vista. Luego caminó hacia la loma con andar tranquilo, confiando en los guardaespaldas que iban detrás con sus armas apuntando al cielo.  

Al encontrarse, los dos hombres principales se ajustaron las mascarillas y entrechocaron los codos. Aprovecho para escribir que no entiendo este súbito cambio de costumbres en la especie humana. Llevo mucho tiempo observándolos, estudiando sus gestos y actitudes, y no logro comprender lo que les ha pasado. ¿Se habrán vuelto humildes? Y sobre todo, ¿seguirán cazando y comiéndose a mis desafortunados parientes? Los miembros de la comunidad interconejil no hemos resuelto aún esta vital incógnita. Tendremos que hacer un congreso o seminario sobre el tema.

Tras los saludos de rigor, el hombre más arrogante del mundo le lanzó algún reproche al tipo bajito usando su acostumbrado estilo despótico. Este, ni se inmutó. Miraba al otro, de abajo arriba, con mirada gélida e hiriente, tan mortífera como un balazo de escopeta en el vientre de alguno de mis congéneres. Su respuesta fue corta y hostil. El hombre más arrogante del mundo se puso algo más colorado de lo habitual y tartamudeo al contestarle con tono suplicante. El presidente de Kaox International (KAIN) repitió literalmente su respuesta anterior. El hombre más arrogante del mundo se arrodilló y se convirtió en el hombre más suplicante del mundo. El otro no se mostró conmovido, dio media vuelta y bajó por la loma acompañado de sus matones. El hombre más arrogante del mundo se quedó chillando arriba mientras observaba como los otros se metían en el ascensor y desaparecían bajo la arena del búnker.
Mientras me alimentaba con un poco más de heno, me sientan fatal las zanahorias, vi como el hombre más arrogante del mundo se recomponía el traje, se atusaba el pelo y ponía su tradicional cara de asco antes de bajar  hacia donde tenía el carrito eléctrico. Corrí y llegué antes que él. Aquel tipo no me gustaba nada e hice lo único que está al alcance de un vulnerable conejo frente al déspota más arrogante del mundo.

06 noviembre 2020

La proeza singular de un empleado ejemplar

  • ¿Qué hace usted aquí, Modesto?  
  • Trabajando, señor director, como todos los días. ¿No querrá que me quede en casa en tiempos de pandemia?
  • Pero Modesto, usted ya no tiene trabajo. 
  • ¿Me manda al paro? ¿También me va a echar a mí después de regalarle a esta empresa 30 años de mi vida? 
  • No es eso, el problema es que...a ver como se lo digo. Usted no necesita trabajar porque...
  • ¿Quiere que me acoja a un ERTE? Pues no será  mucho con la miseria de sueldo que me paga. Prefiero seguir siendo ese  "empleado veterano y competente que tanto ayuda a la empresa" como usted me dice. No es ningún premio volver a casa con esa paga y sin saber hacer otra cosa que currar.
  •  E...es que tampoco puede ir a su casa.
  • Pues acláreme que va a ser de mi vida, ya que lo sabe mejor que yo. 
  • Mi buen Modesto, me veo en la penosa tarea de informarle de que el viernes pasado fue encontrado muerto en este despacho por la señora de la limpieza. Hacía dos horas que había acabado la jornada pero al parecer usted tenía algún asunto pendiente que resolver. Se levantó su cadáver con suma precaución por lo del Covid y se le llevó al tanatorio. Esta mañana se celebró el entierro. Justamente acabamos de venir de esa ceremonia y me he acercado hasta aquí porque vi luz debajo de la puerta.
  • Vaya contrariedad. ¿Y qué voy a hacer ahora? No se me ha perdido nada en el cementerio. Me falta experiencia como difunto. Como le he comentado, solo se me da bien esto.
  • A decir verdad, es una situación embarazosa. ¿Les gustaría seguir trabajando?
  • ¿Cómo, aquí? Pero si estoy muerto...
  • Solo lo sabría el equipo directivo. Eso sí, tendríamos que poner su despacho en un lugar más discreto. Quizás en el sótano.
  • ¿Y qué tipo de gratificación recibiría por seguir empleado con ustedes?
  • ¿Le parece poco contribuir al bienestar de la empresa sin tener que someterse a las habituales limitaciones a los que estamos sometidos los seres corpóreos?
  • Eso es muy etéreo.
  • Querido Modesto, usted ya es etéreo y no necesita vulgares gratificaciones físicas. ¿Para qué necesita el dinero si está muerto? No necesita comer, ni tener un hogar. Tampoco necesita el  coche, comprar una lavadora o pagar la carrera de sus hijos. Por supuesto, se acabaron los planes de futuro porque su presente es ya su futuro. Además viajar va a ser un chollo, ya que en un plis plas puede ir a cualquier parte.
  • ¿Usted cree?
  •  Eso es lo que he visto en esas películas sobre espectros y seres de ultratumba. Me parece que aquí los únicos beneficiados serán ustedes que no tendrán que soltar un euro. 
  • Modesto, por favor, le ofrezco algo mucho mejor que las caducas recompensas físicas. Le ofrezco ser útil. Un difunto útil a la sociedad que no perderá el tiempo arrastrando cadenas, recordando pasados agravios y asustando a los vivos. Una ocasión de primera para un difunto novato.

21 octubre 2020

Papá, no quiero ser gurú

Mi padre me llamó al garaje y me hizo sentar en un sillón cochambroso que había comprado en el mercadillo de los domingos. A falta de otras virtudes, pretendía que la familia reconociese su maravilloso olfato para descubrir deslumbrantes gangas entre la mierda. En realidad era algo hipócrita, ya que no tenía valor para exponerlas a la vista en los opulentos salones de nuestra fastuosa mansión familiar. 
  • Te he hecho venir aquí, porque espero que me digas de una santa vez que pretendes hacer con tu vida. 
  • ¿Y para eso me traes al garaje? Eso es muy cutre.
  • Jacobo Guzmán, no estoy para coñas.
  •  Papá, te lo he dicho en varias ocasiones: quiero trabajar en tu grupo de empresas. Con ellas has adquirido fama y fortuna
  • Esas son bobadas. Con dos hijos en la pomada tengo bastante. Eres el último y como tal, tanto tu madre como yo, hemos depositado en ti nuevas esperanzas. 
  •  No os podéis quejar, a mis hermanos les ha ido bien. El mayor aprobó las oposiciones y ya es un alto funcionario en la Junta. Además le han ofrecido un puesto relevante en las listas electorales del partido. 
  • ¿Y crees que me salió gratis que esté donde está?
  • El segundo no ha acabado arquitectura  pero ya  es el director en una de tus filiales inmobiliarias.
  • ¿Funcionario, arquitecto, político, promotor? Aspiras a bien poco ¿Qué mérito tiene aprobar una oposición cuando el tribunal es amante de las prebendas o blando para el chantaje? Por otro lado, cualquier idiota puede llevar una empresa o triunfar en política si cuenta con la influencia adecuada. Yo quiero para ti algo distinto. 
  • Tú empezaste una carrera. 
  • No tuve opción. Tu abuelo me puso entre la espada y la pared y me matriculé en una Escuela de Negocios, pero  aprendí trapicheando con mis compañeros, no recurrí a las chorradas que aquellos petulantes idiotas querían enseñarme.
  •  ¿Y cuáles son tus planes? ¿Quieres prepararme para presidente?
  •  Bah eso ya no tiene interés, somos nosotros quienes manejamos el tinglado. Quiero algo más espiritual para ti. Algo con  suficiente capacidad de seducción como para manejar las mentes del rebaño.
  • ¿Pretendes que me haga publicitario o que me contraten de ejecutivo en alguna de esas empresas tecnológicas que dirigen el mundo? 
  • No, nene, lo que necesitamos es un líder religioso en la familia. 
  • Te lo juro, ni de coña vas a conseguir que me hago cura. ¿Vale? Aunque luego me hagas arzobispo.
  • Tranqui, serás gurú. ¿No sé por qué pones esa cara de sorpresa? Eso es garantizarse un futuro de verdad y tener un poder sin límites. Serás rico, te adorarán las multitudes, fijarás las normas y ritos que más te gusten, accederás al patrimonio de los idiotas adinerados que te sigan y encima tendrás mucho sexo. ¿Hay algo mejor? 
  • Pero yo no sé si tengo carisma, papi, y nunca fui bueno en filosofía ni en religión. Además...
  • ¿Además qué? ¿No quieres llevarle la felicidad a los bobos usando una doctrina de tu invención? ¿No te mola tener un ejército privado de matones y abogados que te puedan proteger de los traidores y de las mentiras de los medios?
  • Es espeluznante, de verdad; pero aunque soy fotogénico, no sé que tal me quedaría la barba de santón y la túnica.
  • No te preocupes, lo tengo todo montado. He hablado con un tipo muy experimentado que lleva muchos años en este negocio, solo quiere llevar la pasta y dirigir en tu nombre el cotarro, pero si es un pesado lo acusas de hereje y te lo cargas cuando seas todopoderoso. 
  • Papá, no sé si daré el tipo. Soy muy dubitativo, se me da mal soltar sentencias, aforismos y moralejas.
  • Contarás con el asesoramiento de nuestro departamento creativo y de nuestro gabinete de prensa. 
  • Pero necesito una revelación que me venga de...de alguna parte. Una luz en el camino de mi existencia.
  • Te hemos preparado el refugio de un anacoreta famoso que vivía encima de unas rocas y hacía escultoras de piedra. Allá pasarás unos meses hasta que te vuelvas místico. Si es necesario te dejaremos a pan y agua.
  • ¿Pasando frío, en taparrabos y sin conexión a Internet?
  • Tendrás un refugio acogedor y espacioso debajo de la chabola; con servicio exclusivo, pero solo lo sabremos unos pocos.
  • Papá, lo que me pides es todo un compromiso para una persona acostumbrada a los placeres de la riqueza.
  • Hijo, sé sincero ¿no te atrae ser patriarca de una secta milenarista de las que hacen yoga y bailan danzas religiosas lanzando pétalos a diestro y siniestro mientras proclaman tu nombre como un mantra?
  • Bueno, no sé,  ¿Seguro que hasta habéis pensado en el nombre de la secta y como me llamaré yo mismo?
  • Hemos barajado muchas opciones, pero nos hemos inclinado por llamarla Círculo de los Suicidas Perezosos y a ti Krapp, el Doctor Krapp. ¿A qué te gusta?😊

01 octubre 2020

Don Quijote se recupera en el hospital

  • Este es el paciente del que le hablé, doctor. Ha chocado con su caballo contra la pala de un aerogenerador. Tras examinarlo tiene cuatro costillas y el fémur izquierdo en la región intertrocantérica fracturados. Además, como ve, tiene diversas erosiones en la cara. No apreciamos lesiones internas. 
  • No sé si la he oído bien. ¿Se ha estrellado contra un aerogenerador? 
  • Tal cual, el caballo quedo ileso porque pudo esquivar la pala antes de ser alcanzado.
  • ¿Podría ser un intento de suicidio?
  • No lo sabemos, puede que se haya lanzado hacia delante con lo que parece una lanza, varios fragmentos rotos así lo sugieren.
  • ¿Han podido hablar con él? 
  • Está en estado de shock y lo hemos sedado. Desde que entró en Urgencias solo dice frases inconexas que no logramos descifrar. 
  • Todo esto que me cuenta me resulta extrañamente familiar, debo tener un déjà vu. ¿Cómo se llama el accidentado?
  • Espere, que miro su expediente. Aquí está.  Los datos nos lo has dado un tipo bajito y rollizo vestido a la antigua que salió corriendo cuando le solicitamos más información. El paciente se llama Alonso Quijano es propietario agrícola y viene de La Mancha según nos comentó.
  • ¿Cómo de La Mancha? ¿De qué lugar de La Mancha?
  • No lo sabemos, el tipo bajito dijo que no quería acordarse del nombre del lugar. Fue entonces cuando tuvo esa reacción sorprendente. Dio media vuelta y se largó corriendo de forma ligera a pesar de su peso. Avisé a un enfermero que salió tras él, pero el individuo ya estaba muy lejos, arriba en el monte azuzando  a un burro que más parecía un caballo de hipódromo.
  • Es todo muy extraño y la cara y el nombre del paciente me siguen pareciendo muy cercanos. ¿Hay algo más?
  • El tal Quijano llevaba puesto una especie de armadura oxidada. Nos costó Dios y ayuda quitársela porque no dejaba de golpearnos con los puños llamándonos "hideputas" "bellacos" "malandrines" y otras cosas por el estilo. Por si no tuviéramos bastante con el covid ahora tenemos que soportar a gente que se le ha ido la olla.
  • Quizás el covid tengo algo que ver con ello. Déjeme con el enfermo que parece que se está despertando.
  • ¿Es usted el maligno encantador que me tiene aprisionado en este lecho y dentro de esta alcoba extrañamente blanca aunque repleta de artilugios diabólicos que oprimen mi cuerpo? Sea valiente, quítese la máscara que no puedo ver su cara.  
  • No es cuestión de valentía, soy el doctor, estamos en plena epidemia y debemos protegernos.
  • ¿Peste en el territorio de los encantamientos? Pues como sabrá, doctor, para protegerse de la peste se necesita un equilibrio entre los cuatro humores del cuerpo. Yo estoy a salvo de ello, hace meses que no me lavo y no hay espacio para que entren las miasmas.
  • Oler le huelo mucho, a mi pesar, y entiendo que es usted un negacionista, pero recurrir a gente como Hipócrates o Galeno me resulta excesivamente arcaico; aunque claro, hoy en día con las redes sociales hay gente para todo.
  • Sepa vuestra merced, que si reniega de esos grandes sabios demuestra ser un ganapán pelarruecas indigno de su profesión.
  • Quizás.
    Enfermera, hay que trasladar al paciente a la planta de psiquiatría, que lo coloquen al lado de nuestro amigo Gramsci
  • ¿Gramsci?
  • Sí,  le llaman así, porque al parecer se le fue la cabeza tras leer los 32 cuadernos de cárcel de Gramsci y los libros de todos sus comentaristas posteriores.
  • Madre mía, menuda indigestión, son muchos libros.
  • Y tanta, fíjese que quiso montar un bloque contrahegémonico de pacientes que haga frente al bloque hegemónico psiquiátrico. Ahora ha aceptado la inevitabilidad de la dominación sanitaria
  • Eso más parece de Michel Foucault y su obsesión por la locura y las clínicas.
  • No se le escapa una, pero se trata de un gramsciano pura sangre, sin mistificaciones postmodernas.
  • Truhán moderno y majadero antiguo, de villana y grosera tela tejido, echacuervos, corazón de mantequillas, ánimo de ratón casero, alma endurecida, pan mal empleado...
  • Venga, que se desmadra, Quijano. Póngale otro sedante y súbanlo ya, que hay mucho trabajo pendiente.
El gran Quino también tenía que contar su versión