10 mayo 2019

Dios es conejo y da consejo

En la soleada mañana de primavera las urracas, Pega y Pica, retozan alegremente entre las copas de una fila de cipreses. Abajo, en el viejo camino del cementerio, tres ovejas llegan al montículo donde el célebre conejo Paolo ha montado su consultorio.
  • Ese es el cortejo nombrado por el rebaño para pedir consejo a Paolo Conejo.
  • Entonces volemos hacia ellos y escuchemos tan grata conversación, Pega
  • --------
  • Veeeee..nimos a pedirte consejo, Paolo Conejo, porque estamos pasando por un momento aciago y complejo.
  • ¿Os molestan los depredadores?
  • No solo nos molestan, nos martirizan sin piedad. Hay una pandilla de perros asilvestrados que nos ataca y nos masacra cada noche. Al atardecer, nos juntamos todas nosotras, unidas en la lucha y balamos juntas, pero no causa el efecto deseado. Esos depravados aprovechan traidoramente cualquier descuido para llevarse por delante a alguna compañera
  • Es cierto lo que dice Agripina. Gritamos unidad, unidad, pero siempre hay alguna despistada que anda a su rollo y se separa del grupo.
  • Luego esos desalmados se la zampan en un periquete ante nuestros propios hocicos.
  • ¿Te acuerdas de la pobre, Josefina, con su voz cantarina? ¡Qué bien balaba, la condenada!
  • Pero no olvides que se volvió muy individualista y orgullosa. Creía que como cantaba bonito y tenía pellejo de oveja negra podría ir a su bola a salvo de esos canallas. 
  • Malditos asesinos y lo peor es que están compinchados con los perros pastores que en vez de defendernos, comparten su botín.
  •  Eso no lo puedes decir, Proserpina, no tenemos pruebas que lo acrediten.
  • ¿Entonces quién deja el aprisco abierto por la noche? Si al menos tuviéramos un burro. En el rebaño vecino, con un simple burro,  ahuyentaron a los depredadores. Aquí no hay voluntad de cambio.
  • Proserpina, con tus extravagantes ideas te haces indigna de nuestra posición gregaria y servil. De seguir así, serás carne de tragón.
  • Basta ya, he oído lo suficiente. Os voy a decir algo que cambiará vuestras vidas. Cada una de vosotras es un ser único y especial. Un ser definitivo sin el cual el universo no tendría sentido.  Cuando os debilitáis y perdéis vuestra esencia, llegan los depredadores. Cuando miráis para afuera en vez de mirar a vuestro interior, llegan los depredadores. Cuando escapáis de vuestro yo profundo y buscáis respuestas en la superficie del rebaño, llegan los depredadores. Los depredadores existen porque vosotros los llamáis a través de vuestras flaquezas. Los depredadores sin el instrumento para vuestro cambio. Si vencéis vuestras debilidades, los depredadores desaparecerán para siempre.
  • ¿Esta seguro de lo que dices, maestro Paolo? ¿Si cambiamos nuestra actitud los depredadores desaparecerán de un plumazo? ¿No necesitaremos burros ni perros pastores no traidores?
  • Sí, con el poder que emana de vosotras se puede vencer cualquier obstáculo. Cualquiera. Es palabra de Paolo Conejo. `
  • Beee...ndito seas, maestro. Nosotras somos accesorias pero tú eres inmanente. Tu palabra de ley porque nace de una fuerza interior que vence a las trampas de la razón y  ya sabes que las ovejas no somos nada razonables. Ahora estamos aleccionadas y bien dispuestas.
  • Pues nada, dejad vuestros obsequios a la vista, cerca de la entrada de la madriguera. Tengo muchas consultas en el día de hoy y hasta muy entrada la noche no podré ir a recogerlos. Seguid vuestro camino, chicas y que éste sea el de la felicidad recobrada.
  • --------
  • ¿Eso es todo, Pega?
  • Eso es todo, Pica. Dentro de poco llegará una delegación de abejas víctimas de las avispas asiáticas. Ayer, por ejemplo, vinieron hasta cinco especies diferentes de mariposas amenazadas.
  • ¿Así, todos los días?
  • Sí, Paolo Conejo es ya toda una eminencia entre los animales desvalidos.
  • ¿Pero también vienen los carnívoros y el resto de animales dañinos? ¿Lobos, zorros, perros salvajes, milanos etc..?
  • No, esos no necesitan ayuda; se bastan por si mismos, no hay quien les hostigue y están muy bien hay arriba en lo alto de la escala biológica.
  • Pues a mí ese Paolo Conejo no me gusta nada. Es orgulloso y narcisista. Les trata de forma arrogante como si no fueran nadie, aunque luego les diga que son importantes. Casi parece un dios para esos animalitos precarios.
  • Esa es la clave, comportarse como un dios distante. Parecer un maestro lejano. Un guía en la niebla. Un profeta con una linterna buscando la revelación. Un predicador de frases irrefutables. Un líder que parece más sabio porque aparenta vivir en un plano superior.
  • ¿Y vive en un plano superior?
  • Quizás se lo crea, quizás solo sea teatro. ¿Necesidad de distinguirse, necesidad de reconocimiento? Sentirse elegido debe ser reconfortante, no sentirse solo uno más de la manada.
  • Pero no ofrece soluciones concretas y reales. Paolo Conejo solo suelta vaguedades, consejos que valen para cualquiera en cualquier momento.  
  • Es un dios conejo y da consejo. ¿Qué más pueden pedir seres desvalidos que creyendo buscar una respuesta, solo están pidiendo consuelo?
      

19 abril 2019

La rebelión de las heroínas de cuento

A las 8 cierran la biblioteca infantil.
A las 8.35 el vigilante nocturno comienza su ronda por el colegio vacío.
A las 8.57 abre la puerta del salón de lectura, enciende las luces, se dirige hacia el cuadrado de cojines y recoge un libro con forma de abanico caído en el suelo, luego lo coloca encima de la mesa semicircular que preside la sala, apaga las luces y se va.
A las 9:45 se escucha un leve murmullo en la sala a oscuras. Pasado dos minutos, en la sección amarilla, la de los pequeños, se enciende una luz sobre un libro verde de lomo gastado. 20 segundos más tarde y siete ejemplares más allá, en la misma balda, se enciende otra luz encima de un ejemplar azul oscuro.
Dos minutos después toda la zona de libros con tejuelo amarillo destella en una fosforescencia ambarina que ha contagiado incluso a algunos volúmenes de la zona azul, la destinada a los niños de entre 7 y 9 años.
A las 10 en punto de la noche, una masa brumosa y espesa abandona las estanterías y se posa en las colchonetas de lectura.
  • ¿Estáis todas o hago recuento?
  • No hace falta, Caperucita, creo que estamos al completo.
  • Te lo he dicho muchas veces: no me llames Caperucita. No soy una niña, llevo varios siglos en leyendas. Si lo haces, te llamaré Cenicienta que siendo princesa jode mucho.
  • Bueno puedes llamarme,  Cindy, yo te llamaré... ¿Cómo debe llamarte? ¿La chica de la Capuchita Roja?
  • Ni una coña más o te recordaré que eres princesa por culpa de unos putos zapatos y unos pies deformes de tan enanos. Lástima que no te salieran callos.
  • Venga, chicas, control, que venimos aquí por cosas serias. Ya sabéis que hay una campaña contra nosotras.
  • ¿Qué pasa, Ariel, nos acusan otra vez de corromper a los niños con historias libidinosas y obscenas?
  • No, ahora les preocupa que perpetuemos los roles de género en nuestras historias. Las chicas, o sea nosotras, al parecer somos sumisas y pasivas en ellas y al parecer nuestro único objetivo en la vida es que un príncipe azul liquide a los villanos y nos salve el pellejo.
  • No entiendo nada. ¿Encima de manejar a siete enanos zopencos y convertirlos en ciudadanos limpios y respetables tengo que ponerme a matar dragones? ¿Para que coño queremos a los papanatas de los príncipes si no se encargan de hacer el trabajo sucio? 
  • Idiotas, con lo que cuesta aguantar a la abuelita desde que se la zampó el lobo.
  • Ya te lo dije, métela en una residencia.
  • Para mí que detrás de todas estas censuras está el Sindicato de Malvadas de Cuento. ¿Tú que piensas, Aurora? ¡Aurora, despierta!
  • Humm. ¿Qué pasa?
  • Bella Durmiente, estamos debatiendo si puede ser verdad que las heroínas de cuento somos sumisas y sufridoras como dicen las mentes bienpensantes de ahora.  También estamos deliberando si detrás de esa idea pueden estar las maquinaciones de nuestras villanas, vaya como tu archienemiga Maléfica.
  • Humm. Lo cierto es que las chicas en estos tiempos prefieren ser brujas a ser princesas. Es lo chic, lo guay, lo que mola, como dicen nuestros lectores.
  • No lo entiendo, sencillamente no lo entiendo. Las malvadas de los cuentos son desagradables y a veces repugnantes porque representan valores negativos: codicia, ambición, vileza, egoísmo, deslealtad... Fijaos lo que nos hizo aquella tiparraca a Hansel y a mí misma. ¿Por qué gustan tanto?
  • Es que los valores positivos son tan ...tan sumamente aburridos. 
  • Por favor, Alicia, no frivolicemos que estamos en peligro de extinción y si les dejas, son capaces de mandarnos a la hoguera.
  • Cerillera, no te pongas tan trágica que ya sabemos lo que nos jugamos.
  • Hacedme caso que yo de fuegos y tragedias invernales entiendo un rato.
  • Entonces, chicas, tomemos una decisión antes de que venga el vigilante.
  • Larguémonos, tenemos que dejarlos con sus chorradas. Si desprecian lo que la cultura popular construyo durante siglos, si no se enteran de que en esas historias las chicas somos activas y poderosas no se merecen nuestro respeto y nuestra presencia.
  • ¿Pero que vamos a hacer?
  • Cogeremos el primer vuelo al País de Nunca Jamás y no volveremos mientras ellos no pronuncien la frase mágica. 
  • ¿Pero cuál?
  • Díselo, Campanilla, tú la conoces.
     

29 marzo 2019

Saturación en la fábrica de miedos

  • Oiga, ¿es ahí la fábrica de miedos e intrigas? 
  • Para servirle. 
  • Buenas noches. Soy el conductor... productor... guionista... presentador... y supremo adalid de El Buque del Misterio.
  • Capitán Bitter Jinetérez, que grato honor conocerle. ¿Qué desea? Ya sabe que me tiene a su entera disposición. Considéreme un miembro más de su tripulación.
  • Gracias... gracias, grumete. Pues bien... el objeto de mis dudas... el motivo de mi preocupación actual... el misterio sin resolver que me desconcierta y aturde... el asunto que me está poniendo de los nervios, a decir verdad..., es básicamente. ¿Cuándo, coño, nos van a enviar la remesa de miedo  y misterio que les solicitamos hace una semana? ¿Cuándo, leche? ¿Cuándo?
  • Caray, capitán, soy un gran seguidor suyo y nunca le había oído hablar con tan poco énfasis.
  • Para que vea..., hasta que punto... estoy cabreado... sí, señor... estoy cabreado.
  • Pues respecto a su envío va a tener que tener un poco de paciencia, estamos desbordados de trabajo. No podremos servirle el material hasta después de las elecciones generales.
  • ¿Cómo hasta después de las elecciones? Tengo... varios programas... antes de las putas elecciones generales. Se acerca la Semana Santa ¿Usted sabe, lo importante que es para nuestro programa... la Semana Santa?
  • Recurra a lo de siempre, ya sabe: los manuscritos del Mar Muerto para saber quién era Jesús; el liderazgo de María Magdalena o quizás su noviazgo con el aludido; la traición de Judas por sentirse un cualquiera entre tanto discípulo; la copa de la Ultima Cena entregada a José de Arimatea y convertida en el mítico Santo Grial. Yo que sé.
  • No... eso está muy visto. Necesito temas nuevos... Hay que acongojar a la peña... Mantenerlos tan atentos y expectantes... como para que no se vayan a la cama... y que de alguna manera... sigan viendo el programa... A pesar de los bloques de anuncios... cada 5 minutos de espacio... pero eso nos permite seguir en nuestra aventura...del conocimiento.
  • Todo un negocio, el misterio.
  • Y tiene que seguir siéndolo... Por eso necesito... Realmente, exijo..., las remesas actualizadas de miedo o intriga... Además las he pagado por anticipado, puñeta.
  • Lo siento, Capitan Bitter Jinetérez pero no damos abasto con tanto curro. ¿Usted sabe la que hay montada con la llegada de las nuevas hornadas de fachas, pseudofachas y filofachas? ¿Sabe cuantas peticiones tenemos por parte de sus adversarios políticos para que se activen todas las alarmas? Y los reaccionarios tampoco se quedan tranquilos. No, ni de coña, tenemos cientos de pedidos para meter miedo con  la matraca del izquierdismo, la inmigración, el separatismo o la dictadura de las minorías.
  • La mayoría de los  miedos políticos..., creo yo..., no han variado en décadas. Solo hay un cambio de postales... Unas veces se demoniza una cosa... en otras ocasiones, otra..., pero no hay auténtica variedad... Nosotros... En El Buque del Misterio... tocamos todos los palos... Recurra a las reservas de miedos e intrigas políticas que tienen en la fábrica... sin duda están a bien recaudo... Y si acaso... cambien los nombres a los productos para que no se note la cosa.
  • Siento defraudarle, Bitter, pero tendrá que esperar. Los políticos descubrirían la impostura porque se han vuelto muy tiquismiquis con la pasta y nos vigilan muy de cerca. La corrupción y todo eso ha hecho mucho daño al negocio del miedo. Menos mal que tenemos éxito con un producto tan barato como las fake news. Pero usted también podría hacer lo que nos recomienda: usar los viejos temas parapsicológicos. 
  • Están muy gastados... y la gente no los trata ya con la debida solemnidad... Nadie en sus cabales cree en ovnis, en extraterrestres y en abducciones... Nadie después de Expediente X y el puto E.T... Los fantasmas se han escondido... para no dar risa en un mundo donde todo es transparente, visible, luminoso... Nadie ve apariciones... porque todo el mundo está pendiente del móvil... Luego hay mucho estafador usando Photoshop. Aunque ni eso... ahora todo son selfies... enfocar el careto... y quitarse la pelusilla del propio ombligo... Demasiado ego como para fijarse en lo extraño... Lo extraño que hay en los otros.
  • Pruebe con las psicofonías, eso da mucho susto.  
  • La gente ya no está para ruidos raros... Si oye algo extraño,... cambia de canal o llama a la policía municipal... Nadie quiere escuchar nada que no haya escuchado antes... Y seguramente... confundirían los sonidos extraños... con un nuevo sonido de su celular. 
  • Da mucho miedo todo ¿no?
  • ¿Lo han fabricado ustedes?
  • ¿El qué?
  • El miedo que hay en todo.
  • No, no trabajamos esa línea de producción. Es demasiado corriente y está al alcance de cualquiera. Solo hay que mirar hacia afuera.

13 marzo 2019

Caza o cuadra para varones

  • La situación en nuestras granjas de inseminación es crítica, Divina Farona. Si la cosa sigue así, nuestras reservas de materia prima se agotarán a medio o incluso a corto plazo. 
  • ¿Qué les ocurre a nuestros sementales, Eficiente Gran Escriba Guardavarones
  • Majestad, los machos no producen semen porque no se siente motivados. 
  • ¿Motivados? ¿Acaso esos idiotas no saben que su supervivencia depende de que sigan produciendo el material necesario para garantizar la supervivencia de nuestra femenil civilización? ¿Para qué los necesitamos si no son productivos? 
  • Nosotros, los escribas, siendo varones, no somos productivos, Divina Faraona.
  • Vosotros sois un sector minoritario seleccionado escrupulosamente por la calidad de vuestras neuronas y ofrecéis un gran servicio para el buen gobierno de nuestro estado, Honorable Gran Escriba Guardavarones. Además os hemos liberado de esa incordiante sexualidad masculina que animaliza a vuestros congéneres menos afortunados.
  • Sin embargo, sentimos como propia su desgracia. 
  • Ellos se lo buscaron y merecen su suerte. No hace falta que te recuerde la época en que esos botarates primitivos os insultaban desde la puerta de los bares, mientras volvíais de vuestras clubs de lectura, seminarios y coloquios. Para ellos erais unos tirillas de mierda y merecíais todo su desprecio ya que os consideraban unos remilgados petulantes con estudios. No erais de su cuerda, no ibais de bravucones con los amigotes mientras corría el alcohol y no discutías a gritos por las esquinas.
  • Perdone el atrevimiento, Divina Faraona, pero quizás está exagerando un poco.
  • ¿Cómo que exagero? Mientras nosotras luchábamos con nuestros propios medios contra el abuso y la dominación; ellos, los muy capullos, seguían rebajándose en la escala animal hasta niveles inauditos. Nosotras cada vez éramos más cultas y ellos cada vez más lerdos. Nosotros cada vez éramos más fuertes, compaginando trabajo doméstico con vida laboral, y ellos cada vez más vagos.  Mientras nosotros acaparábamos los mejores puestos en la enseñanza superior, ellos eran cada vez más zánganos. Mientras en nuestro escaso tiempo libre realizábamos cursos de yoga, meditación transcendental, literatura creativa, historia del cine, baile de vientre, cocina y macramé e íbamos a conferencias, exposiciones, sesiones de teatro y conciertos de música de cámara, ellos se quedaban en casa realizando las aficiones favoritas de todo varón zopenco: beber botellines de cerveza, quejarse de lo mal que va el mundo y ver vídeos porno por internet. Hemos tomado el poder, Gran Escriba Guardavarones, y ahora ellos en las granjas pueden hacer lo que más les guste, siempre que nos proporcionen lo único valioso que tienen a su disposición : su semen. 
  • Sí, pero nuestras existencias decrecen y no se les ve felices en los establos. La lectura de la obra de las grandes mártires de la revolución no les estimula a seguir produciendo. Y lo mismo ocurre con películas, vídeos y otros materiales propagandísticos que ponemos a su disposición. 
  • Tú y tus hombres, Gran Escriba Guardavarones, sois sus cuidadores; buscad soluciones adecuadas pero olvídate de internet y de revistas pornográficas, se volverían completamente ingobernables y derrocharían la producción. 
  • Entonces solo queda una solución posible: recurrir a las viejas técnicas de copulación.
  • ¡Por Dios, Escriba, eso sería una ignominia, un retroceso, una vuelta a los tiempos oscuros! Además con animales domésticos, imposible. 
  • Podríamos cazar a los machos que se echaron al monte y probar con ellos. No están contaminados de civilización y seguramente su semen será de mejor calidad. Sería una experiencia estimulante para vuestras súbditas más jóvenes participar en un concurso de caza de varones, Divina Faraona.
  • ¿Y luego de cazados habrá que yacer con ellos?
  •  Sí, algo así. 
  • Suena repugnante
  • No se me ocurre otra cosa, Divina Faraona, la situación es realmente alarmante. Necesitamos volver a la normalidad y quizás la presencia de varones asilvestrados facilite la fecundidad de los domesticados. Ya sabe lo competitivos que son entre ellos.
  • Lo sé, lo sé. Hágase entonces. Salud y pureza, Gran Escriba Guardavarones.
  • Salud y pureza, Divina Faraona.

28 febrero 2019

Al habla el Negociado de Revoluciones Pendientes

  • ¿Negociado de Revoluciones Pendientes? Dígame
  • Mire  es que soy tornero fresador en una fábrica de herramientas agrícolas y me han dicho que tienen ustedes un catálogo de actividades bastante cojonudo.
  • No emplee esa palabra, por favor, es impropia. A ver, tenemos un surtido amplio de acciones ludico revolucionarias. ¿Es usted animalista?
  • ¿Animalista? Tuve una gata que se me murió hace dos años. Pobrecilla, me hacía mucha compañía
  • Por favor, vayamos a lo concreto. ¿Cree que hay que abolir los zoologicos y acuarios? ¿Cree que ordeñar a las vacas es una forma de esclavismo o que la pirotecnia debe ser erradicada porque estresa a las mascotas?
  • Pues...
  • Déjelo, busquemos por otro lado. ¿Es usted vegano?
  • ¿Cuando dice vegano se refiera a vegetariano?
  • Los veganos nunca se alimentan con productos de origen animal, en cambio los vegetarianos  pueden hacerlo. Déjelo, no creo que le interese esta propuesta. La actividad consistiría en manifestarse indefinidamente delante de carnicerías y charcuterías contra el especismo que por si no lo sabe, es la discriminación contra los animales por considerarlos seres inferiores.
  • Reconozco que he matado algún mosquito y he cocido marisco en agua caliente. Con respecto a lo otro, lo siento, pero no tengo un tiempo indefinido,  en la fábrica solo me dan dos semanas de vacaciones.
  • Debe ser triste acabar en una fábrica cuando podría hacer otras cosas. ¿No ha encontrado una salida profesional a sus estudios?
  • Abandoné mis estudios muy pronto y además me gusta trabajar con la fresadora.
  • Vaya, un obrero de verdad, toda una novedad en este negociado. Debe ser agotador ser un currante de los antiguos. Con capataces negreros, hiperexplotación y todas esas cosas tenebrosas.
  • Bueno, ahora no es tan trágico como en la época de Dickens.
  • ¿Es usted fascista, acaso? Tenemos varias actividades interesantes si le va esa línea. Puede reivindicar que no saquen del hoyo a Franco  o pedir la expulsión de todos los inmigrantes o si quiere, tenemos un pack muy completo reclamando desde la prohibición del aborto, hasta acabar con las autonomías y los matrimonios homosexuales.
  • No van por ahí los tiros.
  • ¿Cazador?  Pronto habrá varias manifestaciones muy interesantes de la comunidad escopetera defendiendo el mundo rural y contra lo que ellos llaman insidias y calumnias de los animalistas y antitaurinos.
  • Eso no es lo mío.
  • Pero usted es un varón blanco europeo de mediana edad, probablemente heterosexual, eso limita mucho sus posibilidades revolucionarias. ¿ Qué piensa de los inmigrantes?
  • No me molestan, tengo un amigo, Ibrahim que vino de Marruecos y...
  • Con eso de que no me molestan lo ha dicho todo. Pasemos a otro tema, su caso se está poniendo difícil. ¿Es usted patriota? 
  • Tengo fobia a las patrias. A sus himnos y a sus banderas.
  • ¿Anarquista eh? Pues tenemos en nómina a un grupo okupa partidario de la acción directa que acaban de desalojar de una vieja mansión y que quiere hacer una gran demostración de fuerza.
  • Basta.  De una puñetera vez, ¿no me puede ofrecer alguna acción revolucionaria de clase? Un conflicto obrero tradicional. por ejemplo. Nada del otro mundo. Podría ser una de esas revueltas antiguas, con pancartas y banderolas rojas exigiendo mejoras salariales o reclamando que no cierren una empresa. Con una caja de resistencia, ocupación de fábricas y vigilándolo todo, una horripilante unidad de antidisturbios acariciando sus porras, colocándose los cascos o engrasando sus escopetas de pelotas de goma.
  • Lo siento, ese es un producto que hemos dejado de trabajar, no tiene mucha demanda en estos tiempos, salvo casos puntuales. Pero usted es obrero y sabe del tema, organice algo  por si mismo.
  • Yo no podría organizar nada, solo soy un tornero fresador, recuerde. En el mercado de las reivindicaciones. la acumulación de luchas diversas, por muy justas que sean, estropean las mejores intenciones. 

12 febrero 2019

Rebelión amena en la colmena

  • Hola, amigos. Soy el sapo Pepe Perreras . Bienvenidos al programa preferido por todos los animalistos: Al bicho vivo. Hoy con un tema de rabiosa actualidad: ¿Qué está pasando en nuestras colmenas? ¿Por qué están tan alteradas nuestras laboriosas y gentiles abejas? Y para hablar de todo ello, damos paso a nuestro corresponsal en el micromundo entomológico, Petunio Zalamero, el escarabajo pelotero. ¿Cómo va la asamblea, Petunio
  • Zumbona y volátil. De tal animal, tal condición. Pero antes de nada quisiera hablar una vez más de nuestro agraciado conductor. En el sapo Perreras se aúna la inteligencia poderosa con una fuerza de voluntad digna de un dios antiguo. A mayores su capacidad comunicativa... 
  • ¡Basta! Te ruego que te centres en la asamblea de abejas obreras y dejes los piropos para otra ocasión.
  • No se diga más, amado monstruo, pero quiero que sepas que eres mi modelo de virtudes a seguir. Pues aquí las cosas están que arden como decía. El Sindicato de Abejas Obreras está pasando por unos momentos realmente difíciles. Lejanos quedaron los tiempos en que las bravas sindicalistas se jugaban las alas en defensa de las curritas. Aquellas luchas para hacer las celdas más espaciosas y aireadas. Para aumentar el tiempo del bocadillo de néctar de media mañana. Para denunciar la actitud perezosa y displicente de los zánganos, esos machos inútiles y aprovechados. Para visibilizar la necesidad de hacer una selección más rigurosa, democrática y asamblearia del enjambre que acompañe a la vieja abeja reina en la búsqueda de nuevas colmenas ... etcétera.
  • ¿Qué ha pasado entonces?
  • Lo que pasa siempre, amado maestro. Poder y apoltronamiento van unidos como la carne y el hueso. ¿Quién le pone objeciones a una abeja con pretensiones? Yo, por supuesto, no. Fundamentalmente por el posible picotazo. En resumen: las abejas jóvenes están hasta las mismísimas corbículas de las maniobras del sindicato y las cosas han estallado en plena asamblea con consecuencias imprevisibles. 
  • Detalles, Petunio. Queremos detalles.
  • Pues bien, el colectivo de abejas no pecoreadoras, es decir las jóvenes que no pueden salir de la colmena, manifiestan que mientras ellas se matan trabajando; las viejas, con la complicidad del sindicato, están de jarana fuera de la colmena, sin pegar palo al agua y el nectar y polen no lo recolectan ellas, si no que lo consiguen trapìcheando con las apidae de las otras colmenas.
  • Eso es grave, Petunio. Muy grave. 
  • Es grave, pero no es todo, Perreras. También se dice que los del sindicato tienen una larva escondida a la que suministran ilegalmente jalea real, para convertirla en reina y utilizarla luego como posible alternativa a la heredera, a la que acusan de no apoyarles lo suficiente y dedicarse al puro desenfreno con la compañía de un montón de zánganos desocupados. Por último... 
  • ¿Todavía hay más? 
  • Sí, Perreras. Se comenta que los del sindicato han repartido entre los suyos los puestos del enjambre que saldrá con la vieja abeja reina cuando tenga que abandonar la colmena y crear una nueva comunidad. Así la organización se difundirá de forma irreversible por el resto del colmenar. 
  • Habrá una buena bronca. 
  • Los aguijones están preparados. Será una bonita batalla. Pero los del sindicato son muy listos y se las saben todas. Seguramente, los alborotadores juveniles quedarán neutralizados por las buenas, ofreciéndoles algún puesto o regalándoles alguna prebenda, o por las malas, es decir, arrancándoles directamente el pellejo con la ayuda de potencias extranjeras. 
  • ¿Con ayuda de potencias extranjeras? ¿Qué me cuentas, Petunio?
  • Te cuento lo que se cuenta, solo es un rumor, adorado Perreras. Por lo bajo se dice que los del sindicato han contactado con las terribles avispas asiaticas, las espantosas velutinas, para el caso de que las cosas se pusieran muy crudas. 
  • Alta traición, eso es terrible Petunio. Muchas gracias por tu increíble exclusiva.
  • Y que conste, Pepe, que no me has dejado hablar de tu estilo colosal y de tus virtudes desmedidas. Eres el monarca absoluto de la comunicación bicheril.
  • Déjalo ya, te lo ruego.
  • Un puto amo genial. ¿Cuando hablamos de lo mío?
  • En otra ocasión, Petunio, no es momento. Lo dejamos por hoy.
  • Como quieras, divino Perreras.
  • Hasta la vista, amigos. Este ha sido nuestro programa para todo el orbe animal. Periodismo en profundidad. Periodismo de calidad. Periodismo en vivo. Periodismo Al Bicho Vivo.

23 enero 2019

El triunfador no se merece nada mejor

Tal como me habían soplado, el exitoso gurú de las nuevas tecnologías estaba ahí delante, en la entrada del aeropuerto de Kaskarilleira, como recién duchado y más largo que la infancia de un pobre. Esperaba estirado su Vehículo de Transporte con Conductor o si lo preferís simplemente V.T.C. Desconocía en su fenomenal ego bloguero y de conferenciante de éxito; en su ego de hombre atildado y pulcro; en su ego de hombre ocupado, curtido y comedido; desconocía, digo, que me había apropiado del automóvil en el que pensaba subirse y que ahora su propietario, permanecía, algo incómodo a decir verdad, en el maletero de su propio coche.

Hubo el reconocimiento de rigor, me indicó destino y tras dejar la maleta en el portaequipajes, se sentó majestuoso y soberbio en el asiento trasero acompañado de su maletín de piel Louis Vuitton, su iPad de última generación, un portadocumentos de piel de becerro de Dior, una Moleskine tamaño familiar, dos móviles con el símbolo de la manzanita mordida bien visible y una pluma estilográfica Pelikan que debería costar lo que un sueldo de funcionario medio y que extrajo de su impecable americana de sastrería para escribir algo en el blog de notas.

"Le veo muy bien equipado" solté sin estridencias mientras arrancaba.
"Ah"-dijo tras constatar mi existencia física como ser tangible dentro de su espacio vital inmediato. "Es solo lo necesario para mi trabajo".
"Valiente gilipollas" pensé sin recato.
Perdidos mis pudores, me lancé  al asalto "¿Usted es de aquí, verdad?"
"Oh sí, de Kaskarilleira mismo. Mi infancia y primera adolescencia fue arrullada por los lamentos de la mar oceánica y acariciada por la húmeda arena de nuestras  hermosas playas. ¿Acaso me conoce?"
Me chirriaron los dientes con asco pero aún pude decir: "Sí, lo he visto en Internet".
"Vaya, se puede decir que tengo una relativa fama en el medio. No soy un youtuber famoso como los que están en boga pero sí, como influencer tengo algún caché entre los profesionales de prestigio. Ahora mismo estoy organizando un conjunto de charlas que voy a impartir en el M.I.T. acompañado de grandes eminencias internacionales... " Siguió contándome sus planes de futuro dos minutos más y luego se río de forma extrañamente ridícula para hombre tan relamido.

Mi idea inicial era pedirle asesoramiento para trasladar mi negocio detectivesco a las redes sociales. Últimamente no me comía un colín y quizás la solución fuera crear algo así como una oficina de investigación por el Facebook, Twitter o lo que se terciase. El tipo pretendía ser un hacha adivinando el radiante futuro tecnológico que nos espera con toda clase de tecnológicos cachivaches y cuando encontraba resistencias, desacuerdos o simplemente sus previsiones no se cumplían, achacaba la culpa a la brecha digital, al peso del conformismo ciego y a las consabidas inercias estructurales de un sistema que se niega a evolucionar.
Da igual, mi gozo en un pozo. Soy un buen lector de almas y la de aquel tío me auguraba lo peor. No merecía la pena intentarlo con aquel baboso. No, no merecía la pena. Se reiría de mis proyectos y hasta era capaz de darme una palmadita condescendiente en el hombro para consolarme. Di un brusco volantazo y en vez de ir al centro me desvié por un camino lateral mientras se oían las primeras protestas de mi pasajero. Luego paré.
"¿Qué hace? ¿Por qué se está desviado? ¿Se ha vuelto loco? ¿Cómo me hace eso a mí sabiendo quien soy yo ? Abrí la tapa del salpicadero y saqué la VP4, un pistola anestésica de veterinario ...

Hasta cuatro días más tarde no apareció la noticia en los medios. El célebre adalid del mundo digital, el gran guía teórico de la tecnología de la información y de la nueva economía colaborativa, el profeta  de la innovación y del prometedor futuro, había aparecido en extrañas circunstancias aunque completamente ileso en una aldea remota y medio abandonada a un centenar de kilometros de Kaskarilleira
No había mucho más, pero en las redes el rumor creció como una ola hasta convertirse en tsunami: el tipo había aparecido encima de un almiar y su estado era plenamente satisfactorio y feliz después de haberles contado a urracas, cuervos y mirlos, las gratas noticias que el futuro les reserva.

(Capítulo 47 de Kaskarilleira Existencial. Aquí están sus otras historias)