23 abril 2014

La pasión formidable entre la bibliotecaria y el incunable

Es el día del libro.
No es algo que me importe demasiado a decir verdad. Mi relación con los libros es a la par que antigua, lasciva, procaz  y algo agitada. No necesita un "sábado, sábadete" para confirmarse o  dar la nota.
Salvando las distancias pasionales, me ocurre algo parecido a lo que narré en este mismo blog sobre el insólito romance de la bibliotecaria Hilaria y el valioso incunable "Memorias del Condestable". Os lo recuerdo por si no lo habéis leído o no os acordáis de tan ardiente diálogo.

  • Nadie antes me había acariciado el lomo con la delicadeza con lo que lo haces tú, mi dulce Hilaria
  • Venga, eres un zalamero... ¿A saber cuantos te han tocado durante los 515 años que has pasado de mano en mano? 
  • En serio, Hilaria. Como tú, nadie. 
  • Eres un un viejo verde muy pillín. Conozco tu historia bibliográfica al dedillo y es difícil que puedas engañarme. ¿Qué me dices de la Marquesa de Carabás? En su tiempo y aún siendo una mujer hermosa, era amante de los libros; como demuestra su muy rica biblioteca en la que tú, incunable mio, ocupabas un lugar privilegiado. 
  • Esa es una leyenda urbana, como decís ahora. En realidad, era una cuasi analfabeta hija de tenderos que compraba libros para presumir y darse el pote, en plan cutre Pompadour, ante sus pedorras amigas dieciochescas. Sus únicos amantes eran los mozos de cuadras con los que se acostaba para excitar el morbo del marqués. 
  • ¿Y el Conde de Villameada? Ese fue tu primer propietario. 
  • Por favor, Hilaria. Ese era un pájaro de mal agüero. Te voy a contar un secreto, pero por favor, no lo publiques en una de esas horrendas revistas de bibliofilia que tanto te gustan. El conde practicaba el vicio nefando con el impresor alemán que me fabricó. Es decir: eran amantes. 
  •  ¡Qué escándalo! ¿Estás seguro? 
  • Y tanto ¿Por qué crees que el conde gastó una fortuna en promover la impresión de un maloliente manuscrito lleno de falsedades escrito por su bisabuelo, un condestable majara y medio salvaje que no rascó bola en su puñetera vida? Pues simple y llanamente, y perdona la ordinariez mi princesa bibliofílica, para follarse al impresor. 
  • Pero de ahí salisteis tus hermanos y tú, mi hermoso pimpollo. Mi lindo tesoro bibliográfico. 
  •  ¡¡Ay Dios!! Cuando me dices esas cosas se me ponen cachondos los caracteres. Las redondas se me hacen cursivas y las mayúsculas amenazan con salirse de la página. Te quiero, Hilaria. Ráptame y huyamos lejos de esta mugrienta biblioteca. Vayamos a un mundo donde nuestro amor no encuentre barreras. 
  • Lo nuestro no tiene solución, incunable de mis entrañas. ¿Qué sería de mí sin mis niños, los libros? A su estudio y análisis he dedicado toda mi vida. He sacrificado emociones, sentimientos e incluso he pospuesto sine die mi volcánica sexualidad. 
  •  Podemos empezar de nuevo. Deja esa morralla libresca y huye conmigo. No te conformes con ser una grasienta y monjil erudita de gafas culo de vaso y piel cerúlea. Dale vía libre a tu fetichismo y sácame de esta gaveta que me mortifica. 
  • Es cierto, tienes razón. Pueda que sea mi última oportunidad de huir al sol y alejarme de estas tenebrosas criptas funerarias. 
  • Sí, Hilaria, sí. Ahí fuera la vida nos espera. Debe existe un lugar donde libros y humanos podamos vivir en febril y ostentosa promiscuidad. 
  • Y si no existe, lo crearemos. Mi amado incunable, mi precioso tesoro bibliográfico.

10 abril 2014

El Gran Manipulador atrapado (K.E.25)

Me llamo Fiz Arou, soy detective privado en Kaskarilleira y me pilláis en el mismo momento en que el Gran Manipulador está lanzando sobre mí su mirada diabólica de demiurgo feo y brutal. Al parecer quiere cortarme en rodajas, como si fuera un chorizo de Cantimpalos, y usarlas luego para recauchutar a los ciborgs políticos que nos gobiernan.  Estoy jodido pero contento, la vida solo es vida en estos momentos de rara intensidad.
  • Ésto no tiene buena pinta -dije con poco convencimiento- Al parecer estoy a su merced y no tengo humana escapatoria.
  • Una apreciación acertada que le honra en su derrota. En unos instantes mis hombres le llevarán al laboratorio para desmenuzarlo. No se preocupe, usarán anestesia y además son muy hábiles con el bisturí. Le garantizo que lo trocearán de forma admirable.
  • Me tranquiliza oírle hablar así, el sadismo no debe estar reñido con la buena educación. Pero antes...- interrumpí la frase hasta que terminó de reírse tras mi absurdo comentario anterior- Pero antes quería pedirle un favor. Tengo aquí algo que deseo enseñarle.
Se puso rígido en el asiento y estiró de forma impúdica toda los músculos de la cara hasta casi revelar la calavera estridente que tenía debajo. Insistí:
  • Es el último favor que le pido, luego estaré a su entera disposición.
  • Sé que no tiene armas, el escáner no apreció nada.
  • ¿Un arma? No me sobrevalore. Se trata de algo insignificante-metí la mano en el bolsillo de la bata y extraje un pequeño dedal que coloqué encima de la palma de la mano derecha- Cuando llegué aquí, era una mínima esquirla metálica invisible para un detector.  Ahora, al humedecerla con mis dedos, ya tiene este tamaño.
  • ¿Trucos de enanos, eh?
  • Nooo, ciencia de enanos. Ustedes los científicos están tan absorbidos con sus propias investigaciones que no son conscientes de los progresos en otras áreas y menos si los realizan individuos minúsculos sin aspiraciones a un Nobel. Si me permite voy a colocarlo en el suelo-así lo hice- Y ahora le echaré encima un pequeño chorro de agua de este vaso que hay en la mesa.
El tipo se quedó quieto mientras yo seguía obrando. Cuando el dedal empezó a crecer, crecer y crecer hasta alcanzar el tamaño de una cabina de teléfono, mi amigo el Manipulador ya estaba descompuesto en su blanca palidez.
  • Voila, conseguido. -Pegué tres golpes en aquella cápsula metálica y apareció el vano de una puerta- ¿Me acompaña?
  • ¿Está de coña, cree que me voy a meter ahí dentro, en su trampa?
  • ¿Tiene miedo? Vaya, creí que se sentía seguro rodeado de decenas de personas de su entera confianza en su fortaleza subterránea a prueba de invasiones. Además su impunidad  está protegido por sus ciborgs políticos ¿No lo recuerda? Como si fuese el mismísimo rey. Anímese, seguro que su acrisolada curiosidad científica no le perdonaría perderse semejante oportunidad.
Sacó un Magnum 500 del cajón del escritorio y me apuntó a la cabeza. 
  • Entre y yo le seguiré. 
La puerta se cerró automáticamente detrás de nosotros y en el momento en que el Manipulador se dio la vuelta para intentar abrirla de nuevo, me eché a correr como un poseso por el túnel oscuro que tenía delante. La deslumbrante luz de los focos y un estruendoso aplauso me acogió en el estudio de televisión. Detrás de mí apareció El Gran Manipulador que aturdido dejó caer el revolver al suelo. Abajo, en el centro del escenario, se oyó la voz del conductor del programa que nos invitó a pasar:
  • Aquí los tenemos, amigos. Por fin han llegado. El primero, Fiz Arou, nuestro audaz y entrañable detective y detrás, algo sorprendido diría yo, el Gran Manipulador de su propio mundo virtual. Ya lo conocéis, se trata en realidad del inquietante y sibilino Dr. Krapp. Es hora de que demos paso a la publicidad.

31 marzo 2014

Cara a cara con el Gran Manipulador (K.E.24)

Me llamo Fiz Arou y soy detective privado en Kaskarilleira. Gracias a los enanos he podido entrar en la guarida del Gran Manipulador que está jodiendo al mundo. Voy a atrapar y neutralizar a ese bastardo. La razón está de mi lado. Más le vale,  si no fuera así, tampoco me importaría acabar con ella.
  • Os he dicho mil veces que no me traigáis políticos muertos, que no hago milagros.
  • Está vivo, jefe, y es el pez gordo. Si lo traemos sin doblar es porque se trata de un tipo muy estirado.
  • ¿El presidente? Hace semanas que me avisaron del envío, pero por lo que se ve debían de existir otras prioridades.
  • No tenía buena pinta incluso está ahora mejor, dormido con la anestesia.
  • Lleva un tiempo funcionando al ralentí, se le fundieron dos bovinas en el hipocampo y estaba algo aturdido.
  • ¿Bobinas? Caray, jefe, la verdad es que es un político con aire antiguo pero nunca hubiera pensado  que su cerebro fuera reconstruido con materiales tan primitivos.
  • Desista de pensar, Ferúlez, es mejor que permanezca exento a tan compleja posibilidad. Se lo diré una sola vez: hablo de fibras bovinas, con V,  y no de bobinas eléctricas. Fibras bovinas combinadas con polímeros sintéticos, una perfecta conjunción entre la biología y la tecnología de vanguardia. Me relamo de gusto solo con decirlo. En fin,  ¿para que me voy a molestar en explicarle cosas si no se va a enterar?  Haga el favor de pasar a nuestro ilustre paciente al Taller Principal, al VIP. ¿Comentó algo mientras le hacía efecto la anestesia?
  • Balbuceó algo parecido a  "Mire, usted" siguió con un "espero que el doctor usé conmigo el sentido común" y  terminó "con usted siga bien". Luego se quedó frito.
  • Lo habitual en ese hombre. La verdad es que tiene pocos registros. Espero que con algunos apaños cerebrales le mejoremos el discurso ¿Qué tal el nuevo ayudante?
  • Algo chulo, un poco perdonavidas, pero buen trabajador. Se pone algo pelma cuando habla de Kaskarilleira, su ciudad natal, sin embargo no parece mala gente. Hace todo sin rechistar mucho, algo excepcional en estos tiempos.
  • Me lo recomendaron expresamente los enanos y me tengo que fiar de ellos.
  •  ¿Por qué? Esos mequetrefes viven bajo tierra y nada que provenga de ahí abajo puede ser fiar.
  • ¿Está seguro? ¿Entonces por qué se zampa medio kilo de patatas en cada comida?  Déjese de chorradas, Ferúlez, tenemos un acuerdo con esa gente y tenemos que someternos a lo que dice para tenerlos bien calladitos. Ésta sigue siendo una operación ultrasecreta, si se entera la opinión pública nos iremos al carajo.  Deje al presidente en el taller y envíeme al nuevo a mi gabinete.
Aquello no era un  gabinete, era un puro desafío a las más elementales leyes arquitectónicas o decorativas, por lo menos a las humanas y claro, estaba diseñado por el mismo idiota megalómano encargado de crear la monstruosidad de arriba también conocida como Cidade da Cultura. Un espacio inmenso, feo, desnudo y por lo tanto sin sentido. Un recinto con cuatro paredes blancas y una mesa en el centro, también blanca, pero llena de papeles grises junto con un ordenador negro de 30 pulgadas. Tras la mesa aquel tipo en bata azul, medio calvo y con cara de mutante me miraba con inusitada atención. Golpeé la mesa y solté:
  • ¿Carrara?
Se echó a reír sin disimulo hasta agitar su sillón.
  • No es mármol, se trata de vidrio opalino. Todo este recinto está decorado con vidrio opalino, incluyendo la mesa. De Murano, donde se fabricó por primera vez. No lo veo muy al tanto en  materiales decorativos. 
  • Es cierto, prefiero las personas.
  • ¿Sí? ¿Y que persona es usted? Importante, imagino, para serme recomendada por el Consejo Superior Enano.
  • Soy eficaz en mi trabajo y supongo que los enanos saben valorarlo. Por eso estoy aquí. Para ayudarle.
  • ¿Para ayudarme o para ponerme una soga al cuello? ¿Me creen tan idiota usted y sus minúsculos amiguitos?
Apretó un botón de la mesa  y la enorme pared de detrás se convirtió en pantalla. Nunca me gustó la foto que me hice para el carnet, me hace parecer más gordo y más viejo. Imaginadla multiplicado su tamaño a un 3x3 metros y acompañada por un texto  de muchos líneas, donde se daban toda clase de detalles sobre mi físico, mi vida y mis andanzas. Era descorazonador.
  •  Ésto me recuerdo a lo del túnel y el espíritu bueno que te enseña en una película lo que ha sido toda tu vida, aunque imaginaba merecerme algo más alentador. Usted es muy feo y solo me enseña una imagen fija donde estoy hecho un adefesio.
Se volvió a reír como un puto y elegante supermalo de película de James Bond
  •  Se agradece un poco de humor en momento tan trascendente. Un momento trascendente para usted, claro.
  • ¿Me va a matar?
  • Nooo, sería un despilfarro injustificado. Vamos a dividirlo en pedacitos para que sus partes puedan ser utilizados por otros.  Siempre estamos necesitados de recambios orgánicos. Alégrese, va a pasar de ser uno entre muchos a ser muchos en muchas partes, cosa que pueden decir muy pocos. Además, antes de multiplicarse, quizás pueda ver ese túnel, ese ángel y esa película a los que se cree merecedor.

20 marzo 2014

Atraparemos al Gran Manipulador (K.E.23)

Me llamo Fiz Arou y soy detective privado en Kaskarilleira. He sido contratado por el Consejo Superior Enano para encontrar al Gran Manipulador que está jodiendo al mundo. No he tenido suerte, hasta ahora solo me he encontrado con burdos aprendices y malos imitadores. Debo seguir buscando. Escarbaré hasta el último centímetro de tierra, si es preciso, para atrapar y neutralizar a ese bastardo. La razón está de mi lado y mi presa no se me escapará.
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Aquel suculento mejunje al embriagarme y ponerme risueño, me jodía mis sanas intenciones de mortificarme tras mis vanos intentos de localizar Gran Manipulador. Pero estaba en la cueva de los enanos y debía mantener el tipo mientras siguiese sentado en aquella mesa redonda donde se alineaban aquel grupo de circunspectos pulgarcitos de larga barba y mirada hiriente de azabache.
  • ¿Estás mejor, Fiz
  • Sólo borracho, pero todavía tengo las entendederas abiertas. 
  • Pues no las cierres que tenemos que darte una buena noticia. Mira ahí y verás la guarida del villano. -Xan das Covas apuntó su rollizo dedo enano a una pared lisa y desnuda que se convirtió instantáneamente en una pantalla de 70 pantallas High Quality.
  • ¿En serio está ahí, en la Cidade da Cultura, tan a la vista?
  • Elemental, querido Arou. La mejor forma de ocultar algo es ponerlo tan a la vista que termine por parecer invisible. ¿Es que no has leído a Sherlock Holmes
  • Poco, la verdad.
  • No me extraña, los detectives actuales estáis demasiado agilipollados leyendo esas historias crudas de sabuesos posturitas devoradores de alcohol, sexo y cinismo como para prestar atención a las máximas de los viejos maestros.
  •  No me has contestado a lo que te pregunté.
  • Pues sí, el Gran Manipulador está ahí. Debajo de esos edificios impresionantes hay un inmenso recinto acorazado donde se componen y recomponen políticos y otros personajes fundamentales de la vida pública.
  • No entiendo lo que quieres decir.
  • Te lo explico. En ese bunker gigante, bajo la Cidade da Cultura, hay una inmensa factoría con almacenes, talleres, laboratorios, salas de montaje, comedores, cocina, dormitorios etc.. donde alrededor de 80 personas, de la máxima confianza, tienen entre sus manos los destinos políticos de este país.
  • ¿Cómo que tienen el destino político de este país?
  •  Pues porque vuestros gobernantes desde mediados de los 90 para acá ya no son personas normales como vosotros. A ver como te lo digo: estáis gobernados por ciborgs, mitad hombres mitad máquinas. Ahí abajo se fabrican y reparan bajo la dirección del Gran Manipulador.
  • Eso es muy fuerte, Xan, no me jodas.
  • Pues es así. Todo ese despilfarro de ahí arriba son para tapar las actividades de abajo. La idea se la propusieron al viejo presidente del PP y al le pareció genial ya que estaba harto de acumular derrotas. Le dijeron que con pequeñas modificaciones cerebrales, aquí y allá, se podría conseguir unos candidatos imbatibles. Además como a él le cabía el Estado entero en la cabeza se creía merecedor de un mausoleo majestuoso como coronación de su prodigiosa carrera política.
  • ¿Y entonces Aznar llegó al poder por ser un Robocop?
  • Vayamos por partes. En la primera legislatura llegó al poder por propio méritos o se supone, quizás se había ensayado con él algún prototipo arcaico. Luego en la segunda todo fue diferente.
  • Sí, fue un mandato muy robótico con la Guerra de Irak y todo eso; pero yo pensaba que estaba teledirigido por Bush o por Blair.
  • Ellos también son cyborgs y responden a sus propios manipuladores.
  •  ¿Y Zapatero que?
  • Zapatero ganó por lo que ganó pero luego no tuve inconveniente en hacerse algún arreglo mental, aunque no estoy seguro de sus resultados. Por entonces, los de la factoría estaban molestos con la prepotencia de Aznar que les había amenazado con rebajarles el presupuesto en investigación si no obedecían sus ordenes y decidieron convertirla en un ente autónomo con financiación propia. Ahora trabajan para todo tipo de corporaciones desde empresas de telecomunicaciones o bancos hasta universidades o equipos de fútbol. 
  • ¿Y me has tenido dos putos años dando vueltas por ahí como un zombie alelado sabiendo toda esa historia? ¡Jodido canijo!
  • No te precipites, Fiz, toda lo hemos ido recopilando desde hace mucho tiempo pero solo la hemos confirmado ayer mismo, antes de avisarte. Podrías haberlo descubierto por ti mismo y darle una solución definitiva pero no ha sido así. Ahora es el momento de hacerlo.
  • ¿Pero cómo llegasteis a saberlo?
  • Por favor, detective. Somos enanos. Subterráneos. Ahí abajo, nada nos resulta extraño. Por mucho que quieran ocultarse.
Xan das Covas se rió bravuconamente y sus compañeros aplaudieron encantados. Entendí por fin porque Blancanieves  se escapó con el Príncipe y abandonó su bucólica cabaña en el bosque.

11 marzo 2014

Ya nadie se suicida por culpa nuestra

  • Parece increíble que hayan pasado diez años.
  • Sí, pero aún conservamos los dientes para masticar y seguir hiriendo. Fíjate todavía no hemos zampado a la tipa roja de la asociación. Un caso curioso de supervivencia y mira que le hemos dado caña.
  • Seamos objetivos, aunque solo sea por una vez, ya nadie se suicida por nuestras calumnias y eso no deja de ser un fracaso.
  • Es innegable, cada vez menos inocentes son objeto de escarnio público, pierden su honra o son acosados sin tregua por nuestros seguidores más despiadados. 
  • Eso no lo dirás por todos los que han caído este año. 
  • Hablo de inocentes no de chorizos. Somo un selecto club de caníbales gourmets y preferimos carne pura a charcutería barata.  
  • Pues tú, hasta que te cesaron del diario, bien que le sacaste partido al tema chacinero.
  • ¿Qué quieres que hiciera? A falta de carne... Además eso me ha servido para limpiar mi imagen. Pronto se olvidarán de aquello y ahora, tras mi cese, volveré a ser un héroe de los mass media.
  •  Un héroe de los mass media pero sin un medio adecuado para demostrarlo. En realidad no éramos tan poderosos, al final nos han sacado de en medio. A mí me protegían los obispos y a ti la fuerza adquirida por el diario que fundaste. Ese que al final te ha dejado en la puta calle aunque con mucha pasta, hay que decirlo.
  • Disfrutemos de nuestros digestiones como buenos caníbales y recordemos con satisfacción el acojone que nos tenían. ¡Éramos poderosos! Hasta hace tres días yo podía ponerlos firmes a golpes de noticia o de amenazas de noticia. ¿Y tú? ¿Recuerdas cuando a ti, a pesar de considerarte un tipo extremado, no podían dejar de oírte en plan morboso?
  • Buenos tiempos, si señor. Los objetivos eran claros y definidos. Ahora hay tanta mierda que uno ya no sabe que diana elegir.
  • Cierto ¿Cómo piensas celebrar el décimo aniversario de la masacre?
  • Algo sencillo, frugal. Hoy me inclinaré por una dieta más vegetariana, todavía hay una víctima en estado vegetativo, pero mañana volveré a la carne. Un canalla pura sangre no se construye en un día, ni tan siquiera en una década de impunidad absoluta.

28 febrero 2014

El virus del ministro

  • Íbamos detrás del coche del ministro guardando las distancias reglamentarias, de repente el vehículo de delante hizo un movimiento brusco y se desvió hacia la Glorieta de Embajadores lo cual nos produjo cierta extrañeza tanto a mi compañero como a mí. Los viernes se reúne el Consejo en La Moncloa y casi siempre vamos cagando hostias, si me permite la expresión. 
  • No se preocupe, podré soportarlo. Siga, siga.
  • Pues nada al entrar en la Glorieta vemos que el vehículo del ministro se dirige al parque ese, el que hay delante del Instituto Cervantes, y aparca. "Qué cosa más rara" pensamos. "¿Qué coño va hacer ahí?". Disculpe lo del coño.
  • No tiene porque hacerlo, he escuchado esa palabra antes.
  • Lo más jodido es que...perdone lo de...
  • ¡Siga, joder, le perdono por usar la palabra jodido! Y no sé le ocurra volver a disculparse por usar esos putos tacos o le meto un cepo de tráfico en la boca.
  • Vale, vale, no se ponga así. La cuestión es que la acera estaba llena de manteros y es raro que el coche del ministro aparque justo al lado de donde están vendiendo sus cachivaches todos esos inmigrantes sin papeles.  De hecho, la mayoría cogió los bártulos y salió por patas pero algunos se quedaron mirando a ver que coño pasaba. Lo que vino después fue la hostia.
  • Prosiga.
  • Espere que beba un trago de agua.
  • Ya. Pues bien, se abrió la puerta trasera del coche y salió el ministro dando saltitos y con los brazos abiertos.
  • ¿Dando saltitos? 
  • Sí, como se jugase a la comba. Primero el pie derecho y luego el pie izquierdo. Estábamos  varios metros detrás pero oímos que en la radio o en el cd del el coche sonaba una canción a todo volumen que el ministro al salir y dirigirse con beatífica sonrisa a los manteros supervivientes no dejaba de canturrear. 
  • ¿Se refiere a la canción que le pongo aquí? 
  • Esa misma señor, esa es. Cuando se dirigió al primero de ellos, que se había quedado embobado cual estatua de ébano, lo abrazo fuertemente mientras le decía "Aunque yo sea el jefe de los maderos y tú un puñetero inmigrante sin papeles sigues siendo mi hermano. Mi hermano del sur llegado a esta tierra de libertad, democracia y progreso. Digo más, si tú estás aquí y no te has largado fuera  del país es porque sabes que este gobierno lo está haciendo de puta madre". 
  • ¿Dijo de puta madre?  
  •  Sí, lo dijo y me pareció chocante porque siendo del Opus y habiendo condecorado recientemente a varias vírgenes no me parecía un lenguaje muy propio en semejante autoridad. Cuando le comenté la cosa a mi compañero éste me dijo que a lo mejor por ser del Opus había sido tan fraternal con el negro. Casi me parto la chepa. "Estás tonto" le dije a Jacinto, mi compañero se llama Jacinto. "Los del Opus odian a los pringaos y a los pobres. De vez en cuando le comen el coco a alguno, pero solo para usarlos para que les hagan la comida y les limpien las mierdas en sus suntuosos pisos comunitarios
  • Vale, vale. ¿Y duró mucho el abrazo? 
  • Hasta que los separamos entre el chófer y nosotros dos. El inmigrante estaba blanco y el ministro se había puesto de un rojo subido. 
  • ¿Y lo trajeron aquí sin más? 
  • Sí, pero nos costó lo suyo. Quería ir a una iglesia del centro donde hay una imagen de Santiago Matamoros. Pretendía romper a martillazos al santo y a su caballo y liberar a los que tiene aplastados debajo. Dígame, jefe, ¿es grave la cosa? 
  • Ufff ha pillado el virus del humanitarismo a través de una cepa muy poderosa llamada Progrerrabioso punto 2 (PGRB2). Es un virus muy agresivo pero nuestro equipo médico dispone de una vacuna que le permitirá recuperarse en breve plazo. Ya lo hemos utilizado antes con éxito.
  • Suena muy intrigante. 
  • No lo es tanto, después de pasar cierto tiempo en el poder todos los gobernantes lo tienen en sus fluidos cerebrales ya que los genera su propio cuerpo para inmunizarlos de todo lo que sucede en la calle.  Nosotros lo  aislamos y lo extrajimos de un primer paciente y él, generoso y espléndido, solo nos pidió que le pusiéramos su nombre. 
  • ¿Qué nombre?
  • Aznarina ¿a qué es bonito? 
  • Sí, es bonito y muy apropiado

20 febrero 2014

El Hombre Más Malo del Año


 De pie al timón de la Revolución Coreana está Kim Jong Un, el sucesor de la causa revolucionaria del Juche. El respetado camarada Kim Jong Un es el líder supremo de nuestro partido, el Ejército y el pueblo, pues hereda la ideología, la capacidad de mando, el carácter, las virtudes, la determinación y el valor de Kim Jong Il. Convertiremos nuestro dolor en fuerza y valentía un millar de veces, remontaremos las presentes dificultades y avanzaremos más resueltamente por el camino del Songun indicado por Kim Jong Il bajo el liderazgo de Kim Jong Un.
  • ¿Ha salido ya? 
  • No ha salido nada, Brillante Camarada.
Era la quinta vez que preguntaba lo mismo desde su fría y desangelada oficina en su frío y pulido palacio de la muy fría mañana de Pyongyang. La quinta vez que el Brillante Camarada preguntaba a su Secretaría por el interfono y la quinta vez que recibía sin atisbos de cansancio, más les vale, idéntica y mecánica contestación.
  • No ha salido nada, Brillante Camarada
El Brillante Camarada estaba algo sombrío mientras recorría arriba y abajo y sin sosiego los cientos de metros de su aséptico despacho. En un momento dado se paró ante el gran espejo dorado -regalo de algún presidente de la Europa del Este a su abuelo el Presidente Eterno- y casi se asustó al ver su ansiosa cara de niño enfermo, de niño gordo, de niño goloso esperando su tarta de cumpleaños. Si fuera un fantoche occidental le hubiera resultado cómica su expresión, pero siendo Líder Supremo, Primer Presidente de la Comisión Nacional de Defensa, Comandante en Jefe del Ejército Popular, Mariscal, Secretario General del Partido del Trabajo y otros 43 títulos más que le resultaba difícil recordar de un tirón, decidió que no se lo podía permitir y se obligó a pensar, ipso facto, que aquellos malditos imperialistas estaban jugando con sus nervios a propósito y con el fin de destruir al hombre providencial destinado a conducir a su partido, al ejército y a su pueblo a la Victoria Absoluta. Quedó exhausto tras su propia soflama, bajó el brazo redentor y se sentó en el sillón presidencial.
Por puro aburrimiento y con cierto hastío hojeó por encima los expedientes de la Secretaría de Seguridad: 351 muertos el último día. 183 en los campos de trabajo por enfermedad, 45 ejecutados y 123 en los laboratorios de experimentación química. 

No estaba mal, pero se podía mejorar. Entre los nombres le sonó uno familiar: Hwaing Yon Sup. Sí, seguro que se trataba de aquel viejo compañero de la escuela primaria. Una familia muy leal a su padre y abuelo. Lamentablemente un tío de su madre cometió la torpeza de tener películas norteamericanas en su casa. ¡Les pillaron viendo El padrino! Hay que joderse, dedicarse a ver historias de mafiosos teniendo modelos tan cercanos. El pobre Hwaing tenía vocación militar y se veía formando parte de las tropas militares que liberarían definitivamente Seúl. Cuando lo arrestaron ya era comandante. Pobre diablo, él y toda su familia padeciendo y muriendo en un campo de concentración por la boba curiosidad de un gilipollas. Al menos Hwaing no murió de tortura o de hambre. Sirvió a su país de conejillo de Indias y eso es de agradecer. 
  • Brillante Camarada, Brillante Camarada... ya ha salido. 
  • ¿Y? 
  • Ha vuelto a vencer. La revista imperialista Morgues lo ha nombrado una vez más como El Hombre Más Malo del Año. Puede verla en la web.
El Líder Supremo, Primer Presidente de la Comisión Nacional de Defensa, Comandante en Jefe del Ejército Popular, Mariscal, Secretario General del Partido del Trabajo y otros 43 títulos más que le resultaba difícil recordar, dio un salto sobre su sillón presidencial y al caer sonrió, plácido y feliz, como un niño goloso al que le han entregado su tarta de cumpleaños. 
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