24 julio 2014

Desalojo en el Olimpo

Los cimientos de la gran mansión se estremecieron tras los golpes implacables. Un portero agitado y confundido corrió a abrir la enorme puerta principal. Con sus manos colosales empezó a manipular el cerrojo. La maniobra era lenta y complicada. Optó por tranquilizar a los impacientes visitantes murmurando entre dientes:
  • Ya voy, ya voy. No hay prisa, somos inmortales.
El portón se abrió del todo y una sombra oscura le cegó los ojos. Pegó un manotazo en el aire y rozó un manuscrito que alguien sostenía con firmeza delante de sus narices.
  • ¿Qué coño es ésto? - acertó a decir
Detrás del  escrito apareció una cabeza poderosa y llena de cicatrices bajo un yelmo dorado que relucía al sol de la mañana.

  • Soy el Arcangel Miguel, comandante en jefe de las Milicias Celestiales, y tengo una orden de desalojo para los ocupantes de esta mansión.
  • Yo soy Hércules, el portero del Olimpo y afirmo que usted ha perdido el juicio. ¿Pretende desalojar a los dioses griegos de su morada sagrada? Valiente chorrada.
  • Sólo cumplo órdenes. Los papeles del desahucio están en regla. El mismo Yahveh los ha firmado.
  • Aquí su Yahveh no tiene competencias. Este es territorio politeísta y estamos a salvo de los caprichos de su dios judío.
  • Se confunde usted. El mundo ha cambiado mientras ustedes seguían con sus golferías, su desenfreno y sus noches locas de baile, sexo y alcohol. Los humanos están de nuestro lado. Se sentían desprotegidos y han optado por la solución más segura y convincente: acogerse a un único dios omnipotente con las ideas claras sobre lo bueno y lo malo. 
  • No tiene mérito, han usado métodos mafiosos. Se han aprovechado de sus temores, han jugado con sus miedos y ahora les siguen como corderitos asustados. 
  • ¿Que hay de malo en ello? No tienen porque preocuparse, solo obedecer ciegamente una doctrina  y tirar para adelante. 
  • ¿Y que pasa con los que se rebelan? ¡Qué pasa con los que quieran pensar por si mismos? Su mandamás tiene muy mala leche con los descarriados. Nosotros en cambio no nos consideramos mejores que ellos. No los condenamos por ser diferentes. Somos la proyección de sus virtudes pero también de sus defectos. Nos mezclamos sin problemas y hasta yacemos con ellos, sin remordimientos.
  • Porque solo les gusta el vicio, el bullicio y  la perversión. Ese tiempo ha pasado. Ya no hay sitio para ustedes en el mundo que se avecina. 
  • Eso es lo que usted se cree. El mundo humano es mucho más rico y complejo de lo que piensan. Además es antojadizo y caprichoso, lo que es válido para hoy puede no serlo mañana.
  • Puede ser, pero mientras tanto sus fieles se han pasado al dios judío y le aviso que lo que hacen los judíos va a misa. Yo no me lo tomaría a broma. Además he venido acompañado de cien divisiones de ángeles con las espadas flamígeras bien dispuestas. 
  • No me convencen sus amenazas, están demasiado acostumbrados a que todos se plieguen ante ellas.
  • ¿No me cree? Puede mirar detrás de mí.  Ahí las tiene, alcanzan hasta la línea del horizonte. Hay ángeles, arcángeles, querubines, serafines, tronos, dominaciones, virtudes, principados, potestades. No creo que sus dioses oxidados y con resaca matinal puedan enfrentarse a nuestras legiones con la más mínima  posibilidad de éxito. Despierte y espabile a sus inmortales, convénzalos para que cojan los bártulos y lárgense cuanto antes de aquí. Busquen refugio en algún paraíso olvidado, en los libros de mitología o en el arte. Quizás tengan éxito como iconos laicos o modelos para artistas venideros.
  • Volveremos, no le quepa la menor duda. Más pronto o más tarde se cansarán de tantas oraciones y  privaciones. De tantos pecados y penitencias. De tanto cuartel y tanto templo. Dejarán de mirar a un futuro soñado y decidirán vivir en el hoy urgente. Se olvidarán de los santos y volverán a bailar con ninfas y sátiros. No hay un pecador debajo de cada hombre, hay un pagano que quiere sonreír a la vida. Recuérdenlo cuando atormenten a los diferentes.

14 julio 2014

Principio y final para una historia victoriana

COMIENZO 
El 7 de Marzo de 1879, en la época gloriosa de la reina Victoria, apareció en el Illustrated London News un artículo firmado por Thomas Richard Stephens. El citado caballero, discípulo del pionero de la fotografía William H. Fox Talbot y miembro fundador de la Sociedad Teosófica de Madame Blavatsky, hablaba de sus ensayos con un nuevo modelo de cámara fotográfica que según decía: "podría servir para retratar el alma humana”. 
Pasó el tiempo y del inventor e invento poco más se supo. En los mentideros de Fleet Street se habló de que Stephens trastornado por un extraño descubrimiento había acabado sus días arruinado, enloquecido y alcohólico en un centro de acogida del Salvation Army en el East End.
 En 1894, el célebre anticuario Cornelius Adams, recibió un paquete sin remitente en su atestada tienda de Covent Garden. La abrió con cierto recelo, en la capital había cierta psicosis de bomba tras el atentado anarquista del 15 de febrero contra el Observatorio de Greenwich. Aparentemente, aquello parecía una vieja cámara semejante a las utilizadas 20 años atrás en los gabinetes de fotografía pero de un tamaño desproporcionadamente pequeño y sin trípode. Con todo, lo más curioso era el montón de cables negros que salían de su parte inferior. El aparato venía acompañado por un cuaderno de tapas doradas semejante a un breviario. Cornelius abrió la libreta y empezó a leer el texto. Aquel hombre devoto, miembro de la ilustrada minoría católica que seguía las tesis del Cardenal Newman, no pudo dejar de lanzar una maldición y sentir un profundo escalofrío a medida que las líneas de aquel extraño diario desfilaban delante de sus ojos. 
El reverendo John Gordon Ramsey saboreaba cada minuto de su presente tranquilidad en Bute Street, a escasos cinco minutos del nuevo Museo de Historia Natural. Para él aquello era una justa recompensa tras los sinsabores sufridos en su larga y agitada vida pastoral. Después de dejar jirones de su piel entre los mineros de Newcastle o los estibadores de Cardiff había encontrado un oasis de calma burguesa en aquella pequeña parroquia de South Kensington. Habían pasado los tiempos de la furia anticatólica y aunque era consciente de que para sus vecinos no dejaba de ser una presencia algo molesta y poco chic ya que en cierta medida rebajaba el nivel del barrio, tampoco sentía a su alrededor aquella animadversión profunda que había encontrado entre sus paisanos de Londres cuando era un joven seminarista. Ni siquiera tenia necesidad de justificarse ante los viejos conocidos de otra épocas. Estaba seguro de si mismo. Había sido un sacerdote ejemplar en circunstancias excepcionales y ahora tenía derecho a su premio. Cornelius Adams era su amigo. Con él compartía largas veladas alrededor de una mesa de ajedrez donde hablaban reposadamente de teología, de política, de arte o de literatura. Rara vez de cuestiones personales. Y sin embargo aquella noche ...
Aquella noche todo fue diferente. Nunca había visto al anticuario en semejante estado. Ni siquiera cuando un grupo de belgas le había querido estafar con un falso escritorio estilo Chippendale. Su rostro demacrado reflejaba una tensión infinita. Sus ojos oscuros se apagaban y encendían sucesivamente forjando llamaradas de pánico. El hombre que llamó a su puerta a las diez y cuarto de de una fría noche de marzo, llevaba un abismo oscuro en su interior.
FINAL
Tres sombras oscuras proyectándose sobre el tapiz verde de Hyde Park. Apenas unas manchas de ceniza, cercanas al lago Serpentine, que el viento matutino se encargará de esparcir en pocas horas. El detective Barrow se ajustó el  gastado bombín, abrochó los botones de su gabán, puso las manos en los bolsillos y observó como se desperezaba la ciudad dormida, más allá de las rejas, en los altos del Speakers' Corner
Carruajes de reparto, landós particulares con la capota cubierta para combatir el rocío y el par de bobbies que le habían acompañado alejándose en bicicleta del lugar del espanto. Nada más. Sereno, claro, tibio. Se anunciaba un hermoso día de septiembre pero él no estaría en condiciones de disfrutarlo.

02 julio 2014

Hasta que el adolescente se arrepiente

El hombre, ese ser de casi infinita curiosidad, capaz de bajar en frágiles cápsulas a las simas oceánicas para descubrir los hábitos alimenticios del calamar gigante o de enviar señales de radio a los rincones más escondidos de la galaxia en busca de vida inteligente, todavía no ha sabido como descifrar y entender la mente de los adolescentes.
Hasta ahora...
El Centro de Investigación sobre Enemigos Potenciales (CIEP), exitosa corporación que acaba de identificar el infecto nido de subversivos comunistasleninistasbolivarianoscastristasfiloetarras que habita en nuestro maravilloso expaís, anuncia:
que ha descubierto al fin lo que se esconde tras la habitual grosería adolescente,
su falta de delicadeza con sus esforzados progenitores,
su desprecio hacia la instrucción pública y privada y a sus mal amados profesores,
su egoísmo,
su antipatía,
sus aires resabiados y su bravuconería sin fin,
su abandono de una vida deportiva y saludable para caer en las simas del vicio, el sexo, las drogas y rock and roll.
Sí, el Centro de Investigación sobre Enemigos Potenciales (CIEP) puede anunciar al mundo que ha descubierto la organización secreta que se apodera de las mentes de nuestros adolescentes hasta llegar a la edad adulta.
Se llama ACNE (Adolescentes Comprometidos en Neutralizar a sus Enemigos) y es una sociedad secreta de tipo yihadista que exige absoluta fidelidad a sus miembros so pena de ser considerados unos niñatos de mierda y ser torturados sin piedad por el resto, el llamado bullying, hasta el cambio de las circunstancias vitales de los contendientes.
Los mecanismos de alistamiento son sencillos y se pueden producir en un recreo escolar, en la calle o incluso en las redes sociales de Internet. Siempre hay uno que sabe, que está adentro y reprocha al otro que todavía sea tan capullo como para no saber lo que debería saber.  Llegar a ese conocimiento es el pase de entrada a esta guerrilla ultrasecreta y violenta (casi siempre de boquilla). 
¿Y qué es lo que se debería saber? 
En tiempos antiguos había que conocer secretos arcanos de la condición humana: cómo se hacían los hijos; quién era en realidad los Reyes Magos; los secretos placeres de los besos, del coito y del onanismo así como la mejor forma para conseguirlos...
En tiempos recientes, el exceso de información ambiental ha descartado esos conocimientos obvios y más propios de una aula de párvulos para en su lugar acogerse a otros más intrincados y salaces que el Centro de Investigación sobre Enemigos Potenciales (CIEP) todavía no ha podido descifrar en su totalidad.
Lo que si se sabe es que cuando el nuevo miembro entra en la organización, encuentra en ella un lugar amigo y acogedor donde sentirse a gusto y fumarse un pitillo. 
Puede alejarse de la odiosa benevolencia paterna convertida en su principal obstáculo para encontrar un agujero en el mundo y poder respirar a gusto. 
Se siente uno militante con una causa por la que jugarse los sudores, 
con un enemigo a mano para sentir desconocidos y morbosos placeres
y encima te sientes protegido por un ejército de camaradas que sienten lo mismo que tú.
Luego llega un día en que el adolescente se arrepiente, 
intenta olvidar su pasado militante 
y mira al futuro con ojos cambiados.
Estar alerta y en guardia, pero si tenéis un yihadista adolescente en casa no llaméis a la CIA, al CNI o al Mossad
Pensad que también vosotros habéis sido unos adolescentes arrepentidos y lo dejasteis atrás.

22 junio 2014

Merienda de rojos

  • ¿Era realmente necesario traer a estos tipos a merendar?
  • Fueron ellos los que quisieron venir y ya sabes que por el Clan del Canibal Cavernario tienen la puerta abierta toda clase de depredadores: obispos viscosos, banqueros rateros, abogados despiadados, financieros chapuceros, políticos putrefactos. Ya era hora de que nos visitase la prensa amiga.
  • ¿La prensa amiga? ¿Desde cuando los chicos de la prensa progre son nuestros amigos? Llevan casi 40 años llamándonos de todo: trogloditas, salvajes, reaccionarios, casposos...
  • No sé de que te sorprendes, era lo que tenían que hacer para ganarse a su público, nosotros hemos hecho lo mismo.
  • Por mucho que digas, no es normal que los rojos coman rojos aunque nuestros invitados hayan usado cuchillo y tenedor y no los dedos y a dentelladas como hacemos nosotros.  Eso suena cruel y sadomasoquista, incluso para los parámetros habituales de esta caverna. Si se empiezan a comer entre sí seres de la misma especie las jerarquías alimenticias se irán al carajo.
  • No seas bobo, ésta es prensa del sistema, del mismo ecosistema que nos sostiene a todos arriba de la pirámide. No tiene nada que ver con los piojosos desarrapados de los que nos alimentamos ni con esos diarios digitales radicales que los azuzan. Es prensa de moqueta y salón, bienpensante, cultureta, institucional, de alto copete y lo suficientemente aparente como para engatusar a la gente amante de novedades. Lo que pasa es que han crecido mucho y como todos los que crecen demasiado rápido se han hecho más débiles. Tan débiles que ahora se les está cayendo el barniz y se les empieza a ver las vergüenzas.
  • Eso explicaría porque el famoso diario independiente de la mañana se ha vuelto tan reconfortante y cercano. 
  • Ya no tan independiente, en realidad si no se han ido a pique es por las subvenciones del gobierno que los tiene bien cogidos por las pelotas. Por eso ahora no le hacen ascos a venir aquí y matar dos pájaros de un tiro: comer de gorra y al hacerlo, eliminar a los nuevos rivales que cuestionan su pastoreo entre el rebaño que siempre los ha seguido.
  • Un pastor que frecuenta mataderos no puede generar confianza entre las ovejas.
  • Todo dependerá de si el rebaño tiene hierba fresca para comer. Mientras haya hierba fresca, nadie estará atento a las andanzas del pastor.

12 junio 2014

El verano tiene cura

No quiero ser la voz que clama en el desierto. No quiero hablar con príncipes, jerarcas o monseñores. Quiero ser la voz que se adentra en los arenales. Que cabalga sobre los valles. Que sube a las montañas para deciros a vosotros, amodorrados ciudadanos en bermudas, mi buena nueva: el verano tiene cura. 
No, nos echéis las manos en la cabeza. No me persigáis como al ladronzuelo que os roba las pertenencias mientras estáis a remojo. No me digáis que os encanta el verano. Que vivís para el verano. Que el mundo debería ser un interminable verano bajo una sombrilla y con un daikiri en la mano. 
Mentira. 
Todo es propaganda y falsedad. Lo sabéis de sobra pero preferís mirar al otro lado. Preferís seguir con la absurda pleitesía. La necesitáis. Como un naufrago su tablón. En el fondo sabéis que el verano es taimado y prepotente. No ignoráis que quiere deslumbraros con sus falsas galas luminosas. Con sus viejos trucos de amante viejo y resabiado. 
No le hagáis caso. Olvidadlo. Haced como si no existiera.
El verano no os ama. El verano os aplana. Os ridiculiza con sus calores y colores. El verano os intoxica el cuerpo y os embota la mente. El verano os engaña y se va con otros o con otras. El verano juega con vosotros y se permite las comparaciones. Siempre ha habido un verano mejor que éste. Siempre ha habido un verano soñado en una infancia lejana. Huidiza.
Mentira. 
Todo verano pasado es un verano recreado. Solo existe para que quedéis inerme ante la vaciedad del presente. Para que os conforméis con la piruleta, ya que no sois dignos de entrar al banquete.
No sois dignos de entrar a la gran bacanal de la vida pero tenéis el verano como sucedáneo.
Valiente estafa.

(Es mi segundo manifiesto contra ese canalla que se acerca. Lo lanzo ahora, antes de que llegue, para curarme en salud e intentar hacerme inmune frente a sus mañas y trapacerías. Me derrotará, como siempre, pero al menos que conste mi previa protesta por escrito)

 

03 junio 2014

No olvide su corona, Majestad

  • El enemigo interior está a las puertas, Majestad.
  • ¿El enemigo interior? Yo soy el rey de todos, para todos y por encima de todos.
  • Ellos no lo ven así y se dirigen hacia aquí con aviesas intenciones.
  • Envíales a los caníbales mediáticos y ya verás como con cuatro ladridos y algún mordisco en sus carnes vuelven al redil.
  • Los hemos mandado, Majestad, pero el cabecilla que los dirige les ha derrotado en un suspiro. La verdad es que aunque parece un perroflauta, maneja la lengua como usaba la Tizona el Campeador.
  • No digas chorradas. No me creo que un mugriento y famélico antisistema haya podido vencer a nuestras huestes poderosas y resolutivas.
  • A los hechos me remito, Majestad. Cuando con hambre de cordero tierno, nuestras hordas sanguinarias se lanzaron sobre la chusma ovejuna fueron retadas a singular batalla dialéctica por el joven guerrero. Uno a uno nuestros caníbales le provocaron, lo insultaron y lo denigraron pero él, sin inmutarse, les fue desmontando de sus hipótesis. Al final, los nuestros han vuelto a palacio con el rabo entre las piernas y con más mala leche de la habitual y eso es mucho decir.
  • No, no me vas a convencer para que crea en superhéroes, mesías o iluminados. Con los reyes tengo bastante y solo por pura gentileza familiar.
  • Señor, ese hombre es intransigente y dogmático pero nunca pierde la compostura y las buenas formas en el combate. Es astuto y ladino, Señor.
  • Mano de hierro en guante de seda. Bien, habrá algún medio para descubrir donde el mamarracho del tres al cuarto tiene su talón de Aquiles. 
  • Imagino que para comprar el pan los domingos por la mañana dejará en alguna parte ese ego tan aparatoso. Sin embargo, para la cosa pública, Majestad, y perdone la frase, le viene como dios. Tiene a la plebe embobada y tontolina.
  • Bah, ya hubo otros antes que él y ahora yantan juntos y dichosos en los comederos de palacio. Pensándolo bien, quizás sea esa la solución: enviar a los viejos tribunos domesticados para enderezar a las masas por el camino correcto.
  • Esa tragedia se la reservaba para el final, Señor. Nos hemos adelantado a sus deseos y ha sido catastrófico. Hemos seleccionado a los mejores paladines del ayer rebelde y los pobres diablos se han dirigido con mucho ahínco al campo de batalla. Pero, Majestad, estaban ridículos y solo se dieron cuenta cuando llegaron a la altura de esa gente. Se creían jóvenes y están seniles. Se creían fuertes y solo están gordos y fondones. Las viejas armaduras les sientan fatal y la mayoría están oxidadas. Ni siquiera sus caballos les hacen  caso.Y lo peor, lo que es mucho peor, descubrieron que esos chicos representan lo que ellos fueron y dejaron de ser por unas migajas de poder. Sintieron vergüenza de su propia traición y los pocos que se atrevieron a atacar lo hicieron a tontas y a locas, desesperadamente.  Han sido completamente fulminados.
  • ¿Solución?
  • Abdicación, Majestad. Usted ya tiene una edad y está algo deteriorado. Además mantendrá sus privilegios sin problemas, los cortesanos saben ser agradecidos. Dicen que su hijo está preparado, que se la componga con su gente frente a esos traidores.
  • Está bien, renunciaré a mi Corinna.
  • ¿Querrá decir a la corona, Majestad?
  • No, quise decir lo que dije. No hay Corinna sin corona y eso es realmente lo descoronador.

22 mayo 2014

El Comandante se dispara

  • Estamos en Curramontes. Afuera, rodeada por una neblina espesa con olor a estiércol de caballo y a otras materias execrables, la tropa de la Armada Bucólica ensaya nuevas tácticas de combate mientras suena desde las líneas enemigas el Happy de Pharrell Williams. Adentro, en el ambiente cálido y acogedor del Campamento Central de la Armada Bucólica descansan -para secreto regocijo de los revisionistas- las resignadas dulzainas, las sonoras botellas de anís y los viejos panderos. Tenemos ya a nuestro lado, dispuesto a someterse a una de nuestras incisivas y siempre aclamadas entrevistas, al líder legendario de la gran guerrilla bucólica, el Comandante José María Rodríguez Cebolleda
  • ¿Será miserable? Soy el Comandante Pepino Cebollino... ¡¡mamón!! 
  • Disculpe, agudo periodista, pero el comandante no quiere que se le llame con su nombre urbanita y reaccionario.
  • El que ha hablado es el Capitán Lenteja Velluda, jefe de prensa de la Armada Bucólica, que va a actuar como intérprete en este diálogo. La razón estriba en que el Comandante Pepino Cebollino se niega a hablar directamente con personas no relacionadas con la ideología bucólica para mantener la pureza de su lucha lejos de las aberraciones del mundo exterior. ¿Es así?
  • Es así.
  • Dice que es así.
  • Comandante, se rumorea que el enfrentamiento contra las huestes del Ejército Modernillo (Ver: La víspera de la batalla final) no es más que una maniobra de distracción, que en realidad el grueso de la Armada tiene como objetivo la conquista de Snobia, la capital señoritinga y snob.
  • ¿Qué está diciendo? Eso es alto secreto y está claro que solo se lo pudo decir esta lenteja con pelos que tenemos como jefe de prensa.
  • El comandante quiere saber lo que dice y me echa la culpa a mí por pasarle supuestamente información confidencial.
  • Cállase, coño, o lo hago fusilar.
  • El comandante quiere que me calle  porque si no me va a fusilar. Ay, estoy en una terrible disyuntiva: si hablo desobedezco sus órdenes actuales de callarme pero si no lo hago desobedeceré las que me dio antes en que me ordenó taxativamente que fuera su intérprete. Él no admite que no se cumplan todas sus órdenes en todo momento.
  • Capitán Lenteja Velluda, no le permito que tome un protagonismo inmerecido con sus absurdos monólogos hamletianos. Es usted un actor secundario en esta entrada. Queda arrestado por alta traición, por proporcionar información al enemigo y por quitarle protagonismo a su propio comandante. Vaya pensado en su última cena, la de despedida. Desde ahora hablaré yo mismo con este periodista y luego  como purga me someteré a una dieta macrobiótica y a terapia ocupacional.
  • ¿Va a fusilarlo, en serio?
  • Usaremos balas de fogueo, pero pasará tanto miedo que al menos me libraré de su pedantería durante un tiempo. Nada más insufrible que un pijo de ciudad reconvertido de prisa y corriendo a las buenas causas. Siempre pretenden darnos lecciones de pureza a los que ya estábamos convencidos.
  • Hablando de ciudad, comandante, hay un tema que preocupa a la opinión pública: el secuestro de los componentes del Club de Senderismo . Los familiares están preocupados ya que no saben nada de ellos salvo que ustedes los tienen retenidos.
  • ¿Retenidos? Le informo, caballero, que nunca fueron tan felices. Tienen lo que deseaban: largas caminatas por el monte, vida al aire libre y encima no les cobramos la comida y el alojamiento, por lo menos mientras no tengamos que pedir rescate por ellos. Sus parientes deberían estar contentos, ya no los tienen cerca y ahora están sanos, robustos. Hasta han rejuvenecido. La mayoría quiere formar parte de nuestras tropas. Excepto algún que otro funcionario acostumbrado al dolce far niente. El resto le ha cogido tanto gusto al trabajo agropecuario y a las caminatas por el bosque que aunque quisiéramos no podríamos sacárnoslo de encima.
  • Comandante, también se dice que ustedes son muy tradicionalistas. Que quieren obligar al uso de ropas oscuras, con chaleco, boina, pantalón de pana y faja en los hombres y falda larga y pañuelo en la cabeza en las mujeres.
  • Se olvida de los zuecos, a los que queremos hacer un símbolo vivo de nuestra idiosincrasia nacional. Viejas y sanas costumbres, no es otra cosa. Cuando éramos atrasados pero auténticos. ¿Qué somos ahora? ¿Sabe usted que los jóvenes han abandonado cualquier forma de vestimenta tradicional para ponerse unos trapos chillones que o bien les quedan demasiado holgados o demasiado estrechos? Mire, cuando capturamos en una de nuestras cacerías alguna manada de jóvenes en eso que llaman del botellón, nos solemos partir de risa tanto por la facha de algunos como por su incapacidad por tener una borrachera como Dios manda, es decir como siempre han sido las borracheras. Con vino del país y no con mariconadas de fuera mezcladas de cualquier manera. Después de tres o cuatro meses de reeducación: trabajando la tierra, cocinando, haciendo trabajos de albañilería, limpiando establos y cuidando del ganado, cambian tan radicalmente que no los reconocería ni la madre que les parió. Pero no somos conservadores, quite de ahí. Eso es cosa de ustedes, los de la canallesca. Por ejemplo y sin ir más lejos, cuando conquistemos el poder propondremos el aborto libre y gratuito siempre que la criatura no haya alcanzado los 18 años. Es una medida muy pensada y la aplicaremos en las ciudades para evitar tantas aglomeraciones perturbadoras cuando llega el verano, las Navidades, la conquista de algún trofeo futbolístico o las fiestas de la patrona.
  • Lo tiene todo bien calculado, comandante.
  • Amigo mío, soy un hombre de vida austera. Puedo prescindir de casi todo excepto de dos cosas: el esquema del país que quiero construir y que tengo bien dibujado en mi cabeza y mi fusil AK47 por si algún imbécil pretendiera emborronármelo.