29 abril 2016

Asi comenzó la aventura de Don Quijote con los desalmados gacetilleros

  • ¿Ves lo que veo yo, mi fiel Sancho?
  • Perdone,vuesa mercé, pero debe recordarle que estoy aquí abajo, más cerca de la tierra que de las alturas, encima  de este pobre rucio agonizante y no como usted, en ese Rocinante de grupa alta y someras pero altivas carnes. Además, para mayor afrenta, soy labriego ignorante y de pocas luces, con lo cual no todo lo visible me es reconocible y si lo fuera, quizás no tuviese conocimientos para entenderlo. 
  • ¿O sea que no ves como se nos acerca una cuadrilla de gacetilleros con aviesas intenciones?
  • No veo nada, señor, excepto a una manada de lobos lejanos allá en la sierra, pero como no conozco si esa condición de gacetillero es la de esas alimañas, prefiero callarme, reconocer mi ignorancia y esperar que abone mi sesera estéril.
  • Pues has de saber, Sancho amigo, que los gacetilleros en lontananza no son lobos sino humanos. Seres que, según las profecías del sabio Merlín en su celebrado libro Baladro, algún día enredarán el mundo con sus vilezas y trapisondas.
  • ¿Tan fieros son? ¿Vomitarán fuego y raptarán doncellas? ¿Devorarán infantes y destruirán milicias?
  • Algo peor, publicarán noticias en pasquines e impresos dando nuevas  de lo que  sucede en cada momento y en cada lugar como licenciosos pregoneros de los asuntos comunes de gobernantes y ciudadanos.
  • Perdone que le diga, vuesa mercé, pero no veo nada mal en ello. Las grandes iniquidades se hacen a las escondidas, sin que los mortales sean conocedores de la desmesura de los atropellos. Es bueno que salgan a la luz del día y las veamos todos.
  • Cierto es, amigo Sancho, cierto es ¿pero como garantizar que los poderosos no usen las informaciones para perjudicar a los pobres súbditos que no tienen maravedís y doblones para comprar a gacetilleros benévolos? 
  • Amo mío, quiera el cielo que la benevolencia de tratar con asuntos tan enjundiosos proceda menos de las sinecuras de los potentados que de las justas razones de la propia conciencia.
  • Pobre e ingenuo Sancho, aún confías en la liberalidad de la condición humana. Mejor atacarlos antes para no someterse a sus tropelías luego. Quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran gacetilleros, y no lobos aquellos que iba a acometer.

20 abril 2016

Listillos al acecho

SNOBIA.- La plaga masiva de listillos que estamos padeciendo ha desatado una fuerte polémica. Mientras muchos afectados piden el uso masivo indiscriminado de venenos para su exterminio definitivo, destacados científicos y ecologistas desaconsejan el uso masivo de listicidas por los efectos adversos que podría tener sobre la salud humana y la fauna silvestre. Ésta fue la causa por la que el Ministerio de Agricultura decidió dejar de aplicar veneno. 

«Estamos ante un pico muy importante de explosión demográfica de listillos. Pero todas las poblaciones cíclicas terminan bajando. Con ésta pasará lo mismo», afirma el neuropsiquiatra y libertino Max Von Krapp
Este laureado investigador, que desarrolla su actividad en el Departamento de Neuropsiquiatría Evolutiva de Homúnculos, Humanoides y otras Pestes Humanas en la Universidad de Labidah, asegura que no estamos ante una explosión excepcional del Rattus Doctus, un homúnculo común que por contagio o por causas ambientales no suficientemente esclarecidas, sufre un proceso de mutación, en que libera feromonas, activa su condición gregaria y se convierte en un eficaz transmisor de le epidemia. 

«Desde finales de los 60 su avance es arrollador en nuestro territorio», afirma. «No sabemos con total precisión el porqué, pero casi podemos asegurar que el traslado masivo de población humana del campo a las ciudades ha facilitado tal expansión». 
La democratización cultural y educativa, el desarrollo de los medios de comunicación y en la actualidad de Internet, el aumento del tiempo de ocio, han generado un movimiento reactivo y de defensa por parte de las antiguas masas ilustradas amenazadas por la culturización popular.
 «Es en ese sector, clasista y elitista, donde la cepa está alcanzando mayores niveles de virulencia». Von Krapp  no obstante, se muestra sorprendido por la duración de la plaga desde su primera aparición. 
«Aquellas primeras poblaciones ya están remitiendo, como anunciamos. Pero han surgido núcleos nuevos asincrónicos, que se reproducen en ondas viajantes como ocurre en el resto de Europa». declara. Ya no es necesario ir a festivales de cine independiente, a conciertos indies o de free jazz o a performances y exposiciones de arte conceptual.
«En cualquier momento, en cualquier lugar, nuevos listillos están al acecho». Von Krapp no tiene dudas, Internet es la gran cepa actual de contagio.

 Sea como sea, la plaga de listillos está causando alarma entre la población ya que en algunos sitios se han producido densidades de hasta 1.800 individuos por hectárea. En condiciones óptimas - galerías de arte, filmotecas, salas de concierto, tiendas de FNAC etc.. - alcanzan la fertilidad a las tres semanas y así hasta miles de ejemplares cada temporada. Ante la plaga, la Asociación de Intelectuales Institucionales en Peligro (AIIP) reclama el uso masivo de veneno, como se hizo en primavera en varios eventos culturales. Unas 20.000 hectáreas fueron tratadas con atonticona, un anticoagulante producido por la fermentación de materia gris bombardeada con rayos catatónicos, que lamentablemente tuvo efectos devastadores sobre otras especies: autodidactas silvestres, perdularios, Testigos de Jehová, bedeles de facultad, visitadores médicos, tasadores inmobiliarios  y funcionarios del INEM. Un informe de la Universidad de Labidah del 31 de abril (sic) alertó del peligro para la salud si se consumían esas especies infectadas. Esto, unido a la denuncia de siete asociaciones ecologistas, llevó a las autoridades a tomar la decisión de dejar de esparcir veneno. 
«Los análisis demostraron que todos los sujetos de experimentación tenían el buche lleno de veneno, y sin embargo, los listillos siendo tan pillos, no presentaban hemorragias», señaló ayer el neuropsiquiatra libertino y desde ayer jefe del Instituto de Recursos Animalísticos de la Universidad de Labidah, Max Von Krapp. «Dudamos de la eficacia de la atonticona tal como se ha aplicado», añadió. 

Mientras tanto el Ministerio está aplicando nuevas medidas como son: el control reiterado y cansino de las redes sociales; el cierre de hipotéticos lugares de contagio -las ya citadas galerías de arte, filmotecas, salas de concierto, librerías y bibliotecas- y un uso distinto del listicida, que será introducido a través de un sofisticado tubo metálico de línea vanguardista fabricado por Apple Inc -según un borrón encontrado en un cuaderno de notas de Steve Jobs-  y por tanto, dado su precio, vedado al resto de seres vivos. 
 Ante la crisis suscitada, el portavoz del Gobierno, ha ofrecido la ayuda «rápida y contundente -aunque eso sí- prudente, del Presidente».

10 abril 2016

Sin señales de la Tierra Prometida

  • Hermanas y hermanos. Yahvé nos ha traído de vuelta a los representantes de las tribus de Israel que enviamos para que exploraran la tierra prometida de Canaan, destino final de nuestro viaje. Os dejo con ellos para que con sus palabras calmen el tormento de nuestra ansiedad.
  • A ver, Moisés, lo que tenemos que decir es de mucha responsabilidad y bien sabemos como te las gastas cuando las cosas no salen como quieres que salgan.
  • Empezad. Dejaros de circunloquios si no queréis encender mi ira y la del propio Yahvé , Nuestro Señor y Protector.
  • ¿Ves? Ésto es lo que nos temíamos. Recurres a Yahvé como si fuera tu guardaespaldas y así da mucho apuro decirte la verdad.
  • No os confundáis. Vuestra jerga marrullera no va a librados de castigo si está en juego el futuro de nuestro pueblo.
  • Bien que lo sabemos. Aún recordamos lo de las diez plagas de Egipto. La renovación demográfica de primogénitos solo fue el final, seguro que aún se están quitando los piojos y dándose de palmetazos a diestro y siniestro para librarse de las moscas.
  • Yo he oído que se han hartado de comer ranas y langostas tras la peste que les liquidó el ganado.
  • Por lo menos tienen un menú más variado que el nuestro.
  • No digas eso, no vaya a ser que Yahvé se cabree y nos envíe de nuevo a las serpientes.
  • Si, la verdad es que las serpientes no eran precisamente el complemento alimenticio que queríamos como alternativa al dichoso maná. 
  • Más bien éramos nosotros el complemento alimenticio de ellas o quizás su menú principal.
  • ¿Acaso, el Señor no tiene otra gente de la que preocuparse? ¿Por qué siempre está encima nuestra y hasta pretende ser nuestro chef? Es muy agobiante.
  • Porque somos el jodido pueblo elegido ¿cuando os lo meteréis en la cabeza?
  • Perdona, Moisés, y te lo digo con la confianza que me da los muchos años que llevamos juntos vagabundeando por el desierto, pero tú tampoco nos lo pones fácil. ¿Recuerdas cuando llegaste con las Tablas de la Ley? Es cierto que a la gente se les fue la mano con lo del becerro de oro, pero aquella matanza... En fin, quizás fuiste un poco violento. Te lo digo de buen rollo, que conste.
  • ¿Y no recuerdas lo de Aarón y su hermana?. Enfermaron de lepra tras quejarse de estar cansados del largo viaje. 
  • O lo que le pasó luego a sus hijos. Menudo marrón.
  • Fue Yahvé quien mató a los infieles. Fue Yahvé quien trajo la lepra a Aarón y  mató a sus hijos porque les gustaban más la fiesta que realizar ofrendas. Fue Yahvé el que mando la plaga de serpientes a los que se quejaban de comer siempre maná. Será Yahvé, en definitiva, quien os quite de en medio si no empezáis a hablarnos de la tierra de Canaan.
  •  No te pongas así, Moisés. La Tierra Prometida es chula. Así nos lo pareció desde la precaria embarcación en la que llegamos tras casi hundirnos en el mar por exceso de pasajeros. La Tierra Prometida parecía prometedora, pero los que viven allá no quieren ni que la catemos. Había auténticas riadas humanas queriendo entrar. Familias enteras con hombres, niños, mujeres y ancianos venidos de todas partes pero eso no pareció conmoverles. Nada más llegar fuimos encerrados como ganado. Las condiciones eran horribles. Un campamento de mierda. Casi añorábamos nuestra condición de esclavos en Egipto. Después de varios días nos vinieron a recoger diciendo que nos deportaban de vuelta a Asia. Entonces fue cuando le gritamos a nuestros guardianes que éramos los representantes del pueblo elegido pero no nos hicieron caso, como quien oye llover. Volvieron a meternos en un barco y nos mandaron de vuelta con el resto de la gente.  Muchos de nuestros acompañantes imaginando su destino decidieron tirarse al agua. Fue espantoso. Debían saber que al llegar a Mileto serían vendidos como esclavos.  Nosotros escapamos por los pelos en el puerto y después de muchos días de calamidades estamos aquí de nuevo.
  • Estáis aquí de nuevo sin haber cumplido vuestra misión.
  • ¿Por qué dices eso?
  • ¿Me tomáis por tonto? Habéis ido al norte y no hacia el este. Habéis ido a la salvaje tierra europea más allá  del Gran Mar. Allí solo hay gente primitiva, idólatra e ignorante. Me habéis desobedecido y pagareis las consecuencias.
  • Tienes que entenderlo, Moisés, llevamos tanto tiempo perdidos. Vimos una muchedumbre de personas yendo en esa dirección y entendimos que iban hacia la Tierra Prometida. Les preguntamos si Canaan no quedaba en dirección contraria y nos dijeron  que no  se nos ocurriera hacia allá que  las cosas están fatal y con el tiempo va haber mucho cristo.
  • No te ha oído. Se ha largado a encender su ira. Seguro que Yahvé le da combustible. Son casi íntimos y me temo que esta vez nosotros seremos la zarza ardiente.

30 marzo 2016

Escritor de fortuna, escritor de mierda

 Pevertino le debía su fortuna a aquella bala que no quiso matarle y cuyo casquillo llevaba en un collar colgado al cuello.

 Aquella bala que agarraba con fuerza cada vez que temía convertirse en la gimoteante escoria que había sido antes de oír su tenue silbido rozándole la oreja. 

 El silbido de la  bala que le salvó la vida y le hizo escritor de fortuna.

 Escritor de fortuna, le gustaba el título. Como los viejos capitanes de fortuna, los condottieri, que guerreaban en los principados italianos soñando con riquezas infinitas o con acabar gobernando un pequeño territorio inconquistable.

 Ahora gobernaba un pequeño territorio conquistado. Una ínsula barataria donde dictaba las normas y era supremo hacedor. Un tipo implacable subido al púlpito de su columna semanal para castigar incompetencias, denunciar facinerosos o dar consuelo a los fracasados. Sí, aquella bala le quitó los miedos y le hizo rico, influyente y famoso. 

 No era un iluso, era rico, influyente y famoso pero también un novelista de mierda. Puro baratillo para atraer al populacho mal alimentado. Burdos folletines del tres al cuarto en decorados históricos de cartón piedra. Una cuadra de personajes previsibles y simplones: el héroe canalla y valiente, la vampiresa atractiva y misteriosa, el amigo cobarde y gracioso, el seboso y mezquino villano, la inocente chica y de vez en cuando alguna de esas figuras solemnes que aburren los libros de historia.

 Nunca pasaría a los libros de historia; lo suyo era basura; pero gracias a ello ahora estaba subido en el dorado trono de la opinión pública dictando sentencias morales en vez de arrastrarse comiendo barro por las trincheras de corresponsal de guerra y llevando los huevos de pajarita. 
Hasta le habían nombrado miembro de la Academia. 
Quizás para airear  el santuario de momias. 
Quizás para mejorar la biodiversidad entre el rebaño de acémilas. 
Quizás por tener cerca a un macho de poderosos puños que defendiese la entrada al Parnaso de la iniquidad de la chusma.

 No, nunca entraría en el Parnaso; porque siendo un macho de poderosos puños haciendo novelas de mierda y dictando sentencias morales que le otorgaban el gobierno de un pequeño territorio conquistado; no tenía la clase de poder que el silbido de la bala que le rozó la oreja le hizo creer. 

 Aquella bala que no quiso matarle, no le otorgó la gloria eterna.

18 marzo 2016

Jesús en rueda de prensa

  • Señores, les ruego que sean breves. Jesús está cansado después de estos días de ajetreo en Jerusalén y está noche tenemos reunión de la Ejecutiva.
  • ¿Será en una cena, verdad, Maestro?
  • Sí, será en una cena. 
  • ¿Y va asistir Judas Iscariote
  • ¿Por qué no iba a hacerlo? Es nuestro encargado de logística.
  • Porque esta mañana se le vio yendo al Sanedrín, siendo público y notorio que dirige una corriente muy crítica con su labor como líder.
  • En concreto, le acusa de haberse moderado y ser demasiado complaciente con la ocupación romana. Además dice que es muy personalista, que no delega  y que excepto en el caso de los Zebedeos,  es poco amigo de la participación de los demás discípulos en la toma de decisiones.
  •  ¿No estará, este Iscariote, negociando con las autoridades a sus espaldas?
  • Esos son infundios sin sentido. Jesús es nuestro líder natural y además siendo hijo de quien es no podría ser de otra manera.
  • Queremos hablar con el Maestro y no con usted, Simón. ¿Qué tiene que decir al respecto, Jesús?
  • Simón es ahora Pedro y sobre esa piedra edificaré mi iglesia.
  • No le preguntamos por su iglesia ni por Simón Pedro, hablamos de Judas Iscariote
  • Reconózcalo, Jesús. Empieza a haber disensiones entre sus partidarios. ¿El cristianismo se desangra o es una crisis de crecimiento?
  •  Dicen que se desangra y todavía no han visto nada.
  • Conteste a las preguntas ¿qué hacía Judas esta mañana  yendo al Sanedrín? ¿Los seguidores de Jesús conversan ahora con la casta social y política a la que tanto se ha criticado?
  • Mi reino no es de este mundo.
  • ¿No es de este mundo? ¿Entonces, por qué usó la violencia con los mercaderes que deben ganarse el sustento en éste? 
  • ¿No es el suyo un  mensaje falsamente pacifista ya que dice a cada uno las cosas que quiere oír?
  • ¿Acaso hay negociaciones secretas con los seduceos y los fariseos siendo Judas el intermediario?
  • ¿Y los zelotes? ¿Siguen siendo financiados y apoyados por ese grupo terrorista? 
  • ¿Qué pensarán ahora de su cercanía al Sumo Sacerdote y su indiferencia con los romanos?
  • Jesús, Jesús...no se vaya. Tenemos muchas preguntas que hacerle.
Entonces Jesús se apartó de las muchedumbres, de la prensa y de sus discípulos. En un aparte mirando al cielo, exclamó:
  • ¿ Padre mío, es éste el cáliz que me tenías preparado o es solo el aperitivo del que tomaré después?

07 marzo 2016

La fama y la nada

  • Es usted el último descendiente vivo de su tío, por eso he pensando que sería la persona más adecuada para ayudarme a introducir algunos datos biográficos para completar mi tesis doctoral. 
  •  ¿Está escribiendo una tesis sobre ese fulano? No pierda el tiempo, hay gente más interesante en el bar de la esquina. 
  • Demasiado tarde, llevo cinco años dedicados al estudio exhaustivo de su obra. Creo que se ha cometido una enorme injusticia con su figura. Mi estudio pretende sacarlo de la penumbra para ponerlo en el lugar luminoso que le corresponde. 
  • El lugar que le corresponde es la nada y mejor atado con unas buenas cadenas para que no pueda salir de allí. 
  • Entiendo su postura. Convivir con un escritor de tanta enjundia debe ser difícilmente soportable. Las personas como su tío suelen ser seres huraños, quisquillosos, introvertidos. Se entregan a su arte de una forma monomaníaca, lo que les impide tener una relación fluida y normalizada con sus semejantes. Piense en lo harto difícil que debió ser convivir con Dostoievski, Rimbaud, Celine o Kafka
  • Por favor, le ruego que no me suelte el listado completo de escritores maravillosamente complicados y geniales. Mi tío no era maravilloso, ni complicado, ni mucho menos genial.
  • ¡Eso es justamente lo fantástico de él! Se escondió tras una vida anodina y gris a sabiendas de su propia grandeza. Nadie podía pensar que bajo aquel envase de austera modestia había un genio deslumbrante y asombroso.
  • ¿Algo así como el genio de Aladino
  • Le ruego que no sea tan sarcástico, caballero. El propio Pessoa subrayó está cuestión cuando decía aquello de: "¿De qué me sirve llamarme genio si soy ayudante de contabilidad? Cuando Cesário Verde hizo que le dijeran al médico qué era, no el señor Verde, empleado de comercio, sino el poeta Cesário Verde, se valió de uno de esos verbalismos del orgullo inútil que exudan el olor de la vanidad. Lo que siempre fue, pobrecillo, fue el señor Verde, empleado de comercio. El poeta nació después de su muerte, porque fue después de su muerte cuando nació la estimación por el poeta" Yo voy hacer que su tío nazca, es decir renazca, como el gran escritor que merece el reconocimiento y la admiración de todos. 
  • Demasiada olla para tan poco caldo, aunque teniendo en cuenta que era director de una sucursal bancaria lo tiene un poco más fácil que el ayudante de contabilidad. 
  • No logro entender sus reticencias a reconocer la brillantez de su tío. ¿Qué me tiene que decir de su obra magna "Paupérrimas pasiones pasivas"? 
  • Un regalo. 
  • ¿Un regalo? 
  • Un regalo que le hizo su amigo, el célebre y laureado escritor, a cambio de algún que otro crédito a bajo interés. Aquel hombre era un tremendo derrochador y mi tío le salvó del embargo o de una buena paliza en más de una ocasión. El literato se le agradeció regalándole un manuscrito. Le decía: "a falta de dinero, te regaló un poco de reputación. Soy tan pobre, que otra cosa puedo dar" El muy cabrón no tenía reparos en plagiar la letra de viejos boleros cuando estaba falto de liquidez y necesitaba la pasta.
  • ¿Y los relatos cortos, los artículos de prensa y demás publicaciones? 
  •  Muy fácil, el reputado novelista no pudo resistir la tentación de hablar con sus cofrades sobre la liberalidad monetaria de mi tío y como éste le había cogido gustillo a la cosa tras la primera transacción no hubo más que hablar. Siento chafarle la tesis. 
  • ¿Qué dice? Ahora es cuando se pone más interesante. Un autor sin obra. Un escritor sin textos. Una vida no vivida. Una fama póstuma sostenida por la impostura. No siendo nadie será grande y eso me hará grande a mí, su creador.

22 febrero 2016

Sin señales humanas visibles

Centro Comercial La Sardina Astifina. 18,30 horas.
Boutique de Cons: Moda hombre
Tercer probador a mano derecha.


Carlos Rosendo Moreno Muñoz, más conocido como Carlo por sus muchos amigos y sus pocas aunque entrañables amigas, se prueba un jersey color amarillo buttercup, con cuello en U de viscosa y algodón estriados.
Va a dar el cante. Está seguro que va a dar el cante esa noche de viernes, se dice, mientras gira bailando sobre si mismo alrededor del espejo y mueve los hombros al tararear el Work Bitch de Britney Spears.
De repente, oye un aplauso y se para. Mira hacia el lado de la cortina pero permanece cerrada. Mira arriba, a la pared de la derecha y duda si enfrentarse a lo que imagina que tiene delante.
Cuando lo hace, el espejo que le refleja, también refleja en su jersey de viscosa y algodón, la imagen de una niña, quizás una chica -es dificil saberlo por sus rasgos orientales- que le sonríe abiertamente mientras palmotea con sus manos.
Carlos Rosendo Moreno Muñoz, más conocido como Carlo, está desconcertado y tras contemplar la imagen del espejo, mira hacia abajo, hacia su propio cuerpo, hacia su jersey color amarillo buttercup que será tendencia de moda en la ya próxima primavera. Está sorprendido, su jersey sigue siendo un jersey de viscosa y algodón y no tiene señales humanas visibles.
  • Hola. Hello.
Ha escuchado con estremecimiento y ahora, otra vez, mira asustado al frente. La chica oriental,  tras una atestada mesa de trabajo. le saluda con la mano alzada y una sonrisa muy dulce en la boca.
  • Hoola. ¿Cómo estás? ¿ Tú de España? Yo trabajar mucho tiempo  para señores de España in the factory y poder hablar poquito español.
Carlos Rosendo Moreno Muñoz, más conocido como Carlo, está punto de soltar un alarido. Se quita el jersey color amarillo Buttercup, con cuello en U de viscosa y algodón estriados y abandona la cabina.
Cuando pasa junto a Ruth, su amiga dependienta, le lanza el jersey encima del mostrador.
  • ¿No te gusta, Carlo? Lo escogí pensando en como arrasarías con él en la fiesta de esta noche. ¡Es tan original!
  •  ¿Original? ¿Qué tiene de original compartir mi condición de víctima de la moda con otras víctimas de la moda que ni siquiera saben que lo son?