Cosmos interruptus


 Con sonrisa impúdica, el Dr. Krapp contemplaba en la sala de proyecciones cómo su héroe se iba al futuro atravesando un agujero de gusano. 

Unos golpes secos e imperiosos en la puerta de entrada le sacaron de su somnoliento hechizo. La realidad, esa mala pécora, volvía a él y, mentalmente, con su acendrado pesimismo, valoró si podría tratarse de uno de esos desahucios exprés de la policía, quizás porque algún despiadado fondo buitre asaltaviejas hubiera comprado su morada. Lo descartó al momento: la carroña rica estaba en las urbes y no era fácil que esos miserables tuvieran interés en un castillo escondido en los Alpes italianos. Pero, ¿quién sabe? Quizás pensasen que su fortaleza podría ser un Shangri-La para guiris forrados.

Tras comprobar en la pantalla que solo se trataba de Fiz Arou, un Krapp desganado abrió la puerta apretando un botón. La entrada del detective fue impetuosa, digna de un toro Miura, y el doctor insinuó un gesto de defensa al ver que el otro le apuntaba con un espray de gas pimienta.
  • ¿Me amenazas? 
Confuso, Fiz Arou guardó el bote en el bolsillo del abrigo y se sentó en una banqueta lateral.
  • Perdone, doc, tuve una disputa con una locatis ahí fuera y quería enseñarle las armas que usa esa gente bárbara. No vea lo que me costó quitársela, gritaba como una posesa.
  • Un espray de pimienta - chistó Krapp - mejor que trajeras unos pimientos de Padrón. ¿Han llegado los monstruos hasta aquí? 
  • No, he venido en el contenedor transtemporal y lo cerré a tiempo evitando que entrasen. Menuda peña julai. He tenido que repartir mamporros al por mayor. La cosa ahí fuera va de desmadre en desmadre, jefe, y los zombis muy creciditos con sus mierdas, pero a usted le dará igual. Veo que  sigue con su saga escapista al puñetero espacio exterior. Felicidades. Quién le ha visto y quién le ve. ¿El notas sigue en Yankilandia o se ha ido a un futuro mejor?
Krapp sonrió brevemente. Se sentó en su sillón, miró hacia la pantalla y luego a Fiz. Luego lanzó un suspiro.
  • Esas montañas y esos bosques son el mundo real. También lo es ese río que se despeña desde la cumbre hacia las simas profundas. Sin duda, son asunto del mundo real nuestros sueños y vivencias, ya que vivimos en ellos. Y lo son también las historias de ficción que engalanan la vida y la llenan de sentido y de ecos. La realidad que nos venden los mercaderes de noticias es una realidad aparatosa y amañada que nos encarcela, nos aprisiona y nos envenena. Nunca nos hace mejores, porque nos aturde y nos culpabiliza sin darnos protagonismo en ella. El escapismo es necesario. Es imprescindible como mecanismo de supervivencia. Todo preso debe intentar huir y, si es a través de una ficción, bienvenida sea.
Fiz guardó silencio unos segundos. Miró a Krapp y después a la pantalla.
  • No sé. Quizá tenga razón. Pero solo me quedo hasta que termine el capítulo.
  • Naturalmente, alguien tiene que encargarse de lidiar con la realidad, pero de vez en cuando viene bien un descanso. El descanso del guerrero.
  • Menos coñas, doc, la realidad ya es lo suficientemente jodida.
Fiz se acomodó en la banqueta y fijó la mirada en la pantalla.
  • Póngala ya.
Krapp lo miró, sonrió y volvió a encender el proyector.
  • Siéntese en el otro sillón, estará más cómodo.
Afuera, los Alpes seguían siendo muy reales. Dentro, Xan Touciño viajaba hacia las estrellas. Así comenzó una amistad cinéfila. De las de verdad. Hasta el primer ronquido delator.

SUEÑO DE IMPERIOS


Cada capítulo trae su propia aventura, su dosis de humor negro y su pequeño telón. Pueden leerse por separado, sin necesidad de empezar por el principio ni de presentar credenciales.

Quienes acompañen a Xan Touciño desde el comienzo, del grelo a las estrellas, encontrarán además guiños, reencuentros y sorpresas que se van pasando de mano en mano.

El orden de lectura es libre. Pasen y vean.

CAPÍTULOS ANTERIORES

  1. Soñador de Imperios
  2. Un gusano en la Gran Manzana
  3. Escapado, enchufado, enredado
  4. Hijos de la Apatía
  5. Sillas de matar sin vender
  6. El Stradivarius de la muerte
  7. Por amor a Nebraska 7
  8. Un ser del espacio te invita a cenar
  9. Las reliquias también toman café
  10. Seré leyenda… y tú no lo verás

Comentarios

  1. Hola, Doctor. Me encantó esa idea del escapismo necesario. Y vaya que sí, con tanta noticia atroz y la espada de Damocles pendiendo sobre todos no queda de otra mas que escaparnos a otros mundos. Y si escapamos en compañía de algún amigo, aunque se duerma a media proyección, pues qué mejor. Me gustó mucho. Abrazos.

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    1. El escapismo siempre ha sido necesario como recurso frente a las miserias de vida cotidiana. Pensemos, por poner un ejemplo, en la importancia del cine para la población que ha vivido una guerra o una postguerra atroz o cuando la Gran Depresión norteamericana. Aquellas comedias elegantes y sofisticadas de Lubitsch, Capra o Hawks, los Western de John Ford, el cine negro de Huston, etc..
      Muchas gracias, Ana
      Un abrazo

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  2. Totalmente de acuerdo con esto: "las historias de ficción engalanan la vida y la llenan de sentido... La realidad que nos venden nos envenena.... nos culpabiliza sin darnos protagonismo. El escapismo es necesario". Imprescindible, diría yo. Y no conozco a nadie que de un modo u otro, en mayor o menor medida, trate de evadirse de esta situación general enloquecida, precisamente para no acabar igual de locos.

    Así que Fiz no debería dudarlo mucho. Al estilo de Rick Blaine y el capitán Renault, ese puede ser el comienzo de una gran amistad.

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    1. Si quitamos el tiempo que dedicamos a las ficciones en nuestras vidas, quedaría una vida muy reducida. De niños, jóvenes y adultos, las ficciones marcan tiempos de vida, sueños y ensoñaciones. También la música es una vía de escape frente a la simpleza de la realidad porque vincula lo oído con sensaciones no por ser más abstractas, menos reales.
      La ultima frase es un remedo del final de esa película. Hasta Rick Blaine huyó a Casablanca para escapar de la realidad.

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  3. Hola. Krapp
    Nada mejor que una proyección de la realidad dentro de la ficción con dos personajes que entroncan con otra historia, una historia dentro de otra. Se podrían considerar varias. Un recurso muy bueno, la estructura de caja china o muñeca rusa. Muy bueno, fideliza al lector por su complejidad y su originalidad. Me encantó.
    Un abrazo

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    1. Lo de las matrioskas rusas siempre es un territorio apetecible y luego mezclar historias del propio blog de distintos períodos y recuperar personajes casi olvidados . La verdad, siempre que puedo me aparto de las historias muy lineales y jugar un poco a la metaliteratura en la medida que un blog lo permite.
      Gracias. Un abrazo

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  4. Metaficción y relatos dentro de otros. Me encanta. Me he puesto al día y he leído desde el principio toda la saga de Xan Touciño hasta la fecha - incluida la ''intermission'' veraniega en la que retornaba Fiz Arou -, porque en su momento me quedé en la primera entrega. Es una serie adictiva cuanto menos. Se está forjando una leyenda, y por el camino has homenajeado varios géneros de la ficción estadounidense. Me he quedado con la mosca detrás de la oreja respecto a Moaña D'Ons, que por su nombre y sus palabras, es otro gallego universal, como el bueno de Xan.

    Y muy de acuerdo con las palabras de tu personaje estrella. Imaginar, fantasear, escapar del gris cotidiano, del devenir de la política y su feo juego, y aún más en estos tiempos en que la geopolítica ha vuelto para quedarse (pobre diablo de Fukuyama, que predijo el fin de la Historia) es necesario y sano.

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    1. Muchas gracias por el esfuerzo de leerte la saga, ya van 10 capítulos. Te voy a dar dos pistas sobre el asunto Moaña D'Ons, primero que está sacado de Indiana Jones, segundo que aparece en una saga espacial primeriza y algo rústica, a decir verdad, que empecé en el 2007 y no en las primeras entradas.
      A veces parece que estamos atrapados en las contingencias políticas y que siendo un tema muy serio, nada más serio que el auge del neofascismo populista o el tema de la vivienda, no debería ocupar tanto tiempo en nuestras vidas. Hay que desconectar, aunque hoy Pedro Sánchez haya anunciado elecciones generales para el 20 de noviembre. Hay que desconectar a pesar de lo que nos espera.

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  5. Si no fuera por la ficción, quién soportaría la realidad.
    Si no fuera por la ficción, cómo explicaríamos la realidad

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    1. Cierto es un colchón, una especie de airbag frente a las hostias de la vida y también una forma de salir fuera e intentar explicar lo jodido que es estar dentro.

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  6. Todo buen ser humano necesita de otro que se ocupe por él de lo que no quiere hacer, aunque sea su responsabilidad como padre, digo, como humano.

    Saludos,
    J.

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    1. Has explicado muy bien porque está teniendo tanto éxito la Inteligencia Artificial, aunque quizás le falta algo de humanidad.
      Saludos

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  7. Cuando la realidad es tan inhóspita, la ficción es un refugio.

    Saludos

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    1. Sin duda, aunque a veces pienso que las ficciones pasan a ser realidad cuando ocupan espacio en nuestras vidas y a veces ayudan a cambiarlas.
      Saludos, Laura

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