05 septiembre 2009

Dos hombres y una incógnita (Segunda parte)


Incertidumbre. Incertidumbre la de los científicos alemanes que en 1933 contemplan estupefactos el triunfo del nazismo. No se engañaban, la subida de Hitler al poder supondría la inmediata desaparición del pensamiento libre en las cátedras e institutos de investigación.
Fugas, purgas o castigos.
El campo de la física teórica estaba dominado por intelectuales judíos.
Según la lógica antisemita, si había tanto judío, era un territorio sospechoso y extirpable para la construcción del gran imperio intelectual ario. Toda la física teórica pasó a ser judaizante.
Por entonces
Max Planck aconseja a un preocupado Heisenberg y le pide que siga adelante a pesar de las dificultades. Planck se había entrevistado con Hitler y había comprendido que aquel individuo iba a llevar el país a la hecatombe. Según su manera de pensar, se hacía necesario que los jóvenes científicos, a pesar de las dificultades, siguieran en Alemania para ser los guardianes de la cordura tras el seguro desastre nazi.


Bohr se sentía resguardado en su pequeño país. En aquel momento su prioridad era el átomo contemplado como un universo en si mismo. Descubrió que el núcleo era muy semejante al de una gota de agua en el que las partículas son las que mantienen unido al conjunto por la atracción existente entre ellas.
¿Y si intentamos dividir esas partículas tan sólidamente unidas?
¿Se rompería el átomo o podría ser escindido como una hogaza de pan?
¿Hay alguna clase de partícula que permita ese proceso?
Los físicos tomaron nota y a finales de los años se hicieron diversos experimentos para conseguir la fisión del átomo.
Los mejores resultados se consiguieron en Alemania en el equipo de Otto Hahn , Otto Frisch y Lise Meilner éstos dos últimos sobrina y tía pronto emigrados al Reino Unido. Probaron con el uranio 235, el minoritario en la naturaleza frente al más abundante 238, y comprobaron que se partía en dos
si se le bombardeaba con neutrones. Pero es que además, era posible una reacción en cadena y liberar una energía asombrosa susceptible de ser usada como un explosivo mortífero. Los gobiernos olieron el olor a pólvora y se lanzaron a la conquista del arma definitiva en período prebélico. El gobierno de Hitler puso al frente de su equipo al propio Otto Hahn y a un resucitado Werner Heisenberg.


Septiembre de 1941. La antes próspera y neutral Dinamarca ha caído bajo la bota nazi. Sin embargo, tras la rendición se respeta su autonomía a cambio de proporcionar alimentos y suministros a Alemania. Los judíos como el propio Bohr gozan de garantías de inmunidad. El físico ha rechazado ofertas para irse al exilio ya que quiere compartir la suerte de sus compatriotas. Heisenberg decide visitarlo aprovechando un viaje a Copenhague.

Será su última entrevista con el maestro y la definitiva.
El alemán se interesa por las condiciones de vida del matrimonio pero quiere algo más.
La versión del propio Bohr y en cierta medida de la mayoría de que han tratado este tema es que Heisenberg quería tenderle una celada y saber como iba el desarrollo de la bomba atómica en los países aliados, consciente de que su maestro no había perdido contacto con ellos. A cambio, él le proporciona datos falsos sobre el reactor alemán con la excusa de que como físicos teóricos no deberían participar en esa clase de asuntos. Quizás también para asustarlo con los logros conseguidos y propiciar su paso al equipo germánico inevitablemente vencedor.
La otra versión es diferente y aparece en un libro de 1953 escrito por Robert Jungk, un periodista judío. Es la principal fuente de inspiración de la obra "Copenhaguen".

La idea de base, parte de las buenas intenciones de un Heisenberg consciente de que si no se para la investigación sobre la bomba atómica,
a la humanidad le espera un aciago destino. El alemán muestra al danés un croquis sobre el reactor en proyecto y le informa de que va a hacer todo lo posible para que no se lleve a cabo. Solo pide a Niels, de forma solapada, que haga lo posible para que los aliados adopten la misma postura.
El final es tenso y abrupto. Dos hombres que habían competido y compartido conocimiento y amistad, se separan conscientes quizás de que nada será lo mismo a partir de ahora.
Heisenberg vuelve a Alemania y sigue con el proyecto. Bohr huye con el apoyo de la resistencia cuando el gobierno alemán en 1943 decide hacerse cargo del poder en Dinamarca e iniciar la deportación de los judíos. El danés tras multiples peripecias por Suecia y Gran Bretaña,
llega a Estados Unidos y finalmente a Los Alamos, sede del proyecto atómico norteamericano. Lo que ve le horroriza y decide entrevistarse con Rooselvelt para evitar o al menos reducir los efectos de la bomba, no lo consigue. Va a Londres y aunque consigue ver a Churchill se da cuenta que el primer ministro lo trata con paternalismo, como si fuese un niño y no le hace el más mínimo caso. Algo parecido a lo que sintió Max Planck cuando visitó a Hitler interesándose por la suerte de los científicos alemanes y vió en él una preominición de una futura e irremediable catástrofe.
No hay nada que hacer cuando los políticos se han hecho cargo, la suerte ya está echada.



Dos días después de la explosión de Hiroshima, Heisenberg, encerrado en una casa-prisión en el Reino Unido, ofrece a sus captores la fórmula correcta para construir la bomba atómica. Los datos que había aportado con anterioridad
eran asombrosamente erróneos para los científicos aliados que los habían estudiado.
¿Un triunfo en la derrota?
¿Una derrota en la victoria?
Bohr no tuvo tanto suerte.


"Los árboles del parque, los lugares amados. Nuestro hijos y los hijos de nuestro hijos. Preservados, posiblemente por aquel momento tan breve en Copenhague. Por algún acontecimiento que nunca va a ser localizado o definido del todo. Por ese último núcleo de incertidumbre que subyace en el corazón de todo lo que existe" (El espectro de Heisenberg al final de "Copenhaguen")

18 comentarios:

  1. Muy interesante tu post.
    Me quedo con esta frase-conclusión:

    "No hay nada que hacer cuando los políticos se han hecho cargo, la suerte ya está echada."

    Besos

    ResponderEliminar
  2. Resulta estremecedor ir leyendo cómo se fue fraguando uno de los mayores errores de la humanidad...

    ResponderEliminar
  3. Incógnitas de hechos que mueve una energía indescifrable. Muy interesante.

    Terrible cocina de los intereses políticos.

    Imposible cargar los videos. La reacción en cadena de mi ADSL, queda bloqueada en algún punto...intereses empresariales. Sospecho que me están queriendo convencer sutilmente de que adquiera un plan de mayor costo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Quiero creer que no todos los científicos confían en el criterio de sus políticos antes de facilitarles algunas respuestas. Quizá no haya respuestas. Quizás, habiéndolas, algunos de ellos quieran asegurarse antes hasta dónde son capaces de llegar...eso me tranquiliza...

    Más que interesante tu exposición.

    Besos!!!

    ResponderEliminar
  5. Creo que es imprescindible que la ciencia sea librepensadora si queremos avanzar en el buen camino. Si los científicos se dejan manipular, comprar, espoliar por el poder, no estarán al servicio de toda la humanidad, sino de su facción más perversa, y eso es muy muy peligroso.


    Un beso Krappi (K)

    ResponderEliminar
  6. La suerte está echada con ellos, Tesa por nuestra resignación ante sus desmanes y por nuestra incapacidad siendo seres supuestamente inteligentes, de poder vivir sin su mediación. Hablo exclusivamente de los que viven profesionalmente de esa actividad.

    No se ha dicho todavía todo, Efter, es una historia increíblemente truculenta siendo real.

    Apostaría, Maracuyá, a que efectivamente hay mas intereses técnicos que científicos en el problema de tu ADSL. En todo caso pensemos en alguna teoría pragmática al respecto aunque nos sentamos tentados a acudir a la clásica de la conspiración comercial.

    Quizás efectivamente no confían en el criterio de ellos, Borraeso, pero están a su servicio. Es más, en muchos casos en la actualidad, dependen de grandes trusts financieros y militares todavía menos apegados a obligados criterios éticos. Esos que los políticos necesitan para conseguir respaldo popular. Fíjate en la industria farmacéutica. Besos

    Recuerda Novicia, que los científicos necesitan financiación, incluso los de campos más teóricos. No son tiempos para hacer de francotirador. Sin medios, sin apoyo institucional no tienen nada que hacer. El problema es que no hay universos alternativos e imparciales donde acudir todo es terriblemente parcial.

    ResponderEliminar
  7. Investigación, ciencia, política, poder y locura. Lo que debería estar al servicio de la humanidad, se convierte en su gran enemigo. Afortunadamente, la contrapartida es que mucha de la investigación sirve para salvar muchas vidas.
    Una historia muy interesante.

    ResponderEliminar
  8. Es cierto que la ciencia nos ha dado un grado de bienestar inconcebible en otro períodos, pero a veces nos ha exigido demasiado cosas a cambio, por ejemplo, que consideráramos sus verdades como las verdades definitivas, absolutas, tan infalibles como los dogmas de la religión.
    Ese dogmatismo cuasi religioso es el que ha permitido que sea objetivo apetitoso para los que ansían o quieren mantener el poder y el dominio sobre los demás.

    ResponderEliminar
  9. Quizás entonces, Krapps, los científicos no saben venderse bien. Porque yo creo que tienen un cierto poder que podrían utilizar para conseguir financiación, tanto del estado como de empresas privadas, aunque éstas últimas todavía me dan menos confianza en sus objetivos que los gobiernos...
    No sé. Supongo tb que es imprescindible ser una persona absolutamente íntegra para no desviar tus intereses humanitarios hacia objetivos menos altruistas.

    Un beso de lunes

    ResponderEliminar
  10. Genial este trocito oculto de la historia, mezcla de ciencia e intriga. Los avances de la humanidad siempre tienen su lado oscuro, su temible brazo armado que pretende descargar sobre nosotros mismos.
    Somos los únicos representantes del género Homo. Hace milenios que nuestros parientes más cercanos, los neanderthales, desaparecieron como especie y nos dejaron como única rama viviente de nuestro tronco común.
    Ya no tenemos competidores. Necesitamos competir con nosotros mismos.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  11. Vengo hasta aquí, por un comentario de Luis Antonio recomendándome que lo haga. El profe, cree que me iba a gustar la entrada y así es. La historia de la Ciencia y como afecta o ha afectado a la humanidad, es siempre apasionante. Lo ha explicado vd. de cine amigo.
    Pero de todo lo que he leido, destacaría y ¡mucho! ese comentario en el que dice :

    "Es cierto que la ciencia nos ha dado un grado de bienestar inconcebible en otro períodos, pero a veces nos ha exigido demasiado cosas a cambio, por ejemplo, que consideráramos sus verdades como las verdades definitivas, absolutas, tan infalibles como los dogmas de la religión.
    Ese dogmatismo cuasi religioso es el que ha permitido que sea objetivo apetitoso para los que ansían o quieren mantener el poder y el dominio sobre los demás."

    No puedo estar más de acuerdo con eso que dices. Creo, que la ciencia o la tecnología nunca son "perversas" en si mismas, son sólo un instrumento al servicio, o al albur... del buen sentido, o los fines oscuros que "algunos" humanos quieran darle. Es ahí donde reside el poder oscuro de la misma, en la utilización que de ella hagamos. El verbo, siempre es el mismo Sr. Doctor: Depende.
    De lo cual quiero inferir, que la maldad es extrínseca a la Ciencia, pero no a sus posibles aplicaciones.
    Y en otro orden de cosas, decir que a ver si por fin funciona ese acelerador de partículas, y acaba probándose ese principio de incertidumbre de Heissenberg de forma clara y definitiva. Pero fíjate, que ya se han encargado los poderes oscuros del lenguaje, en bautizarlo como "partícula divina" . En fin... gran entrada Sr. mío.
    Saludos y un placer descubrirle.

    ResponderEliminar
  12. Pero nadie da nada a cambio de nada, Novicia, Si los científicos dependen de una empresa tienen que someterse a los intereses comerciales y estratégicos de la misma. Si dependen de un organismo gubernamental ocurre tres cuartos de lo mismo. Incluso aunque dependan de una universidad, de una cátedra, están obligados a trabajar en el área de intereses concretos de esa cátedra. El altruismo es un ideal más teórico que real en una sociedad tan condicionada. Besos.

    Es cierto, Yandros necesitamos competir para sentirnos vivos. Por eso esa proliferación de patrias, naciones, banderas y parafernalia varia. Parece ser que la única forma de unir al hombre con sus semejantes, en el sentido más literal del término, es hacer frente común contra una amenaza exterior muchas veces ficticia.

    cristal00k, hemos compartido muchos espacio en comentarios varios y hasta ahora no nos habíamos interpelado, me alegro de que haya una primera ocasión y que estemos tan de acuerdo.
    La ciencia no tiene sexo, es cierto. No es hombre, no es mujer, no es buena ni mala. Sus verdades son o parecen absolutas por la necesidad que tiene el hombre de tener puntos de referencia, de tener anclajes con el mundo que le rodea. Pero la ciencia no dice que creamos ciegamente en sus principios. No nos pide una fe absoluta. No es una religión. Solo nos dice: "ésto es lo que hay ...por ahora, pero mañana puede ser otra cosa" Cree en la duda, en la incertidumbre, en el cambio aunque nosotros nos empeñemos en creer que que permanecerá inmune al mundo que la ha creado.
    Ese es su poder y ese es su fracaso.

    ResponderEliminar
  13. Me alegra que Cristal00k y también Yandros hagan acto de presencia por este espacio. Son unos fenómenos en este y otros campos...Yo, a falta de formación y criterio propio sobre estos temas, os leo con fruición y me congratulo de que suméis vuestros conocimientos y experiencias.

    Un saludo a todos

    ResponderEliminar
  14. Te copio: la ciencia solo nos dice: "ésto es lo que hay ...por ahora, pero mañana puede ser otra cosa" A esto se refería Karl Popper con su "criterio de falsación". Lo importante no es la verificación de una teoría sino su falsación. Intentar verificarla no la hace más verdadera, solo dice que, de momento, sigue siendo válida hasta que se demuestre lo contrario. Por eso es importante el criterio de falsación, con un sólo dato que la contradiga, la teoría se convierte en falsa.
    Y, así, volvemos a la incertidumbre.

    ResponderEliminar
  15. Qué historia más estremecedora. Es tremendo que la ciencia en última instancia termine siendo objeto de intereses políticos que, sobre todo como en este caso, pongan en peligro la vida de miles de seres humanos. Aterra pensar hasta donde el ser humano es capaz de llegar para perpetuarse en el poder.
    Gracias por compartir tus conocimientos con todos nosotros.

    ResponderEliminar
  16. Muy buen post, demasiado extenso nada más; ese Heisenberg es un héroe de la humanidad. Suerte.

    ResponderEliminar
  17. Muchas gracias, Luis te debo una más.
    Sinceramente yo creo que sí puedes reflexionar sobre la ciencia. ¿No has hecho nunca un comentario sobre Darwin, sobre Freud, Einstein, Marx o Seassure si tu terreno es la lingüística? La ciencia no es un saber abstruso solo para especialistas. Está implicada en la mayoría de la acciones de nuestra vida. Concretamente los físicos teóricos son también filósofos que utilizan métodos matemáticos para tener una idea más cabal del mundo.

    ResponderEliminar
  18. Cuanto debemos a Popper y a gente como Popper poniendo las cartas sobre la mesa y desorganizando el mundo de las evidencias y ofreciendo la posibilidad de la duda. Popper otro gran ignorado que merece su reivindicación. Gracias, Angie.

    Gracias Cristal, el cerebro humano es un instrumento de ferocidad inusitada.

    He hecho lo que he podido, Basurero. Si hubiera ofrecido el texto en más capítulos o le hubiera acortado quizás se perdería mucha información por el camino. Suerte para ti también.

    ResponderEliminar