Seré leyenda... y tú no lo verás
Sigue a la luz hasta el final del túnel. Allí hay una puerta metálica. La abre.
La iluminación es tan intensa que casi le ciega, pero acierta a distinguir que está en la cabina de una nave extraña. Delante hay dos tripulantes que Xan ve de espaldas. Manejan los mandos y observan la noche interminable que se percibe tras el ventanal. Uno es Moaña, inconfundible con su pelo blanco; el otro parece un robot.
En alguna parte empieza a sonar una música. ¿Una cumbia?
El robot gira el asiento y se levanta con los brazos en alto. Parece que sonríe.
- ¿Bailas?
- Perdone, Pi.Von, pero no estoy acostumbrado a bailar con robots.
- No soy un robot, petardo, soy una robotina y me llamo Lelah, la copiloto del Burlador de Hebillas. Pi.Von está con los cacharros de la cocina.
Las risas de Moaña llenan la estancia.
- Da igual. Siéntate aquí con nosotros, Xan. Estamos a punto de llegar al punto álgido de nuestro regreso al futuro. Penetraremos en el agujero de gusano, o como yo prefiero decir, será el momento de nuestro polvo cósmico.
Delante del ventanal, algo empieza a temblar. En pocos segundos se transmite al resto de la nave.
- Enciende los altavoces exteriores, Lelah.
Moaña se inclina hacia el cristal, casi cariñoso, como quien reconoce a alguien entre la multitud, y toca con suavidad el micro que tiene delante.
El piloto se arranca con su voz estridente. Retumba el sonido en toda la cabina.
- Ábrete, verme. Ábrete demo. Ábrete trosma, langrán, mangallón, lareta, moinante, galopín, badulaque. Ábrete xa dunha vez, burato do inferno.
Moaña termina. Se relaja tras el esfuerzo y mira a su huésped con una sonrisa luminosa.
- No te asustes, Xan. Hay confianza. Al agujero le ponen mucho mis cariñitos.
- Puedo entenderlo, Moaña, pero casi me dan más confianza mis sillas eléctricas. Sus calambrazos son más previsibles.
- Ahora llega el momento del descorche, para indicar que salimos del agujero de gusano. Los groseros le llaman "el momento pedorro".
- ¿Según tu leyenda, tuviste un momento apurado con unas botellas cuando trabajaste en una pizzería en Nueva York?
- Eran disparos.
- No, eran botellas de champán descorchadas. Los historiadores han logrado resolver el enigma de tu huida. Ahí comenzó tu odisea.
No hay respuesta. La luz sigue creciendo al otro lado del cristal, demasiado blanca como para distinguir nada. Xan entorna los ojos.
- ¿Ya estamos?
Moaña no contesta. Sonríe mirando hacia el ventanal.
Al final dice solemne, como esperando un aplauso que aún no ha llegado:
- El futuro te espera, pionero.
Negro.
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Vaya. Quién iba a imaginarse que ese salto entre dimensiones tan poetizado tenía un crácter con tintes eróticos... y casi flatulentos, al final. Va a resultar que todas las cosas son una sola, o algo así.
ResponderEliminarPor cierto, muy bueno ese incunable gallego-medieval-espacial. Te has convertido en un as de la IA gráfica.
Saludos mil.
El erotismo mejor sale cuando menos se le espera, además ¿cómo expresar que se metieron en un agujero de gusano sin recurrir a algún detalle encubridor y en este caso sexy?
EliminarGracias, por lo de la IA gráfica. A veces cuesta que hagan lo que tú quieres que hagan pero la IA como decoración ilustra mucho.
Mil saludos
No recordaba ese capítulo de Star Wars ;)
ResponderEliminarProbablemente de tapadillo la versión censurada y ante tanto despliegue tecnológico ni nos dimos cuenta.
EliminarSeguro que Disney es capaz de estropearlo sin ningún problema.
EliminarPobre Disney, espero que la criogenización le vaya bien. Lleva unas cuantas décadas en frío o quizás sea la leyenda.
EliminarHola, Doctor Krapp. Me encantan tus personajes y cómo los retratas. En esta entrada detecto una pizca más de humor que en otras. Me gusta mucho. Así que veremos el futuro junto con Xan. Acá seguimos...
ResponderEliminarMuchas gracias, Ana. Intento usar el humor en la medida que la historia lo reclamé. Al meterme en una saga continua, y no en los despropósitos habituales de mis otros posts, es algo más complicado. El futuro nos espera con sus atrocidades.
EliminarUn abrazo
Las aventuras siderales adquieren de repente un aire muy carnal. Sean bienvenidos estos nuevos aires
ResponderEliminarSe lo comentaré a la pandi de tu parte. Qué le echen carne al asunto :)
EliminarDespués de este “polvo cósmico” y del “momento pedorro” al salir del agujero de gusano, solo faltaba que Moaña explicara que eso también pasa porque al agujero le falta tono en el suelo pélvico hiperoscuro. Lo siento pero tengo que decirlo, tus textos siempre me dan alguna ocurrencia...Moaña podría ser ginecólogo interestelar.
ResponderEliminarTranqui, soy de ocurrencias y a medida que escribo se me ocurren muchas chorradas que descarto para no derivar en bufonada o ferrete de Antroido.
EliminarMoaña es un ligón. Tener una nave llamada el Burlador de Hebillas, remite a aquello de Don Juan: El burlador de Sevilla.
Muchos pioneros terminan, por lo general, muertos sin ser reconocidos. Esperemos que este no sea el caso.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Nada mejor que contemplar tu éxito futuro en el presente inmediato. Como Van Gogh quisiera entrar en su museo en Amsterdam, muy chulo por cierto, quizás tuviera problemas en la entrada con los guardias que lo custodian.
EliminarHe quedado alucinado con Piv On seguro que tiene una amplia gama de servicios informáticos que proporcionar aun siendo el cliente analógico.
ResponderEliminarHabía oído hablar de Tet As pero creo que Pib On esta más desarrollado. Supongo que, como para todo, habrá diferente clase de viajes en función del viajero y su bolsa, como siempre.
Un saludo
Seguro que es así, aunque su dedicación preferida es ejercer de jefe de servicio doméstico en el Burlador de Hebillas. A mayores, probablemente le haga trabajos de celestineo al gran seductor de Moaña D'Ons incapaz de controlar sus pulsiones amorosas. Tet-As puede estar bien, pero a lo mejor solo se focaliza en determinados ámbitos espaciales.
EliminarUn pionero antiguo es un viajero privilegiado, si su destino es el mundo que un día creó.
Saludos, Daniel
Hola, Krapp.
ResponderEliminarMis disculpas, llego tarde. Pero la dicha es buena, jeje. Me encanta un detalle también gráfico y de literatura clásica del Barroco, no sé si el poema emula una jarcha, pero la figura del trovador queda niquelada. y el nombre de la nave, es genial, aunque no sé lo que pensaría Tirso de Molina, jajaja. Me está encantado este giro que parece va a durar bastante, a tenor del viaje.
Un abrazo
Hola, Marisa
EliminarLo de la imagen con el texto en gallego está inspirado por los manuscritos miniados medievales que tuve la suerte de conocer tanto por motivos profesionales como por puro gusto. El texto buscaba algo parecido a los clásicos romances de ciego que eran casi un diario de noticias criminales y escandalosas en un mundo de analfabetos.
Muchas gracias por comentar
Un abrazo