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La pesadez de comenzar de nuevo

- Doc, no merece la pena reabrir el blog, esos cabrones se habrán olvidado de nosotros y más en tiempos tan garrulos. La mayoría busca un baño cerca cuando ven cuatro líneas juntas.
- Lo he arreglado un poco, parece más moderno que aquella cosa cutre de antes.
- No hay nada moderno en los blogs, son antiguallas en decadencia. La gente prefiere los estímulos inmediatos de las redes sociales. Darle con el dedito "palante" para contemplar el último huevo de la gallina cantarina o el cacareo de algún gallo peleón.
- El doomscroll le llaman. Ya ve, si la palabra va en inglés tiene más caché. No les gusta lo de poner "deditos".
- Créeme, Fiz, la gente terminará huyendo de ese estercolero y buscará refugio donde ponerse a salvo. Este podría ser un buen lugar de asilo para esconderse de la inmundicia
- Le veo optimista y pretencioso. ¿Quiere montar un convento, un centro para sin papeles o una residencia de ancianos? Cada vez hay más viejos. Chollo asegurado.
- Déjate de palique contra las maldades del mundo, Fiz, ya las conocemos ¿Cómo ves ahora el blog? ¿Ha quedado bien? ¿Te mola o no te mola?
- Blogger es un corsé demasiado estrecho, hasta Escarlata O´Hara se sentiría incómoda. Doc,¿cuánto tiempo ha pasado desde que se publicó la última entrada?
- Novecientos cincuenta y un días.
- Mucho tiempo. Demasiado, Doc ¿Sabremos manejar este chisme sin cargarnos nada?
- Yo, seguro. De ti, no confío: eres un manazas. Mira donde nos metiste.
- Fue una putada, sí. El contenedor transtemporal tiene sus caprichos y desde hace un tiempo, como todo artilugio con pantallas, se me llena de anuncios antes de poder arrancar.
- Y el célebre detective se puso nervioso y quiso salir antes de tiempo. Se fue directo a esa maldita publicidad de una aplicación de puzzles en Internet. No sabes el tiempo que me llevó localizarte. Hasta que te descubrí mientras hacía "deditos" en una pantalla. Fue un visto y no visto, estabas luchando para que esas piedras del laberinto no te vinieran encima. Al final pude llegar hasta ti, pero no puede salir, me quedé enganchado como tú en la jodida aplicación.
- Habría que hacer algo con lo de los anuncios, Doc. Es una epidemia. Los amiguitos tecnológicos del botarate naranja se creen con derecho de pernada.
- Me descubres algo nuevo, Fiz? Al menos mis "pequeñas células grises" te sacaron a ti del aprieto.
- Gracias, Hercules Poirot, pero yo también le eché coraje, músculo y mala leche. Usted se pasó el tiempo dando órdenes desde fuera, echándome broncas y sin pegar golpe. Parecía un sargento de marines borracho. Muy fácil lo suyo, doctor.
- La vida es poco agradecida, Fiz, y distribuye muy mal las cargas. Al menos, ahora, estamos aquí de nuevo, ya veremos que nos cae después.
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