08 abril 2021

Los cazainsociables de Villa Rabia

Condujimos los dos Chevrolet Suburban por aquel deteriorado paisaje del Este de Misisipi. El Cinturón Negro está constituido por una interminable sucesión de praderas desoladas, punteadas aquí y allá por alguna cabaña sórdida o algún lejano rancho de pretencioso estilo colonial. Tierras pobres en el estado más pobre. Cinco millas atrás nos habíamos desviado por un camino angosto y pedregoso donde los vehículos levantaba a su paso una nube de polvo inextinguible. Era el camino recto hacia un camino cruel.

Tras subir una pequeña cuesta, todo terminó. Cesó el camino terroso, desaparecieron las torturantes piedras y hasta la nube de polvo dejó de atenazarnos la garganta. Teníamos delante una explanada de hierba y la hoz formada por los troncos de dos árboles chamuscados. A través de ella vislumbramos a lo lejos una solitaria casa de madera de tejado verde con unos mugrientos cuernos de bisonte coronando la entrada.
Apagamos los motores y salimos sigilosamente de los vehículos. Yo avancé unos pasos con el megáfono en la izquierda, la pistola en la derecha y escoltado por los fusiles de mis tres compañeros. De repente, abrió la puerta el viejo. Se puso a liar un cigarrillo sentado sobre un viejo tronco a pocos metros de nosotros. Nos lanzó una mirada fulgurante, como una centella y percibí el fugaz magnetismo del hombre entregado a sí mismo. Después de una calada y un soberbio escupitajo, se decidió a romper el silencio:

  • Caminan como lobos hambrientos, amigos. Deben de haber oteado una buena pieza. -había chulería en su voz.
  • Una pieza legendaria, señor...¿señor? -respondí mientras tiraba al suelo el inútil megáfono. 
  • Ahorrémonos presentaciones, ustedes ya conocerán mi seudónimo. En realidad lo conocen muchos. Lleva mucho tiempo en demasiadas bocas. El misántropo desconectado ¡Qué pesadez de mote! 
  • No debe ser fácil ser un mito viviente. 
  • Hasta hace un momento era un mito solitario y feliz, pero ustedes me han atrapado. Esto les va a hacer famosos en sus redes sociales. No todos los días se atrapa a un hombre que no usa smartphone, ni tiene ni cuenta ni correo en Internet. -sonaba sarcástico.
  • Puede seguir con su vida y su misantropía si le place, pero tenemos que tenerlo localizado y debe aceptar entrar en el sistema. Aunque sea de forma pasiva. 
  • ¿Pasiva? No me haga reír, todos son pasivos en el sistema. Menos los que enriquecen con él. --era ya contundente.
  • No vamos a discutirlo, piense lo que quiera, pero es necesario que acepte estar comunicado con sus semejantes. 
  • No tengo semejantes. Estoy fuera del rebaño. Soy un tipo libre y autosuficiente -soltó orgulloso.
  • Venga, sabe de sobra que eso ya no está permitido. Acepte este smartphone, cree una cuenta y lo dejaremos tranquilo. No nos obligue a usar la fuerza o llevarlo a un lugar donde no va a estar nada cómodo. 
  • ¿A dónde me llevarían? 
  • A Villa Rabia, por supuesto. Si estuviera conectado sabría que nos llaman, los cazainsociables de Villa Rabia. Lamentablemente, usted no es el único misántropo que no quiere estar conectado. 
  • ¿Hay otros? -dijo con cierta alarma.
  • Cientos como usted y tenemos que atraparlos uno a uno, como hacen los laceros con los perros vagabundos. 
  • ¿Y en esa villa están todos juntos?- se le notaba preocupado.
  • Todos juntos, uniformados de gris y viviendo en sana comunidad como en un convento, un  cuartel o un internado. Cada uno con su número bien visible en la pechera, porque al raparles el pelo son difíciles de identificar. Si queremos reeducarlos adecuadamente para ser útiles a la sociedad hay que saber quien es cada cual. 
  • No me acaba de convencer ese sitio -repuso en tono muy nervioso 
  • Coja este smartphone, abra una cuenta de correo y lo dejaremos en paz. 
  • Está bien. ¿Al menos tendrá WhatsApp y Wikipedia para estar informado? 
  • Por supuesto, no le quepa duda. 

Al retirarnos a los coches, les rogué a mis compañeros que bajasen sus fusiles de juguete ya que no eran necesarios. Tampoco pude esconderles mis dudas. 

  • Tengo la impresión de que esta campaña de venta es un poco violenta.

35 comentarios:

  1. Aplausos por este buen rato, afirmando y riéndome. Como siempre, genial!!

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    1. Gracias, Amaia. Tus ánimos siempre son una buena recompensa.

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  2. Nos crean la necesidad y ya no podemos prescindir de algo que podría ser una maravilla, pero que usamos como si fuese Tele5.

    Pero lo de los smartphones no es tan malo como el caso de los degenerados que no tienen automóvil.

    Saúde.

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    1. La creación de necesidades es la base del capitalismo. ¿Alguien podría vivir hoy sin microondas? y hace 30 años era un objeto extraño y que daba yuyo por el tema de las ondas y demás.
      Hay degenerados sin coche e incluso otros que tan siquiera tiene carnet. Ver para creer:)

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  3. Qué bueno que te conocí gracias al share que me enviaste. Gracias por un buen rato 😊😊😊. Votaré y te seguiré.

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  4. -Creo sinceramente, que estamos inmersos en un mundo tan cambiante y poco previsible: que nos hemos convertido en dependientes de que otros piensen por uno.

    -Con lo bien que estaba él: lejos de ese mundanal de trepas y ya le han cazado y metido esa inseguridad :otro más que engrosa el grupo de cazados por las redes.

    Un abrazo feliz finde Doctor

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    1. Es cierto aunque no sé si es un cambio más aparente que real. Me inclino a pensar que el avance tecnológico no mejora el avance psicológico y que incluso exacerba ciertas tendencias agresivas por ser más consciente de pertenecer a un grupo que te ampara bajo su bandera.

      Un abrazo y Feliz Semana.

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  5. ¡Hola, doctor! ¡Ostras! Desde luego que voy a tener que empezar a mirar a mi espalda dado que no tengo móvil ni smartphone, ja, ja, ja... Al principio no los usaba por cuanto no veía demasiada utilidad, ahora por cabezonería y quizá por ver hasta cuándo puedo pasar por la vida sin ese aparatejo del demonio que nos han colado a través de su presunta necesidad y el entretenimiento. Siempre digo que si un día un gobierno hubiera legislado la obligación de llevar un chip con el que pudieran conocer nuestras amistades, ideas, gustos, hábitos y demás, habrían faltado calles para contener las manifestaciones. Pero desde el entretenimiento y la persuasión más pueril nos han colado lo mismo y encima con ansia y veneración.
    Más en serio, no hay nada más deprimente que ir en el Metro y ver a casi todo el mundo enganchado al aparatejo. Entran con él, se sientan con él, se levantan y salen con él. Si fueran capaces de abstraerse y mirarse unos a otros, quizá se verían tan ridículos que a lo mejor hasta cogían un libro. En fin, este es el maravilloso mundo que nos espera, y todavía puede ir a peor, que me veo más pronto que tarde que comiencen a implantarlo de alguna manera para que no haga falta ni llevarlo en las manos. Un abrazo!!

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    1. El medio es importante pero no sé si el uso o el no uso de uno u otro aparato nos libera del abuso tecnológico. La pistola solo es el instrumento que mata pero las intenciones serían las mismas recurriendo a otros recursos mortíferos.
      El sistema no nos ofrece obligación porque sería muy obvio y contraproducente por ello tiene un arma mucho más eficaz: la facilidad.
      Han conseguido algo más sutil, que lo que antes era lo habitual pase a ser pesado y complejo. Leer un libro con mucho texto y sin ilustraciones, ver una película en un lugar donde tienes que desplazarte, peor con la pandemia, tener un mando a distancia para que puedas manejar aparatos desde el sofá.

      Los que van en el Metro con sus móviles han prescindido de los otros como posibilidad. La sociedad necesita autismo para imponernos sus demandas y esto no sé cómo se puede parar.

      Un abrazo

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  6. No entiendo cómo a estas alturas aún quedan "personas" que no disponen de un Smartphone con cuentas en Facebook, Instagram, Twitter y demás cosas necesarias para vivir. Valientes cabrones deben de ser esos tipos que quieren escapar al sistema ;) jiji Me ha gustado mucho el texto, ya mismo este será el sistema utilizado por todas las compañias, ya sean de móviles, seguros, hipotecas, créditos, cuentas bancarias, etc etc etc. Un abrazo!!

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    1. Siempre hay ilusos que quieren escapar de la máquina a lugares bucólicos pero la máquina es muy cabrona y te busca con medios inesperados en cualquier territorio en que te ocultes.

      Muchas gracias, Náufrago. Un abrazo

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  7. “no usa smartphone, ni tiene ni cuenta ni correo en Internet“. Realmente vivir al margen de estas tecnologías te convierten en un personaje singular. A veces me deprime la dependencia que generan....Algún día, pocos, me desconecto de todo y compruebo que lo echo a faltar demasiado...Conclusión: estoy enganchado. Tampoco encuentro argumentos para aislarme. Si fuera más feliz...tendría que reconsiderarlo

    Me encanta tu habilidad para narrar: temática original y estilo ejemplar: frases cortas y sintaxis acertada. El abuso de la subordinación que caracteriza a algunos suele empalagarme...

    Deberías recopilar una selección de todo lo que has escrito y editar uno o más libros. Te aseguro que válela pena.
    Un abrazo

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    1. Uno de los alicientes con los que juega la nueva tecnología e Internet en concreto es que fomenta la curiosidad. Aunque con excepciones, la gente es muy curiosa y adora estar informada de todo, teniendo un número más amplio de posibilidades. Así nacieron los centros comerciales, ibas a comprar algo en concreto y terminabas comprando otras cosas. Con Internet pasa lo mismo pero agravado quizás. Eso siempre engancha porque la puerta de entrada es más amplia que la de salida.

      Muchas gracias por tus piropos. Me acostumbré a las frases cortas redactando anuncios. No sé si algún día editaré lo escrito en el blog, me da cierta pereza y creo que se editan demasiados libros poco interesantes.

      Un abrazo

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  8. Condenado demente. Te felicito, està genial.

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  9. Enhorabuena¡¡¡ Me ha encantado la retorica de tu relato. Primero porque puedo ver que tal estoy en cuestión de léxico y gramatica y segundo por que el viejo después de todo no era tan insociable.

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    1. Pues me alegro de que te sirva como experiencia léxica y gramatical. Respecto al viejo adoraba quizás tanto su soledad que no le quedó más remedio que ceder.
      Gracias, Sisi.

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  10. Muy buen relato. Eso sí que es venta a puerta fría. Debajo de la sátira, de los Chevrolet y los hombres de negro que se adentran en ese desierto para buscar al Misántropo Desconectado, la realidad no es muy diferente. Primero fue el móvil, con aquellos debates sobre sus innegables virtudes pero también sus contras, que ya tienen casi veinte años: hubo cierta resistencia que cedió inevitablemente ante las necesidades laborales; luego, las redes sociales que han triunfado en cada momento, Facebook, Linkedin, Instagram, Twitter... Herramientas todas ellas que nos han aportado posibilidades, aunque comparto con tu personaje cierta resistencia a determinadas imposiciones de mercado. Se trata de saber usar las redes como medios útiles, pero sin dejarse arrastrar por ellas.

    Ahora mismo, no podría pasar sin whattsapp para mantener mayor contacto con familia y amigos: los sms de pago quedaron afortunadamente en el olvido; el blog me permite escribir por mi cuenta; hace años que borré mi cuenta de Facebook y nunca he tenido Instagram ni Twitter (no me convence su uso agresivo y a veces poco reflexivo, como una necesidad en algunos casos de definir la personalidad bajo el anonimato de la red, ni la culturilla del 'zasca' que los medios han sabido usar para crear burbujas ideológicas).

    En fin, cualquiera de las rrss pueden ser herramientas útiles, si se usan conscientemente para cubrir necesidades o mejorar posibilidades, aunque, como toda herramienta que se convierte en una moda, inevitablemente podrá crear dependencias y manejar a consumidores. Los adolescentes son carne de cañón para este tipo de mercados; ahora muchos usan TikTok, señal de que China será la gran potencia económica de este siglo. Pero no quiero sonar apocalíptico ni mucho menos: por fortuna, la novedad de la revolución digital, poco a poco, va dando paso a un mayor conocimiento. Siempre que se tengan los pies en el suelo y se sea consciente de las implicaciones, las rrss pueden ser ventanas interesantes. Respeto a quien las usa de forma cabal. Perdona por el rollo.

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    1. Gracias por el rollo porque escribes cosas muy oportunas.

      Es curioso como penetran las novedades en nuestra vida. Muchos éramos los que rechazábamos los móviles excepto para lo estrictamente comunicativo o en lo laboral pero va creciendo su importancia porque su propia versatilidad les permite ser un todo desde lo más pequeño. Los móviles crecieron en posibilidades mientras fueron un objeto normal pero cuando pasaron a ser smartphone se convirtieron en otra cosa. La puerta fue Internet y los desfases proceden en parte desde que Internet es accesible desde el bolsillo.

      Los que empezamos en Internet a finales de la 90 hemos visto la apropiación por parte de las compañías de lo que empezó siendo un vehículo de información y comunicación universales. Hemos perdido mucho en el camino pero no por ello deberíamos de olvidarnos de sus ventajas, de todo lo que nos ha traído a pesar de sus esclavitudes y manipulaciones.

      Saludos cordiales

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  11. Hola, Dr. Krapp. Me encantó el relato, sobre todo el final. Una campaña agresiva en serio. Es cierto que nos imponen los aparatejos mediante la persuasión. Si no podés bajarte una app no existís. Pero también lo hacen desde la comodidad, ir en el tren charlando, pagando impuestos, haciendo compras, leyendo, viendo una peli. Es muy difícil resistirse. Un abrazo

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    1. Somos cómplices de esa imposición porque la facilidad es un talón de Aquiles por donde siempre nos ganan, como escribía en otro comentario.
      Lo malo de la comodidad es que nos hace huir del esfuerzo y hace que todo nos parezca más difícil. Todo se ha vuelto más fácil y por lo tanto más infantil.
      Muchas gracias, Mirna. Un abrazo

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  12. Jajaja... pues he picado el anzuelo, no podía suponer que era una campaña para vender móviles.
    La misantropia es para mi una gran tentación, así que comprendo al de los escupitajos.

    Un abrazo.

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    1. Fíjate, en el texto no he escrito en ningún momento que se trataba de una compañía de móviles. Podría ser un servicio de Internet ya que más parece que regalan el móvil y que le quieren ofrecer un servicio que lo requiere.
      La misantropía es tentadora pero muy adictiva.

      Un abrazo

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  13. Pero las ventas son necesarias... Para alguien, creo, ya no lo sé.

    Saludos!

    J.

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    1. Supongo que el problema no es el mercado si no la forma en se actúa en él.
      Un saludo

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  14. Da igual que uno quiera ser misántropo y huir de este tipo de adelantos, porque ya el sistema te va metiendo en ello: Facebook, Twitter y demás redes tal vez no sean imprescindibles, pero los sistemas como el código QR se van imponiendo a toda velocidad y eso implica tener un móvil con un mínimo de aplicaciones necesaras para no quedar aislado.

    O sea, que al final va a dar lo mismo que se quiera o no: las citas para vacunarse vienen por SMS, sin ir más lejos. Así que o renunciamos incluso a las bondades del sistema o entramos por el aro. Solo nos queda tener el criterio suficiente para saber desgranar lo beneficioso de lo maligno, y sálvese quien pueda.

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    1. Es tal cual.

      Los miles de personas que fuimos convocados para vacunarnos el otro día necesitábamos sms y códigos QR para identificarnos. En sí no es malo ni bueno siempre que la información no sea usada para manejar a la ciudadanía. ¿Cuanto tiempo necesitarían para localizarnos si usasen los medios tradicionales?

      En estas cosas no viene mal un poco de pragmatismo, lejos de hermosas posiciones bizantinas.

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  15. El beneficio no está en la venta, sino en el cobro y esos vendedores, para mi, que se quedan sin cobrar. Para "vender" hay que crear "la necesidad", es mejor que la imposición. Solo hay que ver la cantidad de cosas inútiles que vemos imprescindibles, empezando por lo colectivo hasta lo individual.

    Un saludo.

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    1. Se cuenta que cuando Rockefeller quiso introducir el petróleo o el gas en China regalaba una cocina y una bombona no sé si de Butano. El negocio estaba en crear una necesidad como escribes. Podría ser, no deja de ser una ficción, que el móvil fuera el regalo que se necesitaba para enganchar a la gente para otros asuntos. Los ermitaños suelen ser duros de convencer con cualquier cosa.

      Saludos

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  16. Espero que no se generalicen este tipo de campañas, con dar el turre por teléfono a cualquier hora ya molestan bastante. En lo de obligar a la gente o crear necesidades no lo tengo tan claro. Cierto es que hoy usamos muchas cosas que no son estrictamente necesarias, pero quizás la rueda tampoco lo era en su momento. Y seguro que hay gente a la que un rizador de pestañas le parece un artículo de primera necesidad.

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    1. Cuando abarcas casi todo el mercado debe apetecer mucho querer conquistar incluso a los más reticentes. Siempre hay una espacio de conquista para el capitalismo.
      Lo que ocurre con respecto a crear o no crear necesidades depende mucho desde la perspectiva desde donde se mire. Las patatas llegaron a Europa en el siglo XVII y fueron un producto de lujo hasta la Revolución Industrial cuando se descubrió que era un producto barato para alimentar a la nueva población urbana y mejoraba la vida de los agricultores. Hoy en día es una necesidad, pero para nosotros no tiene ni 250 años de historia. ¿Qué pasaba antes?

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