10 septiembre 2010

Angelitos míos

Angelitos míos:
No seré yo el que os reproche vuestros esforzados intentos para convertiros en venerables santones. Es loable que os alejéis de la confortable resignación de la conformista masa común y vayáis en pos de una supuesta espiritualidad perdida. Pero deberías llevar un mapa de situación o un GPS. Es muy largo el camino y hay mucho farsante suelto.
Quizás el problema esté en que el hombre no es bueno y cuesta aceptarlo. Cuesta aceptar que nuestra especie ha conseguido un lugar privilegiado en el concierto de la vida a base de crímenes, rapiñas y la destrucción sistemática de todo lo que se la ha puesto por delante, incluyendo a otros congéneres.
El hombre no es bueno pero tiene una cosa que se llama conciencia, una extraña ventosidad de la mente, que genera miedo, frustración y sentido de culpa. La conciencia es una tipa plasta que nos dice en todo momento como deberíamos hacer las cosas. Si le damos mucha cancha, se le va la olla, se vuelve ambiciosa y termina por sacarse el título de arquitecto para construir castillos en el aire diciéndonos que otro mundo es posible a condición de que dejemos de ser lo que somos.

Aplastar la carne, someter las pasiones, arrastrarnos a un frenesí de oraciones, de palabras repetitivas, de mantras donde uno deja de ser y de vivir. Debemos renunciar a nuestras vísceras, eviscerarnos como las merluzas en la pescadería, para encontrar nuestro espíritu. Es como si a la naranja se le dijera que solo va a ser una verdadera naranja cuando sea exprimida y se convierta en zumo. 
Me pregunto si el señor espíritu o la señora alma, como prefiráis llamarle, exige tanto sacrificio para decidirse a entrar en escena. ¿No será todo una estafa gigante  para retenernos una vez más debidamente encadenados?
En todo caso, angelitos míos, comprendo vuestros afanes.  Las viejas creencias religiosas ya no valen. Han engordado. Están fofas y marchitas. Rellenas de vida muerta. De vísceras. Las nuevas vienen de lejos y están del trinque. Casi recién estrenadas. Este aire viciado de Occidente no ha tenido tiempo de contaminarlas. Además un mentón al viento con cierto aire de superioridad, un  gesto austero y elegante y un vocabulario de frases hechas, repetidas lentamente y aprendidas viendo Kung-Fu, hojeando a Lao Tse o leyendo uno de esos manuales budistas de autoayuda siempre tienen más posibilidades de dar el pego. ¿O no?
Sin más, un afectuoso saludo a mis angelitos.
Dr.Krapp

26 comentarios:

  1. Somos depredadores, no podemos evitarlo. Sólo en algunos casos prima la conciencia sobre el instinto, por más que nos empeñemos en vestirnos de superioridad.

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  2. Te felicito por el texto Dr. Krapp, es magnífico, pero, hay cosas con las que estoy de acuerdo y otras no.

    La espiritualidad, más que perdida, está oculta.
    Si es verdad que hay mucho listo que intenta sacar tajada del desencanto y desubicación de la mayoría de la gente. Esos listos fueron los que comenzaron el engaño.
    El hombre no es bueno, si, pero tampoco es malo. Eso son términos carentes de sentido ya que no son nada sin algo a lo que compararlos. El hombre en si mismo es un todo y no es nada sin lo que le rodea, es decir, el universo, con él, es otro todo o el mismo.
    El hombre no es bueno ni malo, son sus actos los que son buenos o malos y eso es lo que este hombre o su alma superior, lo que tiene que aprender.
    Tampoco creo que el hombre esté en un lugar privilegiado.
    Estamos fuera de contexto y por ello utilizamos el arma natural del estrés constantemente. El estrés es un mecanismo de defensa que se activa cuando hay un posible peligro de muerte. Esto es útil para pensar rápido y eficazmente para librarnos de esa muerte. Cuando el mecanismo de estrés está siempre activado caemos enfermos, y eso es lo que pasa desde hace mucho tiempo. Creemos que todo lo que nos rodea es peligroso y agresivo. Aquí empieza parte del engaño. ¡Compite! Es la orden que nos estimula constantemente por todos lados. Está programado.
    Por supuesto que otro mundo es posible pero no dentro de el mismo sistema ni publicitado por el sistema. Ese mundo nuevo parte por hacer lo que nos de la gana con el único control que nosotros mismos nos impongamos.
    Das por hecho que vivir es sólo lo que se experimenta con los cinco sentidos y yo creo que es algo más.
    Por lo tanto aplastar la carne, someter las pasiones, oraciones y mantras no son más que experiencias de la vida para quien las quiera.

    Es verdad que hay una gigante estafa. Alguien o algo nos la hizo creer hace milenios y la mantiene día a día creando un paradigma del que nos va a ser muy difícil salir pero saldremos.
    Las viejas y las nuevas religiones no valen como no vale nada que te diga un guru. Lo que valen son las sabias palabras, no sus interpretaciones y las religiones siempre han sido un arma del poderoso. Arma que interpretaba las sabias palabras dándoles la vuelta para dominar, engañar y someter al pueblo.
    Por último Lao Tse no dice otra cosa en toda su obra que no existe ni el si, ni el no, ni el espacio ni el tiempo.

    Perdona por el tostón pero es que el tema me apasiona.
    Un abrazo.

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  3. Con sinceridad Dr. Krapp. Brillante!

    Estoy de acuerdo que que el hombre con su egoismo patético lo embrutece todo. Podemos apelar a la falsa conciencia pero esta tan sólo existe para las cosas pequeñas. El sentido común ya no está vigente y el hombre no se resiste a asaltarlo de forma reiterada porque lo más importante es su propia pervivencia y, con mucha suerte, la de los que le rodean.

    La gran estafa se llama religión y la gran estafa es también la falta de memoria. Nos van pasando siempre las mismas cosas pero la trabajada ausencia de sentido común nos confunde y nos hace pensar que esta vez será diferente porque hemos evolucionado. Una esperanza que cada vez cae más en el descrédito.

    Efectivamente Dr. Krapp, yo tampoco creo ya en el ser humano. Al menos hasta que leo textos como el tuyo... o escucho música como la que está sonando.

    Saludos Doc y felicidades de nuevo.
    Jazzy

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  4. Comparto mucho de tu análisis y de lo dicho anteriormente por los otros comentaristas. La conclusión que se puede extraer (una de ellas) es que sobramos. Sin nosotros (la especie humana) la naturaleza habría seguido su curso, autoregulándose, como venía haciendo desde hacía millones de años. El error fue nuestra aparición y nuestra posterior toma de conciencia como seres superiores capaces de dominar nuestro entorno, para despues controlarlo y posteriormente trasformarlo, que es en lo que estamos actualmente, regulando la naturaleza a nuestra conveniencia. Solo en el momento en el que dejemos de ser el control y la naturaleza vuelva a seguir su curso, el mundo y los que queden en él tendrán esperanza.
    Mientras tanto, el baul de nuestras autojustificaciones, teorías, consuelos, vanidades, mentiras y demás muletas que hemos ido usando, está a revosar. La penúltima es que las nuevas tecnologías iban a cambiar el mundo, pero sólo son otro papel de celofan de distinto color que el que había.

    Un saludo.

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  5. Perdonad una nueva intromisión pero he leído algo muy interesante.La penúltima y acertada mentira a la que hace referencia Enric Pérez, las nuevas tecnologías, daría para un volumen completo de la enciclopedia británica y lo cierto es que comparto su inclusión en la lista de atrocidades consentidas, apoyadas e incluso subvencionados por políticos que deberían hacer su trabajo... si supieran cual es.

    Disculpas por la reiteración pero este es un debate apasionante. Tienes un don Krapp, lo vengo comprobando post a post. Eres capaz de comunicar ideas muy complejas a traves de una historia muy breve. Lo que darían la mayoría de cineastas por poseer esta estraña cualidad...

    Saludos,
    Jazzy

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  6. Pues yo creo que precisamente esa conciencia que traemos de serie, por muy manipulada y contaminada que esté, es lo que nos mantiene en nuestro status de "humanos". En caso de no tenerla, qué seríamos??? No lo sé exactamente, pero desde luego, no creo que fuéramos mejores.
    El problema es cuando las normas que rigen nuestra conciencia están manipuladas por convencionalismos absurdos creados para beneficio sólo de unos cuantos que dirigen los derroteros de la especie...

    Un beso, angelito Krapps. Buen finde.

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  7. Yo creo que la religión hace feliz a mucha gente ¿es malo?. No debemos ser jueces y parte, el que quiera religión que la practique, que no la imponga, pero que la practique.
    Somos parte de un circuito de muerte, ocurre tan solo que se nos ha escapado de la mano y resulta que acaparamos todos los recursos del planeta para nosotros.
    La conciencia es la religión de la gente sin religión.

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  8. Vaya tela, ahora me toca cortar este pastel. Difícil cuando se dicen cosas tan interesantes.

    Tesa, somos depredadores y el sentimiento depredador se asoma entre los intersticios de nuestra amada conciencia.

    Gracias, Torcuato. Efectivamente el hombre no es bueno ni malo por si mismo, pero se otorga calificaciones éticas para no sentirse perdido. No son su actos los que los definen si no sus juicios morales que clasifican y ordenan a aquellos. Creo que ese estrés y competitividad que nombras es producto de esa necesidad de mantener el status de superioridad y liderazgo.
    Hablo de una actitud vital y sus contradicciones -el rechazo del cuerpo par acceder al espíritu- no sobre la validez espiritual de determinadas enseñanzas. He leído a Lao Tse, me gusta y lo admiro, no me gusta en cambio el uso que se hace hoy en día del Taoísmo. Muy interesantes tus reflexiones.

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  9. Gracias, Jazzy aunque creo que me sobrevaloras.
    La conciencia humana es efectivamente muy interesada y se usa para cosas que la razón puede dominar con su afán controlador. No creo demasiado en el sentido común ya que procede del mismo manantial donde proceden nuestros males. Si olvidamos las experiencias pasadas y no tomamos nota o bien es por interés o quizás porque el instinto siendo más poderoso que la conciencia nos dicta lo contrario.

    ¿Crees Enric, que la naturaleza siendo tan sabia no estaba prevenida para la aparición de un ser con afanes expansionistas como el hombre? Si fuera sí, no sería tan poderosa y deberíamos pensar que el hombre está por encima de ella. Si es así estamos perdidos ya que nadie nos parará. Yo quiero pensar que la naturaleza está por encima nuestra y terminará por ponernos en nuestro sitio. La necesidad de consuelo en el hombre esconde una necesidad de autojustificación. Gracias por tus palabras

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  10. No podemos imaginarnos si seríamos mejores o peores sin conciencia ya que es la conciencia quien otorga las calificaciones morales, Novicia. El viejo debate ¿son peores los depredadores que sus víctimas? No están sometidos a una ética moral están fuera de ella y no tiene sentido calificarlos así.
    No rechazo la conciencia, sería absurdo, solo digo que debemos de ser conscientes de que puede ser errónea sea por convencionalismos o pro otras cosas. Feliz Finde. Un beso.

    Temujin criticar- más bien ironizar- sobre las creencias no las invalida, incluso en muchos casos las fortalece ya que sirve para cribar el grano de la paja.Estoy de acuerdo en que formamos parte de un circuito y que no somos esos seres excepcionales que a veces pensamos. Gran parte de nuestros errores deriva de esa falsa idea tal como dices. La conciencia es un producto universal a disposición de cualquiera, aunque unos la usen más que otros.

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  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  12. Es por eso que dice Temujin de que la conciencia es la religión de la gente sin religión por lo que la conciencia es tan importanto ya que implica además evitar absurdas imposiciones cosa que ninguna religión nos puede asegurar vistos los acontecimientos.

    Doctor, creo que el sentido común por definición no viene de fuente alguna. Es simplemente entender que las cosas vayan funcionando de la forma más natural. Lo que pasa es que a veces los hechos no van hacía donde nosotros queremos que se dirijan y es justo entonces cuando el destino común es arrasado literalmente por nuestro propio egoismo.

    Saludos Doc,
    Jazzy.

    Nota: no exagero Krapp. Lo que sucede es que tus breves historias explican muchas cosas y eso no es nada fácil. Lo del cine te lo digo con conocimiento de causa.

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  13. con todo, creo que cociencia, religión, y hasta autoayuda, son límites que se pone el ser humano para controlar su instinto asesino... el sentido común muchas veces es traicionero, fascista, impiadoso, implacable...me alegra y me habla sin palabras de la "conciencia" un sitio como éste en donde los comentarios comienzan honestamente con un "creo"

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  14. Divagando que es gerundio:
    Yo tengo un concepto confuso de la conciencia. A veces se deja influir por los sentimientos o por la propia biografía, en lugar de por el intelecto, y entonces la apreciación de si las acciones son buenas o malas es mucho más compleja. En cambio, cuando la razón se pone en su sitio, la conciencia tiene un comportamiento más aceptable. Las influencias que uno ha recibido en su formación de carácter moral o ideológico perturban la “neutralidad” de la conciencia. Por eso cuesta tanto ejercer la facultad de decidir. Lo que me perturba es que un día observo que mi conciencia es tolerante y otro intolerante. Incluso a veces confundo mi conciencia individual con la conciencia colectiva. Quien la entienda que la compre...

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  15. Es innegable que tenemos instintos asesinos, y también innegable que disponemos de un amplio abanico de emociones y aptitudes, que nos permiten una convivencia a mejorar, pero hasta cierto punto aceptable (hasta el punto de no añorar el estado de las cosas demasiados años atrás en el tiempo). Quizá nos dejemos llevar demasiado por los medios de comunicación, y al final nuestra propia autoestima como sociedad está condicionada por el canal que hemos elegido en nuestro televisor.
    No creo que el mayor de nuestros males sea el egoísmo, al fin y al cabo dedicamos mucho esfuerzo y dinero a mantener los signos de un cierto prestigio social, ya sea un móvil o un coche. La indolencia y hipocresía nos envuelven como un manto asfixiante. Uno de nuestros grandes problemas es que queremos cambiar muchas cosas... en el comportamiento de los demás.

    Es cierto que la conciencia es un estorbo para una indolencia total, pero nuestra sociedad, compleja y saturada de información, permite ocultar la relación causa y efecto entre nuestros actos y sus consecuencias en el mundo. No nos engañemos, nunca en la historia los individuos han tenido tanto poder para influir en la historia.

    Señalar a la religión, o mas aún, la espiritualidad, como la causante de todos los males (creo que la religión lo es de bastantes, pero al fin y al cabo los dioses suelen ser una proyección de cualidades individuales y culturales) no nos inmuniza contra nuestra propia capacidad para la intolerancia. No me atrae la caza de brujas como deporte ya persiga al impío o al creyente. Otra cosa es el fanatismo, impermeable por definición a todo razonamiento. Pero conviene recordar que no está limitado a las creencias religiosas: el fascismo no está tan lejos en el espacio ni en el tiempo.

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  16. Jazzy, como te decía antes la conciencia es un producto universal a disposición de cualquiera. Los religiosos por llamarlos así tienen unas creencias externas que modifican esa conciencia primera pero es que los laicos hacen lo mismo con sus propias creencias. El laico aunque no esté imbuido, que habría que verlo, de conciencia religiosa está sometido a otras creencias. Ese es la causa de que sea rebatible la existencia de un sentido común. No hay sentido común, como no hay filosofía natural fuera de las creencias. Saludos

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  17. Sin duda algo de eso hay, Myriam aunque quizás eso que llamas instinto asesino es simplemente esas fuerzas anteriores a la conciencia que se mueven en las capas más profundas de nuestro cerebro. Como decía antes creo que ese sentido común es más propio de nuestro sistema de creencias.

    Creo que la conciencia no tiene un filtro de separación entre razón de emoción, Luis. Tampoco creo que la razón sea más ecuánime, en todo caso es más prudente y sopesa mejor las cosas. Creo que deberíamos de resistirnos a la tentación de tencer como objetivos la justicia y la ecuanimidad absoluta. Aceptar nuestras limitaciones en este terreno nos ahorraría muchos fracasos.

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  18. Aunque no creo en los instintos asesinos como decía antes, amigo de Camino a Gaia, si creo en que es la indolencia la que nos hace recurrir a ellos. Queremos contradecir a la conciencia porque se nos hacen muy pesadas sus normas. ¿Es la panacea la espiritualidad? Yo me he limitado a ironizar sobre ella en la medida en que "en algunos casos" quiere sacarnos de nosotros mismos, de nuestro propio cuerpo, para que alcancemos nuestra propia esencia. Algo francamente discutible.

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  19. Hola el motivo de mi visita es que leí tu comentario en el blog de la novicia, y no estoy del todo de acuerdo, por eloo te invito a que visites esta entrada en mi blog y me des tu opinion sobre l "grande que somos y lo importantes que son nuestros enfados.

    Sobre esta tu entrada decirte que somos el reflejo de nuestra propia decadencia, superficiales, banales, indiferentes, egoistas, etc...

    me gusta este blog, pasare a menudo


    Saludos canariones

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  20. Estoy de acuerdo con usted en que la panacea no es la espiritualidad, de hecho no creo en panaceas. De todas maneras pienso que no tiene mucho sentido contraponer mente y materia, cuando ambas están tan profundamente imbricadas entre sí mismas y con el medio que las rodea, ya sea biológico, social... o el último chute metido en vena. Aplaudo la ironía y las habilidades retóricas o literarias, pero he de confesar que siempre he sentido una cierta admiración secreta por la honestidad intelectual y el espíritu constructivo.
    Desde mi punto de vista y casi por definición, me parece mas apropiado asociar la indolencia con el consentimiento y la complicidad frente al instinto o actos asesinos. Una sociedad y unos individuos que han perdido la capacidad para indignarse y actuar, ha dejado caer el muro de contención que la mantiene a salvo de fanatismos y de intolerancia.
    No quiero decir con esto que atribuya a este blog o este post dichas actitudes, es mas, agradezco que pueda dar pie a este pequeño debate e invitar a otras reflexiones sobre el tema.
    Un saludo

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  21. Ojalá todo el mundo tuviera conciencia, amigo Krapp. El problema es que para muchas personas la conciencia era verde y se la comió un burro.

    Hay quien se pasa la conciencia por el arco del triunfo y hace lo que le da la gana.

    Estoy muy de acuerdo en que el hombre no es bueno, ya nos hubiera gustado. En eso se equivocó nuestro buen amigo Rousseau cuando afirmaba que el hombre es naturalmente bueno y que es la sociedad la que le corrompe.

    El que más o el que menos lleva dentro un ángel y un demonio.

    Achuchones múltiples.

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  22. Bienvenido, Contra. ¿Tú crees que antes éramos mejores y que ahora nos hemos degradado.
    Saludos

    Yo no contrapongo mente y materia, Camino a Gaia lo hacen muchas creencias que ven el cuerpo como un obstáculo hacia la espiritualidad.
    No me doy por aludido en lo referido a la honestidad intelectual y el espíritu constructivo. En este blog, no suelo emplear en demasía palabras tan importantes y que lucen tan bien en catecismos y manuales de autoayuda. Prefiero algo más sencillo y cercano. Es mi opción.

    Todo el mundo tiene conciencia, <Cristal, incluso conciencia de que está haciendo las cosas mal. Cuando llega la hora de las decisiones hay un reparto de papeles entre conciencia e instinto. A veces pirma uno, a veces pirma el otro.
    Achuchones varios

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  23. Es lo mejor que te he leído nunca, y con diferencia.
    Mis respetos Maestro.

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  24. Gracias por tus palabras aunque algo exageradas. Un saludo.

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  25. Y digo yo, que sabré lo que me gusta y lo que no leñe! Mira este!
    Sieejjjqueeee

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