13 marzo 2019

Caza o cuadra para varones

  • La situación en nuestras granjas de inseminación es crítica, Divina Farona. Si la cosa sigue así, nuestras reservas de materia prima se agotarán a medio o incluso a corto plazo. 
  • ¿Qué les ocurre a nuestros sementales, Eficiente Gran Escriba Guardavarones
  • Majestad, los machos no producen semen porque no se siente motivados. 
  • ¿Motivados? ¿Acaso esos idiotas no saben que su supervivencia depende de que sigan produciendo el material necesario para garantizar la supervivencia de nuestra femenil civilización? ¿Para qué los necesitamos si no son productivos? 
  • Nosotros, los escribas, siendo varones, no somos productivos, Divina Faraona.
  • Vosotros sois un sector minoritario seleccionado escrupulosamente por la calidad de vuestras neuronas y ofrecéis un gran servicio para el buen gobierno de nuestro estado, Honorable Gran Escriba Guardavarones. Además os hemos liberado de esa incordiante sexualidad masculina que animaliza a vuestros congéneres menos afortunados.
  • Sin embargo, sentimos como propia su desgracia. 
  • Ellos se lo buscaron y merecen su suerte. No hace falta que te recuerde la época en que esos botarates primitivos os insultaban desde la puerta de los bares, mientras volvíais de vuestras clubs de lectura, seminarios y coloquios. Para ellos erais unos tirillas de mierda y merecíais todo su desprecio ya que os consideraban unos remilgados petulantes con estudios. No erais de su cuerda, no ibais de bravucones con los amigotes mientras corría el alcohol y no discutías a gritos por las esquinas.
  • Perdone el atrevimiento, Divina Faraona, pero quizás está exagerando un poco.
  • ¿Cómo que exagero? Mientras nosotras luchábamos con nuestros propios medios contra el abuso y la dominación; ellos, los muy capullos, seguían rebajándose en la escala animal hasta niveles inauditos. Nosotras cada vez éramos más cultas y ellos cada vez más lerdos. Nosotros cada vez éramos más fuertes, compaginando trabajo doméstico con vida laboral, y ellos cada vez más vagos.  Mientras nosotros acaparábamos los mejores puestos en la enseñanza superior, ellos eran cada vez más zánganos. Mientras en nuestro escaso tiempo libre realizábamos cursos de yoga, meditación transcendental, literatura creativa, historia del cine, baile de vientre, cocina y macramé e íbamos a conferencias, exposiciones, sesiones de teatro y conciertos de música de cámara, ellos se quedaban en casa realizando las aficiones favoritas de todo varón zopenco: beber botellines de cerveza, quejarse de lo mal que va el mundo y ver vídeos porno por internet. Hemos tomado el poder, Gran Escriba Guardavarones, y ahora ellos en las granjas pueden hacer lo que más les guste, siempre que nos proporcionen lo único valioso que tienen a su disposición : su semen. 
  • Sí, pero nuestras existencias decrecen y no se les ve felices en los establos. La lectura de la obra de las grandes mártires de la revolución no les estimula a seguir produciendo. Y lo mismo ocurre con películas, vídeos y otros materiales propagandísticos que ponemos a su disposición. 
  • Tú y tus hombres, Gran Escriba Guardavarones, sois sus cuidadores; buscad soluciones adecuadas pero olvídate de internet y de revistas pornográficas, se volverían completamente ingobernables y derrocharían la producción. 
  • Entonces solo queda una solución posible: recurrir a las viejas técnicas de copulación.
  • ¡Por Dios, Escriba, eso sería una ignominia, un retroceso, una vuelta a los tiempos oscuros! Además con animales domésticos, imposible. 
  • Podríamos cazar a los machos que se echaron al monte y probar con ellos. No están contaminados de civilización y seguramente su semen será de mejor calidad. Sería una experiencia estimulante para vuestras súbditas más jóvenes participar en un concurso de caza de varones, Divina Faraona.
  • ¿Y luego de cazados habrá que yacer con ellos?
  •  Sí, algo así. 
  • Suena repugnante
  • No se me ocurre otra cosa, Divina Faraona, la situación es realmente alarmante. Necesitamos volver a la normalidad y quizás la presencia de varones asilvestrados facilite la fecundidad de los domesticados. Ya sabe lo competitivos que son entre ellos.
  • Lo sé, lo sé. Hágase entonces. Salud y pureza, Gran Escriba Guardavarones.
  • Salud y pureza, Divina Faraona.

7 comentarios:

  1. No se puede hacer Justicia con injusticias, o por lo menos, eso creo yo. Últimamente se están atropellando derechos fundamentales de la sociedad como la presunción de inocencia y a nadie parece importarle. Pues que anden con cuidado, porque primero se pisan por un tema y cuando la gente ve normal que se pisen por ese tema, se pisan por otro, hasta acabar con el Derecho. Crear bandos en vez de proyectos comunes, tiene sus consecuencias y en este caso las tendrá...
    Un saludo

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  2. Estos tiempos serán recordados por el triunfo del maniqueísmo: ya no existen los matices; en los debates de ideas solo son posibles dos posturas antitéticas; si eres de un bando, has de comerte su ideario entero, sin posibilidad de cuestionar ni un pequeño matiz.

    Buscando la perfección, queremos abandonar cualquier resto de pertenencia al reino animal, y no nos percatamos de que estamos muy lejos de ser entes superiores.

    Vamos, que falta sentido común.

    Saúde.

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  3. Pues un buen revolcón con varones asilvestrados quizás les quite la tontería a la faraona y sus mariachis. Dicho lo cual, reconozco que anda suelto mucho macho cafre, y otros tantos están desubicados pues ya no está muy claro en qué consiste la condición masculina.

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  4. Gracioso relato y a la vez interesante. El absurdo sirve muchas veces para abrirnos los ojos.
    Un saludo.

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  5. Me gusta lo que escribes me haces sonreir desde el alma

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  6. Como dice mister Congrio, esta una de las consecuencias de los tiempos binarios en los que vivimos: o todo o nada. Cada "bando" tiene su parte de razón, pero en las militancias es donde se pierde el espíritu crítico y se acaba siendo un devoto.

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  7. Una ¿distopía? genial, doctor. En esta época de blancos y negros, de nosotros y los otros, de los buenos y los malos, de los iluminados y los fundidos, la única arma que nos queda es el humor. Y de eso tú sabes un rato. Un abrazo!

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