14 junio 2018

Suceden cosas raras cuando el mar te traga

 o
En resumen: me llaman en la madrugada porque han robado la estatua de María Rita de la Plaza de María Rita; me pongo mis alas de Amazon y vuelo sobre el puerto; veo salir un carguero sospechoso a todo trapo; lo alcanzo, y me escondo exhausto bajo su gran toldo; allí  me encuentro con María Rita y me quedo frito; me despierto cerca de las Sisargas y veo una objeto enorme saliendo del mar que succiona el barco; quiero largarme, pero unos matachines armados me rodean...
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Salgo de mi inconsciencia y me despierto sobre una superficie dura. Entreabro los ojos y percibo, en la escasa luz que viene de un techo lejano, que mi cuerpo descansa sobre un suelo metálico de color dorado. Palpo debajo, miro arriba y me sobrecoge la monotonía uniforme del espacio que me rodea. De repente oigo un click detrás de mí y empiezo a escuchar esta canción:
Miro hacia atrás, hay un tipo derrengado sobre la pared del fondo como si estuviera sumido en una borrachera letal. Lleva gorra de capitán, zamarra negra y unos pantalones de pana blancos en los que sobresalen unas botas de agua amarillas. Parece salido de una vieja novela de aventuras. A su lado reposa un radiocasete viejo del que se escapa la música. Cuando acaba, no puedo evitar farfullar un comentario ilustrado:
  • Benedicto, uno de los grandes cantautores gallegos, recién fallecido. Ese es un elepé de 1976. Pola Unión creo que se titulaba. Me gusta varias canciones a pesar del tono panfletario de alguna otras, lo propio del momento. ¿Quién es usted? ¿Qué hace ahí tirado?
  • Perdone que no me levante -me dice con voz exhausta- pero estoy triste, cansado y no me apetece hacer esfuerzos teniendo en cuenta lo que nos espera. Confórmese con saber que me llamo Nemesio Vernes, que soy capitán de la marina mercante y que amigos, amantes, conocidos y enemigos me llaman Capitán Nemo aunque nunca he navegado en un submarino. Ahórrese el chiste fácil, seguro que ya lo he oído antes.
  • Vaya, eso debe joder mucho. 
  • Para nada, tengo otras preocupaciones más acuciantes. ¿Usted es el hombre volador? Me dijeron los pulpos que habían pillado a un hombre volador.
  • ¿Los pulpos? ¿Los tipos que me cogieron se hacen llamar así?
El capitán Nemo se rasca la cabeza por debajo de la gorra, hace una pausa teatral y suelta la estocada.
  • Los tipos que le pillaron no son humanos. Son cefalópodos. Pulpos. De arriba a abajo.
  • No me haga reír con cuentos de marineros y todas esas mierdas.  Hace muchos años que dejé de leer a Verne, su tocayo, a Stevenson o a Salgari
  • Es una pena, quizás le hubiera venido bien tenerlos presentes aquí y ahora. Incluso podría añadir a la lista al bueno de Lovecraft
  • ¿Por quién me toma, capitán? Si es que es capitán.
  • Soy capitán y le tomo por una persona inteligente o lo suficientemente inteligente como para saber cuando no le están engañando. Le tomo por una persona que sabe que los pulpos son seres superiores que le disputan la hegemonía al hombre en sus dominios submarinos.
  • Los tipos que me cogieron no llevaban tentáculos, no se cubrían con pimentón o  con sal gorda. Tampoco iban empapados con aceite de oliva. -le solté con toda mi gracia kaskarilleira y tabernaria.
  • Búrlese si quiere, serán sus últimos momentos de felicidad. ¿Ha oído hablar de la capacidad de mimetismo de los pulpos?
  • Claro. Soy kaskarilleiro de nación y allí tenemos mucha afinidad con ellos.
  • La misma afinidad que los nazis con los judíos. Tanta que creo que nuestros amigos captores han decidido tomara medidas frente a ese pulpicidio constante y terrible. El mimetismo, parecerse a cualquier cosa, es su arma.
  • ¿Pulpos disfrazados de marineros que secuestran a una estatua?
  • Más o menos. Lo de María Rita, es porque al verla en una plaza tan principal pensaron que era una diosa de los humanos. Supongo que pedirán un rescate por ella.
  • Por favor, capitán, déjese de chorradas.
  • No me cree, lo esperaba. Acérquese y mire a través de esta escotilla.
Se levanta, se da la vuelta y abre un pequeño ventanuco redondo en la pared.
Me acerco, miro para afuera y lo que veo me produce tal pánico que me tengo que agarrar a los bordes de aquel mínimo hueco para no caerme.
  • Anímese hombre, todavía no nos han cocido.
Estoy lívido, aturdido, apabullado pero aún entiendo cuando me habla.
  • ¿Que dice?
  • ¿Todavía no se ha dado cuenta? Estamos dentro de una gran olla de cobre y los pulpos nos ven como ingredientes necesarios para su receta. Su receta innovadora y vengativa.
(Capítulo 44 de Kaskarilleira Existencial. Aquí están sus otras historias)

16 comentarios:

  1. Y ni siquiera somos tan inteligentes como los pulpos...

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    1. Probablemente, los estudiosos de los cefalópodos sostienen que éstos poseen neuronas incluso en los tentáculos como si allí también tuvieran un cerebro autonomo o al menos autosuficiente.

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  2. Tenía que acabar sucediendo algo así. Ya es mucho tiempo de pulpicidio constante y masivo, sin compasión,sin medida. Y acomo en esta zona ya hemos esquilmado su población, ahora ya nos vale cualquier otro sitio: imagino que los pulpos africanos estarán también participando en esta venganza.

    En fin, donde las dan las toman.

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    1. Usted como vecino de una ciudad que usa pulpicidio como argumento gastrónomico principal en sus fiestas principales entenderá la cuestión. Quizás la lejanía del mar de la misma, haya impedido que un comando pulpista realizara una operación vengativa en ella.

      Cierto, donde la dan las toman.

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  3. Cazador, cazado. Muy divertida historia y estupendo homenaje literario a los grandes de la novela de aventura o de terror en el caso de Lovecraft al que tanto le gustaban esas bestias marinas. Y de regalo un fantástico continuará... Un abrazo!!

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    1. Gracias, David, me animan mucho tus comentarios. A los maestros de la literatura de aventura o terror les debemos entusiasmo, fascinación y que ahora pasemos el tiempo intentando emular su estilo o su propio sentido lúdico de la imaginación.
      Un abrazo

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  4. Me cuesta comentar esta estupenda historia, si no se me garantiza que ningún animal va a ser maltratado en su desarrollo.

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    1. Garantizo que ningún pez teleósteo del orden anguilliforme y de la familia congridae, será usado de forma hostil para darle verosimilitud al relato. Lamentablemente otros seres acuáticos pueden ser más vulnerables.
      Grazie mille

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  5. Pues el humano a feira se me antoja correoso, la verdad, y posiblemente indigesto. Yo creo que mejor primero convertirlo en carne picada y despachar para hamburguesas.

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    1. Es una posibilidad que dada las habilidades manuales de los cefalópodos no la descarto.
      ¿Habrá Turmix suficientemente grandes para darle un poco de esperanza al planeta?

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  6. jaja esto es como el planeta de los simios pero en versión galega jaja debiste continuar hasta el fina y tras ser cocidos rociarnos a todos con un buen chorros de aceite de oliva virgen , sal gorda y pimentón jajaja

    Meencaaanta tu imaginación, leerte es una extraña combinación de ironía, imaginación, humor y casi siempre crítica que a veces tira a amargo y otras a dulce ... esta vez se me ha hecho un lío la mente pero me ha parecido reconocer en tu historia la misma idea que bulle en el planeta de los simios ... pero te digo más, mi querido Dr., si diéramos la vuelta a la tortilla otro gallo cantaría ... en casi todo ; )


    Un beso grandísimo desando que hayas sido muy feliz disfrutando de las hogueras y de todo lo que te rodee!

    Hasta otro ratatito mientras vuelve a asomarse el sol ; )

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    1. No te adelantes a los acontecimientos, ahora mismo estoy currándome la siguiente entrada y estoy pensando en una vía de escape a los dilemas de este episodio.
      Me gusta la comida oriental con esa sabia combinación que tienen de combinar lo agrio y lo dulce. Una omelette china quizás :)
      Muchas gracias, María, ya sabes que me encantan tus comentarios.
      Si vas a Kaskarilleira Existencial 17, títulada Cita al Alba, podrás ver o recordar la entrada que hice en homenaje a San Juan.
      Un poco de sol sí pero sin apretar demasiado para que no se haga pesado.

      Besos

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  7. Las connotaciones de la palabra pulpo en el argot sexista pueden inducir a confusión. Por lo demás todos somos pulpos en esta pecera de la que pensamos podemos evadirnos, como no nos damos cuenta de que todo esta vendido, solemos ser felices mimetizandonos con el entorno, pensamos que así escaparemos, pero hay redes de arrastre que no tienen en cuenta el mimetismo, pero... mientras tanto, disfrutamos en la charca de la vida escondiendonos valientemente de los problemas y las dudas. Solo somos reales en carnavales, quizás por eso esta fiesta continua.
    Había publicado un comentario , pero no se donde se ha ido.

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    1. Pues el comentario que has puesto me ha encantado, no tengo mucho que decir. Creo que tienes razón.
      Es imposible salir de la pecera que como es transparente nos da sensación de libertad.

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  8. Gracias por esta magistral, fantástica y divertida lección sobre los pulpos. Mi ignorancia sobre los mismos es manifiesta.

    Sobre posibles intencionalidades más o menso subterráneas del texto tampoco opino porque el humo de las hogueras de San Juan me ha dejado un tanto confuso. No descarto que dicho humo tenga algo que ver con el retrato fácilmente reconocible que ardia en dicha hoguera. Aquí, en una placita pequeña del barrio de Sant Gervasi de Barcelona

    Un abrazo

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    1. Pues gracias a ti por la generosidad de tus palabras. Yo siempre he sentido fascinación por estos animales. ¿Por qué siendo tan inteligentes son tan vulnerables?
      Te recomiendo un libro hermoso, divulgativo y precioso que me ha aclarado mucho sobre el tema:
      https://www.muyinteresante.es/cultura/recomendable/articulo/otras-mentes-el-libro-del-ano-para-mentes-curiosas-601511955123

      Que mala fama tengo :), a veces no soy subterráneo y solo quiero contar una historia de aventura o fantasía.
      Me dejas con la duda de saber quien ha sido inmolado en esa pira de tu barrio aunque me huelo a alguien de la política.

      Un abrazo

      Otras menest

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