08 marzo 2018

El Día de la Felicidad Perpetua

No se podía permitir aquel estado de malestar. No se podía permitir que el desánimo, la desazón y el desencanto se adueñasen de la población y la esclavizasen a su conveniencia. El Gobierno, benefactor como todos los de su condición, decidió buscar una respuesta.

El Consejo de Sabios estaba coordinado por altos cargos de los ministerios de Justicia, Interior y Defensa por aquello de la seguridad y contaba con representantes de la psiquiatría, las universidades, el clero, los empresarios, los sindicatos y miembros de alguna ONG que tras manifestarse delante del lugar de encuentro fueron admitidos como oyentes. Hubo suculentas dietas y por lo tanto, la reunión se alargó en el tiempo.  Al final se llegó a la conclusión de  que debía establecerse un día al año de felicidad obligatoria.

Se barajaron varias fechas. El sector más clerical y patriarcal pensó en el 9 de junio en honor a San Feliciano, mártir de la persecución de Diocleciano. La radical oposición femenina obligó a una solución de consenso. Sería el día 7 de marzo en conmemoración del martirio de Santa Perpetua y Santa Felicidad, ama y esclava cartaginesas asesinadas en tiempos de Septimio Severo.
El Presidente de Gobierno, deslumbrado al entregarle la propuesta, decidió aportar su granito de arena. "Caramba, el día de Santa Perpetua y Santa Felicidad. Ya está, le llamaremos el Día de la Felicidad Perpetua"

Dicho y hecho, el Día de la Felicidad Perpetua se convirtió en festivo y obligatorio para todas las instituciones del Estado, tanto públicas como privadas.  No se repararon en gastos para fomentar la festividad y se aplicó estrictamente la teoría del palo y la zanahoria. Hubo kilos de zanahorias a los sectores más acomodaticios: la oposición moderada, los sindicatos y los empresarios. A otros más reticentes se les ofrecieron quitas sobre la deuda en las instituciones en que gobernaban e incluso hacer la vista gorda cuando gestionasen políticas excesivamente sociales. A los medios de comunicación se les otorgó una cascada de dinero gracias a la ingente publicidad institucional que incluía instrucciones precisas, a modo de catecismo, de como ser feliz y lo malísimo que era no serlo. Las redes sociales fueron un hervidero de apoyo al desborde de felicidad institucionalizada aunque algunos maledicientes hablaron de la contratación masiva de bots rusos.
El palo, en cambio, le llegó a algunos "jubiletas" que tras quejarse de que no hubiera dinero para las pensiones y sí para esas mierdas, fueron seriamente amenazados. Se habló de algunas medidas profilácticas como ser alejados de los nietos, ser enviados a geriatricos, psiquiatricos y a otros asilos variopintos e incluso el portavoz del partido del Gobierno en el Parlamento, habló de las ventajas de la eutanasia social o eugenesia al llegar a ciertas edades venerables. Algunos raperos inconformistas, unas decenas de twitteros revoltosos y ciertos youtubers excesivamente parlanchines fueron detenidos y puestos a disposición de la justicia acusados de sedición; los independentistas, en cambio, decidieron callar para que no les llamaran aguafiestas sus entusiastas partidarios.

Fue una jornada llena de actividad, movimiento y reivindicación.  Tras tanto trajín, la gente exhausta se fue a la cama con la sensación de que había merecido la pena aunque sin saber si realmente habían sido felices. Mientras se iban quedaban dormidos, muchos pensaron que solo quedaban 364 días para otro Día de la Felicidad Perpetua ... y sonrieron.

32 comentarios:

  1. Cada día creo menos en los días dedicados a la exaltación de una causa, la reivindicación de un grupo humano, etc. Como lo de ser buena persona en Navidad, por decreto: luego vuelves a ser un cabrón.

    Cierto que hay causas y grupos humanos perfectamente reivindicables. En el caso del día de ayer (de la mujer) es algo tan obvio que no tendría que ponerse en cuestión de ninguna de las maneras: el abuso y la discriminación es palmario. Era necesario ese emocionante día de huelga internacional para –entre otras cosas- hacernos pensar (eso tan inusual).

    Sin embargo, ciertas actitudes de ciertos pequeños grupos de feministas –muy ruidosos- parecen diseñadas para que se vuelvan en su contra. ¿Será así? ¿Alguien con mucho poder utiliza a esas mujeres para boicotear al feminismo? Y, de paso, al resto de la lucha contra la jerarquía económica, que queda en un segundo plano.

    Nada; serán tonterías mías, de conspiranoico.

    Saúde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si hay una palabra recurrente en estos tiempos, de esas que terminan sonando odiosas de tanto desgaste, es "visibilización", que encima tiene ese toque un poco pijotecnicista que lo hace especialmente antipática. Pero lo cierto es que el sentido de esos días especiales tienen esa finalidad: visibilizar
      Es cierto que en mucho casos esos días tienen cierta semejanza a la confesión de los pecados del catolicismo que siempre han servido para seguir pecando sin culpa, hasta la siguiente confesión pero los humanos somos así y necesitamos todo un ceremonial para creernos la cosa.
      Hay cierto derrape ideológico en cualquier causa. Están los y las posibilistas y los y las que se les va la olla aprovechando que el Pisuerga sigue pasando por Valladolid. A los que derrapan les viene muy bien que existan sectores más realistas porque siempre les pueden echar la culpa a éstos de que no se ha conseguido lo que se quería aún sabiendo que nunca se puede conseguir del todo lo que se desea.

      Saúde

      Eliminar
  2. Sobre los días de "exaltación" estoy de acuerdo con don Luis: si es por la fiesta, de acuerdo; en lo demás, no creo que sirva para mucho. Por ejemplo: el día de ayer. Entre los grupos manifestantes estaban los sindicatos,que han tragado con las diferencias salariales entre hombres y mujeres toda su vida. Pero en fin, vamos a dejar ese feo asunto.

    En general la mayoría de manifestaciones son por reivindicaciones económicas, hasta el extremo de que los otrora pacíficos jubilados también se están echando almonte. Y eso demuestra que el discurso triunfalista de los que mandan se les está volviendo en contra: ¿no decís que ya hemos salido de la crisis, que la situación económica va mucho mejor, que las empresas ya están recuperando el pulso?

    La cosa va mucho mejor para algunos, para los que siempre ganan, sea en la situación que sea. A los demás solo les queda esperar por algunas migajas. Y en lo únco que no me cuadra tu historia es en las amenazas a los jubiletas, porque el grueso de los votos a los partidos tradicionales es el suyo. Rajoy, Fátima Báñez y compañía están que no mean.

    Así que el problema, como siempre, es el dinero. Tal vez la izquierda lo acabe aceptando y vuelva a esa incómoda y antigua tradición suya de protestar ante los poderosos en vez de defebnder a los burgueses periféricos o las diferencias de género en el idioma (que no en lo demás).

    Mientras tanto, en Cataluña...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vamos que el dinero no da la felicidad pero ayuda mucho.

      Eliminar
    2. Los sindicatos en este país y en estos tiempos, especialmente los mayoritarios, no son más que una correa más del poder con su ruinosa burocracia y su absurda institucionalización. Por ejemplo, en el tema de las pensiones tan en boga en estos días, los sindicatos mayoritarios han sido sostenedores y aliados de los fondos de pensiones de Telefónica o del BBV por ejemplo. Lo que pasa es que no les ha quedado más remedio que subirse al carro de las pensiones siguiendo la corriente general.

      No estoy muy de acuerdo en que los jubiletas sean territorio del PP, digo yo que los que votaban a opciones de izquierda en los 80, 90 y 2000 no se harán ahora de derechas por unas migajas de más.

      Lo que tiene sustituir clase por identidad es que permite el acomodo de la oligarquía sin que haya escándalo. Las identidades suelen ser de nacimiento mientras que la clase social puede ser de quita y pon.

      Eliminar
    3. El dinero y la felicidad se tocan pero no se mezclan, Bubo.

      Eliminar
  3. Nunca me ha gustado todo eso del "día de tal o de cual". La felicidad es una quimera. Me conformo con dar un mínimo de sentido a la vida y poco más. No seré feliz, pero sufriré menos frustraciones.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay un concepto de poco uso y que el otro día me comentaban como un buen sustitutivo de eso que llamamos felicidad. Me refiero a la dicha que es como una felicidad más permanente, un estado de cierta beatitud que quizás tenga que ver con ese dar sentido a la vida que comentas.

      Un abrazo

      Eliminar
  4. Brutal, doctor. Habría que instaurar ese día y, se me ocurre, también habría que hacer el contrario: El de la tristeza. En este segundo día se podría destacar lo mal que viven en otras partes del mundo, o lo mal que se estuvo en el pasado; o lo mal que podríamos llegar a estar sin nuestros queridos políticos.
    Como los anteriores comentaristas, a mi las manifestaciones y "Días de..." no me dicen nada. Ayer, al ver las entrevistas a empresarios, políticos, estudiantes, etc... todas cargadas de apoyo y buenas intenciones, me llegué a preguntar por qué se celebraba ese día y dónde estaba el responsable, con nombre, cara y ojos, de la discriminación salarial. Como siempre se evidencia el delito, pero parece que no existe el delincuente.
    Claro está que luego vienen los que aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid y meten pancartas arrimando el mensaje global a su partido. De hecho, me pregunto si esta manifestación se hubiera producido si gobernara el psoe o podemos aun existiendo la misma discriminación salarial y violencia de género.
    Por cierto, parece que en las filas egonias tampoco están libres de sexismo, como parece deducirse de la grabación teléfonica publicada hoy. Eso, que hubiera llevado a otra manifestación multitudinaria de haberlo dicho algún hereje, parece quedarse en un simple tuit de la iluminati Rovira. En fin... Bueno, lo dejo porque tus brillantes textos me sacan lo más perverso de mí, je, je, je.. Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si un día de celebración fuera un sumidero sobre el que proyectar toda la energía desplegada a lo largo del año quizás sería más conveniente celebrar sentimientos negativos que positivos. Imagínate, David, celebrar el día de la Angustia Infinita y absorver toda la angustia del año en un solo día, incluso en una sola hora.
      Las fiestas organizadas desde arriba pierden su potencial subversivo para ser integradas en una festividad común y por tanto asumible incluso para aquellos que son los culpables de que sea necesaria la celebración de ese día.
      Es imposible que el partidismo no se coma todo el tinglado y hoy mismo aparte de los ejemplos que citas lo tenemos en la invitación del gobierno y su partido a los familiares de crueles asesinatos para culpabilizar en el Parlamento a aquellos que disientan de su empeño de implantar esa monstruosidad llamada Cadena Perpetua Revisable. Indigno, repugnante, asqueroso, miserable también ver a los padres de Diana Quer o de Marta del Castillo usados para azuzar a la oposición saca mi lado más perverso.
      Un abrazo, David

      Eliminar
  5. Yo creía que la felicidad perpetua sería algo así como eterna, pero que solo dure un día me desorienta...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quizás agrupándola en un solo día sea más poderosa. ¿Quién sabe?

      Eliminar
  6. Cuando nos damos cuenta que la felicidad no es una meta si no un camino es cuando conseguimos pillar "mas cacho". Por su puesto un camino de esos con su cesped, y a ratos con su gravilla, con cuestas y adoquines, con un poquito de todo porque la felicidad tiene que tener sus contrastes si no... como coño ibamos a saber lo que nos hace felices si siempre lo tenemos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La felicidad es siempre aquello que perdimos porque cuando se tiene no se nota y por lo tanto solo funciona en términos comparativos cuando no se tiene. La felicidad es siempre un fenómeno relativo que desafía lo absoluto y por lo tanto nunca es una meta como bien dices. Ahora bien también es cierto que ese estado de bienestar en que nada malo nos ocurre es una forma verdadera de felicidad.

      Eliminar
  7. Yo tampoco soy de este tipo de días, pero entiendo que hay mucha peña que vive en la inopia y que hay que recordarles ciertas cosas, o que entiendan que algunas de sus ideas preconcebidas quizás no lo sean tanto. Lo de la felicidad, si nos dan festivo, me parece haría muy feliz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La peña necesita no tanto esos días como la ceremonia que los acompaña. Pensemos en la Navidad, es ese ceremonial lo que les da sentido si estuvieramos en un lugar donde no existiese o no sé permitiese el ceremonial la fuerza de la festividad se perdería.

      Eliminar
  8. Es una obviedad que somos manipulados, que el sistema, los poderes fácticos, los listos de turno, hasta los bien intencionados nos teledirigen y nosotros pobres ilusos suponemos que ejercemos una inexistente libertad cuando salimos a la calle por el motivo que sea que toque. Damos mucha pena vistos desde fuera, es cierto! y también es cierto que no deberían existir los días de nada, pero es que los humanos necesitamos una disculpa para festejar, para recordar, para hacer cualquier cosa que desgraciadamente sin que sea el día D no haremos y sin que sea el día D todos olvidamos .. aun así, tb ¿ por qué celebramos santos, cumpleaños o aniversarios de lo que sea? porque sin ellos olvidaríamos decirle a la gente que pensando en ellos, que les queremos y por eso nos inventamos estas cosas... A mucha gente le repatea la Navidad, pero es que sin ella muchas personas no volverían a casa, ni se reunirían con su familia,ni regalaría nada a nadie, ni compartiría nada de nada con los demás .. . ¿buenos por unos días ?¿ nos vemos obligados a ello? esa es la verdadera pena, que la gente tenga que hacerlo obligado, que no le apetezca hacer feliz a nadie nunca, reunirse con los suyos, que no sienta la necesidad de buscar o hacer algo especial "lo que sea" con la ilusión de acertar y ver la cara del agasajado ...yo inventaría mi particular Navidad si no existiera, porque me encanta todo eso ; )

    Fíjate tú, según esto no estaría tan mal tu propuesta ¿ cuantos han tirado la toalla y se considera infelices crónicos ? pues ya ves tú, por un día aunque sea a la fuerza... dejarán de serlo ; )

    Lo malo de todo esto es el día después .. que todo se quede en un día al final del cual no queda nada más que las fanfarrias y la grandilocuencia .. pero ¿sabes qué? al menos por un día todo es diferente ... gracias a estos días los días dejan de ser iguales y la gente tiene chispas de ilusión y eso mi querido Dr. no tiene precio!

    Después como ha pasado con el día 8, todos se colgarán la medalla de haber sido feministas por un día, aunque el día 9 sigan sin contratar a mujeres porque se quedan embarazadas, ni recojan la mesa en casa y espere a que lo haga mamá... pero que haya sucedido eso ya es lo suficientemente bonito como para que aunque todo siga igual, el día 8 hubo muchas mujeres que se sintieron protagonistas por un día y eso es algo así como que quienes nunca han encontrado regalito bajo el árbol por un día lo tuvieran. Precioso!


    Muchos besos mi querido Dr ¿ ves? si no hubiera entradas no tendría ni la disculpa, ni la oportunidad de dejarte besos ; )

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni de decirte - q lo olvidé- que meencaanta tu ingenio ácido; )

      Eliminar
    2. ¿Y no será, María, que estas cosas y estos días son para ahorra la monotonía del vivir un día tras otro, un año tras otro?
      Hay un autoengaño necesario para olvidarnos de nuestro destino mortal y no quiero ser fúnebre pero es así.
      Todo lo que hacemos es para distraernos ante ciertos hechos ciertos: somos seres fugaces que hoy estamos aquí y mañana no. Mañana nadie se acordará de nosotros
      Stephen Hawkins ha muerto y parece que su legado será eterno. ¿Será eterno hasta que un cometa estalle contra la Tierra o se olvidarán de él antes?
      Escribir así suene demasiado pesimista pero es que al final todo se reduce a esas fanfarrias y grandilocuencias de la que hablas.
      ¿Solución? Vivir en el día y celebrar las hermosas cosas que nos hacen olvidar nuestro destino último sean días, fiestas o momentos. Quizás entradas...

      Muchos besos, María. Gracias por venir y gracias pro tus piropos

      Eliminar
  9. ¿No es ese el día de la final de la Champions?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Solo si la jugase el Depor, hoy a punto de bajar a Segunda.

      Eliminar
  10. Las exaltaciones no dan de comer, pero matan el aburrimiento...

    -Entre manifestaciones; por, para...Vamos ya, descontando un poco a este calendario Gregoriano.Ya queda menos, para que se vuelva a celebrar El Día de la Felicidad Perpetua.Y, si al siguiente no cuadra, no importa :nos inventamos algo.La cuestión es no aburrirnos...

    Aplaudo tu fino sentido del humor.-Ya tenemos dos meses y medio casi descontados y con la moraleja de que hoy cae en martes y trece.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los has escrito muy bien: no dan de comer pero matan el aburrimiento. Ese es la idea matriz de todo, el arco sobre el que se sostiene todo el tinglado.
      Muchas gracias, Bertha, ¿te habrás dado cuenta que los martes y trece de hoy en día no son lo que eran antes?

      Un abrazo

      Eliminar
  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  12. Un texto con luz transformando lo imposible en positivo....La vida en este momento donde yo vivo es armas es tiros es muertes es miedo...nada positivo
    Saludos desde Miami

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Triste panorama incluso visto desde aquí. Hay algo espantoso en el hecho de que los niños no pueden ir sin miedo al colegio o que sus padres no sesientan seguros al dejarlo. Pero hay soluciones y la sociedad tiene medios para resolver estos asuntos. Lamentablemente hay gente que cree que solo la violencia puede ser combatida con mas violencia y así solo se adivina el desastre.
      Saludos desde el otro lado del charco.

      Eliminar
  13. Como casi todos tus comentaristas no soy una entusiasta de los "días de celebración o protesta", pese a ello este 8 de marzo fue muy especial y siempre es importante disfrutar de esos momentos de solidaridad comunitaria.

    [Me he despistado totalmente con tu entrada y casi no llego]

    Un buen abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pos supuesto aunque yo en ese festividad anual, dejando de lado la huelga feminista de esta ocasión, echo de menos la raíz primera del evento: día de la mujer trabajadora.
      Se me atraganta un poco que ciertas élites privilegiadas lo utilicen. Además tengo la sensación de que los "días de..." son como una indulgencia plenaria para seguir puteando el resto del año.
      Es mi opinión.
      Un fuerte abrazo

      Eliminar
  14. Creo que es la mejor entrada que has escrito, la que más mensaje tiene por lo menos. Una sociedad idiotizada que nos movemos a golpe de slogan de poco o ningún recorrido, en vez de generar en nosotros mismos conductas serias, razonadas y coherentes, nos vestimos de celebración algunos días, demasiados días y con escaso conocimiento, para así dejar tranquilas nuestras conciencias, vivir en nuestras cobardías y miserias con el relajo de que, una vez al año apoyamos públicamente causas supuestamente buenas y nos da igual que sean mentira o verdad, lo importante es vernos reflejados y arropados en la masa. Si hay que ser feliz, pues se es, aunque no sepamos bien en qué consiste...

    Siento el retraso, mi ingente labor de repartir felicidad por el mundo a mis clientes vía mis productos, como ves yo también hago feliz al personal, me ha tenido atareado. Cuídate y sé feliz, que creo que es más fácil de lo que lo pintan...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, aunque para ser sincero me gustan mas otras, quizás porque son mas personales y no están sometidas a los vaivenes de la actualidad.
      Estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas.
      ¿Te acuerdas de los efectos terapéuticos de la confesión cuando éramos pequeños? Ibas allí te confesabas, comulgabas y quedabas satsfecho contigo mismo una temporada. Qué listos eran los que montaron el tinglado católico. Los días especiales, tal como dices, son una terapia para aliviar la propia conciencia al igual que antaño ocurría con aquel rito. Hay que ver la cantidad de cosas que tenemos que hacer para cubrir el vacío que nos dejó la perdida del Dios cristiano.

      No te preocupes, yo también me lo ha tomado muy relajado este mes pasado. Pronto habrá novedades, espero. A cuidarse.

      Un abrazo

      Eliminar