31 enero 2018

Un creador en el que no creo

  • Dr. Krapp, ¿no piensa que esta situación se ha vuelto insostenible? 
  • ¿Quién es usted? ¿De qué me habla?
  • Observo que tiene un enorme despiste hacia sus propias creaciones. Le recuerdo, doctorcito, que usted me dejó tirado el 15 de diciembre pasado, en una infecta taberna localizada en un asteroide próximo a Saturno. Desde entonces sigo aquí, esperando a que se decida a continuar mi historia en su paupérrimo blog y por lo tanto a que me permita volver a Kaskarilleira donde seguro que se han olvidado de mí. Gentuza que son muchos.
  • Hola, Fiz. No no lo reconocía. Tiene que disculparme, con tantas cosas en la cabeza me había olvidado de usted. Lamento haberle dejado tanto tiempo en ese garito, pero no debería preocuparse. Su tiempo, el tiempo en el que vive, es puramente literario. Si retomo su historia la empezaría donde que la dejé. ¿No me creerá tan sumamente inhumano como para abandonarle en un lugar tan sórdido durante tantas semanas?
  • Pues sí, creo que es inhumano. Todos los creadores, incluso los impresentables como usted, son inhumanos y terribles con sus criaturas. Añádale a eso su bochornosa falta de fiabilidad. No tiene memoria ni disciplina. Escribe por escribir y cuando le apetece. Ignora la gramática y cualquier noción de estilo literario. Seguro que ya ha olvidado de que trataba mi historia. No diga nada, quedaría en evidencia. Prefiero recordádselo yo mismo a través de este enlace.
  • Humm, ya cojo el hilo. No tiene de que preocuparse, Fiz, ya la finalizo.
Miró al egonio con cara divertida, mientras éste se debatía entre las lágrimas y el orgullo herido...
  • Dr. Krapp, el texto estaba escrito en primera persona. No voy a admitir que me reste protagonismo.
  • Discúlpeme otra vez, me pierde la precipitación por complacerle. Empiezo de nuevo:
Miré al egonio con cara divertida, mientras éste se debatía entre las lágrimas y el orgullo herido. Finalmente me levanté y salí de aquella taberna hacia el acogedor seno de mi contenedor de basura transtemporal. "Queríamos más progreso y solo tenemos más tontos" Cerré la tapa con fuerza y me esfumé en el espacio.
  • ¿Le gustó?
  • No, no mucho. Dejémonos de eufemismos, me parece convencional y previsible. El típico detective chulesco que se ríe de las rarezas de su interlocutor que es quien aporta el rollo chorras a la historia para darle el tono caricaturesco deseado.
  • Pues no se me ocurre otra cosa.
  • Déjelo así, no vaya a fastidiarlo más. Mejor que no se salga de lo ordinario. En usted la originalidad sonaría ridícula. Siga con sus estereotipos. Además la gente solo quiere leer lo mismo una y otra vez. Las mismas historias de siempre con mil trajes diferentes. Historias para no abandonar la esperanza. 
  • Si no hubiera esperanza, no habría historias. Fiz Arou, me temo que le he convertido en un personaje demasiado insolente y depresivo.
  • La culpa la tiene usted por dejarme en esa taberna durante mes y medio esperando cuando no quiero esperar a un creador en el que no creo.
(Capítulo 41 de Kaskarilleira Existencial. Aquí están sus otras historias)

22 comentarios:

  1. Ayyyyy voy a llorar!! jajaja verás, te cuento...

    Tenía escrito un buen tocho de los míos aquí diciéndote que me acordaba de la entrada en la que dejaste al pobre Fiz en Manolo´s Tavern viendo como aquel pobre hombre comía una terrible tortilla de patata entre lágrimas jajaja ( que por cierto recuerdo yo imaginaba verde y gelatinosa en aquel asteroide ; ) y de pronto me digo .. voy a echarle una ojeada no vaya a ser que me esté equivocando de entrada .. y la muy estúpida de mi clicko en el enlace y ¡zaasS! obviamente me cargué el comentario solita jajaja

    Te has librado ( o no, porque a saber qué me sal ahora ; ) te contaba que tienes razón, yo soy incapaz de escribir transmitiendo angustia, desilusión o negrura... me parece que hay demasiada a nuestro al rededor y no quiero colaborar a aumentarla .. supongo que por eso lo envuelvo todo de colorines, necesito transmitir luz aunque lógicamente no siempre lo consiga, puede que nunca y sí suelo provocar mucho empalago.. lo sé ( me gusta el azul porque todo lo inmenso es azul... el cielo, el mar, el universo.. justo el azul índigo es el que me parece refleja mejor la inmensidad ( tenias mías, ni caso ; )

    Por eso so admiro tanto a los que como tú cortáis por lo sano y vais a degüello, aunque en tu caso con mucha ironía que suaviza siempre la amargura ... de hecho tú haces algo aun menos habitual, colocas de protas de tus textos a los malos que todos despreciamos, lo cual nadie hace por miedo a que identifiquen sus ideas con el autor...

    Me gustan los políticamente incorrectos que como tú sueles ir con cuidadín... aunque a veces te vengas arriba y cisques de lo lindo jaja sé que es sin querer queriendo jajaja Fiz debería confiar más en ti, seguro que en el próximo episodio le mandas en una nave intergaláctica a conversar con Puigdemón a Bélgica para averiguar si opta por el maletero o las alcantarillas para presentarse de vuelta en casa jajaja

    Muuchos besos Dr, un placer volver a leerte en donde sea q te lea!

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    1. ( tenias mías, ni caso ; ) = ( tonterías mías, ni caso ; )

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    2. Compartimos experiencias respecto a los comentarios y uno, al menos yo, se resiste a ser aplicado y por lo tanto escribir a sucio en un lado y luego publicarlo aquí. De hecho escribo como un torrente que baja de la montaña, pienso mientras escribo y nunca antes de hacerlo.
      Con las entradas me pasa lo mismo, escribo de un tirón y luego las repaso muy por encima. Habitualmente en una hora las liquido sin plan previo.
      La función de la escritura es diferente según las personas. Tú quizás necesites de la esperanza, otros lo que nos incita es el cabreo ante la realidad. Las dos buscan el cambio pero andan por la misma órbita.
      Ir a degüello es una forma de liberación. Vivimos en una sociedad mentirosa e insana, falsa y mediocre, ampulosa y ridícula. La artificiosidad, la petulancia autosatisfecha y la hipocresía merecen ser puestas delante de la una diana y dispararles con un mortero, lástima no tener uno más poderoso y potente.
      Muchas gracias por tus palabras, animan mucho en días como hoy tan fríos aunque aquí sigue sin nevar desde hace más de 30 años. En la televisión un tal Ferreras insiste en que se trata de una nevada histórica. En fin, viva la santa mediocridad que nos acompaña.

      Muchos besos

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    1. Cierto aunque la maldición ahora no viene de un tipo llamado crítico subido a un púlpito.

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  3. Muchos escritores confiesan que –a veces- sus personajes toman decisiones propias, que sorprenden al propio autor, quien tenía pensado conducir la acción por otro lado. Eso puede significar que los ha perfilado bien, que son unos personajes creíbles.

    Además, por mucho que se esfuerce el autor, el propio lector interpreta lo leído como le sale del orto, descubriendo sutilezas/torpezas que no estaban en la intención del que escribió el texto, ni mucho menos. Ocurre también que se identifica la opinión de un personaje con la del autor (varios actores que interpretaron papeles de “malo” fueron increpados en su vida real).

    ¿Qué se deduce de todo esto? Que es usted un vago. Entre sus personajes y sus lectores hacemos todo el trabajo. Y no nos va quedando mal, ¿eh?

    Saúde.

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    1. Es que los escritores deberían creer en sus propios personajes y echarlos a andar sin miedo a que se caigan. La confianza es la clave del éxito.

      Las interpretaciones unívocas de las historias revelan su simpleza y respecto a la identificación entre personajes y autores suele ser por el uso de la primera persona. Normalmente cuando se escribe en tercera persona no ocurren esas cosas y en el caso de la segunda es casi como si el escritor cogiese de las solapas al lector y le soltase las cosas como escupiéndole a la cara.
      ¿Qué se deduce de todo esto? Que procuro que el lector se sienta involucrado en lo que cuento sin que sea sobrepasado por los acontecimientos. Debo ser buena persona :)

      Saúde

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  4. Divertido ejercicio de metaliteratura en el que personaje y autor muestran sus discrepancias para goce de los lectores. ¡Ay, cuántas cosas han pasado desde entonces en Egonia! Pero bueno, las aguas vuelven a su cauce y aunque nunca hay que estar distraído frente a la estupidez, al menos podemos preocuparnos de nuestra humilde vida. Y ahora que caigo dejaste a Fiz en una taberna, taberna, Tabarnia... Eres un visionario, doctor. Un abrazo!

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    1. Te voy optimista, David, o deseoso al menos de ser optimista. Las pasiones colectivas siempre están a punto papara desbordar la realidad y me temo que algunos personajes de uno y otro bando conocen la receta.
      Taberna, Tabarnia... un hallazgo, David.
      Un abrazo

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  5. Me parece justa la queja de Fiz, dejarlo abandonado en la taberna es restarle protagonismo y/o ningunearlo. Por otro lado las tabernas no son mal lugar para perderse durante un tiempo dado como tenemos el panorama a nuestro alrededor.

    Es divertido el diálogo entre personaje y autor ¿será verdad que esos diálogos se producen? Tú deberías saberlo.

    UN BUEN ABRAZO.

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    1. Las tabernas son un buen lugar para quedarse cuando hace frío fuera y hay calefacción dentro. Por lo menos en ellas la gente se distiende y habla con un tono que no sé concilia bien con la tribuna aunque muchos las usen apara soltar sus sentencias irrebatibles.
      Hay bastantes escritores que han recurrido al diálogo ente personajes y autores debe ser pues un tema posible y con futuro ya que quizás plantee la suspensión de la incredulidad que es la base de la entrada en cualquier ficción visual, escrita o dibujada.

      Un abrazo bueno

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  6. Esto de ser, de acrisolada superioridad moral y, encima ser egonio.Se alimentan de vez en cuando de merenge pleveyo.Un mundo entre iguales es, sumamente aburrido y quien mejor que ilusionar a la pleve. Para ellos seguir invadiendo el espacio.La pleve es muy conformista : con pan y vino, van haciendo el camino.Mientras el circo les devuelva la ilusión .Que más da, quien maneje los hilos.Por eso ,de vez en cuando una lagrimilla furtiva hace milagros.Y sino que se lo pregunte a este carcarrillero cabreado.

    La ilusión es, lo último que se pierde...

    Un abrazo feliz finde.

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    1. El sentimiento de superioridad ejerce mucho magnetismo en las personas y más cuando es compartido por otros. En realidad la cuestión no es la valoración de lo propio lo que mueve a la gente si no el desprecio a lo del otro que no es lo propio. Ese es el mayor peligro de estos movimientos políticos y deportivos, caso de las peñas de fútbol, lo que te da fuerza es la existencia de un enemigo que da cohesión la grupo y te aleja de la soledad individual tan brutal para la mayoría.
      Y sí la ilusión es un carburante para creer o pensar que crees.

      Un abrazo, feliz semana.

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  7. Tu excelente entrada, como siempre, me ha traído a la memoria la novela (nivola) de Unamuno titulada, NIEBLA. Augusto Pérez pone de manifiesto su problema existencial al verificar que es un mero ente de ficción...

    Fiz te debe la vida y tú eres su creador. Que haya conflicto entre ambos es normal: las ansias de protagonismo nos pierden las más las veces...

    Un abrazo

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    1. Hace un montón de años que leí Niebla y casi ni la recuerdo. En cambio me influyó en este texto un capítulo de la cuarta temporada de la fabulosa serie Black Mirror, donde un programador informático inventa un dispositivo para crear una versión virtual de sus compañeros de trabajo instalados en algo así como un episodio de Star Trek y donde él ejerce de amo y señor.
      Hay una línea muy tenue que separa el protagonismo y la atención. No sé si Fiz quiere protagonismo o atención por parte de su demiurgo.

      Un abrazo

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  8. "Si no hubiera esperanza no habría historias". Muy buena frase, que además es totalmnente cierta: a ver de qué otro modo pueden los egonios, a estas alturas, seguir creyéndose las historias que les cuenta El Ilustre Egonio Fugado desde su refugio belga, o cualquiera de los que votan en unas elecciones ante los mundos de Yupi que nos quieren vender los partidos. Tal vez sea fe pura, más que esperanza. Pero virtud es.

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    1. Necesitamos mundos alternativos porque ya no nos vale éste y soñamos, como soñamos pues no sé en un móvil nuevo, un piso, una casa o lo que cada uno quiera cambiar en lo suyo.
      En la idea del cambio va implícita la idea de la mejora. Nos pasa a todos en las cosas tangibles del día a día, es difícil que no pasase en cuestiones más abstractas de la política. No es justificable pero es cierto: el presente no vende.

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  9. Ni que una taberna fuese un mal sitio para quedarse, es un compendio de sabiduria que nunca encontrará en ningun libro, relaciones,(humanas o no), sin ceremonias, sin lastres sin comedia.. Tenias que haberle dejado en una mezquita o en una Iglesia o tal vez en una reunion con Trump...
    Creo que el problema del egonio es su timidez a la hora de tomar decisiones en la vida real, se parece a muchas otras especies que miran al cielo esperando a un creador que no fue, que haga milagros que ni quiere, ni puede...
    Un poco más de decisión señor egonio, que los creadores crean, pero no les gusta mucho dirigir esas vidas ajenas tan vacias y tan aburridas. A mi parecer es, en vez de egonio, un egocéntrico de tono subido, que piensa que los creadores están para atender sus necesidades, una criatura malcriada y caprichosa que no se atreve a marcarse su propio camino....

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    1. Bueno hay todo tipo de tabernas y personajes de esos que llaman tabernarios increíblemente pesados e insoportables.
      No sé si te refieres al egonio o a Fiz, mi detective, que interpela al autor. Quizás lo que quiera es diluir las responsabilidades. Quizás como personaje creo que está a salvo del libre albedrío que caracteriza a los humanos.
      Yo creo en cambio que tiene mucha más capacidad de lo que piensa. Creo que el uso de victimismo frente a su autor es un mecanismo autodefensivo y cómodo tan como expones ¿pero quién no lo hace en estos tiempos?
      Saludos

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  10. Podría ser peor, olvidado en una alcantarilla en vez de una taberna. A mi todavía me sorprende cuando mis personajes, igual que el tuyo, me piden cuentas: son creaciones mías, entes autónomos, desvaríos nocturnos? Cualquier dìa me montan un juicio sumarísimo.

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