29 agosto 2014

El País de las Juergas Sin Fin


 (Se me ha ido la mano y me he cargado esta entrada en el menú de blogger  junto con vuestros maravillosos comentarios. Afortunadamente la tenía abierta en otra ventana y ésto es lo que he podido recuperar. Os pido perdón a todos por mi torpeza)

"Este país no se parecía a ningún otro país del mundo". Su población, al parecer, estaba compuesta fundamentalmente por tipos aguerridos en tiempo de vacaciones. Luego se enteraron de que cuando llegaba el verano los comerciantes, señores del sitio, encerraban a los aguafiestas en covachas bajo tierra y solo los sacaban a airear cuando caía la primera hoja de otoño y el último turista cogía el último autobús para el aeropuerto.
"¡En las calles había una alegría, un estrépito y un vocerío como para volverse loco!"
Bandas de intrépidos juerguistas por todas partes. Unos corrían  por callejones cerrados delante de toros que morirían esa tarde entre el regocijo alcohólico generalizado. Otros preferían encerrarse en una plaza, vaciar un montón de camiones repletos de tomates y lanzárselos unos a otros hasta  convertir aquello en un insoportable espectáculo bermellón. En la playa, mientras unos curaban su resaca tirados sobre la arena; otros en el puerto, se subían al palo mayor grasiento de una pequeña embarcación pesquera para intentar coger un pato moribundo atado en la cima. Risas y felicidad por todas partes. En la pequeña isla del río donde llegaban las pequeñas barcas festivas engalanadas de flores todo acababa como el rosario de la aurora: manchados de vino y orines, sucios de comida no digerida y medio ahogados en lo que ya parecía un simple cementerio de truchas.  Los más campestres corrían a caballo  detrás de un toro bravo para que el más valiente le metiera una lanza en el mismísimo corazón y disfrutaran todos. Por las noches a los  mismos astados -siempre había algún toro al que humillar en el País de las Juergas Sin Fin- se les colocaba dos bolas de fuego en los cuernos y se les hacía correr por las calles ante las burlas de la bien protegida muchedumbre. Después de tanto jolgorio organizado y tradicional, llegaba el momento para el descontrol más actual. En la playa se organizaban rave parties que duraban días: música electrónica atronadora, alcohol y drogas de diseño para seguir en pie mientras el cuerpo lo permitiese. Los más tontos se desmadraban demasiado, creían que les crecían alas en los sobacos y se lanzaban desde las terrazas de sus habitaciones sobre las piscinas de los hoteles. Los resultados no siempre eran los previstos, por eso siempre había una ambulancia cerca y una manguera para retirar cuerpos y limpiar el pavimento.… 

"En resumidas cuentas, era tal el pandemónium, tal el griterío, tal el bullicio endiablado que había que meterse algodón en los oídos para no quedar sordos.
Pinocho, Lucignolo y los otros muchachos, apenas pusieron un pie en la ciudad se lanzaron enseguida en medio de aquella baraúnda, y en pocos minutos, como es fácil imaginar, se hicieron amigos de todos los que allí había ¿Quién podía estar más feliz y más contento que ellos" en aquel incesante botellón? 

Pasaron las horas, los días y dos semanas. Tiempo terminado, había que volver a casa. Pinocho, al levantarse aquella mañana,  se tocó las orejas y no las vio diferentes. Fue al espejo del baño y comprobó que estaba como siempre: no tenía patas, no tenía rabo y aunque su voz estaba algo ronca después de tanta fiesta, tampoco sonaba a rebuzno. No, no tenía la fiebre del burro, ni era propiamente un burro tal como había soñado aquella última noche. ¿Entonces por qué se sentía así?
El hombrecillo fue a buscar a los dos amigos para llevarlos en autobús al aeropuerto y Pinocho siguió removiéndose inquieto en su asiento. La ansiedad se lo comía vivo ¿Se convertiría en un burro ahora o ya cuando llegase a la terminal? Bajó temblando, se dirigió al mostrador  de la compañía aérea tocándose de forma compulsiva orejas y el culo  y gestionó el asunto del asiento y el equipaje temblando. Sudaba la gota gorda al pasar el puesto de control y tuvo que ir tres veces al cuarto de baño antes de la llamada para acceder al avión.
  • ¿Le pasa algo, señor?
  • No, nada gracias. Es que estoy algo mareado esta mañana.
La azafata lo miro con sonrisa picarona y le susurró en un tono inesperadamente familiar.
  • ¿Quiere algo para la resaca?
Solo se sintió tranquilo cuando el avión alcanzó las nubes más altas. Lejos, muy lejos del País de las Juergas Sin Fin.
Hasta el año que viene, claro.


(Con la inestimable colaboración "entre comillas" de Carlo Collodi y sus Aventuras de Pinocho, capítulos XXXI y XXXII)

33 comentarios:

  1. Joselu ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    En julio son las fiestas de mi barrio. Han recibido muchas quejas por sus conciertos con orquestas nocturnas en medio de manzanas de casas que retumban terriblemente. El año pasado el ayuntamiento les hizo desplazar el escenario una veintena de metros para evitar tanta reverberación. Este año vuelve a ser en el mismo sitio. Tienen una cuenta los organizadores en FB en que se dedican a atacar a los "aguafiestas" que se quejan tratándoles de "amargados" y de "insolidarios", de "enemigos del barrio". Cuando yo intervine para sugerirles que la fiesta sonora comenzara no a las doce de la noche (!!!!) hasta las siete de la mañana sino que lo hiciera a las nueve de la noche hasta las doce, se me echaron a reír y me preguntaron que si esto era una "residencia de ancianos". Esta es la mentalidad generalizada. El que se queja del ruido es un "aguafiestas", un "amargado" que solo quiere "joder". Es una forma de tomarse las cosas que asumen con facilidad los europeos que vienen aquí y se encuentran un país en que "TODO" está permitido a cualquier hora del día y de la noche. Así existen fenómenos como Magaluf, Salou Festa, Benidorm, Lloret y toda esa espantosa costa que hemos degradado hasta convertirla en un muro de cemento. Entiendo y comprendo tu lugar secreto que compartimos. Este es un país extraño. No me soprende que la primera palabra que aprenden todos los extranjeros es "fiesta". Que no falte.

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    1. Vaya que coincidencia conmigo, tanto en mes como en asunto y circunstancias. Los que hemos vivido toda la vida en el mismo barrio sabemos de como aquellas verbenas que en su momento tenían un sentido y una forma de ser se han convertido en algo extraño, kitsch, casi absurdo cuando los viejos descampados son ahora enormes moles de edificios donde las barracas antaño tan fascinantes y los palcos de música parecen excrecencias de un pasado perdido que encima nos joden el sueño.
      Yo creo en la necesidad de la fiesta pero no por decreto, ni por imposición de la conmemoración del momento. De hecho es conocida la huida masiva de la población autóctona cuando comienzan las grandes fiestas ciudadanas. Muchos pamplonicas se van de Pamplona cuando los Sanfermines, se escapan los compostelanos de Santiago cuando las fiestas del Apostol, o los riojanos cuando San Mateo.
      Hasta ahora la gente identificaba turismo con caja registradora ahora se empieza a ver su lado depredador y perverso sobre todo cuando el dinero ya no lo llena todo en nuestras vidas.

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  2. Temujin ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    El ciudadano de ese pais que se levanta a las seis de la mañana y trabaja mañana y tarde para llevarse los mil miseros euros (en el mejor de los casos) por todo el tiempo de su vida, que hace conjeturas para sacar su casa adelante, que cree en la dignidad y en la honradez . A ese ciudadano al que le quieren quitar todo y al que engañaron con falsas promesas de inversion inmobiliaria le da igual la fiesta y los toros y no en pocas ocasiones reniega de muchos de estos actos, como tambien reniega de mucha cultura instrumentalizada que condena matar toros en un quince minutos despues de una buena vida, pero que consiente matarlos en un matadero despues de uno o dos años de engorde criminal, ya se sabe que no es el acto en si lo malo, si no si se realiza en público, como los curas de pueblo antiguamente y sus "sobrinas". Como siempre en este pais, tenemos bandos, panem et circenses, espectaculos mediaticos con que alimentarnos y con los que demostrar que unos somos mejores que otros.
    No es el aporte, no es la alternativa positiva el que enriquece este pais, es tan solo la critica hacia el otro la que nos alimenta. De esta manera aqui se condena legalmente el aborto , pero se legalizan la eliminacion de ayudas a las familia o el aumento del coste de la Sanidad, es el pais de la negacion y la prohibicion, en vez del de la suma y la aportacion.
    Un saludo.

    Temujin ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":
    El que no somos diferentes del resto del mundo, eso lo tengo seguro.

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    1. Bueno en el dilema hormiga/cigarra es mejor buscar una metamorfosis entre ambos. La fiesta es terapéutica pero no vale de cualquier manera. Yo tengo un recuerdo horrendo de los toros de mi niñez y lo he tenido presente toda la vida frente a esa crueldad consentida. Recuerdo un toro mugiendo en su agonía y eso chorros de sangre saliendo espasmódicamente mientras la espada machacaba el lomo del animal una y otra vez. Comparas toros y matadero y si es importante o no hacerlo en público. Fíjate el reportero americano James Foley a lo mejor también tuvo una buena vida, estudio en una buena universidad, tuvo amigos, una chica que le esperaba y una familia ejemplar. Pero lo degollaron en público y nos espanta ese acto. Pero al menos a él, que se sepa, no lo pasearon una cuadrilla de caballos dejando manchas de sangre alrededor de la plaza mientras el público aplaude o pide sus orejas desde el tendido. Ah es un ser humano y no un toro, bueno algún derecho tendrán éstos ¿no?
      ¿Quién fija el destino de los seres vivos?
      No niego que la crítica al otro da vida a los otros pero no es patrimonio de estas tierras peninsulares. Ocurre en todas partes. No somos tan diferentes al resto, Temujin, créeme.
      Saludos

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  3. Alex Palahniuk ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":
    ¡Cómo mola la historia, Krapp! Muy original. A decir verdad, esperaba una entrada de música, de ese jazz que tú conoces a la perfección; pero esta faceta tan mística a la par que cercana, me encanta. Un abrazo, querido :)

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    1. Gracias, Alex y bienvenido a este casi vetusto rincón, 9 años encima, que es algo así como la nave nodriza del blog musical que conoces bien.
      Me divierte que le veas cierto toque místico a esta cosa que he creado aquí. Te diré que amo la fiesta pero sin que por ello haya
      que renunciar a ese bichito racional que tanta compañía nos hace en esta absurda travesía hacia la nada.
      Abrazos

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  4. Blue ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    No hay de qué preocuparse, con la vuelta al cole y el otoño a Pinocho se le olvidará todo eso, jaja.
    Bicos.

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  5. Luis Antonio ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Si esta entrada la hubiese leído en mis años jóvenes, te habría condenado a la hoguera, amigo Krapp. Mofarse y cargarse las esencias identitarias patrias de esa manera no merecen piedad alguna...

    Sin embargo, han pasado los años y la madurez y el sentido común se han asomado a mi casa y no me queda más remedio que darte totalmente la razón.

    En el pueblo en el que paso parte del verano las fiestas están protagonizadas por las vaquillas y los toros (tarde y de fuego por la noche) y el baile que comienza a partir de la 1 1/2 h. de la madrugada... Mientras la orquesta de turno desgrana su repertorio, la inmensa mayoría de los asistentes, jóvenes, están "abrevando" ingentes cantidades de alcohol en una barra interminable que gestiona la Comisión de Fiestas....

    Ese panorama es la causa de que desde hace varios años no asista a esta Fiesta Mayor. Me consta que no soy el único raro...

    Y que conste que me sigue gustando mucho bailar....

    Un fuerte abrazo

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    1. Estoy de acuerdo en que no merecen piedad alguna aquellos que desafían la importancia de la identidad. Tanto el joven tú como el yo mismo en circunstancias más juveniles.
      Yo no sé si el abandono del la brújula y el compás es símbolo de sensatez y madurez o quizás de un sano aunque errático descreimiento que nos arrastra a donde la corriente quiera llevarnos. Abandonado el crucero de las grandes verdades identitarias uno se aferra a la pequeña chalupa donde solo puede llevar lo imprescindible para una modesta supervivencia.
      Lo que describes que pasa en tu pueblo está ocurriendo en todas partes: Cenicienta al llegar la medianoche vuelve a su condición natural, la fiesta se vuelve entonces una mera celebración del poder de la borrachera y el desfase..
      Un abrazo fuerte

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  6. Bertha ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Este retrato a grandes trazos de nuestras fiestas populares es lamentable.Y, no lo digo por lo de beber y sus consecuencias.Lo digo porque son fiestas que reflejan una codicia desmesurada llegando a una chabacanería de mal gusto por parte de los que las organizan.

    -Decirte :que, por mí parte los pocos días que he disfrutado en tierras gallegas los he disfrutado muchísimo...(repetiré):)

    Un abrazo y feliz inicio de septiembre

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    1. Encantado de verte de nuevo por aquí, Bertha.
      Yo creo que el problema tanto en las fiestas de toda la vidacomo en las nuevas fiestas menos cruentas es que al final en muchos casos se les escapa de las manos a los organizadores y terminan en una enorme borrachera descontrolada. Siempre hubo alcohol en las fiestas pero se sabía separar el hecho festivo de la borrachera irracional y compulsiva. La fiesta estaba al margen del desmadre de algunos a los que se procuraba mantener a raya.
      Otro abrazo para ti y feliz septiembre.

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  7. Carlos de la Parra ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Una gran reseña de los acontecimientos festivos que pertenecen al rubro,"Pan y circo". Y cada generación crea su resaca y si la sobrevive alcanza cierta madurez, de podérsele llamar así a una existencia cada vez más confusa.
    Por mi naturaleza utopista espero el futuro mejore y de no ser así no será culpa nuestra Doctor, meramente quedamos como observadores de los fenómenos masivos, todos gestados fuera de nuestro control.
    Un amigo cuando sale a la calle dice: " Voy un rato a ver el Western."

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  8. U-topia ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Denuncio, pataleo, me manifiesto y si puedo molesto. Y luego me alejo.

    Un beso.

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    1. Puede ser una buen solución para no contaminarse. Al menos alejarse del mal y de sus huellas es una forma de que no quiera anidar en nosotros.
      Besos

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  9. RECOMENZAR ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    siempre es un placer pasar y leerte

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    1. Muchas gracias, Recomenzar, espero seguir estando a la altura como dispensador de placeres.

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  10. Carlos Alberto. ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Creo que esto lo has escrito para is vecinos del condominio... todos los días son de fiesta para estos cabrones...

    muy bueno Dr.
    Abrazos
    carlos

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    1. Hubo un tiempo en que las cosas fueron así y aún tengo alguna entrada al respecto, pero conociendo los tinglados que se forman en este país como si gran parte de él fuera Punta Cana, Varadero o Cancún la cosa es como más mayoritaria y generalista.
      Muchas gracias, Carlos
      Abrazos

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  11. Ana Lía Rodríguez ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Muy bueno Max. Ha sido un gran cuento. ¡Qué realidad más bien contada en forma de cuento!

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  12. María ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Lo curioso mi querido Dr, es que antes esto se limitaba a a algunos lugares y solo en los veranos españoles de desmadre... algo a lo que martirizar con cuernos o plumas, cualquier cosa con la que embadurnarse, guarrearse o empaparse y cantidades ingentes de alcohol o lo que sea en lo que naufragar... pero con el otoño llegaba la paz y la compostura...todos de nuevo al modo niños güeros. Ahora no... Carlo Collodi y su entrañable Picho alucinarían en colores si aterrizan en Ibiza...¡no salen vivos de ahí! lo mismo, TODO EL AÑO. Sustituyes las astas de toro, por papelitos brillantes y parafernalia multicolorine de plástico, toneladas de pestañas postizas, tetas y morros hinchales, DJ que cobran 50.000 euros por sesión en lugares como Privilege para atraer a gente guapa que paga 20.000 euros por 6 horas en un reservado y que a su vez atrae a todo tipo de ganado de todo el mundo solo para verles. Compartir sudor, babear y convulsionar despilfarrando su vida como si no hubiera mañana hasta caer redondos.

    En fin...Somos unos muermos chicos!!...Se ha impuesto el modelo Calígula de la diversión... ya no somos un pueblo primitivo, dominguero y festero estival no... ahora somos frikilandia a lo Sodoma y Gomorra modelo Paris Hilton toodo el año;))

    Y llego septiembre y Pincho castigado de vuelta al cole resacoso perdido, pobrecín! :))


    Muchos besos y suspiros... ¿podremos con la oscuridad y la “paz” otoñal que se avecina? tatatachán!!! .... ( música de Psosis :))
    jajaja la resaca me ha impedido escribir el In.in.inggg de PSICOSIS ... !!! jaja

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    1. Estuve en Ibiza a finales de los 80 cuando los de Loco mía se paseaban por los chiringuitos de la ciudad moviendo el abanico; los italianos se teñían la melenita de rubio platino en plan Europe (el grupo); los gais usaban bigotillo, Lacoste y miradas lascivas mientras las señoras con posibles contrataban a gigolos en escueto tanga negro para que les colocasen la toalla en la playa, les dieran masajes y las bronceasen de arriba abajo.
      Era todo tan plastificado como divertido. Absurdo y chocante en su tontería. Entonces estaba Ku como ahora Privilege y empezaba la tontería de los Djs. Con todo, nadie pensaba que era un modelo de vida para todo el año. Aún había viejos y viejas hippies en sus mercadillo y cierta resistencia en algunos sectores a los excesos de la sofisticación. No así en el territorio británico de San Antonio de Padua, allí no se podía entrar a determinadas horas alcohólicas sin riesgo para el pellejo. Por eso me molesta que vengan con esas milongas de Magaluf cuando la "exquisita" Ibiza ya tenía su propio Magaluf hace 25 años. Y así en todas partes. Es una opción ser el El País de las Juegas Sin Fin pero si lo aceptamos, no es obligatorio, luego nos quejemos de sus consecuencias, ni nos rasguemos las vestiduras como si fuéramos Lot y familia.
      Muchos besos, el otoño no podrá contigo.

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  13. Angie ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    A mí me da mucha pena leer esta descripción sobre el país en que vivo porque, desgraciadamente, lo que cuentas es una realidad. Sin embargo creo que no es un reflejo de la actitud de la mayoría de los ciudadanos, lo que me deja más tranquila.
    Toda esta serie de fiestas se han convertido en un reclamo turístico. Mucho turista viene al jolgorio y a beber hasta hartarse, algo que no pueden hacer en su propio país. Algo que me sorprendía mucho cuando viví en Reino Unido es la cantidad de alcohol que ingerían dentro de casa, pero es que a las seis no hay nadie en la calle y el pub lo cierran a las 11. No sé si será esa represión lo que les hace venir a nuestro país y pensar que todo vale. Creo que en este texto se da una mezcla de lo nuestro y lo que no es nuestro.
    A los comerciantes de la Puerta del Sol les molestaba mucho el pacífico asentamiento del15-M, pero los que se lanzan a las piscinas desde las terrazas parece que no molestan a nadie.

    Besos.

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    1. No es una actitud mayoritaria pero es cierto que las fiestas populares más tradicionales se han convertido en grandes botellones para turistas y nativos. Cualquier fiesta de éstas, como la de Os Caneiros en Betanzos que reflejo en el texto, se convierten a partir de una hora en un desfase absoluto que obliga a huir a los que quieren celebrar las cosas de forma tradicional.
      Yo he estado un montón de veces en el Reino Unido y te aseguro que los fines de semana las zonas de copas a partir de las 12 son lugares altamente peligrosos. Chillidos, botellazos, vómitos. En Bristol, la calle de los pubs está delimitada por los coches y furgonetas de Scotland Yard. Luego en televisión hay muchos documentales en los que se exponen la actuación de la polícia todos los fines de semana.
      Mezcle cosas diferentes en el mismo saco par dar una imagen más generalista del tema.
      Las terrazas están apartadas y no joden el comercio, como pensaban los ilustres comerciantes de esa plaza tan degradada desde siempre. ¿Te los imaginas protestando contra las revueltas antinapoleónicas cuando el 2 de mayo de 1808?
      Besos

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  14. María PAZ ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    Es tristemente lo que describes. Los brutos e ignorantes, los que atropellan y avasallan la vida de los demás, andan sueltos, y son celebrados hasta por los medios como "gente cool".Son quienes viven la vida loca, esa que parece que es la única que merece la pena vivir.
    Quienes madrugamos, quienes trabajamos, quienes defendemos la dignidad humana y animal, esos somos los pensantes y los tildados de amargados. El mundo sigue siendo un cambalache, aquí y allá.

    Muchos besos.

    Fer

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  15. U-topia ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    La suma de tradiciones y novedades hace una suma que no se puede digerir, así que yo por precaución me mantengo alejada lo más que puedo y sigo en "mi" mundo.

    Tu imagen es la que algunos turistas deben llevarse de este extraño país, sin ir más lejos los que putean a los vecinos de la Barceloneta (doy fe de que no exageran nada).

    Mejor lo tomamos a broma que no quiero perder la tranquilidad.

    Besos!!

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  16. kuto ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    EN ESPAÑA, DE CADA DIEZ CABEZAS, NUEVE EMBISTEN Y UNA PIENSA. (ANTONIO MACHADO).
    Esta frase que encabeza el blog del "Correcaminos Temujin" lo dice todo....
    Salud
    ¡¡¡Hippp!!!

    PD. ¡Ah!... Y los 9 que embisten son los que nos eligen los presidentes (eso lo digo yo)

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    1. Muchas gracias, Kuto, que un dibujante y pintor tan estupendo me escriba esas cosas me hace sentir orgulloso de todavía seguir por aquí.
      Saludos desde un verano que solo ostenta su nombre.

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  17. chafardero ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El País de las Juergas Sin Fin":

    La fiesta es una válvula de escape de las miserias cotidianas. Sin ella la gente estaría peor de lo que está. Vale que algunas son bárbaras o cutres, pero no por ello la mayoría tienen un valor catártico. No vea lo bien que se queda uno bailando hasta el amanecer

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    1. Toda generación necesita tener un lugar donde aliviar sus tensiones y para eso existe la fiesta pero no vale cualquier cosa, si además se vulneran valores y nos dejamos llevar por el bicho de dentro. Al menos es lo que yo pienso sin recurrir a una moralidad no estricta.
      El mundo no evoluciona si nuestra ética personal puede ser vulnerada en los momentos de menor control racional.

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  18. Pues te ha quedado muy bien, con muchos Dr. Krapp por todos lados. Jeje. Arreglado.

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    1. Thank you.
      No te puedes imaginar el curro que me ha dado poner las respuestas mías debajo de cada comentario, ya que a no ser que ponga el nombre no consta a quién contesto y tuve que intuir la respuesta en muchos casos.

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