07 agosto 2011

Llamada a la revolución de mañana

  • ¿Son los de la revolución de mañana? ¿Podría hablar con el encargado?¿Qué no tienen encargado porque son asamblearios? Búsqueme entonces al que tenga más pico. ¿Está hablando? Pues dígale que se calle un rato y se ponga.
Aprovecharé la espera para hablar con ustedes. Estarán conmigo en que no hay quien entienda a las revolucionarios modernos. No hay líderes carismáticos ni nadie se hace responsable. A ver, si las cosas salen mal ¿a quién se fusila? Y si salen bien ¿a quién se dedican las estatuas de las plazas? Creo que ya hay alguien al aparato, les dejo.
  •  ¿Oiga, es usted el mandamás de la cosa? Vale, vale no quiero ofenderle amigo, le llamaré portavoz si así lo desea. La cuestión es que quiero participar en la revolución de mañana pero me parece muy precipitado. Sí, si estoy de acuerdo con ella, lo que me molesta es eso de asaltar el Palacio de Invierno a las 8 de la mañana. Debe saber que estoy de vacaciones y no me gusta madrugar estando de vacaciones. Y luego ¿por qué hay que asaltar el Palacio de Invierno si estamos en pleno mes de agosto? ¿No sería más lógico asaltar el de Verano? ¿Qué nos pilla muy lejos y a trasmano? Coño, se alquilan unos autobuses y en paz. ¿No hay dinero? Pues nada, una marchita a la campiña nos vendría bien a todos para templar los ánimos y aprender a cantar juntos los viejos himnos subversivos. Además no se si han reparado en que el Palacio de Invierno está en pleno centro histórico y con las bombas, los tiros y los morterazos, todo aquello va a quedar hecho unos zorros después del asalto. No, no soy hostelero ni barrendero pero me jodería ver mi ciudad en ruinas. Oiga, ¿como se atreve a llamarme contrarrevolucionario por decir lo que pienso? ¡Es usted un faltón! Ya, ya veo lo que nos espera si llegan a gobernar: una dictadura con todas las de la ley. Demagogos. Resentidos. Rufianes ¿Sabe lo que le digo, dictadorzuelo? Ojalá les salga una cagada de revolución. ¡Una  cagada! ¡Habráse visto, no me ha colgado el muy capullo!

24 comentarios:

  1. Doctor, parece usted Gila y su guerra. Pero desgraciadamente esto es la realidad. El miedo a romper moldes establecidos, a elegir realmente a quien queremos y saber asumir nuestros errores, pero también reconocer nuestras obligaciones.
    "La Revolución que la hagan otros, que yo no tengo tiempo". Pero los revolucionarios son buena gente y dejan beneficiarse de los privilegios obtenidos a quien unos meses antes le hubiera denunciado para salvar su precario y asqueroso puesto de trabajo.
    Para recoger beneficios vienen todos, ya decía Napoleon que la Victoria tiene muchos padres, pero la Derrota es huérfana...
    Sorprende por ejemplo en este país, la proliferación de luchadores antifranquistas,(casualmente cuando Franco ha muerto hace unos años) parece imposible que con tantos adalides en contra Franco estuviese 36 años en el poder...Un saludo y enhorabuena por la entrada. Das envidia (de la mala, desde luego).

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  2. Bueno, ya lo hemos hablado estos días atrás, KRAPP.
    Disiento de lo que dice el señor de la viñeta:
    No apoyaré cualquier rebelión popular.- depende.

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  3. Yo es que tengo alergia a que vengan a salvarme, desde donde sea que quieran venir. De los que más desconfío son de los que hacen las cosas por mi bien, por el bien de todos. Hay algunos que tienen una manía obsesiva con eso, se enfadan si los cuestionas y, llegados al extremo, son capaces de hacerte el bien aunque sea dándote una paliza. Y sobre todo, de los que a ojo de buen cubero deciden quien nos representa y quien no, qué es democracia y qué no lo es. Ya se sabe que el que se cree poseedor de la verdad puede llegar a ser muy peligroso. En la religión tenemos ejemplos históricos de estas situaciones para dar y vender.


    Un saludo.

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  4. No, no hay libertad. Hoy por hoy y en ciertos círculos no se puede cuestionar en voz alta la forma de actuar de los revolucionarios del mes sin que se te echen encima llamándote de todo menos guapo.

    Besos, Krapps.

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  5. Supongo Enric, que si una huelga consigue, sin tu colaboración, un aumento de sueldo, renunciaras a él...

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  6. Supongo, Temujin, que si con mi esfuerzo y habilidad la empresa consigue un contrato sustancioso que permitirá mantener puestos de trabajo, los habituales parásitos quejicas con el poder, la patronal o lo que se les ocurra que hay en toda empresa, se beneficiaran pese a su actitud de no pegar un palo al agua cuando no, en ocasiones, de boicotear directamente a la empresa. Eso sí, son los primeros en defender los intereses de los trabajadores y se les llena la boca con las mismas soflamas de toda la vida, las que por cierto repiten como loritos muchos indignados de nuevo y viejo cuño.

    Por favor, que ya sabemos de qué va el percal y de qué pie cojeamos todos. Que a estas alturas nos quieran hacer pasar por movimiento revolucionario las consignas más rancias y caducas que se puedan oir daría pena si no fuera por la que está cayendo. Hace falta mucho más que todo lo que se está viendo y oyendo para cambiar las reglas. HAcen falta inteligencia y sentido común y yo no estoy viendo nada de ninguna de las dos cosas ni entre el "establishment" ni entre los indignados. Pero, por favor, que ninguno diga que lo hace por mi bien, porque no es verdad. No lo ha sido nunca en ninguna de las revoluciones, pseudorevoluciones, movimientos de liberación ni demás gaitas que en el mundo han sido. Mucho menos en este conventillo de beunas intenciones y malos hábitos que nos está tocando vivir.

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  7. Esa es un visión torticera, yo no soy un empleado quejica. Soy vendedor de camiones y mis resultados (cuota de mercado) están entre los mejores de España, ha habido meses que he quedado el primero . Pero eso no me impide ver que muchos compañeros se han ido al paro, por la incompetencia de nuestros gobernantes o por la manipulación de los mercados financieros, ¿debemos olvidarnos de ellos?. No todos los que respaldamos el movimiento para que nuestros votos valgan igual o para que una persona que no pueda pagar su hipoteca por circunstancias entregue la misma y se quede sin deudas (que harto doloroso es),no todos somos vagos, ni queremos vivir del cuento. Nunca he estado el paro.Las empresas son una institución social necesaria, pero no deben ser quienes gobiernen la sociedad. El trabajo ayuda a vivir y eso es diferente que vivamos para trabajar. No todos somo vagos, no todos son quejicas, al igual que hay empresarios con coches de 100.000 que no pagan a sus trabajadores y proveedores, hay empresarios que son personas nobles y responsables con sus trabajadores. Generalizar es peligroso.
    Hace muchos años mucha gente lucho por las cuarenta horas semanales; también en aquellos tiempos se les llamaba vagos a quienes querían que su vida no fuese solo trabajo.

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  8. Yo sólo sé que la situaciön actual es muy mala y vaticina un futuro peor. Hay que cambiar muchas cosas con inteligencia y con tesón. El cambio implica un riesgo y una esperanza. El conformismo y el temor son lastres para seguir avanzando. Sin la rebelión y sin la lucha de muchos "indignados" que nos precedieron aún estaríamos en las cavernas...

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  9. Brillante reflexión, por provocadora y lúcida, acerca de la visión que puede tener más de uno y de dos en relación con esta especie de 'estado embrionario' de revolución al que se asiste en España y otros países de Europa y del mundo, por mucho que se intente silenciar. A veces me pregunto 'que entidad real tiene lo que está sucediendo' y a dónde nos lleva. No me refiero a la cruda realidad de los recortes salvajes, etc., sino a la de los movimentos embrio-revolucionarios que se manifiestan, protestan y que no paran de celebrar asambleas para buscar soluciones a un desastre de dimensiones inimaginables.

    Está claro que una 'presunta' revolución social debe ser pilotada por sangre joven, pues con la edad, las energías van declinando. Eso no significa que deban verse los toros desde la barrera necesariamente, si bien es lo más común. Todo depende del dinero que uno tenga, de si se está en una situación límite... Mientras, se piensa: "Bueno, ya se arreglará". Pero lo de ahora es una caída sin límites a la Fosa de las Marianas: Es algo aterrador e imprevisible.

    Un giro a lo real> Hay que liquidar a la tríada mafioso-especulativa formada por Standard & Poor's, Moody's y Fitch -el más allá del gansterismo económico- y su deriva criminal cuanto antes. No es nada fácil, pues ellos mismos se lo guisan y se lo comen todo: los accionistas de estas empresas de rating son inversores: menuda perversidad. Parece una película a medio camino entre el cine negro y el terror. Pero no queda otra: 'hay que llevarlos a la hoguera', pero ya.

    ¿Secuestrar, por ejemplo, a los cabecillas de las agencias de rating y ponerlos contra la pared? Pues algo así. Por las buenas, está pandilla de delincuentes económicos no parará.

    En fin, ojalá se encienda alguna luz que alumbre alguna esperanza. De momento, todo se queda en el terreno de las ideas.

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  10. Gracias, , ¡cuanta razón tenía Napoleón! También es cierto que a veces los que hacen la revolución no son al final los que sacan provecho de ella. Respecto al tema del antifranquismo, quizás no hubiera tantos como se dicen pero ha habido mucha gente que sufrió en sus carnes la opresión del régimen, fíjate sin más lo que está pasando con el rapto de niños, algo tan dantesco.
    Por supuesto, Tesa. Todo depende de creer o no creer en ella. Sin embargo la ironía de la viñeta pone de manifiesto una actitud muy frecuente en nuestra sociedad.

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  11. Enric, me has hecho recordar una célebre novela de Graham Greene que seguramente has leído o visto la película: El americano tranquilo, en otras versiones el americano impasible. El veterano y escéptico corresponsal de guerra inglés en Vietnam que contempla horrorizado como las buenas intenciones del diplomático americano no hacen sino agravar el conflicto que éste intenta remediar. Desconfía de los que quieren salvarte si previamente no has decido salvarte por ti mismo. Por supuesto no estoy de acuerdo con lo que dices sobre el movimiento 15M confundiendolo con lo que hacen nuestros políticos. Por lo menos hay alguien que ha decidido mover ficha y todo el mundo puede colaborar con ellos. A nadie se le ha negado la participación y como la cosa es asambleario, sale lo que sale. Estamos hablando de un libro abierto donde no se ha escrito la última línea. Como decía Castelao en una viñeta: Non lle poñades tachas á obra mentres non esté rematada. Traballade nela.

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  12. las tres palabras mágicas: libertad, igualdad y fraternidad. De la libertad y la igualdad se acuerda todo el mundo. La fraternidad es otra cosa. La fraternidad entendida como solidaridad, como capacidad para ponerse en el pellejo del otro y saber escaparse de las prioridades del propio yo. Hay gente que saca provecho de las situaciones pero hay también que saber distinguir y no meter a todos en el mismo saco. En eso estoy de acuerdo contigo, Temujin.

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  13. No sé puede cuestionar a los revolucionarios en algunos círculos aunque no en éste de los Suicidas Perezosos, Novicia:) Por desgracia tampoco se puede cuestionar al poder en otros y la gente tiene la necesidad de cambiar las cosas.

    De acuerdo contigo, Luis. El mundo lo han cambiado los que se han atrevido a desafiarlo. Con inteligencia y con tesón, pero también con muchas ganas; huyendo de las trampas del individualismo al que estamos sometidos en estos tiempos.

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  14. Gracias, Espectro por tus palabras. Cuando se desarrollan procesos semejantes suele pasar lo mismo. Para algunos es algo subversivo y sin sentido, para otros utópico, para los de allá lento, para los de acá anticuado. Me recuerda a aquel famoso cuento del padre, el hijo y el burro que van a la feria y siempre hay alguien que critica que vayan los dos encima del burro, que vaya uno arriba y otro abajo, los dos abajo etc...
    El hecho es que la cosa ya está aquí y la necesidad de que algo pasase era algo evidente incluso para los más encerrados detrás de su ombligo. Es cierto que muchos prefieren cerrar los ojos, aferrarse a su pequeño mundo y pensar que nada puede ocurrirles. Me recuerdan a aquellos alemanes que en el 3º Reich querían pensar que nada les podía pasar a ellos y que tan bien retrataba el poema de Niomeller, aunque atribuido a Brecht:
    Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
    guardé silencio,
    porque yo no era comunista, etc...
    El problema que veo yo en eso de la eliminación de ciertos responsables de lo que está pasando es que no sabemos hasta donde llega su capacidad de reproducción. Están tan enquistados en nuestro sistema económico que su eliminación nunca garantizaría la solución del problema. Algo así como lo que ocurre con la Mafia, te cargas un capo pero siempre aparece otro detrás. Quizás mejor sería ir directamente contra el sistema económico del que parasitan. Habría que negarse a seguir siendo siervos dóciles a sus encantos y boicotearlo donde más le duele: en el consumo.

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  15. Vinieron a por los judíos y no hice nada
    Vinieron a por los negros y no hice nada
    Vinieron a por los rojos y no hice nada
    Ahora vienen a por mí y no queda nadie para salvarme...
    Sabias palabras no me acuerdo de quién.
    Un saludo

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  16. Esta "revolución" quizás no sea certera pero si necesaria. Sin bombas, sin tiros y sin fanfarrones...

    Besote Dr.

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  17. Es un poema de un pastor llamado Martin Niomeller aunque a veces es atribuido erróneamente a Bertold Brecht. Yandros. Saludos.

    Casi ninguna revolución puede ser certera para todo el mundo ahora su necesidad es obvia cuando los arreglos solo sirven para apuntalar la decadencia. Besos Lola

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  18. me encantaron., doc, la entrada y los comentarios... un subrayado especial para el tratamiento de "fraternidad"...

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  19. Imagino que la mala leche que destila su relato se refiere a la postura tradicional que adopta la masa ante este tipo de actitudes asamblearias, herr doktor: probablemente a gran parte de los honrados ciudadanos les gustaría ver una o varias personas -es decir, con cara, nombre y apellidos- al frente de los "indignados": la gente quiere figuras, mártires, héroes, villanos corporeizados. Quizá esta carencia haga más lento el proceso de integración en el imaginario colectivo de este movimiento.
    Pero a cambio, hay un aura de honradez un tanto difusa que incluso a los mayores comienza a producir respeto; y eso tal vez implica una solvencia, una perdurabilidad que a la larga será muy valioso.

    Espero que sea así. Los que ya tenemos una edad quizá pecamos de resabiados, pero quién sabe...

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  20. Pues has acertado, Paseante aunque no sé si es la masa general que tiende a ser variada y amorfa o un sector de ella, es decir, esos que están pero no están.
    Dioses, mitos, héroes y mártires, la culpa es de Hollywood y toda la puñetera épica occidental que le precedió. Un individualismo interesado que estropea más que mejora. Dichosos ellos que todavía no han caído en tan insana tentación.

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  21. Vivimos tiempos de frontera, amigo. Ya no estamos a punto de hacer un cambio, sino totalmente inmersos en él. Pero el mundo lleva una extraña deriva y los caminos aún están inexplorados, con las dudas consiguientes. Quizás porque cada uno arrima el ascua a su sardina y el qué hay de lo mío? tiene un arraigo difícil de olvidar...
    Pero suscribo por completo a Luis y a Yandros.
    Sólo pido no equivocarnos "demasiado".
    En fin! viene calentita la rentrée y es lo que toca, supongo.

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  22. Estamos en la frontera es cierto, pero cuantas oportunidades nos da este estado fronterizo. Cioran decía que no hay nada más hermoso que la decadencia y poder asistir a la caída de los valores que conforman una sociedad vieja sin saber lo que nos traerá el mundo nuevo.

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