28 noviembre 2013

Un hermanito burlón de madera

(Una vieja entrada del 2007 que he encontrado mohosa en el arcón del blog. Le he hecho la manicura y creo que está más presentable. Hasta parece del 2013. O a lo mejor no. Total, que más da

Espero que papá no se enfade mucho. Aunque ya sabes como es él. Tú lo conoces mejor que nadie. ¿Verdad, pillín? Siempre has sido su confidente, su amigo, su socio y yo siempre he sido la típica hija solitaria y abandonada por sus padres artistas.
¿Qué crees que pensará cuando te vea con los ojos arrancados de las cuencas y tirados como canicas gemelas por el suelo de la habitación?
Esos ojos fijos, como dicen que tienen los muertos, que aterrorizaban mis noches sabiendo que estaban allí, mirando al techo en el cuarto de al lado.
Pobre Mister Jones.
¿Qué crees que pensará papi cuando vea que la boca con la que decías esas cosas tan graciosas para meterte conmigo es ahora un agujero oscuro y vacío como la entrada de un pozo?
¿Qué fue de aquella nariz pizpireta con la que no olías nada?
¿Dónde están ahora tus brazos y tus piernas inútiles?
Estás cambiado, Mister Jones. Pareces un gusanito con la cabecita pelada y sin poder  moverse de la alfombra.
Pobre muñeco roto.
Pobre mi papá ventrílocuo, sin muñeco y con hija asesina.
  • No te asustes, nena. Piensa que es un compañero de juegos. Un hermanito burlón de madera. Gracias a él tenemos esta casa tan bonita y puedes estudiar en ese colegio tan caro. 
  • Pero no es de verdad, papi. 
  •  Como si lo fuera. Trátalo como si lo fuera. Debes considerarlo un miembro más de la familia
Pobre Mister Jones.  Creias que ya tenias familia y sólo  eres un trozo de madera relleno de trapo.
  • Tú también eres de madera y trapo. 
  • Mientes, Mister Jones y además no puedes hablar, te he arrancado la lengua.
  • Boba, soy un muñeco de ventrílocuo. No necesito la lengua para nada. Y tú eres como yo
  •  ¡Yo soy una niña de verdad!!! 
  •  A las niñas de verdad les dan miedo hablar con muñecos de ventrilocuo sin boca ni ojos. 
  • Me estás engañando con una de tus trampas, embustero. Quieres vengarte por lo que te he hecho. 
  • Dime, niña de verdad ¿por qué no sangraste cuando al arrancarme los ojos con la navaja te cortaste un dedo? ¿Dónde está la sangre? El dedo tiene un corte profundo pero no ha salido ni gota. 
  • Es que estoy enferma. 
  • ¿Enferma? Estás enferma de envidia porque siempre estás en el cajón. El ventrílocuo me prefiere a mi, al gran Mister Jones
  • MALDITO, MALDITO, MALDITO...

Ahora si que no podrás hablar más, Mister Jones. Te he arrancado el alma y solo eres un gusano muerto con la cabecita pelada. Espero que papá no se enfade mucho. Aunque ya sabes como es él. Tú lo conoces mejor que nadie. ¿Verdad, pillín? Siempre has sido su confidente, su amigo, su socio y yo siempre he sido la típica hija solitaria y abandonada por sus padres artistas...

47 comentarios:

  1. La envidia es un sentimiento tan natural como la alegría, tristeza, enfado o cualquiera otro. Es inevitable padecerlo. La clave, en cuestión de sentimientos, tanto se trate de envidía como de cualquier otro, está en gestionarlo de una forma adecuada; es decir: Ser dueños de nuestros sentimientos, de lo contrario se puede acabar siendo la hija asesina de Mister Jones, de todo lo que le rodea y hasta de ella misma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Perdóname MANUEL, no lo creo, no lo creo en absoluto. La envidia no es un sentimiento natural, es una malformación generada en los sentimientos de algunas personas, afortunadamente hay muchísimas que no la han sentido jamás... las malformaciones no se gestionan, se sufren, se convive con ellas, a veces se minimizan sus efectos, a veces se muere o se mata por su causa :))

      Un abrazo fuerte.

      Eliminar
    2. Tú no estás hablando de la envidia como tal, sino de un desequilibrio entre esta y el resto de sentimientos. Ese desequilibrio es el verdadero problema. Creo que hemos dado con un interesante debate.

      Te devuelvo el abrazo.

      Eliminar
    3. jaja te dejo esto para ilustrar el debate MANUEL, por si lo centra:-)

      "Le envidia surge cuando una persona se obsesiona y deja de vivir por estar pendiente de la vida de su adversario, de su entorno, siente agobio por cada uno de sus triunfos, lo cual aparte de mostrar graves signos de complejo de inferioridad, demuestra que se trata de una persona psiquiátricamente enferma."

      Dr. Saúl F. Salischiker, Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta.


      Te lo revuelvo jaja y te dejo otro más, feliz finde.

      Eliminar
    4. ¿Por qúe a los psiquiatras le cuesta tanto aceptar la normalidad de los sentimientos? Desde mi punto de vista está mal expresado. Lo correcto sería: "Cuando surge un desequilibrio en la envidia, la persona se obsesiona..."

      Eliminar
    5. Siento terciar en este interesante debate. La envidia no es un sentimiento exterior a los individuos, creo que todos, de alguna forma u otra, la tenemos en estado latente. ¿Por qué se exacerba en algunos casos y en otros no? Quizás porque llena los huecos que otras emociones desocupan. Cuando ciertas emociones no son satisfechas suelen ser rellenadas por otras. Al menos es lo que yo considero.

      Eliminar
    6. Justo ahí, en ese relleno, está el desequilibrio.

      Un saludo.

      Eliminar
  2. Lo peor de ser un ser sin vida es pensar que aun la tienes, vagas por el mundo creyendo que eres invencible y estas muerto, sin sentimientos...

    Yo conocia a este Mister Jones, que también sigue vivo, a pesar de que le han querido eliminar muchas veces...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He vuelto a releer la entrada y puede ser que, por sensibilidad con la actual ley mordaza, vea ciertas similitudes entre el papi dominador, y el hermano que arranca la boca y los ojos al otro hermano, con los que mandan, los políticos y el silencio que nos quieren imponer. Pero posiblemente sea cosa mía...

      Eliminar
    2. Me gusta muchos la dos interpretaciones del tema que has hecho. La primera porque se acerca mucho a la idea que tenía en la cabeza cuando escribí este texto y la segunda en la que no había pensando y que bien podía servir para darle un sesgo actual al tema. Encima siempre me había gustado esa canción aunque me había olvidado de ella hasta hasta ahora.
      Gracias

      Eliminar
  3. Un cuento de horror con trastienda que se va revelando en la lectura. Es un buen microrrelato, quizás algo más largo. Ella tampoco sangra. Este es el momento más emocionante de este diálogo realmente vivo y agudo con trazos de horror.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu análisis, Joselu y si tienes toda la razón mi idea era hacer mucho hincapié en el hecho de que ella no sangrase.

      Eliminar
  4. Gran psicodrama que se desarrolla entre seres de madera ,nos brinda como lectores el salto de fé para considerer que se han llegado a humanizar a través de tantas funciones en que han actuado.
    El terror reside en que nos deja pensando que alguien mueve nuestros hilos.
    Magistralmente expuesto y abre diversas avenidas del entender.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se han humanizado o creen que se han humanizado. Quizás a los hombres nos pasa los mismo cuando pensamos después de haber protagonizado tantas cosas que hemos ascendido a la categoría de dioses de nuestra propia civilización. ¿Quien mueve nuestros propios hilos?
      Gracias por tu esclarecedor comentario

      Eliminar
  5. Nos creemos diferentes y no lo somos y, lo que es peor, nos miramos al espejo y no vemos los hilos que nos mueven.
    Me está tentando coger a Olivia e irnos con nuestro descapotable, como Telma y Louise, por esos mundos de dios haciendo lo que surja. Oh, se me olvidaba que estamos identificadas en mil papeles, hasta la nena tiene pasaporte perruno.

    Bueno, Dr. seguiremos por aquí blogueando, no queda otra.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo en que hay que romper los hilos e intentar escapar para ver si somos muñecos de ventrílocuo o no.
      Me preocupa lo del pasaporte perruno.
      Un abrazo

      Eliminar
  6. El hermanito burlón hace bien en decirle cuatro cositas a la resentida de turno: el amor entre hermanos es muy grande :pero si se transforma en odio eso no tiene paragón.: ahora ella es, una muñeca asustada y sola.

    El transfondo de este relato refleja; que muchos odios que existen entre hermanos los fomentan los padres con su predilección por uno de ellos.

    Feliz finde Krapp

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero a lo mejor el muñequito burlón es un ser privilegiado que se ha beneficiado de un status superior sobre la hermana ¿de madera?
      Esta historia se basa en el relato real que la aconteció a Candice Bergen, la famosa actriz, cuando era pequeña. Resulta que era hija de un famosísimo ventrílocuo americano llamado Edgar Bergen y ella contaba que de pequeña sentía celos del muñeco de su padre ya que a éste apenas lo veía por sus giras y actuaciones. He intentado radicalizar aquellas sensaciones hasta convertirlas en lo que es este relato.
      Feliz finde, el siguiente porque ha pasado una semana y ahora hay puente.

      Eliminar
  7. Algunas hadas azules acaban resultando brujas
    ...que todos los muñecos no son Pinocho

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todos los muñecos no son Pinochos y por tanto siguen siendo muñecos aunque sueñen otra cosa.

      Eliminar
  8. Había dejado un comentario aquí esta mañana y no ha salido. Y juraría que me he quedado hasta verlo publicado. No sé qué ha pasado o qué me ha pasado a mí.
    Te decía que, por suerte, eso no me pilla. No siento envidia, y menos de mi hermano, pero creo que hay padres que sin querer, o aunque de manera consciente no les preocupa, fomentan la envidia entre los hermanos. Apoyan y muestran más cariño al débil, al tranquilo, al que no da problemas, poniéndoles a veces de ejemplo frente a los otros hermanos, y eso puede hacer mucho daño y provocar la envidia y el distanciamiento entre los hermanos. A veces hay padres, cuya actitud no comprendo, dejan de lado al hijo que no ha cumplido sus expectativas, las de los padres, y se vuelcan en el que de manera voluntaria o por darles lo que quieren, hacen y viven su vida como ellos habían planeado.

    Un beso y buen fin de semana, Krapps.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No tengo en el correo el otro Novi. A veces cuando pasa ésto se recibe el texto del que no aparece publicado.
      Es cierto lo que dices y conocemos muchos casos que lo demuestran. Como acabo de escribir a Bertha en este caso la historia que dio pie al cuento es la biografía de una niña que tiene un padre ventrílocuo y que como no ve al padre siente celos del muñeco. Una emoción sustituye a otra y la falta de afecto que siente, con razón o no, por el padre lo convierte en odio al muñeco.
      Un beso y feliz puente.

      Eliminar
    2. Bueno, a modo de anécdota graciosa te cuento algo parecido que nos pasó en mi casa... En un viaje de S. Santa por Extremadura, compramos un jamón que nos dieron envuelto en la típica malla blanca... Parecía un niño en mantillas y cuando hablábamos de él nos referíamos a "el niño"... Tanto cariño debió notar mi hijo en nosotros que al final estalló gritando: "joder, que quereis más al jamón que a mí"... Pobrecillo, de verdad.... Pues si llega a estar un poco volao de la pinza, igual le hubiera dado por trinchar al jamón sin desenvolver ni nada sólo para verle morir ,...

      Eliminar
    3. Esa historia tan interesante me da la razón en que los celos y la envidia son algo más natural de lo que nos interesa creer. Si pensamos que son sentimientos tan impropios ¿cómo justificar la actitud de tu hijo? Y además no es solo humano. Conozco mascotas, no solo perros, que no soportan las atenciones que reciben los recién nacidos porque se sienten desplazados de las atenciones recibidas.

      Eliminar
  9. Al final da lo mismo que el material sea la madera o la carne: los sentimientos, malos, buenos y regulares son los mismos siempre. Así que este cuento podrá parecer una alegoría, pero es muy real. Siempre hubo preguntas del tipo "¿A quién quieres más, a papá o a mamá?", preguntas siniestras que tal vez hacen pensar a un niño si ese sentimiento será recíproco...

    Qué más da el relleno: somos muñecos, de un material u otro. Por cierto, muy buena la cuidada elección de letras, aunque entre Tequila y Pla haya un mundo de distancia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quizás previo a todo haya un problema de identidades de no saber quién es uno y el espacio que ocupa en el mundo. A los de madera no les podemos exigir las responsabilidades que les pedimos a los que tiene voluntad propia y saben escoger. Quiero pensar que todavía no nos hemos convertido en un muñecos y que tenemos algún derecho a decidir sobre las cosas que nos atañen.

      Eliminar
  10. Me costó mucho pillar el fondo de este escrito tuyo. Me monté un lío con Mr Jones ( no sabía si era el yerno del papá, el hijo o quien era:-) luego los comentarios y sobre todo Tequila me ayudaron con sus pistas aunque me guste muchísimo más Pla:))

    A mi siempre me ha asustado muchísimo la envida, tanto como los celos, que son una versión de ella... como le decía arriba a MANUEL ( espero no haberle molestado) no me parece un sentimiento natural en absoluto, lo natural lo siente todo el mundo y no... la envidia y los celos no se sienten por naturaleza, ningún animal es envidioso en la naturaleza... dudo hasta que exista este sentimiento en le mundo animal no racional... siempre es fruto de inseguridades, psicopatías, anormalidades biológicas o circunstanciales... este cuento macabramente genial es espeluznante en el fondo y en la superficie... lo siento, es que no sé meterme en la mente de una psicópata... aun no he escuchado vocecitas de esas que dicen en la noche... mátalo, mátalo!!!!


    Si tengo pesadillas esta noche, te vas a enterar:))


    Muuuchos besos y muy feliz finde... ¿sabes qué? deberías atizarle en condicones al helado de chocolate... quizá así te salga algo más dulce para la próxima vez... no sé, algo así ...al estilo de Jack el destripador:))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un relato en segunda persona que siempre es más imperativo que los que se hacen en tercera o en primera persona por lo tanto la niña, muñeca quizás, interpela al muñeco llamado Mr. Jones.
      Me gustaría, si no lo has leído, que leyeses lo que le comento arriba a Bertha ya que creo que demuestra que esos sentimientos pudieran tener bastante más sentido de lo que pudiéremos pensar en determinadas circunstancias.
      ¿Crees que los animales no sienten celos, envidia o algo semejante? pero los leones cuando eliminan a otra león para quedarse con un grupo de genes lo primero que hacen es matar a las crías de la camada anterior. Sé que es un sentimiento para para perpetuar sus genes sobre los otros, pero nos habla de que en la naturaleza hay un sentimiento de envidia de lo que otros tienen, una necesidad de arrebatárselos, eliminar sus frutos y hacer los que los propios prevalezcan.
      Muchos besos y feliz puente. Yo solo tomo helados al mediodía pero algún día haré la excepción.

      Eliminar
  11. Desde luego, no hay nada más pavoroso que muñeco de ventrículo,aunque los de carne y hueso tenemos más peligro. Una delicia de historia. Y se agradece la canción de Tequila, años que no la oía .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me dan mucho miedo desde pequeño, la verdad. Muchas gracias por tus palabras y por tu buen gusto con Tequila.

      Eliminar
  12. La envidia es mumala, un pecado, aquí si estoy con la iglesia.
    El video de Pla que no conocía aunque si el tema es descriptivo.
    ¿Sabes de lo que yo tengo envidia? De gente como tú, ¡eso si sana! si es que la hay

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me digas eso, please, ya quisiera yo tener alguna virtud curativa y que no se me muriesen las plantas :)

      Eliminar
  13. El calor causa estragos con las neuronas a estas alturas del año, amigo Krapp. No puedo con este escrito, es demasiado para mi nivel de lecto-comprensión estacional. Además no sé si alguna vez te he comentado que todo lo referente al terror debo pasarlo por alto si deseo dormir toda la noche de un tirón. Soy sumamente aprehensiva. Con decirte que la última peli de terror que vi, "Sexto sentido", me tuvo perturbado el sueño una semana entera. Me parecía que el niño estaba parado al lado de mi cama y me despertaba sobresaltada a cada rato.
    Lo único que encuentro como punto de coincidencia para comentarte es un sketch televisivo argentino de la década del setenta, Chasman y Chirolita. Aquí tuvimos un Chasman tuerto, y no nos ha dejado ni las chirolitas... A buen entendedor de porteño, pocas palabras ;)!

    Muchos besos y buen fin de semana!

    Fer

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No puedo decirte nada al respecto, creo que el género de terror, o lo que se acerca al terror como en este caso, es muy terapéutico. Creo que sacar a la luz nuestras pulsiones secretas, las inconfesables, meter luz en el "Ello", es bueno para nuestro desarrollo personal. Durante siglos, al calor de la lumbre, las historias de terror han sido el mejor método de educativo que concibieron nuestros antepasados. Los cuentos de hadas son siempre cuentos de terror y no creo que los niños saliesen tan malparados después de leerlos. Eran cuentos, sabían que eran cuentos, se estremecían por ellos, pero luego les servía para estar mejor preparados para las acechanzas del mundo.
      Muchos besos y feliz fin de semana

      Eliminar
  14. Siempre me ha costado y me costará entender, el mecanismo de ese sentimiento de los celos o la envidia, que me parecen 'hermanos' casi gemelos... Y aunque en algunas ocasiones, me generen una gran compasión quienes los sienten, por lo mal que lo pasan... intento huir de ellos como de la peste... porque no acostumbra a ser buena idea, y la experiencia así me lo ha conformado en más de una ocasión, andar en cercanías de tales 'patologías',

    Por lo demás, y como aquí todo el mundo entiende lo que quiere :), te diré:
    que de "total que más da" nada de nada. A mí, me gusta encontrarte aquí y allá doquiera pases, y en plena forma! por más a la contra que sea... :))

    Y aunque muchos no lo sepan o les cueste aceptarlo, absolutamente todos! somos de madera y trapo... en algún momento. Y conviene que no lo olvidemos, así que... un abrazo y muchas gracias por el 'recorderis' :)

    ResponderEliminar
  15. Respuestas
    1. Pues yo creo como decía Manuel en el primer comentario que todos los llevamos dentro. Son como la paleta de colores de un pintor, están ahí, y a veces los usamos y a veces no. Es conveniente no usarlos si no es estrictamente necesarios y menos hacerse adictos a ellos. Cuando nos dominan nos hunden pero no veo que sea tan negativo pensar que están en nosotros bajo nuestro dominio y control.
      Un bonito piropo el de tu segundo párrafo para una persona vergonzosa como yo.
      Somos de trapo pero nuestra cabeza se cree siempre más cerca del cielo que de la tierra y así pasa lo que pasa.

      Eliminar
  16. La envidia suele definirse como la tristeza por el bien ajeno; un sentimiento desagradable que se produce al percibir en otro algo que se desea y que dificulta el desarrollo del que lo sufre y sus relaciones con los demás. Se mezclan emociones de naturaleza contradictoria, como por ejemplo, el deseo de tener lo que otro tiene, la admiración por lo que otro ha conseguido, el dolor por no tenerlo, la indignación por considerar injusta la diferencia que se observa o la incertidumbre por no entender a qué se deben las diferencias que producen la envidia. El envidioso, más que malvado, es un pobre desdichado. También es un insolidario porque piensa que la persona envidiada no merece lo que tiene.

    La envidia se produce casi siempre hacia personas muy cercanas. Lo que puedan tener personas desconocidas y distantes nos importa un bledo. Entre los valores más envidiados suelen encontrarse el prestigio, el reconocimiento, el estatus laboral, el dinero, el poder y las cuestiones materiales.

    Como el problema de la envidia es bastante común, algunos hablan de la “envidia sana” para autojustificarse. No hay envidias malas y envidias buenas. Todas son expresión de una conflictividad personal. Todas expresan inaceptación de las propias limitaciones. Por eso se dice que el envidioso tiene un evidente complejo de inferioridad al no aceptarse a sí mismo con las propias circunstancias.

    A veces se confunden los términos. Cuando uno piensa: ”Quiero ser tan buen escritor como Cervantes” no expresa envidia sino deseo de emularle y expresión de una evidente admiración.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Qué es más la tristeza por el bien ajeno o las ganas de que el otro se "esnafre" por un éxito que uno no puede alcanzar? Creo que cuando se recurre al tópico de la envidia nacional, si tuviera algo de verdad, está más relacionado con lo segundo que con lo primero.
      Pensemos ahora en el llamado síndrome del príncipe destronado. El hermano que tiene celos del recién nacido porque recibe más atenciones que él. Es celos y envidia no hay duda. ¿Podríamos llamarlo desdichado o insolidario? Al menos deberíamos reconocer que es un sentimiento bastante consustancial a la condición humana ya que se manifiesta tan pronto y pude durar muchos años.

      Eliminar
  17. ¡¡¡Qué mal rollito, Doctor!!!

    Y es que la envidia es mu mala... y la venganza siempre es sangrienta, sobre todo en familia, aunque la madera no sangre.

    Qué buena es la canción de tequila.

    Besos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé un buen o mal rollito yo escribí un texto y cada uno debe sacar sus propias conclusiones.
      Quizás deberíamos vivir en un paraíso terrenal rodeados de gente natural y bien intencionada, empezando por nosotros mismos, pero entonces ¿cómo justificaríamos el tiempo que dedicamos a a la literatura y al arte metiéndonos en embarulladas vidas ajenas en vez de disfrutar de los placeres de nuestro perenne bienestar.?
      Gracias
      Besos

      Eliminar
  18. A mí el texto, en principio me repele un poco. No como está escrito, que me parece genial, sino el ver como los sentimientos traspasan al individuo e intentan destrozar al otro. Quizás en el fondo eso es lo que esperamos cuando sentimos envidia, la aniquilación del otro. Yo creo que la envidia es un semtimiento legítimo que, efectivamente, es muy claro porque nos habla de nosotros mismos, de nuestras necesidades y carencias y cuando la observamos en los otros, de las carencias de los demás. En los adultos sueñe ser mucho más sutil e incluso disfrazarse, pero en los niños es muy directa y nos sirve a menudo para reconducir situaciones, muchas veces injustas.

    Me ha gustado mucho el comentario que has hecho de que los cuentos de hadas son cuentos de terror, nunca me lo habría palnteado así, pero es verdad, pasan cosas horrorosas aunque ya nos metemos en la historia a sabiendas de que es mentira y, cuando somos pequeños, invulnerables ante la lectura bajo la protección de un adulto de nuestra confianza.

    El objeto de la envidia en el fondo no es la persona en sí sino lo que creemos que tiene y percibimos que querríamos en la misma medida.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando escribí este texto intentaba ponerme en el pellejo de Candice Bergen siendo niña viendo como su padre, el ventrílocuo, tenía más tiempo para "jugar" con su muñeco que para jugar con ella. Celos infantiles nacidos de la sensación de abandono paterno pero dándoles un cierto aire trágico y con una posibilidad inquietante. Casi podemos justificar una reacción homicida si la trasladamos a un ser inanimado, es decir, un muñeco ¿pero que pasa si se tratase en realidad de alguien como nosotros y encima los sentimientos procediesen de una muñeca que se cree humana? Pero si se trata de una muñeca ¿quién la maneja? Podría ser el mismo padre en una actuación ante el público jugando con la animadversión de los muñecos.
      Quizás entonces el problema no estaría tanto en la envidia, provocada aritificialmente desde fuera, como en la identidad de cada cual y su vulnerabilidad si la miramos desde cualquier otra perspectiva.
      No sé si me he explicado bien.
      Besos
      Besos

      Eliminar
  19. Que este recien estrenado Solsticio de invierno venga cargadito de buenos propósitos.

    Felices Fiestas Krapp!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Bertha, que venga cargado de buenos propósitos y mejores realidades.
      Llevo unos días algo fastidiado de salud, un resfriado persistente, y estoy alejado de los círculos incluso de aquellos más perezosos.
      Felices fiestas para ti y para todos lo que lean ésto.

      Eliminar
  20. Maldita muñeca!!! Es muy tétrico. Esos muñecos ya dan miedo. A mí José luis Moreno nunca me hizo ni p... gracia. Muy bueno Max. Muy envidiosa la muñeca. Un abrazote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quizás la muñeca se debería conformar con tener un cerebro que le permite envidiar y odiar o no, a lo mejor se trata del cerebro de quien la maneja, En fin, todos queremos ir más allá de nuestras posibilidades.
      Gracias y un abrazo.

      Eliminar