27 diciembre 2008

Periscopio arriba


Nunca hubo meriendas tan esperadas como las que venían acompañadas por la visión de algún episodio de Viaje al fondo del mar. Daba igual la calidad de los bocatas, podía ser un embutido, una tableta de chocolate o un simple plátano encajado a duras penas en una barra pequeña; lo realmente importante estaba ahí, a pocos metros, cuando sonaba una sintonía en el aparatoso aparato y un poderoso mago, el señor Irwin Allen, nos permitía embarcar hacia cierto reino encantado bajo aguas abrumadoras y en riguroso blanco y negro.



Irwin Allen no usaba una varilla mágica, ni pócimas sacadas de polvorientos manuales secretos, ni conocía el lenguaje prohibido de los dragones; era un productor norteamericano responsable de muchas de aquellas películas de catástrofes de los 70 -La aventura del Poseidón, El Coloso en llamas, etc..- pero por encima de todo, creador de cuatro series de TV que entraron a saco, y sin pedir permiso, en las mentes algo calenturientas de los niños de los 60.
Viaje al fondo del mar es la más antigua. Nació como una secuela de la película del mismo título realizada en 1961 por el propio productor. El submarino Seaview, es un navío ultramoderno -su hermoso diseño lo hace semejante a un mamífero marino- construido con propósitos científicos y sometido a mil y una aventuras provocadas por la insania de todo tipo de villanos kitch: gigantescos monstruos antidiluvianos, seres antropomorfos y escamosos que zarandeaban la nave como si se tratase de una alfombra y otros capaces de introducirse en la nave de estrangis -recuerdo lejanamente un episodio con juguetes asesinos- e incluso dentro del cerebro de sus tripulantes que de repente, y sin venir a cuento, empezaban a hacer cosas extrañas.
En su tripulación estaba el Almirante Nelson, un marino patriarcal con algo del capital Nemo en su vocación científica y visionaria, que era además el diseñador de la nave y sus sofisticados aparatos; el capitán Lee Crane, oficial con un acusado sentido del mando e infinita lealtad hacia el almirante; el teniente Chip, tímido segundo del anterior y por último, el bravo Kowalski, un marinero de origen ruso, frecuentemente apaleado,
pero favorito de todos los niños al aportar el matiz pícaro en tan alta aventura.


Todo era inquietante, sorprendente, algo sombrío, tal como siempre imaginamos que debía ser el océano profundo antes y aún después de los documentales de Cousteau. Sin embargo, más allá de la zozobra y el suspense, había lugar para el regocijo de una mar encalmada, iluminada por los rayos de sol y propicia para la navegación majestuosa del
Seaview, inconfundible gracias a su fina estampa y a su sonar perpetuamente hiposo.

12 comentarios:

  1. Doctor:

    Hay que ver tenemos una edad !!!

    Aún recuerdo cuando los sábados a las 7 de la tarde veía Viaje al fondo del mar y que estaba completamente embebida y fascinada por el Capitan Craine osea (David Hedison) yo creo que veía mas la peli por ver a este prota. que por la pelicula en sí.

    Verdaderas joyitas de la tele de antaño!!

    Besos querido Doc.

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  2. Seguro que me hubiese enganchado, porque este Allen vale. Son dos de mis pelis favortias la del poseidon y el coloso. Se ve que yo soy más joven y no tuve oportunidad de ver la serie, pero voy a buscar algún capítulo. Saludos doctor!

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  3. Yo no me recuerdo enganchada a esta serie.... Pero sabes a mi lo que me gustaba de aquellas tardes de sábado?? Después de comer y antes de la peli, ponían unas veces cine mudo, el gordo y el flaco casi siempre, que me encantaban, y también había una serie de dibujos animados que al parecer solo recuerdo yo porque nadie de mi entorno se acuerda de ella, y que era de un niño que tenía en la mesilla como una bola del mundo con un caballo volador encima que se llamaba "Luno", y el niño al dormirse soñaba que se subía en Luno y corría muchísimas aventuras.... Yo soñaba que tenía un Luno también y me encantaba ver aquellos dibujos...
    Krapp, podrías intentar encontrar algo al respecto?? Me haría mucha ilusión. Yo lo he buscado sin éxito.
    Gracias de antemano.
    Un beso

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  4. Krapp, me he encontrado esto y creo que te va a gustar...

    Stand by me


    Espero que sí...

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  5. Personalmente, no recuerdo esta serie. Yo era más de Star Trek. En cualquier caso, el motivo de este comentario es, a falta de otro medio para ponerme en contacto con Uds., proponerles un cambio de enlaces.
    Si tienen a bien acceder a mi decentísima proposición, pueden contestarme en:

    yahoo@correo.nu

    Atentamente,

    Fdo. L. De Minglana.

    P.D. Mi bitácora es El Visitante Nocturno.
    http://visinoc.blogspot.com

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  6. Hola Dr.Krapp. Sólo decirte que te he dejado mensajito en Hippy Father´s Day. Te lo digo por si pasas página y no lo lees después de que lo he escrito; y escribir para nada a estas horas de la madrugada...
    Este nuevo, sin comentarios, ni tiempo para verlo, así me pasa, que luego llego tarde.
    Angie.

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  7. No está mal esté regreso al pasado, con un poco de suerte llegas al programa de Dragó y averiguas la melodía misteriosa. Podrías dedicarle una entrada al asunto y a lo mejor te llevas una sorpresa... alguien la conoce.
    También puedes coger el submarino y dirigirte al programa de Radio Nacional que emiten los domingos por la mañana donde interviene un especialista en "buscar canciones". El mes pasado encontró una con estas pistas: "Una canción muy antigua, con una armónica, que empezaba "tararí" y luego se oía un "Ooooh", pero no sé ni quién ni cuando la grabaron".
    - ¡Y va el tío y la encuentra!.

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  8. No sabes como me ha ayudado tu comentario Lisebe habñia leído por Internet que emitían la serie los domingos y a mi no me cuadraban las cosas ya que pensaba que era en sábado.
    Por cierto, creo que al Capitán lo llamábamos por el nombre Lee y no por el apellido Crane pero tampoco lo puedo asegurar. Feliz año para ti.
    Soportándome con una mentalidad contemporánea seguro que nos parece todo aquello especialmente cutre pero hay que ponerse en aquellos tiempos y en aquellas vivencias.
    No recuerdo esa serie de dibujos animados que citas, Novicia, aunque si lo del cine mudo con unas imágenes impactantes al principio de los policías y ladrones de Mack Sennett. Stand by me es uno de mis temas emblemáticos, muchas gracias.
    Como no Don Fernando no tengo mayor reparo en colocar su enlace aunque creo que la dirección de correo que me ha enviado está incompleta.
    Nunca se llega tarde si la dicha es buena, Angie.
    Vaya Félix, no sabía la existencia de ese programa de investigación en Radio 1 y la verdad tampoco creo yo merece la pena dedicar una entrada para resolver una incognita. Le expongo aquí y ya está.
    Busco la sintonía de un programa de finales de los 70 y principio de los 80 titulado Encuentro con las letras y que tenía entre sus presentadores a Fernando Sánchez-Dragó, Esther Benitez, Andres Trapiello y el crítico de cine Antonio Castro. Era un tema de jazz, posiblemente Días de Vino y Rosas interpretado por un trío de piano, batería y contrabajo. Gracias.

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  9. Un servidor, por esas fechas, estaba más pendiente de los guateques y de los discos de vinilo que de la TV. Me suena todo lo que comentan, pero me falta la experiencia directa para poder opinar con un mínimo de criterio. Saludos a todos

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  10. Vaya, Luis Antonio, no sabía que había sido un chico yeyé. Cuando echaban esas series yo casi ni había hecho la Primera Comunión.

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