31 mayo 2009

Geografía del dolor 1: Nápoles




"Tres mil seiscientos muertos desde que nací (1979). La Camorra ha matado más que la mafia siciliana, más que la ‘Ndrangheta, más que la mafia rusa, más que las familias albanesas, más que el total de los muertos causados por ETA en España y por el IRA en Irlanda, más que las Brigadas Rojas, más que las NAR y más que todos los crímenes de Estado cometidos en Italia. La Camorra ha matado más que nadie. Me viene a la mente una imagen. La del mapa del mundo que aparece con frecuencia en los periódicos. Destaca en algunos números de Le Monde Diplomatique, ese mapa que indica con una llama resplandeciente todos los lugares de la Tierra donde hay un conflicto: Kurdistán, Sudán, Kosovo, Timor Oriental. Pero no hay ni rastro de destellos, no hay dibujado ningún fuego. Esto es el corazón de Europa. Aquí se forja la mayor parte de la economía de la nación. Es necesario que la carne de matadero permanezca empantanada en los barrios de la periferia, reviente en el caos de cemento e inmundicia, en las fábricas clandestinas y en los almacenes de coca. Y que nadie lo mencione, que todo parezca una guerra de bandas, una guerra entre facinerosos"
(GOMORRA- ROBERTO SAVIANO)

27 mayo 2009

Sobre si es fastidioso aguantar a un suicida perezoso




Transeúnte empuja a supuesto suicida en China
Pekín (Reuters). Un hombre chino fue empujado desde un puente por un transeúnte molesto, luego de que el hombre estuvo amenazando con suicidarse durante cinco horas, retrasando el tráfico, informaron el sábado medios chinos. El soldado jubilado Lian Jiansheng, de 66 años, rompió un cordón policial para tender una mano al supuesto suicida Chen Fuchao antes de empujarlo desde el puente. Lo empujé porque los suicidas como Chen son muy egoístas. Sus acciones violan muchos de los intereses públicos”, dijo Lian, según lo citó el periódico Daily China. Realmente no se atreven a suicidarse. En cambio, sólo quieren atraer la atención de autoridades relevantes del Gobierno, atención a sus solicitudes”, agregó. Chen, quien debe 2 millones de yuanes (293.200 dólares) debido al fracaso de un proyecto inmobiliario, cayó 8 metros hasta un colchón de aire parcialmente inflado y fue hospitalizado con lesiones en su muñeca y su espalda. Lian fue detenido por la policía. Chen es al menos la duodécima persona desde comienzos de abril que amenaza con suicidarse en el mismo lugar, el puente Haizhu en Guangzhou. Pero ninguna había saltado y, hasta que Lian dio una ayuda a Chen, ninguna había sido empujada.

22 mayo 2009

¿Serán los ojos?


En su momento fue famoso otro vídeo (aquí está) del mismo autor, Philip Scott Johnson, relativo a actrices de Hollywood.
Vuelve a sonar la sarabanda de Bach en toda su altiva majestad. Más allá del puro recortar y pegar formando una secuencia cinematográfica, hay algo misterioso que no soy capaz de desvelar.
¿Serán los ojos?



19 mayo 2009

Nunca entraremos en la tierra prometida


Arrancamos a manotazos las telarañas de la grisura y el burdo dogmatismo maniqueo, pensando que después del túnel nos aguardaba la luz y el color.
¿Demasiada luz? ¿Demasiado color?
Lo cierto es que penetramos de hurtadillas en un mundo demasiado deslumbrante, olvidando que nuestras retinas acomodadas a la penumbra quizás no pudieran soportar tanto brillo.
Muchos sucumbieron. Ignoraban quizás que nuestro oasis no era la ansiada Avalón, solo una pequeña isla de hierba rodeada de traidores peñascos. Allí abandonamos sus cadáveres rotos, como aviso de peligro para precavidos y timoratos.
Quedamos los supervivientes. Los que todavía podemos contarlo.
Apenas soportando la idea de que nos hemos hecho mayores y que toda aquella efímera plenitud ha servido para bien poco.
De la penumbra a la luz. De la luz a la penumbra.
Fuimos esponjas absorbiendo vida. Quizás ahora nos toque echar fuera de nosotros todo lo que tragamos.
Nunca entraremos en la tierra prometida.

12 mayo 2009

Segundas oportunidades



  • Hola, quisiera una segunda oportunidad, ¿me la pueden enviar a mi domicilio?

  • Sí, la que usted precise. Si es necesario, podemos ofrecerle también terceras, cuartas y hasta quintas oportunidades. A partir de la quinta, lógicamente, avisamos al psiquiátrico o la policía, completamente gratis.

  • Me conformo con una segunda. Dígame ¿de que tipos tienen? ¿Qué llevan dentro?

  • Las tenemos de todos los sabores y con toda clase de componentes. Con mucho tomate, con queso, con pimienta, con ajo y agua, contigo, pan y cebolla... Pueden ser dulces y amargas. Secas o con todo su jugo. En definitiva, nuestra variedad es casi infinita.

  • Me han dicho que las dulces crean hábito y las amargas son duras de digerir. No sé, estoy indeciso.

  • Usted como cliente nuevo puede aprovecharse de nuestra oferta de bienvenida: pidiendo una oportunidad agridulce de tamaño familiar le regalamos otra individual azucarada.

  • Me inclino por la agridulce que parece más natural. Tengo el colesterol alto y la dulce me resultaría demasiado empalagosa. Conociéndome, luego no podría tragar otra cosa.

  • Usted verá, será una oportunidad perdida.

  • Quizás le siente mejor a otros con el estómago menos delicado. Ahh por favor, la agridulce que me la sirvan en bandeja de plata para compensar. Gracias.
(El tema de fondo es un mínimo homenaje al grandísimo Antonio Vega que se ha marchado hoy a algún lejano lugar, dejándonos a todos sus seguidores desoladamente huérfanos)

05 mayo 2009

El Gandhi de los puercos



  • Señor Pigcerdá... ¿puedo llamarle señor a pesar de su condición porcina?

  • Sí, sin problemas; aunque prefiero que no lo haga en presencia del resto de la piara o me perderán el respeto.

  • Lo haré, no se preocupe señor Pigcerdá. Pues como le decía nuestro laboratorio ha decidido llegar a este acuerdo en la idea de que contribuirá al beneficio y desarrollo de ambas partes.

  • En resumen, a cambio de nuestro consentimiento a unos pinchazos de nada entre miembros enfermos de nuestra especie, su laboratorio nos garantiza un futuro próspero y duradero.

  • Exacto, estamos en condiciones de conseguir que la especie humana deje de alimentarse de chorizos, costillares, jamones, lacones y demás parafernalia cárnica procedente de sus apetitosos cuerpos.

  • Le ruego que no sea tan descriptivo, caballero; lo que para ustedes es un manjar para nosotros es una desgracia. Por cierto, si no recuerdo mal, eso también se lo prometieron a las aves cuando aquel virus y las cosas no han cambiado. Siguen siendo asesinadas a millones cada día.

  • Las aves son más apreciadas como alimento por la raza humana al no haber tabúes religiosos y culturales contra ellas. Ustedes son cerdos y tienen mala prensa. No será tan difícil convencer a la gente de que a los marranos mejor ni tocarlos. Hay un montón de gente que aunque que sea por interés, está de nuestra parte: políticos, científicos, periodistas, la OMS etc...

  • Sin embargo el acuerdo con las aves fue un tanto desigual. Ellas no notaron un descenso de la mortalidad entre su calse pero ustedes se forraron vendiendo la vacuna a los gobiernos. El miedo les da buenos dividendos.

  • Es el negocio y no deben preocuparse, con parte de los beneficios podemos financiar campañas de los vegetarianos en favor de una comida más sana. El problema no está en que los gobiernos adquirieran las vacunas, si no en que no la usaron y quedó almacenada. Ahora queremos proporcionarles esa oportunidad y así nosotros podemos seguir produciendo vacunas. Somos parte del mercado, si no vendemos no hacemos caja. Nuestra lógica es la lógica de la oferta y la demanda.

  • No entendemos sus lógicas, solo somos cerdos. Lo único que nos interesa es prolongar nuestras vidas todo lo que nos sea posible y no ser la parte más suculenta de una dieta carnívora.
    Dígame ¿puedo firmar con el hocico?
  • Sí, sí no hay problema. Señor Pigcerdá.
    Amigo, va a entrar con todos los honores en la historia porcina. Dentro de unos años será reconocido como el Gandhi de los puercos. No le quepa la menor duda.