05 abril 2018

Vivo genial en mi esfera de cristal

No me fue fácil venirme a vivir a la esfera de cristal FX19. Antes tuve que pasar por un riguroso turno de selección desde que terminé mis estudios superiores, hice el máster correspondiente y me matriculé en la Academia de Altos Estudios Teóricos para Futuros Habitantes de Esferas de Cristal.
 Luego llegaron las duras prácticas en funiculares, teleféricos, dirigibles, batiscafos, globos aerostáticos, telesillas y ascensores de cremallera. Casi estuve a punto de renunciar cuando me obligaron a hacer parapente, puenting y barranquismo, pero cuando dominé el zorbing, al tirarme colina abajo dentro de una esfera transparente, sabía que mi destino estaba trazado, sabía que había encontrado el que sería mi futuro hogar.
 Y lo disfruto, vaya se lo disfruto. Ahora solo veo en persona a la gente de la torre FX. Puede ser en los túneles de contacto, en las esferas comunes o cuando me invitan a visitarlos a sus propios habitáculos. Con alguno de ellos formaré una nueva familia. La que tenía antes se quedó abajo ya que no pasó las pruebas. Es una pena, pero al menos me ahorraré penalidades y disputas. No habrá adversarios, ni nadie que me cuestione o al que pueda cuestionar. Los habitantes de cada torre han sido elegidos escrupulosamente buscando la afinidad entre ellos gracias a los algoritmos de las redes sociales y de las aplicaciones de contactos en Internet. Tenemos unas normas sí, pero están adaptadas a nuestras necesidades, deseos y compras. Nos conocen bien y la disidencia es imposible. Es absurdo huir del mundo que has soñado y de la gente con la que siempre has querido estar. Además a quien no se adapta se le permite volver a tierra. A mezclarse otra vez con gente extraña y lidiar con la injusticia, con todo eso tipo de bajezas y miserias que se enseñorean a ras del suelo.  
Aquí quedamos los elegidos, los justos, los puros. Limpios de polvo y paja. Sintiéndonos a gusto en nuestro mundo a medida. Siempre de acuerdo  en los temas importantes y fortalecidos al contemplar como los de ahí abajo siguen hundidos en el fango de su humanidad. ¿Por qué será?