26 diciembre 2016

No te fíes ni de monos ni de alces (Tercera historia de Pega y Pica)


  
  • Me da pena volver a esta historia, Pica. Me siento estafado por lo que pasó luego.
  • Es Navidad y en estas fechas es obligado dejarse arrullar por historias edificantes y positivas.
  • Pero es injusto contar solo la parte que interesa y olvidarse de lo que vino cuando hubo que repartir el poder entre los triunfadores.
  • Para tu consuelo, Pega, piensa que el viejo escarabajo usa esa historia como parábola moral para conseguir que sus discípulos entiendan eso de que "la unión hace la fuerza". Al final los pequeños escarabajos consiguieron la fruta.
  • Pero el viejo se la comió, Pica, no lo olvides. Con los alces ocurrió lo mismo.
  • Sí, Pega, la verdad es que el cuento tiene su toque irónico al final y refleja una realidad que hemos conocido.
  • ¿Por qué confiamos en unos alces jóvenes y descerebrados? Nosotros somos urracas y siendo seres volátiles estamos muy por encima de esos estúpidos comehierbas.
  • Son muy vistosos con su poderoso tamaño, sus hermosas cornamentas y sus arrogantes siluetas paseando por el bosque y éstos dos, aunque revelaban deficiencias, tuvieron la suficiente destreza como para acabar con Relámpago.
  • Acabaron en aquel momento, Pica. Cuando recuperó el poder, se hizo más fuerte.
  • Sí, la verdad es que los jóvenes alces no estuvieron a la altura y consiguieron el retorno triunfal de Relámpago.
  • ¿A la altura? ¿Crees que después de su inesperado triunfo es normal ponerse a discutir si la victoria es producto de las astas de Morris o del poderío corporal de Bálsamo? Urraca, no me jodas.
  • Eran jóvenes y pensaban que el mundo se arreglaba ganando batallas, recuerda como sus partidarios se dividieron en dos bandos enfrentados.
  • Sí, Morristas y Balsamitas se pasaban el día dando el coñazo en cargantes e interminables combates cuerpo solo para enseñarnos el poder de sus astas.
  • Rumiantes al fin y al cabo.
  • También intervinieron monos ¿te acuerdas de aquel que se daba aires pretenciosos de intelectual y decía tener la verdad absoluta porque encontró tiradas bajo un árbol unas gafas redondas?
  • Sí, claro, aquel que contaba que era un profesor reconocidísimo en una reconocidísima universidad de primates.
  • No te fíes de monos.
  • Ni de alces.
  • Menos mal que somos urracas, Pica.
  • Menos mal, Pega.

  • (El resto de historias de Pega y Pica en este enlace)

12 diciembre 2016

Consejos para habitar una vieja mansión

  • Pasen y vean, siendo ésta una vieja mansión solemne y venerable pueden estar seguros que hallarán en ella un rincón confortable para su solaz, reflexión y descanso.
  • No sabe lo que nos emociona estar entre estas históricas paredes, aquí se han vivido episodios que con los años se han convertido en fabulosas leyendas.
  • Cierto, por eso querías avisarles de que fuera del espacio que les hemos reservado en el desván, donde tendrán toda clase de comodidades, eviten mover o manipular los enseres que se encuentran en el resto del palacio. Pueden mirar, pueden incluso tocar los objetos, pero déjenlos tal cual están, nosotros nos encargaremos de su limpieza y cuidado.
  • Pero quizás nosotros podamos aportar otro punto de vista, somos gente cultivada, estamos al tanto de las nuevas ideas en interiorismo y diseño.
  • Lo siento, es una condición inexcusable para poder habitar este palacete. Hay que mantener la integridad original de la residencia tal como la dejo el viejo patriarca.
  • El viejo patriarca falleció hace 40 años ¿quiere decir que no ha habido cambios desde entonces?
  • Solo los estrictamente necesarios y respetando el diseño original. Si ha habido que cambiar una alfombra o cualquier otro objeto se ha buscado que tuviera la misma hechura, textura y color. 
  • ¿Y los inquilinos actuales aceptaron esas condiciones draconianas desde que llegaron? Tenemos entendido que entonces eran jóvenes y rebeldes.
  • Se adaptaron bien pronto, esta mansión impone mucho y si no es suficiente, cuenta con un ejército de fantasmas para dejar las cosas en claro.
  • No va a ser fácil después de todo, reina aquí un espíritu demasiado conservador,
  • No se desanimen tan pronto, el desván es muy amplio y cuenta con una buena biblioteca y amplios espacios para que ustedes puedan seguir teorizando sobre interiorismo y rediseño de viejos palacios carcomidos por el tiempo. Incluso podrán traer a alguno de sus pupilos para instruirles y contarles como harían las cosas aquí dentro.
  • Si ustedes nos dejaran.
  • Exacto, si nosotros les dejáramos; pero no deben sorprenderse, las teorías, incluso las más bellas, no son más que una foto borrosa de algo que está en perpetuo movimiento.
  • Aquí nadie se mueve.
  • No crea, aunque todo parezca atado y bien atado, hay movimientos incesantes. La carcoma, los ratones en la bodega, el movimiento fugaz de las moscas alrededor de las arañas de cristal o de las hormigas que corretean por el piso de la cocina en busca de pertrechos. En las raras ocasiones en que abrimos los ventanales observamos como el polvo forma una espada de luz cuando le da el sol. ¿Eso es muy moderno, no? 
  • Sí, es muy moderno. ¿Algún consejo más?
  • Ah sí, eviten el trato familiar con los criados y los servidores de la casa, se sentirían humillados con su condescendencia. Ahora son huéspedes, pertenecen a una categoría superior, mantener las distancias con nuestros inferiores es una forma de respetarles como se merecen.

24 noviembre 2016

Liberad a los espantapájaros

En el otoño primerizo tres estrafalarios espantapájaros se mecían en el viento mientras vigilaban el fecundo campo de maíz del desconfiado agricultor.
No andaba el hombre muy lejos, ya que estando en la era había cogido su vieja escopeta porque le pareció ver unos bultos oscuros bordeando sus tierras. Sabía de los desmanes de los jabalíes por toda la comarca y no estaba dispuesto a recibir desagradables sorpresas.
Al fin llegó  casi agachado y con el rifle bien cargado por donde estaban los espantajos. Oyó un ruido, se levantó de prisa y en una súbita racha de viento, uno de los brazos de madera del primer monigote, el de camisa floreada, le golpeó en la nuca.  Se tambaleó el agricultor hacia adelante y otra racha de viento del segundo muñeco, el que llevaba un suéter amarillo, le golpeó en plena cara. El impacto súbito tiró al suelo al granjero y le hizo perder el conocimiento o quizás algo peor.
Entonces empezó la algarabía. El primer espantajo empezó a cantar viejas canciones reivindicativas pronto coreadas por el segundo:
    Si se calla el cantor muere la rosa
    de que sirve la rosa sin el canto
    Debe el canto ser luz sobre los campos
    iluminando siempre a los de abajo.
El tercer pelele, que apenas podía moverse bajo su grueso y mugriento abrigo oscuro, no participaba en la escena y cuando se calmaron los cánticos expresó su rechazo frente al comportamiento de sus congéneres.
  • No le encuentro sentido a vuestra felicidad ¿acaso pensáis que el agricultor se cayó por vuestros propios méritos?
  • Fue mi brazo el que dio el primer golpe.
  • Y el mío el que le lanzó el segundo.
  • Pero fue el viento el que os impulsó a hacerlo. Vuestra voluntad no intervino en ese acto.
  • ¿Conoces tú cual era nuestra voluntad?
  • Déjalo, es de los que prefiere quedarse al margen, criticar desde afuera y esperar el fracaso de los que quieren hacer cosas.
  • Sí, tienes razón, está resentido por no ser protagonista de nuestra liberación.
  • ¿Es liberación que un incidente natural acabe con el agricultor en el suelo?
  • No tenemos tiempo ni para tus amarguras, ni para tus resabios. Quédate ahí bien calentito, debajo de tu abrigo, mientras nosotros construimos el futuro.
  • ¿Cómo es posible que unos espantapájaros vayan a construir un futuro? Lo que el viento trajo, el viento también se lo puede llevar.
  •  Eres un amargado y te falta sentido del porvenir. Cuando nos desclavemos de nuestros postes, vagaremos libremente por los campos y todos los bichitos serán nuestros hermanos, amigos y camaradas.
  • Porque así lo queremos.
  • Y así debe ser.
Siguieron cantando canciones reivindicativas:

 

Al atardecer arreció el viento hasta convertirse en temporal y los dos primeros espantajos sintieron como les arrancaba el sombrero y las ropas poco antes de que sus armazones se convirtieran en un amasijo de maderas podridas. 
No os consoléis tan rápido, el tercero también perdió esencia y existencia, aunque voló menos alto quizás por ser más pesado o quien sabe, quizás por ser más realista.
El agricultor se despertó en el suelo,  se rascó la cabeza y volvió a su casa agarrándose a la boina.  Ya buscaría tiempo para arreglar el estropicio.

10 noviembre 2016

Menos mal que somos urracas (Segunda historia de Pega y Pica)

  • Anímate, Pica, tampoco se acaba el mundo porque ese gorila se haya convertido en Rey de la Selva. 
  • ¿Cómo Rey de la Selva, querrás decir Rey del Bosque? 
  • ¿En que mundo vives? ¿No viste lo que dijo en campaña, Pica? Prometió que si lo hacían Rey convertiría este bosque en una esplendorosa selva. 
  • Claro, Pega, siendo un gorila considerará que un simple bosque es poco para su categoría y poderío. La cosa se pone fea. Si el bosque se convierte en selva querrá añadirle los necesarios complementos. 
  • ¿A que te refieres con complementos? 
  • Pues a toda esa clase de bichos a los que no estamos acostumbrados y que pueblan las selvas: leones, serpientes de las que aprietan y las venenosas, arañas gigantes, tigres, leopardos, osos, pumas, hipopótamos, cocodrilos, mofetas.... 
  • Basta, no me aturdas con ese listado que me da un poco de miedo. 
  • Pues es lo que va a haber, Pega, no es como para estar contenta. 
  • ¿Pero tú misma dijiste que la cotorra, la rival del gorila, era una mala candidata? 
  • Sí, era malísima y tras su cháchara ridícula e interminable no había nada que no hayamos oído mil veces de mil formas diferentes, pero hay una pequeña diferencia.
  • ¿Cual? 
  • Es un pájaro. 
  • Un pájaro de mal agüero querrás decir. 
  • Un pájaro de mal agüero sí, pero es un pájaro y nosotros somos pájaros. 
  • Los animales de este bosque estaban hartos de oír día y noche el cansino canto de los pájaros y querían algo diferente. Algo nuevo, Pica.
  • Si querían tener algo nuevo puede que tengan algo nuevo cuando ésto sea una selva. Tan nuevo, que quizás no tengan tiempo para hartarse del gorila, Pega
  • ¿Por qué lo dices, Pica
  • Ya sabes, los complementos traerán sus propios hábitos alimenticios y querrán imponerlos a todos los animalitos del bosque.
  • ¿Incluso a los que votaron al gorila, Pica?
  • Incluso a ellos, Pega.
  • Pobrecillos, menos mal que somos unas volátiles urracas listas y nadie se atreverá con nosotras. ¡¡Por mis plumas!!

25 octubre 2016

Nota suicida de un maldito de pega


El ídolo fue encontrado muerto por el madrugador jardinero en la piscina de su mansión. Reposaba bajo las aguas debajo de una muñeca de látex con rasgos asiáticos, a la que estaba enganchado por la parte de su cuerpo que más valoraba de si mismo, pretencioso hasta el final. 
 Había dejado una nota pobre e infantil. Una nota indigna y de una necedad insólita en un apóstol de la rebeldía y la contracultura. 
 ¿Tan poco aprecio tenía por si mismo? 
 ¿Tan poco aprecio tenía para los que lo habíamos convertido en nuestra voz, en nuestra conciencia, en nuestro machete para abrir un hueco a través de la selva de iniquidades en que se asfixia el mundo? 
Aquella mierda de nota, escueta y estúpida hasta la nausea, rebelaba hasta que punto aquel miserable nos había engañado a sus seguidores con sus ínfulas de poeta, sus letras desgarradas, sus modales rudos o sus respuestas corrosivas ante las simplezas de los reporteros que querían arrinconarlo para que soltase algún titular pasmoso. 
Aquel hipócrita mentiroso había jugado con nosotros. Mientras seguía alimentando las mitologías de la marginalidad y de la frontera, dando testimonio de un mundo cruel pero venerable, llevaba la vida de un orondo burgués en su mansión discreta y vigilada en una urbanización tan exclusiva que solo conocían los muy iniciados.
El muy desalmado no tenía empacho en aparecer en una vieja furgoneta cochambrosa en las contadas ocasiones en que se ofrecía a hacer una entrevista o ser objeto de algún reportaje vinculado a la publicación de un nuevo disco. En esas ocasiones, solía quedar en un apartado de la cafetería de un salón de baile a 50 o 60 kilómetros de su escondida residencia señorial. Venía con su gastada ropa vaquera y había tenido el gesto de no afeitarse desde 3 días atrás, para ganarse la complacencia de sus incondicionales. 
Disimulaba y al hacerlo nos mentía a todos. Debería haberse muerto joven, dándole sentido a su malditismo de manual,  pero acabó convertido en un pérfido sesentón repitiendo personaje y tics mil veces ensayados y probados para garantizarse la benevolencia de nuevos y  viejos mitómanos incautos.
Era un comemierda sí, pero le podríamos perdonar cualquier cosa si no fuera por esa repugnante nota suicida escrita a bolígrafo y dejada como al azar encima de una tumbona.
¿Quién coño se creía que era para escribirnos ésto?

"Lo siento pero no soy lo que vosotros queréis que sea. 
Joderos por vuestro fracaso
Hasta siempre, cabrones"

(Aviso para los navegantes en estas aguas, el personaje real que me ha inspirado esta historia no ha ganado el premio Nobel y sigue vivo y reluciente para satisfacción de todos. No le deseo ningún mal y solo me he inspirado en un pequeño detalle de su peculiar trayectoria vital. Desconozco sus costumbres sexuales. Gracias por perder el tiempo leyéndome)

14 octubre 2016

¿Dónde se esconden los libros en esta hora ruidosa?

  
(Kaskarilleira Existencial 35)

Lo dejé tendido en la hierba junto al estanque de la Plaza de España, enfrente mismo del monumento a Miguel de Cervantes, con el Quijote y Sancho debajo, que se empezó a construir el mismo año de su muerte. El susto al despertarse iba a ser mayúsculo pero al menos podría agarrase a las imágenes familiares que tenía delante.

Lo había traído desde 1919 en mi contenedor de basura transtemporal del que ya os he hablado en alguna ocasión. (Aquí tenéis la primera). No me costó mucho sacarlo de allí, vivía en un piso de artesano modesto y no tenía guardaespaldas que le protegiesen de un tipo taimado y bien armado como yo. Un poco de cloroformo, un saco adecuado y directo al contenedor. 

Despertó a eso de las 8 y se libró por los pelos de ser pillado por una patrulla de Policía Municipal poco amiga de mendigos con vetustas vestimentas. Tanteó el suelo y se encontró con el bocata de jamón, el termo de café y el folleto, o si queréis manual de instrucciones, donde le explicaba el motivo de su sorprendente viaje al futuro. Sacó las lentes y leyó todo aquello mientras  yo lo observaba desde la webcam de la plaza debidamente modificada para ofrecerme un mejor servicio. Todavía no era tiempo de usar la cámara que había colocado en la solapa izquierda de su chaqueta pero aún en la distancia pude observar como observaba el plano de Madrid atentamente. No tendría problema para acercarse a la calle. Empezaba en la misma plaza junto al Parque del Oeste y el Templo de Debod, aquel monumento egipcio que sustituyó al célebre Cuartel de la Montaña donde  se atrincheraron los rebeldes fascistas al comienzo de la Guerra Civil.

Se levantó de la hierba con esfuerzo, guardó las gafas y  pesadamente se dirigió hacia al sur de la plaza envuelta ya por las oleadas del tráfico matutino. Fue entonces cuando conecté la cámara de la chaqueta para ver sin intervenir,  lo que el destino, con mi inestimable colaboración, le había reservado a aquel hombre avejentado por una salud precaria.

Ni reconocimientos, ni sustos, ni autógrafos interrumpieron el paso del caminante hacia su meta. Nadie se fijó en él, nadie le dignificó con la inspección de una mirada extrañada.  En Madrid ya no hay tiempo para esas cosas.

El número 70 de la calle Ferraz apareció ante él. Un  edificio señorial y solemne escoltado por un gran árbol. Un letrero rojo con el nombre del partido y el dibujo simplificado y geométrico de una mano apretando una rosa. 
"¿Ese era el nuevo símbolo del partido?" se debía preguntar el fundador.
"¿Que habían hecho del yunque, el tintero, el libro y la pluma?"
"¿Ya no hay yunques donde se forjen  los metales y con ellos los cuerpos y las almas?"
"¿Ya nadie escribe nada que pueda ser honrado por un tintero y la vieja pluma?"
"¿Dónde se esconden los libros en esta hora ruidosa?"


CONTINUARÁ...

O NO.

27 septiembre 2016

El consuelo de los aplastados

(Un humilde homenaje al gran dibujante gallego Xaquín Marín y su legendaria serie Cen pés)
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  • Lo del callo nuevo me tiene frito, este noche me aplastaba de tal manera que pensé que iba acabar echando las tripas por la boca.
  • No te quejes tanto, el inconformismo no te llevará a ninguna parte. Debes aceptar tu condición. 
  • Tú todo lo ves muy fácil.
  • No, solo te estoy dando un consejo, acepta de una vez que tu estrujador hace lo que debe y si te lastima alguna razón tendrá para hacerlo.  
  • Menudo consuelo me ofreces. La única razón es que él está ahí arriba y nosotros aquí abajo, machacados.
  • ¿Y te crees que no se cansa? ¿Crees acaso que no está aburrido de vernos siempre debajo? Deberías de estar feliz de que siga confiando en nosotros, sería mucha más fácil buscar gente nueva, dichosa de ser aplastada por alguien como él.
  • No me quiero resignar, prefiero seguir soñando que lejos de aquí hay lugares donde podríamos vivir menos apretados.
  • Utopías, desatinos, delirios de la razón. El secreto de tu infelicidad consiste en no aceptar el mundo tal cual es y querer cosas que no están a tu alcance. Métetelo en la cabeza y sé más sensato, nosotros hemos nacido para estar como estamos.
  • Más sensato, más sensato... Dices lo mismo que nuestro pisoteador  cuando nos quejamos por sentirnos aplastados
  • Y tiene razón. Desde allá arriba ve cosas que no vemos nosotros, nos salva de los peligros y sabe siempre lo que más nos conviene. No tenemos ni idea de lo que ocurre a la intemperie, siempre hemos estado aquí abajo, comprimidos.
  • Podríamos intentar saberlo. Solo es cuestión de dejar de estar aplastados y buscar algo diferente.
  • ¿Buscar algo diferente? Estás aquí, protegido, entre el dedo gordo y el segundo, sin darte cuenta de que eres un privilegiado. Imagínate como se sienten los que viven ahí atrás,  a oscuras, estrujados por el talón y sin saber nada del mundo.

12 septiembre 2016

La cena de los comprometidos

  • En sustancia, considero que la cuestión identitaria está solapando el conflicto de clases sobre la que asienta el sistema. El capitalismo es el primer interesado en que se hable de los derechos de las minorías raciales, de los homosexuales, de los animales, del ecologismo y de tu querida lucha feminista, para poder dispersar las luchas y seguir manteniendo la explotación económica y la opresión política sobre la gente.
  • ¿O sea que crees que la lucha feminista está dirigido desde el sistema? ¿Cómo le puedes echar tanto morro? Entérate, listillo, el capitalismo es un producto del sistema patriarcal de dominación masculina.  Los valores que defiende el capitalismo son valores jerárquicos, violentos y competitivos, como lo son los propios hombres. Toda la historia humana, desde el neolítico, se ha construido sobre la represión de las mujeres y de las emociones que se asocian a ellas. Era necesario apartar a las mujeres de los centros de poder y encerrarlas en sus hogares, vigiladas y humilladas por los sacerdotes, los padres y los maridos. Había miedo a que su intervención cuestionase los valores dominantes. Siempre hubo miedo a las mujeres y se les consideró un obstáculo para el progreso de esta despiadada civilización.
  • ¡Despiadada civilización! Suena tan dramático y es tan falso. Es falso porque más allá de los vaivenes del catecismo feminista,  siempre dispuesto a alcanzar metas más disparatadas en su embriaguez militante, en la realidad diaria del trabajo y de la vida, es cuando las mujeres demostráis que sois mucho más competitivas, despiadadas y crueles que los hombres. Sobre todo entre vosotras mismas.
  • Eres increíble, sueltas los cuatro tópicos al uso y te quedas tan pancho. Esas cuatro chorradas, que no aligerarán tu conciencia de macho decadente, es también producto de esta sociedad patriarcal que habéis creado vosotros.
  • ¿El patriarcado es culpa de que tú te lleves tan mala con tu suegra? Como todas las mujeres que conozco, por cierto.
  • Estás desvariando, cariño. Voy a la cocina para avisar a Adriana  de que ya puede retirar los platos de la cena.
  • ¿Ya volvió del viaje a Brasil?
  •  Sí, me avisó desde el aeropuerto de su llegada hace cosa de tres horas y aproveché para  comentarle que hoy era nuestro aniversario y si estaba con fuerzas para echarnos una mano. Ella  se ofreció amablemente para hacernos esta cena tan especial. Pobre, llegó a su casa casi sin respirar, dejó  las maletas en la puerta y del niño se ha hecho cargo su vecina. Pero es tan dispuesta... 
  • Esperemos que no le dé un patatús con eso del jet lag.
  • No te preocupes, es de una raza fuerte y muy sufrida.
  • ¿Y la familia de allá que tal?
  • Ni idea, apenas pude hablar con ella excepto de como quería la cena. Ahí tienes un ejemplo más de la opresión machista: tu mujer no tiene tiempo para tener una conversación distendida y trivial con su asistenta.

05 agosto 2016

Una teoría para cambiar el mundo

Un día encontró una teoría para cambiar el mundo y hacerlo más bonito.
Henchido de felicidad se lo contó a su amigo el pragmático.
"Tenemos que hacer algo con ella, no puedes guardártela. Sería muy egoísta por tu parte" le dijo su colega.
"Es una teoría para cambiar el mundo no para cambiar a las personas, si la entrego sin más a la gente, a saber lo que harán con ella"
"Entonces necesitaras a alguien que cuide de que sea bien interpretada. Déjame a mí, soy tu amigo, te conozco bien y vigilaré para que nadie la desvíe del camino correcto"
"Sería demasiada responsabilidad para uno solo"
"Podríamos crear un comité  de expertos o un grupo de académicos en los que solo estarían aquellos que demuestren que pueden entenderla mejor"
"Eso es demasiado elitista" dijo el teórico "No quiero una teoría para iniciados, si dejamos que solo los especialistas la usen, cambiarán el mundo pero solo para beneficiarse ellos."
"Montaremos un partido político, encontraremos adeptos a tu teoría en cualquier rincón sin importar clase social, raza, país o credo. Con su ayuda  y esfuerzo podremos aplicarla para cambiar el mundo y hacerlo más bonito"
"Pero la gente tendrá sus propias ideas para cambiar el mundo ¿por qué iba a aceptar las mías y olvidarse de las suyas?"
"¡Que va!, la gente no tiene ideas propias,  está aburrida y le vale cualquier cosa. Está tan cansada con lo que hay que que se agarra a lo que parece nuevo aunque luego sea tan viejo como la injusticia que lo moderno dice combatir. Fíjate lo que han conseguido los de Pokemon solo por salir en la tele todo el rato."
"Mi teoría se estropearía si la paseo por los platós de televisión al alcance de cualquier baboso que quiera destruirla, envenenarla o falsificarla. Además no está vacunada contra el politiqueo barato, ni se presta a concesiones oportunistas para conseguir votos o poder. Es un objeto precioso y delicado. Es una teoría para hacer el mundo más bonito, por lo tanto tiene que seguir siendo bonita. No se puede cambiar el mundo con teorías feas y mezquinas"
"Pues no sé lo que puedes hacer con ella en un mundo tan feo o y mezquino como éste"
"La puedo acariciar, contemplarla cuando esté triste y sin esperanza, incluso puedo pasearla por el parque cuando todos se han ido, se ha hecho de noche y el mundo parece que se esconde. Es solo una teoría, caray, la realidad es otra cosa"

22 julio 2016

Franco se desploma de nuevo

 (Kaskarilleira Existencial 34)
Diez y cuarto de la noche y aún atardece en los alrededores de Kaskarilleira.
El disparatado horario es producto de una concesión del tirano canijo hacia su admirado Reich triunfante. Ochenta años después, el tiempo sigue marcando un marcial paso prusiano desde la atalaya de los relojes.
Diez y cuarto. Noche cerrada en Berlín, atardecer de nieblas en la Kaskarilleira estival. Soy un ser infecto que pretende encontrar una línea de escape frente a los bucólicos engaños campestres que interfieren mi mirada urbanita.
El frenazo ha sido brusco y el viejo pescador ha caído pesadamente en el suelo. Es viejo porque  a pesar de no verle la cara, se ha quejado como un viejo y es pescador porque tiene caña, cesta y unas botas largas que le llegan hasta las rodillas. En cambio no es pesado. Solo veo a un hombre enteco, menguado y quizás confundido.
Salgo del coche:
  • Deje que le ayude.
  • Ni se atreva a tocarme, me levantaré solo, como solo levanté nuestro país.
  • No le entiendo, solo quiero ayudarle.
  • Soy autárquico, caballero, no necesito la ayuda de potencias desconocidas ya que ignoro si son cómplices de los enemigos de la patria.
Aún estaba sentado en el suelo, recolocándose el sombrero pero en la penumbra creciente, pude vislumbrar su mirada aviesa.
  • Está diciendo cosas muy raras, insisto en ayudarle, puede que haya recibido un golpe en la cabeza.
Se irguió a duras penas, antes de encararse, desde su mínima altura, como un flan tembloroso. 
Coño, era el mismo tipo de las monedas y el NO-DO. 
Iba a echarle una mano para que no se desplomase allí mismo, pero lo pensé mejor al verle insistir en la bronca cuartelera.
  • Quite de ahí. ¿Como osa mancillar el nombre de su Generalísimo alegando que está trastornado? ¿No me ve acaso? Soy yo, Franco, y sigo siendo el caudillo de España ¡¡por la gracia de Dios!!
  • Dios no puede hacernos esta faena. Usted está muerto y bajo una losa de 1500 kilos. No hay duda al respecto.
  • ¿Dice que no hay duda, miserable? ¿Que hago entonces volviendo al pazo después de una alegre jornada de pesca? ¿No estamos en verano?
  • ¿No estamos cerca del pazo de Meirás donde veraneo?
  • Donde veraneaba pero sí, tiene razón, apenas a dos kilómetros de distancia.
  • ¿Y sigue veraneando ahí mi familia?
  • Creo que sí, siguen usando la casa como si nada hubiera pasado.
  • Entonces lo lógico es que yo vuelva tranquilamente al pazo después de un día de pesca.
  • Usted está muerto, joder, y además no lleva nada en el morral. Ni una triste miñoca. Además, ¿donde está la escolta? Franco no iba ni a mear sin escolta.
  • ¿Es comunista, verdad? ¿Judeomasón, quizás? Puede que uno de esos seres reblandecidos por el exceso de ocio y la vida fácil. Uno de esos individuos afeminados que son la deshonra de nuestra ultrajada España, cuna del Cid, de Don Pelayo y de Santa Teresa.
No aguanté más, subí al coche y puse la marcha atrás. Oí el impacto contra el cuerpo antes de arrancar de nuevo y meter las marchas hacia adelante. 
La noche de Kaskarilleira me acogió en sus tibios brazos.

09 julio 2016

Mi bicho se va a los Sanfermines


 (Kaskarilleira Existencial 33)

Al levantarme en aquella mañana soleada de julio, con lo que yo odio las mañanas soleadas de julio, encontré una nota escueta en la mesa de la cocina que decía:

Me voy a los Sanfermines. Ahí te quedas, prenda 
Firmado: el bicho que llevabas dentro.

Era la segunda vez que el bicho me dejaba el ego huérfano y desamparado. Cuando ocurrió la primera vez, en el año 2008, lo capturó el gran detective Fiz Arou, que con su maña portentosa, encontró a mi bicho desnudo y tomándose un chocolate con churros en la terraza del celebérrimo local Gotilla a la Vista, en el corazón de la Kaskarilleira hostelera, céntrica y ruidosa. Podéis ver aquí los detalles.

Ocho años después, yo estaba más viejo y mi bicho se había largado más lejos. Tampoco podía contar con Fiz Arou, dedicado por entonces a pilotar un contenedor de basura a través del tiempo infinito. Pero lo que más me molestaba, lo que más me jodía, era tener que coger ese maldito Alvia hacia Pamplona/Iruña en una soleada mañana de julio, con lo que yo odio las mañanas soleadas de julio.

Llegué allí sobre las 6 de la tarde y enseguida comprendí la dificultad de mi misión.

A pesar de la hora vespertina y del calor opresivo, las calles estaban infectadas de bichos sueltos armando barullo. Otros seres (entre nosotros: los llamo seres porque no era cuestión de despertarlos y que me arreasen una hostia por preguntarles si eran bichos o humanos razonables) dormían la siesta en los lugares más peregrinos: bancos de parque, encima de las marquesinas de las paradas de autobús, en las copas de los árboles de los bulevares y hasta había un  acróbata que se balanceaba durmiendo la borrachera sobre una señal de "Ceda el Paso".
Me extrañó como iban vestidos. Estaban todos uniformados, pero la ropa blanca contrastaba con esas manchas rojas de vino que lucían como si fueran condecoraciones otorgadas tras el triunfo en alguna portentosa bacanal guerrera. 
Y sí, aquello se convirtió en una guerra de desenfreno y furor etílico a medida que pasaban las horas. Llegó la noche con su manto pudoroso tapavergüenzas y los humanos razonables se fueron marchando, dejando el campo de batalla a tanto bicho suelto y sin collar haciendo mil diabluras al amparo del alcohol y de cuatro argumentos estúpidos. Esos que dicen que hay que dar vía libre a los instintos, a la fiesta, al desfase y al rollo dionisíaco y liberador.  ¿Qué harían estos sucios macarras borrachos con el mostachón de Nietzsche si se atreviera a venir por aquí a darles un discurso sobre la llegada del superhombre sensual y festivo?
Fue una noche eterna y sin victorias. Mi bicho era una aguja en un océano de agujas con la punta hacia arriba y yo no quería desangrarme.
Marché en dirección a la estación a coger el tren mañanero y antes de entrar miré furtivamente al último borracho tirado en el aséptico portico de entrada. Coño, era él.
  • ¿Pero qué fas aí chantado?
  • Non sei. Xa sabes, a festa te leva de alí para acolá é cando despertas apareces tendido no chan preto dun charco de vómito.
  • Imos pois.
  • ¿A onde?
  • Para casa, fillo¿ou queres seguir a festa estando feito un pelexo?
  • Pero... ¿tes billete  para min?
  • ¿Qué queres, ir por libre? Métete de novo dentro do meu corpo e voltaremos a ser un. Así é como deben ser as cousas.
  • Sentireime como un polisón despois de tanta troula.
  • Xa te amansarei, neno, ti tranquiliño.
Y así fue, ya estamos de vuelta en la paradisíaca Kaskarilleira y aunque sigo odiando las mañanas soleadas de julio, ya no me siento tan húerfano y desamparado.

27 junio 2016

La oveja distinguida no quiere ser rebaño

  • Ovejas, se acabó la fiesta, es hora de volver al redil. Y eso también va para usted, Lucera, no se haga la despistada.
  • Pastor, yo no soy como las otras. Cuando se habló de salirnos del aprisco, yo nunca apoyé la rebelión y me mantuve al margen. Como seguro sabrá, consideré que las ovejas rebeldes no eran mejores que los perros pastores. Dije que todos eran iguales, que todos eran lo mismo, que siempre habrá alguien que quiera manejar al rebaño. Creo que al menos me merezco cierta consideración por su parte. Con mi indiferencia he contribuido a que usted recuperara el control del ganado.
  • Y se lo agradezco, Lucera, por eso he venido personalmente  a avisarle sin tener  que echarle los perros y hostigarla para devolverla al corral.
  • No es justo. ¿Cómo podría mantener mi status en un lugar tan espantoso como el que me ofrece de residencia? Estoy acostumbrada a comer en buenos pastos, tengo una educación exquisita, un gusto refinado y abomino de lo que le gusta al rebaño.
  • Soy el pastor y manejo los perros, si le preocupa su seguridad y quiere mantenerse a salvo no tiene otra opción que  venirse al establo. 
  • No me convence su propuesta, no me gustan las cárceles sin celdas individuales.
  • ¿Quiere quedarse aquí a merced del lobo y de otros depredadores?
  • No, pero siendo mejor y única en mi especie, mi individualidad se vería comprometida si comparto mi vida junto al resto de ovejas en ese lugar malsano.
  • Pues quédese aquí a la intemperie, a ver como se las arregla cuando lleguen los peligros.
  • Me lo pone muy dificil.
  • Entérese bien, ovejita distinguida, sólo tiene dos opciones. Puede hacerle frente a los depredadores y a las mil amenazas posibles que puede sufrir un bovino tan frágil cuando está solo o venirse con nosotros y garantizarse la  comida, la tranquilidad y un lugar para dormir. 
  • Es cierto que sería muy ventajoso no  tener que ir por el mundo con miedo pero por otro lado mi libertad no es una broma.
  •  ¿Y su bienestar? Convénzase, su felicidad sólo la puede encontrar dentro
    del redil y con una buena manada de perros guardianes que le proteja. ¿Qué pierde a  cambio? Un poco de leche, la lana que le molesta esquilada una vez al año y sus tiernos corderitos que puede seguir pariendo de nuevo a su antojo cuando desee. Creame, solo la seguridad y el confort nos hace vivir mejor.
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Ahora, la versión del pastor:

    14 junio 2016

    El héroe sufrido

    • Usted se da mucha maña para estas cosas, Dr. Krapp  y yo sigo empeñado en ser el superhéroe de la nueva política aunque les pese a los populistas.
    • ¿Ha pensado en algo en particular?
    • Mis asesores piensan que soy  un tipo demasiado frío e incluso algo robótico. Me vendría bien ser un héroe sufrido para humanizarme.
    • ¿Sufrido?
    • Sí, sufrido. Con un toque victimista que sea lo suficientemente atrayente para los votantes. Que se vea bien claro que soy un luchador contra regímenes despóticos.
    • ¿Por cual de ellos se decanta?
    • No tengo preferencias, me da igual uno que otro, pero ya que está de moda ¿qué le parece por el chavismo?
    • Lo siento, pero hemos agotado nuestras existencias de chavismo opresor. La gente de derechas se pirra por él y no nos queda disponible nada hasta que de maduro acabe por pudrirse. 
    • Lástima, me vendría bien. Es una dictadura fotogénica con sus uniformes y banderitas. Además sus opositores son muy apuestos. Son muy occidentales, incluso rubios y hablan español.
    • Puede optar por Honduras está asolado por las bandas juveniles y el crimen. Acaban de matar a Berta Cáceres, una luchadora infatigable por los pueblos indígenas, la ecología y los derechos humanos.
    • Caballero, Honduras es un país insignificante y esa señora era indígena. No es que tenga nada contra los indígenas pero ya me entiende. No responden al perfil medio de los que votan a mi  partido. Ellos quieren sentirse muy europeos y toda aquello lo ven muy tercermundista y tribal.
    • Mexico es un país importante y hablan español. Allí hay corrupción, narcotráfico y tráfico de personas, sicarismo, despotismo gubernamental, pobreza. Lo tiene todo.
    • Nada que no haya aquí en algún grado. Es demasiado parecido para que llame la atención. Sonaría ridículo decir que eres una víctima del régimen mexicano, no queremos parecernos a Donald Trump. ¿No tiene nada un poco más exótico?
    • ¿Una dictadura del Golfo Pérsico quizás?
    • No es conveniente enemistarse con esa gente, en caso de necesidad pueden ser una buena fuente de financiación. Tienen mucho dinero, están comprando la mayoría de los equipos de fútbol europeos y podríamos perder apoyo entre los forofos.
    • ¿Irán?
    • Irán estaría bien y siempre se podría sacar partido del hecho de que los populistas tienen un programa en su televisión, pero ahora se llevan bien con los americanos. A lo mejor a éstos les parece mal que me meta en medio en momentos de reconciliación.
    • ¿Usted cree que a los americanos se fijarán en usted?
    • Es cierto, todavía no me conocen, pero me conocerán, seguro que me conocerán.
    • ¿El ISIS como enemigo?
    • No, el ISIS da miedo, están muy enloquecidos.
    • Sólo nos queda Rusia.
    • Me atrae la idea de Rusia como potencia despótica, pero queremos ser la nueva política y atacar a Rusia suena como muy trasnochado, muy antiguo, hasta huele a rancio. No quiero ser un nuevo James Bond o un George Smiley, mi ideal es Peter Parker saltando por las fachadas de Nueva York.
    • Entonces damos por zanjado el asunto. Le hacemos un traje a lo Spiderman para que pueda luchar con soltura y desparpajo contra los supervillanos de la Marvel y nos olvidamos del resto.
    • Pero no me lo haga en rojo o en azul, que la gente es muy mal pensada y no quiero confusiones.

    30 mayo 2016

    Su alma en buenas manos

    • ¿Y bien? 
    • Pues mire, hemos estudiado detenidamente su curriculum y lamentamos decirle que no estamos especialmente interesados. Sin rodeos: es usted muy poquita cosa. No escribe, no pinta, no canta, no sabe escribir lindos discursos,  no realiza obras sociales ni sabe nada sobre ingeniería financiera, no sabe actuar, no cocina, no domina tan siquiera el noble arte de la danza. ¿Qué sabe usted hacer bien? 
    • Sólo estudiar. No he hecho otra cosa desde que se me cayeron los dientes de leche. Primero  la EGB, luego el Bachillerato, el COU, la carrera y desde hace 15 años las oposiciones. Bueno, también he tenido cuatro contratos como interino pero incluso entonces no dejaba de estudiar para conseguir un plaza fija y arreglar mi futuro.
    • Arreglar su futuro, arreglar su futuro. Su futuro es la muerte y su presente es esta corta vida humana que se le escapa de entre los dedos por preparar el futuro. Por cierto, estará conmigo que su vida amorosa es una auténtica birria, tampoco en ese terreno tiene nada que ofrecernos. Hacía tiempo que en este negociado no nos encontrábamos con algo tan soso y vulgar. 
    • Claro, ¿de que se extraña? He antepuerto mi vida profesional, mejor dicho mi futura vida profesional, a mi vida sentimental. 
    • Y aún así todavía no ha conseguido el reconocimiento, no ha aprobado esas oposiciones sobre las que pivota su vida.
    • Es cierto. A pesar de todo el tiempo que he dedicado a empollar con ahínco no me he comido un rosco. Cuando estoy en un examen y contemplo a la interminable tropa de mis competidores, me entra vértigo, se me va el alma a los pies, me da un nosequé y abandono. 
    • Por eso ha acudido a nosotros. Para dejar su alma en buenas manos y no olvidarla en cualquier parte. 
    • Sí, por eso mismo. Sólo ustedes pueden remediar mi angustia y zozobra. 
    • ¿Y esta seguro de lo que quiere? ¿Seguro que quiere vender su alma a cambio de ser empleado público con plaza fija?
    • Ese es mi objetivo y si no puedo venderla, por lo menos arrendarla. No conozco a ningún funcionario del que pueda garantizar al cien por cien que no haya hipotecado su alma para estar donde está.
    •  Me conmueve usted. Quiere vender su alma por una paga de mierda en un trabajo aburrido y sin alicientes. Puteado por los de arriba con los recortes económicos y por el público en general, que los etiqueta de vagos y aprovechados.
    •  Pero es seguro.
    • ¿Seguro? Lo que es seguro es que en las lápidas del cementerio no consta si un tipo ha sido funcionario del grupo A o del grupo Y. A los finados llega un momento en que les deja de interesar si han llegado al nivel 30 o solo se han quedado en el 28.
    • Me importa a mí que estoy vivo.
    • ¡¡Usted es muy poco vivo y  tiene muy poco que ofrecernos. En este Negociado de Transacciones Infernales somos gente seria y su expediente no nos convence.
    • ¡Si no pido nada del otro mundo! Cualquier idiota puede conseguir lo que pretendo. 
    • Menos usted. 
    • No soy exigente, me conformo con cualquier cosa. No me caerían los anillos si tengo que trabajar de subalterno. 
    • Todos ustedes piden lo mismo y a cambio nos ofrecen vidas grises e insustanciales. ¡¡Tenemos cientos y cientos de solicitudes como la suya en nuestros archivos!!
      Por eso nuestro jefe, el Doctor Mefistófeles, ha decidido convocarlos a una prueba selectiva que se realizará, si Satanás quiere, el próximo día 13.
      ¡¡Oiga, oiga!! ¿A donde va? ¡¡No se marche!! Se ha largado.
      Realmente no hay nada como una amenaza diabólica para ahuyentar a almas funcionariales timoratas.
      Uno no puede rebajarse a comerciar con baratijas. Que pase el siguiente, por favor

    16 mayo 2016

    Va a ser que la guerra es buena

     El polvo, tras ser furiosamente arrancado de las zanjas, bailotea la danza de la desolación entre la fecunda cosecha de cadáveres y heridos que ha florecido en el campo de batalla.
    Las dos figuras se van acercando lentamente hacia el personal sanitario que se afana recolectando los frutos de la muerte.
    El sargento X y el cabo Y se miran a los ojos y luego se abrazan en gesto imprevisto.
    • Hemos sobrevivido. 
    • Es cierto, somos afortunados.
    Se apartan para permitir el paso de una camilla. Un hombre agoniza en ella. La herida mortal  no puede disimularse bajo el aparatoso vendaje que cubre su cabeza.
    • Toda una experiencia. 
    • Sí, cada vez estoy más  convencido de que solo aprendemos de verdad cuando tenemos experiencias fuertes y determinantes. 
    • Cierto, cuando la vida es previsible y sin emociones, termina por volvernos cómodos y desganados. 
    • Claro, la guerra tendrá otras cosas pero no es rutinaria. 
    • Por supuesto, al jugarnos el tipo no nos apoltronamos y podemos valorar mejor la camaradería, la lealtad, el trabajo en equipo o la determinación.
    • Y darle menos importancia a nuestras posesiones y egoísmos.
    • Un amigo en la guerra es siempre buena compañía.
    • Además el combate es bueno para el cerebro ya que nos exige vivir en el día a día sin estar pendientes del mañana.
    • Carpe diem, que hermosa frase de no se quien. 
    • Un romano quizás. Esos sí sabían vivir la vida: bacanales, fiestas, circos ...
    • Y bonitas guerras.
    • Muy bonitas, sin duda.
    Ante la escasez de ambulancias, los cadáveres restantes son agrupados por los sanitarios formando enormes montículos. El sargento ofrece al cabo tabaco y éste coge un cigarrillo con fruición. Luego el sargento retoma el diálogo.
    • Va a ser que la guerra es buena. 
    • Por lo menos nos hace mejores y eso es lo que importa ¿no? 
    El ulular de las sirenas interrumpe la conversación. Los dos militares agitan los brazos hacia los vehículos que vienen a recogerlos.

    29 abril 2016

    Asi comenzó la aventura de Don Quijote con los desalmados gacetilleros

    • ¿Ves lo que veo yo, mi fiel Sancho?
    • Perdone,vuesa mercé, pero debe recordarle que estoy aquí abajo, más cerca de la tierra que de las alturas, encima  de este pobre rucio agonizante y no como usted, en ese Rocinante de grupa alta y someras pero altivas carnes. Además, para mayor afrenta, soy labriego ignorante y de pocas luces, con lo cual no todo lo visible me es reconocible y si lo fuera, quizás no tuviese conocimientos para entenderlo. 
    • ¿O sea que no ves como se nos acerca una cuadrilla de gacetilleros con aviesas intenciones?
    • No veo nada, señor, excepto a una manada de lobos lejanos allá en la sierra, pero como no conozco si esa condición de gacetillero es la de esas alimañas, prefiero callarme, reconocer mi ignorancia y esperar que abone mi sesera estéril.
    • Pues has de saber, Sancho amigo, que los gacetilleros en lontananza no son lobos sino humanos. Seres que, según las profecías del sabio Merlín en su celebrado libro Baladro, algún día enredarán el mundo con sus vilezas y trapisondas.
    • ¿Tan fieros son? ¿Vomitarán fuego y raptarán doncellas? ¿Devorarán infantes y destruirán milicias?
    • Algo peor, publicarán noticias en pasquines e impresos dando nuevas  de lo que  sucede en cada momento y en cada lugar como licenciosos pregoneros de los asuntos comunes de gobernantes y ciudadanos.
    • Perdone que le diga, vuesa mercé, pero no veo nada mal en ello. Las grandes iniquidades se hacen a las escondidas, sin que los mortales sean conocedores de la desmesura de los atropellos. Es bueno que salgan a la luz del día y las veamos todos.
    • Cierto es, amigo Sancho, cierto es ¿pero como garantizar que los poderosos no usen las informaciones para perjudicar a los pobres súbditos que no tienen maravedís y doblones para comprar a gacetilleros benévolos? 
    • Amo mío, quiera el cielo que la benevolencia de tratar con asuntos tan enjundiosos proceda menos de las sinecuras de los potentados que de las justas razones de la propia conciencia.
    • Pobre e ingenuo Sancho, aún confías en la liberalidad de la condición humana. Mejor atacarlos antes para no someterse a sus tropelías luego. Quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
    Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran gacetilleros, y no lobos aquellos que iba a acometer.

    20 abril 2016

    Listillos al acecho

    SNOBIA.- La plaga masiva de listillos que estamos padeciendo ha desatado una fuerte polémica. Mientras muchos afectados piden el uso masivo indiscriminado de venenos para su exterminio definitivo, destacados científicos y ecologistas desaconsejan el uso masivo de listicidas por los efectos adversos que podría tener sobre la salud humana y la fauna silvestre. Ésta fue la causa por la que el Ministerio de Agricultura decidió dejar de aplicar veneno. 

    «Estamos ante un pico muy importante de explosión demográfica de listillos. Pero todas las poblaciones cíclicas terminan bajando. Con ésta pasará lo mismo», afirma el neuropsiquiatra y libertino Max Von Krapp
    Este laureado investigador, que desarrolla su actividad en el Departamento de Neuropsiquiatría Evolutiva de Homúnculos, Humanoides y otras Pestes Humanas en la Universidad de Labidah, asegura que no estamos ante una explosión excepcional del Rattus Doctus, un homúnculo común que por contagio o por causas ambientales no suficientemente esclarecidas, sufre un proceso de mutación, en que libera feromonas, activa su condición gregaria y se convierte en un eficaz transmisor de le epidemia. 

    «Desde finales de los 60 su avance es arrollador en nuestro territorio», afirma. «No sabemos con total precisión el porqué, pero casi podemos asegurar que el traslado masivo de población humana del campo a las ciudades ha facilitado tal expansión». 
    La democratización cultural y educativa, el desarrollo de los medios de comunicación y en la actualidad de Internet, el aumento del tiempo de ocio, han generado un movimiento reactivo y de defensa por parte de las antiguas masas ilustradas amenazadas por la culturización popular.
     «Es en ese sector, clasista y elitista, donde la cepa está alcanzando mayores niveles de virulencia». Von Krapp  no obstante, se muestra sorprendido por la duración de la plaga desde su primera aparición. 
    «Aquellas primeras poblaciones ya están remitiendo, como anunciamos. Pero han surgido núcleos nuevos asincrónicos, que se reproducen en ondas viajantes como ocurre en el resto de Europa». declara. Ya no es necesario ir a festivales de cine independiente, a conciertos indies o de free jazz o a performances y exposiciones de arte conceptual.
    «En cualquier momento, en cualquier lugar, nuevos listillos están al acecho». Von Krapp no tiene dudas, Internet es la gran cepa actual de contagio.

     Sea como sea, la plaga de listillos está causando alarma entre la población ya que en algunos sitios se han producido densidades de hasta 1.800 individuos por hectárea. En condiciones óptimas - galerías de arte, filmotecas, salas de concierto, tiendas de FNAC etc.. - alcanzan la fertilidad a las tres semanas y así hasta miles de ejemplares cada temporada. Ante la plaga, la Asociación de Intelectuales Institucionales en Peligro (AIIP) reclama el uso masivo de veneno, como se hizo en primavera en varios eventos culturales. Unas 20.000 hectáreas fueron tratadas con atonticona, un anticoagulante producido por la fermentación de materia gris bombardeada con rayos catatónicos, que lamentablemente tuvo efectos devastadores sobre otras especies: autodidactas silvestres, perdularios, Testigos de Jehová, bedeles de facultad, visitadores médicos, tasadores inmobiliarios  y funcionarios del INEM. Un informe de la Universidad de Labidah del 31 de abril (sic) alertó del peligro para la salud si se consumían esas especies infectadas. Esto, unido a la denuncia de siete asociaciones ecologistas, llevó a las autoridades a tomar la decisión de dejar de esparcir veneno. 
    «Los análisis demostraron que todos los sujetos de experimentación tenían el buche lleno de veneno, y sin embargo, los listillos siendo tan pillos, no presentaban hemorragias», señaló ayer el neuropsiquiatra libertino y desde ayer jefe del Instituto de Recursos Animalísticos de la Universidad de Labidah, Max Von Krapp. «Dudamos de la eficacia de la atonticona tal como se ha aplicado», añadió. 

    Mientras tanto el Ministerio está aplicando nuevas medidas como son: el control reiterado y cansino de las redes sociales; el cierre de hipotéticos lugares de contagio -las ya citadas galerías de arte, filmotecas, salas de concierto, librerías y bibliotecas- y un uso distinto del listicida, que será introducido a través de un sofisticado tubo metálico de línea vanguardista fabricado por Apple Inc -según un borrón encontrado en un cuaderno de notas de Steve Jobs-  y por tanto, dado su precio, vedado al resto de seres vivos. 
     Ante la crisis suscitada, el portavoz del Gobierno, ha ofrecido la ayuda «rápida y contundente -aunque eso sí- prudente, del Presidente».

    10 abril 2016

    Sin señales de la Tierra Prometida

    • Hermanas y hermanos. Yahvé nos ha traído de vuelta a los representantes de las tribus de Israel que enviamos para que exploraran la tierra prometida de Canaan, destino final de nuestro viaje. Os dejo con ellos para que con sus palabras calmen el tormento de nuestra ansiedad.
    • A ver, Moisés, lo que tenemos que decir es de mucha responsabilidad y bien sabemos como te las gastas cuando las cosas no salen como quieres que salgan.
    • Empezad. Dejaros de circunloquios si no queréis encender mi ira y la del propio Yahvé , Nuestro Señor y Protector.
    • ¿Ves? Ésto es lo que nos temíamos. Recurres a Yahvé como si fuera tu guardaespaldas y así da mucho apuro decirte la verdad.
    • No os confundáis. Vuestra jerga marrullera no va a librados de castigo si está en juego el futuro de nuestro pueblo.
    • Bien que lo sabemos. Aún recordamos lo de las diez plagas de Egipto. La renovación demográfica de primogénitos solo fue el final, seguro que aún se están quitando los piojos y dándose de palmetazos a diestro y siniestro para librarse de las moscas.
    • Yo he oído que se han hartado de comer ranas y langostas tras la peste que les liquidó el ganado.
    • Por lo menos tienen un menú más variado que el nuestro.
    • No digas eso, no vaya a ser que Yahvé se cabree y nos envíe de nuevo a las serpientes.
    • Si, la verdad es que las serpientes no eran precisamente el complemento alimenticio que queríamos como alternativa al dichoso maná. 
    • Más bien éramos nosotros el complemento alimenticio de ellas o quizás su menú principal.
    • ¿Acaso, el Señor no tiene otra gente de la que preocuparse? ¿Por qué siempre está encima nuestra y hasta pretende ser nuestro chef? Es muy agobiante.
    • Porque somos el jodido pueblo elegido ¿cuando os lo meteréis en la cabeza?
    • Perdona, Moisés, y te lo digo con la confianza que me da los muchos años que llevamos juntos vagabundeando por el desierto, pero tú tampoco nos lo pones fácil. ¿Recuerdas cuando llegaste con las Tablas de la Ley? Es cierto que a la gente se les fue la mano con lo del becerro de oro, pero aquella matanza... En fin, quizás fuiste un poco violento. Te lo digo de buen rollo, que conste.
    • ¿Y no recuerdas lo de Aarón y su hermana?. Enfermaron de lepra tras quejarse de estar cansados del largo viaje. 
    • O lo que le pasó luego a sus hijos. Menudo marrón.
    • Fue Yahvé quien mató a los infieles. Fue Yahvé quien trajo la lepra a Aarón y  mató a sus hijos porque les gustaban más la fiesta que realizar ofrendas. Fue Yahvé el que mando la plaga de serpientes a los que se quejaban de comer siempre maná. Será Yahvé, en definitiva, quien os quite de en medio si no empezáis a hablarnos de la tierra de Canaan.
    •  No te pongas así, Moisés. La Tierra Prometida es chula. Así nos lo pareció desde la precaria embarcación en la que llegamos tras casi hundirnos en el mar por exceso de pasajeros. La Tierra Prometida parecía prometedora, pero los que viven allá no quieren ni que la catemos. Había auténticas riadas humanas queriendo entrar. Familias enteras con hombres, niños, mujeres y ancianos venidos de todas partes pero eso no pareció conmoverles. Nada más llegar fuimos encerrados como ganado. Las condiciones eran horribles. Un campamento de mierda. Casi añorábamos nuestra condición de esclavos en Egipto. Después de varios días nos vinieron a recoger diciendo que nos deportaban de vuelta a Asia. Entonces fue cuando le gritamos a nuestros guardianes que éramos los representantes del pueblo elegido pero no nos hicieron caso, como quien oye llover. Volvieron a meternos en un barco y nos mandaron de vuelta con el resto de la gente.  Muchos de nuestros acompañantes imaginando su destino decidieron tirarse al agua. Fue espantoso. Debían saber que al llegar a Mileto serían vendidos como esclavos.  Nosotros escapamos por los pelos en el puerto y después de muchos días de calamidades estamos aquí de nuevo.
    • Estáis aquí de nuevo sin haber cumplido vuestra misión.
    • ¿Por qué dices eso?
    • ¿Me tomáis por tonto? Habéis ido al norte y no hacia el este. Habéis ido a la salvaje tierra europea más allá  del Gran Mar. Allí solo hay gente primitiva, idólatra e ignorante. Me habéis desobedecido y pagareis las consecuencias.
    • Tienes que entenderlo, Moisés, llevamos tanto tiempo perdidos. Vimos una muchedumbre de personas yendo en esa dirección y entendimos que iban hacia la Tierra Prometida. Les preguntamos si Canaan no quedaba en dirección contraria y nos dijeron  que no  se nos ocurriera hacia allá que  las cosas están fatal y con el tiempo va haber mucho cristo.
    • No te ha oído. Se ha largado a encender su ira. Seguro que Yahvé le da combustible. Son casi íntimos y me temo que esta vez nosotros seremos la zarza ardiente.

    30 marzo 2016

    Escritor de fortuna, escritor de mierda

     Pevertino le debía su fortuna a aquella bala que no quiso matarle y cuyo casquillo llevaba en un collar colgado al cuello.

     Aquella bala que agarraba con fuerza cada vez que temía convertirse en la gimoteante escoria que había sido antes de oír su tenue silbido rozándole la oreja. 

     El silbido de la  bala que le salvó la vida y le hizo escritor de fortuna.

     Escritor de fortuna, le gustaba el título. Como los viejos capitanes de fortuna, los condottieri, que guerreaban en los principados italianos soñando con riquezas infinitas o con acabar gobernando un pequeño territorio inconquistable.

     Ahora gobernaba un pequeño territorio conquistado. Una ínsula barataria donde dictaba las normas y era supremo hacedor. Un tipo implacable subido al púlpito de su columna semanal para castigar incompetencias, denunciar facinerosos o dar consuelo a los fracasados. Sí, aquella bala le quitó los miedos y le hizo rico, influyente y famoso. 

     No era un iluso, era rico, influyente y famoso pero también un novelista de mierda. Puro baratillo para atraer al populacho mal alimentado. Burdos folletines del tres al cuarto en decorados históricos de cartón piedra. Una cuadra de personajes previsibles y simplones: el héroe canalla y valiente, la vampiresa atractiva y misteriosa, el amigo cobarde y gracioso, el seboso y mezquino villano, la inocente chica y de vez en cuando alguna de esas figuras solemnes que aburren los libros de historia.

     Nunca pasaría a los libros de historia; lo suyo era basura; pero gracias a ello ahora estaba subido en el dorado trono de la opinión pública dictando sentencias morales en vez de arrastrarse comiendo barro por las trincheras de corresponsal de guerra y llevando los huevos de pajarita. 
    Hasta le habían nombrado miembro de la Academia. 
    Quizás para airear  el santuario de momias. 
    Quizás para mejorar la biodiversidad entre el rebaño de acémilas. 
    Quizás por tener cerca a un macho de poderosos puños que defendiese la entrada al Parnaso de la iniquidad de la chusma.

     No, nunca entraría en el Parnaso; porque siendo un macho de poderosos puños haciendo novelas de mierda y dictando sentencias morales que le otorgaban el gobierno de un pequeño territorio conquistado; no tenía la clase de poder que el silbido de la bala que le rozó la oreja le hizo creer. 

     Aquella bala que no quiso matarle, no le otorgó la gloria eterna.

    18 marzo 2016

    Jesús en rueda de prensa

    • Señores, les ruego que sean breves. Jesús está cansado después de estos días de ajetreo en Jerusalén y está noche tenemos reunión de la Ejecutiva.
    • ¿Será en una cena, verdad, Maestro?
    • Sí, será en una cena. 
    • ¿Y va asistir Judas Iscariote
    • ¿Por qué no iba a hacerlo? Es nuestro encargado de logística.
    • Porque esta mañana se le vio yendo al Sanedrín, siendo público y notorio que dirige una corriente muy crítica con su labor como líder.
    • En concreto, le acusa de haberse moderado y ser demasiado complaciente con la ocupación romana. Además dice que es muy personalista, que no delega  y que excepto en el caso de los Zebedeos,  es poco amigo de la participación de los demás discípulos en la toma de decisiones.
    •  ¿No estará, este Iscariote, negociando con las autoridades a sus espaldas?
    • Esos son infundios sin sentido. Jesús es nuestro líder natural y además siendo hijo de quien es no podría ser de otra manera.
    • Queremos hablar con el Maestro y no con usted, Simón. ¿Qué tiene que decir al respecto, Jesús?
    • Simón es ahora Pedro y sobre esa piedra edificaré mi iglesia.
    • No le preguntamos por su iglesia ni por Simón Pedro, hablamos de Judas Iscariote
    • Reconózcalo, Jesús. Empieza a haber disensiones entre sus partidarios. ¿El cristianismo se desangra o es una crisis de crecimiento?
    •  Dicen que se desangra y todavía no han visto nada.
    • Conteste a las preguntas ¿qué hacía Judas esta mañana  yendo al Sanedrín? ¿Los seguidores de Jesús conversan ahora con la casta social y política a la que tanto se ha criticado?
    • Mi reino no es de este mundo.
    • ¿No es de este mundo? ¿Entonces, por qué usó la violencia con los mercaderes que deben ganarse el sustento en éste? 
    • ¿No es el suyo un  mensaje falsamente pacifista ya que dice a cada uno las cosas que quiere oír?
    • ¿Acaso hay negociaciones secretas con los seduceos y los fariseos siendo Judas el intermediario?
    • ¿Y los zelotes? ¿Siguen siendo financiados y apoyados por ese grupo terrorista? 
    • ¿Qué pensarán ahora de su cercanía al Sumo Sacerdote y su indiferencia con los romanos?
    • Jesús, Jesús...no se vaya. Tenemos muchas preguntas que hacerle.
    Entonces Jesús se apartó de las muchedumbres, de la prensa y de sus discípulos. En un aparte mirando al cielo, exclamó:
    • ¿ Padre mío, es éste el cáliz que me tenías preparado o es solo el aperitivo del que tomaré después?

    07 marzo 2016

    La fama y la nada

    • Es usted el último descendiente vivo de su tío, por eso he pensando que sería la persona más adecuada para ayudarme a introducir algunos datos biográficos para completar mi tesis doctoral. 
    •  ¿Está escribiendo una tesis sobre ese fulano? No pierda el tiempo, hay gente más interesante en el bar de la esquina. 
    • Demasiado tarde, llevo cinco años dedicados al estudio exhaustivo de su obra. Creo que se ha cometido una enorme injusticia con su figura. Mi estudio pretende sacarlo de la penumbra para ponerlo en el lugar luminoso que le corresponde. 
    • El lugar que le corresponde es la nada y mejor atado con unas buenas cadenas para que no pueda salir de allí. 
    • Entiendo su postura. Convivir con un escritor de tanta enjundia debe ser difícilmente soportable. Las personas como su tío suelen ser seres huraños, quisquillosos, introvertidos. Se entregan a su arte de una forma monomaníaca, lo que les impide tener una relación fluida y normalizada con sus semejantes. Piense en lo harto difícil que debió ser convivir con Dostoievski, Rimbaud, Celine o Kafka
    • Por favor, le ruego que no me suelte el listado completo de escritores maravillosamente complicados y geniales. Mi tío no era maravilloso, ni complicado, ni mucho menos genial.
    • ¡Eso es justamente lo fantástico de él! Se escondió tras una vida anodina y gris a sabiendas de su propia grandeza. Nadie podía pensar que bajo aquel envase de austera modestia había un genio deslumbrante y asombroso.
    • ¿Algo así como el genio de Aladino
    • Le ruego que no sea tan sarcástico, caballero. El propio Pessoa subrayó está cuestión cuando decía aquello de: "¿De qué me sirve llamarme genio si soy ayudante de contabilidad? Cuando Cesário Verde hizo que le dijeran al médico qué era, no el señor Verde, empleado de comercio, sino el poeta Cesário Verde, se valió de uno de esos verbalismos del orgullo inútil que exudan el olor de la vanidad. Lo que siempre fue, pobrecillo, fue el señor Verde, empleado de comercio. El poeta nació después de su muerte, porque fue después de su muerte cuando nació la estimación por el poeta" Yo voy hacer que su tío nazca, es decir renazca, como el gran escritor que merece el reconocimiento y la admiración de todos. 
    • Demasiada olla para tan poco caldo, aunque teniendo en cuenta que era director de una sucursal bancaria lo tiene un poco más fácil que el ayudante de contabilidad. 
    • No logro entender sus reticencias a reconocer la brillantez de su tío. ¿Qué me tiene que decir de su obra magna "Paupérrimas pasiones pasivas"? 
    • Un regalo. 
    • ¿Un regalo? 
    • Un regalo que le hizo su amigo, el célebre y laureado escritor, a cambio de algún que otro crédito a bajo interés. Aquel hombre era un tremendo derrochador y mi tío le salvó del embargo o de una buena paliza en más de una ocasión. El literato se le agradeció regalándole un manuscrito. Le decía: "a falta de dinero, te regaló un poco de reputación. Soy tan pobre, que otra cosa puedo dar" El muy cabrón no tenía reparos en plagiar la letra de viejos boleros cuando estaba falto de liquidez y necesitaba la pasta.
    • ¿Y los relatos cortos, los artículos de prensa y demás publicaciones? 
    •  Muy fácil, el reputado novelista no pudo resistir la tentación de hablar con sus cofrades sobre la liberalidad monetaria de mi tío y como éste le había cogido gustillo a la cosa tras la primera transacción no hubo más que hablar. Siento chafarle la tesis. 
    • ¿Qué dice? Ahora es cuando se pone más interesante. Un autor sin obra. Un escritor sin textos. Una vida no vivida. Una fama póstuma sostenida por la impostura. No siendo nadie será grande y eso me hará grande a mí, su creador.

    22 febrero 2016

    Sin señales humanas visibles

    Centro Comercial La Sardina Astifina. 18,30 horas.
    Boutique de Cons: Moda hombre
    Tercer probador a mano derecha.


    Carlos Rosendo Moreno Muñoz, más conocido como Carlo por sus muchos amigos y sus pocas aunque entrañables amigas, se prueba un jersey color amarillo buttercup, con cuello en U de viscosa y algodón estriados.
    Va a dar el cante. Está seguro que va a dar el cante esa noche de viernes, se dice, mientras gira bailando sobre si mismo alrededor del espejo y mueve los hombros al tararear el Work Bitch de Britney Spears.
    De repente, oye un aplauso y se para. Mira hacia el lado de la cortina pero permanece cerrada. Mira arriba, a la pared de la derecha y duda si enfrentarse a lo que imagina que tiene delante.
    Cuando lo hace, el espejo que le refleja, también refleja en su jersey de viscosa y algodón, la imagen de una niña, quizás una chica -es dificil saberlo por sus rasgos orientales- que le sonríe abiertamente mientras palmotea con sus manos.
    Carlos Rosendo Moreno Muñoz, más conocido como Carlo, está desconcertado y tras contemplar la imagen del espejo, mira hacia abajo, hacia su propio cuerpo, hacia su jersey color amarillo buttercup que será tendencia de moda en la ya próxima primavera. Está sorprendido, su jersey sigue siendo un jersey de viscosa y algodón y no tiene señales humanas visibles.
    • Hola. Hello.
    Ha escuchado con estremecimiento y ahora, otra vez, mira asustado al frente. La chica oriental,  tras una atestada mesa de trabajo. le saluda con la mano alzada y una sonrisa muy dulce en la boca.
    • Hoola. ¿Cómo estás? ¿ Tú de España? Yo trabajar mucho tiempo  para señores de España in the factory y poder hablar poquito español.
    Carlos Rosendo Moreno Muñoz, más conocido como Carlo, está punto de soltar un alarido. Se quita el jersey color amarillo Buttercup, con cuello en U de viscosa y algodón estriados y abandona la cabina.
    Cuando pasa junto a Ruth, su amiga dependienta, le lanza el jersey encima del mostrador.
    • ¿No te gusta, Carlo? Lo escogí pensando en como arrasarías con él en la fiesta de esta noche. ¡Es tan original!
    •  ¿Original? ¿Qué tiene de original compartir mi condición de víctima de la moda con otras víctimas de la moda que ni siquiera saben que lo son?

    12 febrero 2016

    Poderosa Angelita

    • ¿Qué tal fue el día, Angelita
    • Agitado pero hermoso, querido. 
    • ¿Alguna pelea, cielo? 
    • Sí, pero no hubo mayor problema, recibieron lo suyo.
    • ¿Entonces llevaste la barra de acero?
    • Ya sabes que me hace mucha compañía. 
    • Me voy a poner celoso.
    • Sólo me es útil cuando no estás cerca, mi amor.
    • Cuéntame. Me muero de ganas por saber lo que ha hecho mi chica ahí fuera, en la fría intemperie.
    • Pues mira cuando bajé esta mañana a coger el coche me pareció oír  unos resoplidos extraños antes de entrar en  el aparcamiento. Encendí la luz con precaución y pude verlos. Tenía delante a cuatro o cinco cocinillas zombies babeando y gimiendo grumosos. Detrás había una especie de chef vampiro que se desgañitaba dándoles órdenes.
    • ¡Qué excitante, cariño! ¿Iban armados?
    • Sí, llevaban muchos artilugios de cocina punzantes y aunque tenían ojos de besugo al horno querían trincharme como si fuese un entrocot.
    • ¿Se te lanzaron encima? 
    • Lo intentaron. Uno de ellos me quiso apuñalar con un cuchillo cebollero pero con un golpe seco de barra a la mandíbula le mandé a un mundo mejor. Luego con el resto fue todo coser y cantar.
    • ¿Incluso con el chef?
    • Pobre diablo, salió corriendo después querer aplastarme la cabeza con una Thermomix.
    • Lo pasaste en grande, se ve. Como te envidio, amor. 
    • Eso no fue todo. Por la tarde me atacaron media docena de politólogos psicópatas cuando fui a comer el bocadillo al parque. Llevaban perforadoras, taladradoras, brocas y todas esas cosas que sirven para hacer agujeros
    • Ya sabes a esa gente les gusta mucho hacer sondeos.
    • ¿En mi cuerpo? ¿En mis tripas? Me puse fina. Ya sabes lo mal que me sienta que no respeten mi bocadillo del mediodía. 
    • Menuda escabechina habrás hecho.
    • Hoy los enfermeros y bomberos cobrarán horas extras.
    • Al final lograrías descansar después de tanto sofoco.
    • Calla, calla, que cuando salí del trabajo y di la vuelta a la manzana para coger el coche que tenía aparcado en un callejón lateral, me  encontré un grupo que iba vestido de forma estrambótica.
    • Estarían todavía celebrando el carnaval, Angelita. Sería una murga
    •  No es lógico, ya ha pasado el entierro de la sardina, aunque si es cierto que me querían dar la murga, pero de forma demasiado agresiva.
    • Me dejas en ascuas, cielo.
    • Sí, querido,se trataba de un grupo caníbal de rapsodias lorquianos vestidos como algunos personajes de la obras del escritor. Además creo que Ian Gibson estaba entre ellos, aunque apenas lo pude ver, cuando empezó el tumulto salió por patas.
    • Deduzco que no tenían buenas intenciones. 
    • Eran muy grupies. Con decirte que la que iba de Bernarda Alba llevaba uñas como puñales y su bastón escondía la clásica espada mortífera de las películas. 
    • ¿También estaban los cuatro primos Heredia, hijos de Benamejí?
    • También. Estaba todo el elenco y solo faltó la Guardia Civil que seguro que les pilló registrando alguna sede del PP.
    • ¿Dime que los dejaste fuera de combate, Angelita?
    • A todos, cariño; pero no hablemos más de mí. ¿Tú que tal?
    • Ya ves, como siempre, aquí sin moverme. A veces echo de menos las agitaciones y el bullicio de la sociedad patriarcal.
    • No te preocupes, cariño, es normal. Tienes algo mustias las hojas. Ya verás como te sientes mejor en la maceta cuando te riegue un poco.
    • Mi poderosa Angelita.

    28 enero 2016

    Europensamientos


    (Recupero un viejo texto que podría ser de hoy)

    Me desperté en la madrugada y comprobé alarmado que todavía no habían puesto el día en circulación.
    ¿A qué obedecía aquel retraso?
    Mi hoja de ruta era muy clara al respecto: despertarse tras el sueño nocturno supone el inicio del día y la preparación para la jornada siguiente, sea activa o festiva.
    Extraña anormalidad. Si no se iniciaba el día tampoco podía ponerme en funcionamiento y cumplir el programa que me hubieran asignado.
    Revisé mis biopuertos craneales y comprobé que funcionaban a la perfección. Luego consulté mis FAQ’s mentales y tampoco hallé respuesta a mis preguntas acuciantes.
    Incomprensible.
    ¿Debía levantarme?
    ¿Debía quedarme en la cama hasta que la Unión Europea me mandase un europensamiento y decidiera lo que era más conveniente para mí?
    No podía aceptar que tan alta institución tuteladora hubiera cometido un mayúsculo error. Seguramente debía de tratarse de algún programa nuevo demasiado complejo y sofisticado para la parte autárquica de mi mente, la única no conectada a la red global. Pronto recibiría una respuesta y hasta entonces debía permanecer en la cama.
    Pero ¿qué pensar? Y lo peor ¿hasta dónde estaba autorizado a hacerlo sin romper el frágil equilibrio mental entre el conjunto de los ciudadanos de la Unión?
    Nuestros gestores lo habían dicho muy claro: la sostenibilidad de nuestro Estado del Bienestar dependía de la pureza de nuestros pensamientos. Sin embargo creyeron innecesario darnos parámetros al respecto. 

    Un ciudadano como debe ser, debe saber siempre como pensar.
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    Han pasado muchas horas. No sé cuantas, nadie me ha autorizado a calcularlas. Tampoco nadie me ha autorizado a beber, a comer o a hacer cualquier otra cosa. 

    Me siento solo, abandonado y perdido pero no me puedo desesperar. No sé el tipo de consecuencias que podría generar mi angustia. Quizás mi pequeño efecto mariposa pueda provoque una bancarrota en Estonia o una crisis financiera en Malta
    Me voy a desmayar y será lo mejor para todos. 
    Desmayado no causaré ningún trastorno. 
    Incluso puedo morir y acabar con todos mis problemas. 
    A lo mejor quieren que muera y no me lo quieren decir. 
    Debo deducirlo yo. 
    Ya se sabe un ciudadano como debe ser, debe saber como pensar.