24 enero 2013

¿Quién se ha creído que es?

  • Buenos días… ¿es ésta la Sociedad de Autores? 
  • Sí señor, creo que el cartelito en la puerta es inequívoco al respecto. 
  • Pues bien, soy el Gran Diseñador y pido que se protejan mis derechos como creador de ésto. 
  • ¿De ésto? ¿Se refiere a estas oficinas? 
  • No, me refiero al universo entero ya que soy su creador.
  • Vaya, es usted Dios
  • No me siento feliz con ese nombre, pero tampoco me gusta que me llamen Brahma, Alá, Ormuz, Zeus, Yahvé, Júpiter, Odín, Manitú etc... aunque debo aceptarlos todos, tengo la obligación de cumplir unas mínimas normas de cortesía con aquellos que están dispuestos a adorarme. Prefiero lo de Gran Diseñador, es más moderno y se ajusta más a la realidad. Si me hubieran visto como tal desde el principio nos habríamos evitado muchas guerras de religión. 
  • Ejem...bueno, si usted lo cree.
  • Claro que lo creo. Soy el arquitecto del mundo. Lo diseñé a conciencia. Pero no me hagan responsable de que se haya convertido en una pocilga. Nadie me pidió que me encargase del servicio de mantenimiento.
  • ¿Y por qué quiere registrarlo a su nombre después de tantos siglos? 
  • Ahora es el momento. Lo están ustedes modificando tan de prisa que tengo miedo de que termine por no reconocer mi propia obra o que venga cualquier mindungui y se lo apropie. Por eso quiero registrar el que hice, no esta cosa abominable que tienen ahora.
  • ¿Tiene los planos originales?
  • ¿ Por quién me toma?
  • ¿Tampoco es miembro de la Sociedad de Autores?
  • No,¿debería de serlo? 
  • Pues es la única manera de que podamos defender sus derechos. Incluso gente tan importante como Alejandro Sanz está inscrita.
  • ¿No me comparará con ese cantante? 
  • Su éxitos están comprobados en las listas de ventas, los suyos están aún por valorar.
  • Pues dígame que tengo que hacer para convertirme en miembro.
  • Necesitará una foto tamaño carné. La fotocopia de su documento de identidad. Un documento que acredite su condición de autor y finalmente, una declaración de las obras realizadas que estén siendo explotadas públicamente. Luego, mensualmente tendrá que satisfacer una cuota. 
  • Entonces debo informarle: no tengo fotos porque mi luz es más fuerte de lo que podría soportar la más poderosa cámara del mundo. No tengo documento de identidad ya que el que proporciona las identidades soy yo mismo y no hay quien me acredite a mí. Tampoco puedo pagar una cuota porque un ser superior, de mi condición, se degradaría al mezclarse en asuntos mercantiles y mundanos. Respecto a mis obras, a la vista están y si no se las creen, pueden repasarlas leyendo la Biblia o cualquiera de esos mamotretos religiosos.  
  • En ese caso, no puedo hacer nada por usted. No cumple los requisitos. Le aconsejo que vaya a otra parte. Quizás le puedan atender en la Oficina de Patentes. 
  • Escúcheme, soy un creador, un artista, no un simple chapucero inventor de absurdos cachivaches. 
  • Usted debe cumplir las condiciones como los demás. Además quizás no sea tan creador como dice. Puede incluso que haya cometido algún delito. Usted se jacta de que creó al hombre a su imagen y semejanza. ¿pero ha pagado el canon por copia legal?  No, ¿verdad? Me lo imaginaba. Por una vez me olvidaré de su delito pero no vuelva por aquí y si insiste, cumpla las condiciones. Aquí nadie está por encima de nadie.  ¿Quién se ha creído que es?

10 enero 2013

Así empezó todo




Soy reincidente. Este texto, hoy ligeramente retocado, fue publicado aquí en la primavera del 2007. Entonces su éxito fue escaso.
¿Os acordais? Aquel sí que fue un bonito año. Éramos felices en un mundo chispeante, amigable y lleno de color.  O quizás no, pero eso me han dicho que tengo que pensar los que deciden sobre como debemos sentirnos en cada momento. Son esos mismos que han decretado que ahora es momento de sufrir, de apretarse los dientes y de estar asustados ante un futuro cargado de miedos. Pasemos pues del futuro y refugiémonos en el pasado. Es hora de que sepamos como empezó todo.
Antes del principio sólo había la Nada, luego cansada de tanto silencio puso en marcha el reloj del Tiempo y éste, agradecido, creó al Uno para que la Nada no se sintiera tan sola.
El Uno era sólido y compacto, quizás incluso algo pesado, por lo que pronto entró en conflicto con la Nada
La veía vacía. Le aburrían sus naderías y su falta de contenido.
Para estar así, casi era preferible ser un Uno único y solitario, egocéntrico y autocomplaciente. 
Al final, aburrido de jugar con el tiempo, agarró un trozo de Nada y se la comió. 
Hummm, estaba exquisita. Probó a tomarse otro pedazo y le gustó todavía más. Nunca había comido nada tan rico. 
Siguió comiendo y comiendo y al final llegó a una conclusión: si la Nada no le servía como compañía, al menos le serviría como alimento. Además era una forma sencilla y grata de quitársela de en medio a aquella pelmaza. 
Su gozo en un pozo. Aunque el Uno estaba cada vez más pesado y gordo, la Nada seguía tan larga y ancha como siempre. Inmutable.
No por ello se dio por vencido el orgulloso Uno. Siguió devorando a la Nada aún con mayor ansia y voracidad. 
Tragando y tragando, se fue hinchando. Hasta que finalmente...


Finalmente estalló en mil pedazos producto de una colosal diarrea cósmica.
Sus vísceras se esparcieron por doquier muy, muy a lo lejos y durante mucho, mucho tiempo. De ellas nació el Universo entero: la Vía Láctea, las lunas de Saturno, las auroras boreales, las azucenas, los mosquitos, las hemorroides, el amor platónico y esos extraños seres a los que  llaman Habilitados de Clases Pasivas.

Sí, amigos y contertulios del Dr. Krapp, se hace necesario aprended la lección en tiempos tan pesimistas:
En esta mundo salvaje, si llega la ocasión, hasta el egoista puede ser altruista por simple indigestión.

03 enero 2013

Mendigos 2013

¿Un cambio en tu vida? 

¿Has pensado en mejorar tus posibilidades profesionales trabajando en un sector en permanente auge y ajeno a la crisis? 

Ahora puedes obtener el título de Diplomado en Técnicas Mendicantes homologado por el Colegio Oficial de Mendigos de España (C.O.M.E.).
El Comité de Azotacalles, Libertinos y Limosneros en Acción (C.A.L.L.A. ) ha diseñado un curso que se acomoda a tus circunstancias personales y es compatible con tus necesidades de aprendizaje. 

  • Si tú eres mendigo a tiempo completo y con plaza fija. 
  • Si eres mendigo interino o a tiempo parcial. 
  • Si eres de esas personas que buscan estabilidad en una profesión con  un futuro asegurado...
 nuestro Curso de Formación en Técnicas Mendicantes es lo que necesitas.
  • Proporcionamos a aspirantes y a profesionales de la mendicidad una enseñanza práctica y de calidad que los capacita para la obtención de empleo en un sector altamente competitivo pero que ofrece las mejores garantías laborales en tiempos de crisis. 
  • Ponemos a disposición de nuestros alumnos  los más modernos medios técnicos: aplicaciones informáticas, entornos virtuales en 3D, sistemas de aprendizaje en línea, seminarios de expresión dramática, cuidado de bebés y mascotas, danza etc... 
  • Nuestro curso está personalizado al máximo. Contamos con un equipo de educadores, pedagogos y psicólogos para ofrece consejo y asesoramiento a nuestros alumnos teniendo presente la alternativa más idónea a sus peculiaridades personales.
  • El Diploma en Tècnicas Mendicantes del Comité de Azotacalles, Libertinos y Limosneros en Acción (C.A.L.L.A) es hoy por hoy el único título que garantiza a sus diplomados el acceso a cualquier esquina, rincón, portal o cuchitril  y ejercer libremente su profesión sin miedo a los desprecios de las fuerzas de seguridad o a las insidias de la competencia.
Nuestro objetivo es contribuir a la formación integral del nuevo mendigo del siglo XXI. Queremos crear profesionales preparados, aptos, autónomos, que sepan dar respuestas adecuadas a cada circunstancia y que pueden contribuir con su esfuerzo y dedicación, al desarrollo sano y equilibrado de nuestra sociedad tan necesitada de buenos ejemplos.

¡¡¡Apúntate y gana!!!