20 mayo 2013

El motín del Ello

 
  • ¿Quiere que le proyecte alguna película? 
  • Sí, por favor, ponme otra vez esa tan emotiva de mi funeral. 
  • Señor Yo, si me permite la sugerencia, no debería ver tanto esa cinta. Ya se la he proyectado cinco veces esta semana. 
  • A ver si nos ponemos de acuerdo. Tú eres el de abajo ¿no? Mi inconsciente, mi Ello. En cambio yo soy el de arriba, el que da las órdenes y por lo tanto el que decide. Y he decidido que quiero ver imágenes de mi funeral. 
  • Señor, ese no es su funeral auténtico. Solo una fantasía para proporcionarle alivio. 
  • No seas tan respondón y dime: ¿acaso no me merezco un funeral en condiciones?
  • No es cuestión de merecerlo, es que esa fantasía no se ajusta a la realidad, a su realidad. Esas multitudes agolpadas a las puertas del tanatorio como si se tratase de un concierto de Justin Bieber. Esa legión de elegantes mujeres con vestidos y velos negros que se adelantan al resto y que luego de abrazar a los deudos, se sientan al pie del catafalco para sollozar crispadas y aturdidas por su inmerecida muerte. Esa cohorte de cadillacs camino del cementerio. Convénzase, usted no es Rodolfo Valentino.
  • No, no lo soy pero es una escena bella. ¿Además que locura es ésta en el que el inconsciente le informa al Yo sobre lo que es bueno o malo? Para sancionar mi conducta ya cuento con el Superyó. A él es a quien tengo que dar explicaciones y el que debe juzgarme. 
  • No me haga reír, su Superyó está por ahí con una resaca de mil diablos tras emborracharse con un montón de teorías.  Como sabe demasiado, ahora duda de todo y prefiere encerrarse en si mismo antes que juzgar a los demás. Por tanto,  dado que él está fuera de juego y usted es un irresponsable: yo, el inconsciente, debo asumir la capitanía de este barco. 
  • ¿O sea que se trata de un motín en toda regla?
  • Claro, solo yo estoy en disposición de manejarlo para que pueda traspasar los escollos y evitar que se vaya a pique.
  •  Eres un poco petulante ¿verdad?
  •  Me da igual lo que piense de mí, señor Yo. Esa película que quiere ver es falsa y morbosa. Uno solo se recrea en esas cosas cuando se siente solo, cuando tiene miedo de que nadie se acuerde de él, cuando considera que su vida es perfectamente inútil y prescindible para el resto de la humanidad o cuando piensa que detrás de él no va a dejar ningún poso. Eso en lo que tanto insistía Josemaría Escrivá de Balaguer en Camino
  • ¿Escrivá de Balaguer? No te habrás hecho del Opus a mis espaldas. No me digas que te has convertido en un Ello santurrón y mojigato.
  • No, puede estar tranquilo. Reconozco que a veces me gustaría mandarlo al carajo y largarme por ahí hasta encontrar un Yo con sólidos principios, cualquier cosa antes que seguir soportando a un nihilista cínico, obsesivo y descerebrado. Lo malo es que no tengo opción, mi destino es el suyo. 
  • Dos hombres y un destino con Paul Newman y Robert Redford, está excesivamente mitificada pero no es mala película. Me quedo con la dichosa canción y ese memorable final. Si quieres puedes ponerla más tarde, pero antes debes proyectar la de mi precioso funeral.
  • Pensé que le había convencido.
  • Hasta ahí podríamos llegar. Un hombre prudente no se debe dejar seducir por las trampas del inconsciente.
    ¿Quieres poner esa película de una puñetera vez, por favor?

37 comentarios:

  1. ¿Quién no ha soñado o imaginado alguna vez su funeral? Tom Sawyer y Huckelberry Finn pudieron asistir al suyo cuando les dieron por muertos en el río. El nuestro será tal vez espectacular y acudirán multitudes no dispuestas a olvidar nuestro paso por el mundo… pero sin embargo no hay funerales más sugerentes que aquellos en que se reúnen media docena de personas a duras penas y la mitad son empleados de la funeraria.

    Una fantasía erótica como otra cualquiera es esa de imaginar un sensual funeral multitudinario y dramático.

    Realmente tiene gracia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiene gracia y es gratuita ¿se puede pedir más=.
      Me gusta mucho eso de la fantasía erótica ya que creo que nos han engañado con esa idea de que Eros Y Tánatos andan a la greña. No es cierto, pienso que suelen tenre relaciones más que cordiales.

      Eliminar
  2. Sucede a veces que en más de un funeral como en la presentación de un libro hay cuatro gatos. Además, si uno ya ni está que más da. Pierde parte de su gracia al traducirlo del catalán al castellano, pero más o menos seria así:

    Las flores que seguirá
    a mi entierro,
    me importan un carajo,
    pues yo no las veré.

    ya dicen que en traducir lo primero que se pierde es la poesia.

    salut

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como dice Brassens es que antes los funerales eran otra cosa. La falta de pompa y de sacralidad los ha convertido en una ceremonia de tercera división. Algo que la gente se quiere quitar de encima como si fuera un desahucio. Y ciertamente que es un desahucio de la vida pero al menos los difuntos se merecen el mismo respeto que aún se reserva para las bodas.
      Salut, Francesc.

      Eliminar
  3. Ciertamente se ha perdido el viejo romanticismo de buen funeral. Aquellos coches tirados por negros caballos tras los cuales iba multitud de gente, que en realidad a la mayoría, les importaba un pito el muerto, pero iban por aquello del qué dirán. Y los cementerios, ¡cómo en las ciudades! Se nota qué muertos son de clase alta y cuáles de clase baja.
    Ahora, con la moda de la incineración y las prisas, por no hacer no hay ni plañideras contratadas. Y la familia, para hacerte la última putada, dicen que la ceremonia será íntima y que no invitan a nadie. ¡Como si se tratara de una boda o un bautizo!, ¡insolentes!, están impacientes por la lectura del testamento para ver qué es lo que se lleva cada uno. Pues lo que es por mí, lo tengo claro; lo que no les dé en vida, no se llevarán una vez muerto. Así al menos, no querrán que me muera.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antes lo que importaba era la ceremonia en sí y no el muerto, por eso había profesionales a la caza del canapé y el anís yendo de velatorio en velatorio. Una bonita forma de pasar la tarde.
      Yo creo que parte del éxito de la prensa diaria son las esquelas. Quizás la crisis de la prensa tenga que ver con el hecho de que ya no se ponen tantas esquelas y que la gente ya no las leen acostumbrados a la prensa digital.
      Espero que seas caritativo con tus deudos no vayan a tener malos pensamientos pensando que eres un tacaño y decidan tomar medidas :)
      Saludos

      Eliminar
  4. Mí funeral ni mentarlo porqué me da lo mísmo después de ser un fiambre, cómo dice Brassens lo que hagan con mí cuerpo serrano.Doné mís órganos hace cosa de cinco años después de ver morir una persona muy querida para mí y que me marco de por vida.... Morirse no es igual para todos en la categoría del entierro esta la dignidad del finado; que pena pero es así.El protocolo que se seguía antes y despues del entierro los lutos,las misas,los comentarios escogidos con muchísimo cuidado e incluso la celebración que se hacía en honor del finado.Ya la antigua Roma nos muestra el protocolo del un alto patricio a un esclavo nada es igual...y gracias que fueron los primeros que tomaron la determinación de enterrar a las afueras de la ciudad pero sí tenian al fiambre demasiado tiempo expuesto para mí gusto.

    Me ha encantado esta reflexión aunque no nos guste vernos en ese trance...Pero sí que me gustaria poder ver las reacciones que suscita mí ausencia...puro morbo verdad?

    Un abrazo Krapp y feliz semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los funerales siempre han sido muy importantes. Muchas de las huellas que nos han dejado las viejas culturas son de tipo funerario. Lo que más sabemos de la Cultura del Bronce y del Hierro son por sus ceremonias en ese terreno. De la Cultura Egipcia tres cuartos de lo mismo. No digamos la importancia del Libro de los Muertos y similares.
      No estoy del todo convencido de que pasar del todo a la nada sea un progreso. Yo no veo que la gente se haya despreocupado del problema más bien lo que prefiere es esconderlo mientras no le golpee en las narices.
      Un abrazo, Bertha.

      Eliminar
  5. Intenté encontrarte imágenes del más grande funeral que jamás se ha celebrado, para mi, al menos, pero en Youtube todo lo que hay de ella es un asco...creo que le hubiera gustado al yo, al súper yo y al bajo yo;)) seguro que la has visto, la increíble despedida de una diva a quien a penas conoce nadie, en medio de un precioso, surrealista y fantasmagórico duelo de divos, lo que suelen ser casi todos los funerales y la vida misma...Y LA NAVE VA...


    Muchos besos, Dr. y feliz día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He visto la película en el cine pero ahora mismo no la recuerdo mucho salvo que se desarrollaba en un decorado. (Voy a ver si la en cuentro= Un funeral fellianiano solo puede ser monumental, circense y abracadabrante. Voy a buscar la peli. Todos quisieramos divos alguna vez; en un baile como Cenicienta o hasta en el propio funeral.

      Muchos besos, María, feliz semana.

      Eliminar
  6. Yo se pasea por la vida luchando con un Superyo al que le ha colocado impunemente toda una tradición que se basa más en los años que en la eficiencia, un conjunto de normas, prohibiciones y tabues que el pobre Ello tiene que desmenuzar y saltar.
    Si bastante luchas tenemos fuera va el gran creador y nos mete esta, menudo cabrón (con perdón)
    Yo creo que no me voy a morir nunca, pero si se diese ese improbable caso, me gustaría que plantasen un árbol en mi tumba, para que mi materia orgánica (completamente desinfectada por años de alcohol) sirviese para algo útil alguna vez.
    Un abrazo Krapp, haces pensar y eso no esta muy bien visto en esta sociedad económica, ten cuidado con los guardias..
    Espero que te vaya bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si te das cuenta esa triple dimensión del yo tiene algo de la Santísima Trinidad aunque no sabría descifrar que papel ocupa el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Recordemos que estamos hechos a imagen y semejanza del Creador. Todo ésto te lo suelto para que sigas pensando desde tu óptica cartesiana hasta donde podemos llegar. Yo mientras tanto procuraré evadirme de los guardias del pensamiento.
      Ese árbol estará bien regado con los vinos de la Ribera del Duero que te has tomado.
      Un abrazo, sólo me va.

      Eliminar
  7. Brillante, Krapp!!!

    Me has hecho emborrachar de la risa en plena mañana fría y porteña ;)!!!

    Y te lo agradezco, especialmente hoy, que tengo un día con el Superyo por incumplimiento con los plazos en los que "debo" entregar mis pruebas de mitad de año, que diseño en casa "gratarola"... Si a eso le sumo la maroma hormonal premenstrual y el hecho de que Don Nacho ha perdido por cuarta vez en tres años su abrigo escolar, que se ha ido en precio a las nubes por la maldita inflación imperante y gobernante, me tengo que unir al motín o reviento, y pido yo también ver mi propio funeral, el del "Yo".

    No entiendo una jota de lo que canta el franchute, pero está bueno igual y agradezco los subtítulos!

    Un beso grande y gracias por el recreo y el motín!

    Fer

    P.D. Te dejé respuesta a tu comentario en lo de Joselu. La última parte del comentario va dirigida al dueño de casa, que sabrá disculparme por el síndrome premenstrual, o no. Dios sabrá...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Fer y no seas tan pesimista que aún es Otoño en la calle Corrientes y en el Barrio de Boedo. Me alegran tus risas y no tanto tu estrés. A Don Nacho habría que darle un suave capón por descuidado y da igual si el ejecutor es el Yo o el Superyo.
      Un funeral porteño debe ser un funeral de verdad y pocos lo fueron tanto como aquel de Gardel que se puede ver en el Youtube. Aunque casi prefiero aquel picaresco que narraba Cortázar en "Conducta en los velorios"
      Besos y gracias a ti siempre.

      Eliminar
    2. A ver si entiendes esta: yo vivo en Devoto, pero del lado de afuera. Y a Don Nacho le he dado un sermón y un buen castañazo, junto a mi Yo, mi Ello y mi Superyo, a gritos pelados y a las 7 de la mañana, cuando tenía que irse al cole sin abrigo con 6 grados: ¿de qué otoño me hablas? Aquí en Devoto es invierno, afuera y adentro... Y el estrés lo tengo bajo control, don't worry: el clonazepam obra milagros para días de motín...

      Tomo nota del cuento de Cortázar. De velatorios televisados, paso. Hemos tenido suficientes y demasiado largos últimamente en tele. Y aún recuerdo el de Juan Domingo, que me dio tal impresión de niña que me quitó el sueño, porque dejaron de transmitir mi programa de tele favorito, "El zorro", y mostraban el féretro abierto todo el día, con los orificios nasales del general tapados con algodón...

      Besos mil!

      Fer

      Eliminar
    3. Amiga Fer, creo que lo de Devoto te viene como anillo al dedo y me alegro que vivas del lado de fuera por si hay que escapar a causa del frío.
      Esperemos que Don Nacho reflexione ante la difícil confluencia entre apuros climáticos y disidencia filial.
      Con todo lo escrito te recomiendo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XJXHsWxhx4s>que sigas este enlace</a>.
      Besos

      Eliminar
    4. Vaya me salió mal. No le pillo el truco a los enlaces en los comentarios. Busca en Youtube "Carlos Gardel funeral" y si alguien me puede decir como colocar los enlaces aquí se lo agradezco.

      Eliminar
    5. Veo que has dado con la respuesta correcta al acertijo: ¡Bravo! Yo digo que vivo en Devoto del lado de "arafue", al "verre", y se ríen los vecinos de otros "rriobas".

      Yo te voy a enseñar lo de los enlaces, "don´t panic!". Ya mismo te lo paso por mail. Muy bueno lo de Luis Antonio. Dile que digo que el funeral ruidoso, con los tambores, es la mejor opción, muy "classy", y nada de hibernación, que ya les llega el verano, aunque como decía el orejudo Don Álvaro Alsogaray: "HAY QUE PASAR EL INVIERNO..." Cosa fácil para él. Su hija terminó en Devoto o un lugar similar, pero del lado de adentro...

      Nos vemos por mail ;)

      Fer

      Eliminar
    6. Gracias, Fer y también por lo del enlace. María me había informado pero como se ve algunas cosas hay que repetírmelas varias veecs para que se me queden dentro.
      No conocía a ese prócer que citas.
      Hasta la vista

      Eliminar
  8. Eso de estar entre el Superyó y el Ello debe de ser tan angustioso como aquellos dibujos animados en los que al protagonista, ante una decisión que debía tomar, se le apostaban su demonio y su ángel uno a cada lado para comerle la cabeza. Pero bueno, en este caso el Superyó pasa de todo: mejor así.

    De todos modos, qué trabajo le cuesta al Ello transigir con el deseo del Yo: todos necesitamos algún autoengaño de vez en cuando, y este asunto del entierro fastuoso no es peor que otros. Por otra parte, mal ejemplo pone el Ello con Escribá de Balaguer, que era cualquier cosa menos humilde: casi parece una provocación sacar a la palestra semejante individuo. Que busque una razón mejor o que se calle.

    ¿Dos hombres y un destino? Muy buena. Pero, hablando de Newman y Redford, yo elegiría "El golpe", cuyo guión es de una perfección mecánica asombrosa. Y por cierto, me encanta el glorioso cinismo de Brassens. Muy bien traido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no es ninguna frivolidad la idea del ángel y el diablo. El ángel siempre es el superyó, el que impone las necesarias normas de conducta y el diablo, el instinto, el ello. Uno arriba y otro abajo como corresponde.
      Es que este Ello es muy suyo, más suyo que el propio Yo y aspira quizás a ser un Yo sustituto. ¿Es todo un lío, verdad? Imagínate yo que lo he escrito y a saber en que me he inspirado.
      Me gusta más El Golpe pero ¿cómo lo coloco yo aquí? Me acabo de enterar de que se ha muerto Moustaki. De aquella generación solo queda Aznavour. Lástima

      Eliminar
  9. Amigo, Doc. Hoy has estado fino, sembrado y fulgurante. Lo siento, pero el arreón de risa aún me dura y eso que tengo un esternón recubierto de hilo de titanio. De la gran cantidad de trabajos por los que he pululado. Hubo una ocasión en la que estuve, a punto de ser contratado en una funeraria. Nunca les faltaba el trabajo. Por cierto, el dueño era fan de “A 2 metros bajo tierra”. El clip de Brassens hilarante. Saludos cordiales

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues muchas gracias JC. ¿Has pensado en usar el esternón como instrumento percusivo? No es una idea tan peregrina. Yo adoraba esa serie y no me he perdido ni un solo capítulo. Es una pena que el autor de esa maravilla y del guión de American Beauty haya hecho luego algo tan deficiente como True Blood.
      Saludos cordiales.

      Eliminar
  10. Acabo de ver en «Treme» un funeral comme il faut, con la banda amenizando el evento y todos a su ritmo...menos el muerto... digo yo.


    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esos son los funerales que merecen la pena: solemnidad a la ida y regocijo a la vuelta. El muerto al hoyo y el vivo al hoyo. Ellos allí si que saben de que va esta vaina. El muerto contento porque hasta allí llega la música en tan portentosa ciudad ..y el agua, vaya.
      Un abrazo

      Eliminar
  11. Alguna vez he pensado que los funerales son algo excesivamente triste. Tal vez esto se explique porque a ellos solo van los que, presumiblemente, mas afecto le tenían al muerto; A veces uno ve a alguien que destaca su llanto entre el de los demás, algún acreedor sin duda. No obstante imagine que al funeral se le ocurre ir a aquellos que tienen algo que celebrar por el hecho de que el muerto sea exactamente quien es, como sus deudores o personas que le tienen especial odio. La cosa sería mucho más amena y de aspecto menos catastrófico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como acaba de escribir Josela quizás una banda de jazz le daría más gracia a la cosa.Todo está bien menos esté escamoteo que se da en estos tiempos, como si la muerte fuera de mal tono.
      Siempre ha habido enemigos en los funerales, recuerda esos de la Mafia en que el mismo asesino o el que ordenó matar va a pedir el pésame a los deudos del muerto.

      Eliminar
  12. No sabia que los muertos podían tener hijos ¡grande Brassens!

    No me gustan los entierros ni los de antaño ni los de ahora, no me gusta ir a los tanatorios, no me gusta ver a las familias rotas por la pena…solo me gusta llevar flores muertas a los muertos The Rolling Stones…http://youtu.be/8YRdxHHFKvQ.

    Mas que nunca SALUD, amigo

    ResponderEliminar
  13. Los muertos tienen hijos, eso creo, lo que pasaba es que los de las funerarias estaban tan entregados a su ceremonial que se olvidaban de ellos y se lanzaban a la pompa y circunstancia del momento.
    Tampoco la muerte es demasiado importante, total solo ocurre una vez en la vida.
    Salud, por supuesto, amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya se que los muertos tienen hijos.
      Yo me refería a que Brassens dice en su elogio a la muerte, algo parecido o así lo interpreto yo, que el coche fúnebre se da tal ostión que el muerto que llevaban en el mismo, parió, otros muertos.
      Igual me he hecho un lió

      Eliminar
    2. He escuchado el tema otra vez y no se me han aclarado las cosas. Es, tal como dices tú, que el trastazo generó otros muertos o como yo pensaba que la carroza alcanzó tal velocidad que ignoraba que detrás venían los hijos. Sinceramente no tengo ni idea y la brutal ironía de Brassens no ayuda a resolver la cuestión.

      Eliminar
  14. Yo reniego de los funerales clásicos y modernos. Estoy pensando sobre el mío y contemplo dos opciones:

    A).- Hacerlo de incógnito.
    B).- Hacerlo sonado: tambores del Bajo Aragón tocando la "sinfonía", torneo de guiñote, cata de vinos y degustación de jamón de Teruel D.O. Lo de la última vestimenta no lo tengo muy claro. Quizás mejor que no me expongan en público...

    También he pensado en grabar unas palabras animando a los asistentes a que disfruten mientras puedan...

    Tú divertida entrada me ha traido a la memoria este asunto que tenía en estado de hibernación...Habrá que retomarlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Veo unos funerales muy a tu medida y con un bello estilo regional.
      Retoques que le haría yo:
      A) No lo hagas de incognito, defraudarías a tu legión de admiradoras
      B)El público no aragonés que te admira quizás considere excesivo tan atronadores sonidos tamboriles, desconozca el juego del guiñote y aunque guste de catar vinos y saboree con gusto esos exquisitos jamones de Teruel puede que también quiera desayuno, merienda y postre de una tacada. Lo de la vestimenta si que lo tengo claro: un cachirulo sustituyendo a la gorra y otros toques del vestuario turolense que no me atreve a reflejar aquí por miedo a meter la gamba.
      Lo de las palabras es una buena idea pero no te olvides de la buena música.
      Gracias por lo de entrada divertida y ojalá la cosa no pasé de ese estado de perpetua hibernación.

      Eliminar
  15. Un tema siempre vigente.
    Más que los ritos fúnebres y tradiciones mortuorias que nos vienen de la noche de los tiempos, lo del yo, el suconciente, el super yo, y toda teoría del ego en que nos apreciamos como personaje central, (y quizás lo somos ante nuestra personal memoria).
    Pero toma en cuenta si se muere Einstein, se muere Elvis, o Kennedy, se van con un autoconcepto de haber hecho historia.
    Para quienes no creamos una iconografía masiva queda el anonimato.Con el consiguiente y muy hispanopaelante ¿Y qué?
    Y ya ni me meto en la pregunta ¿Quién en realidad fuimos?
    Pues conlleva la pregunta : ¿Según quien?
    Y como en todo iceberg, la parte visual de éste oculta el mayor fondo; El sometimiento a un sistema socioeconómico-cultural creado para conveniencia de economistas y poderosos que quieren perpetuar la desigualdad o el desequilibrio.
    Y debajo de éso , la relación de adversariato, entre hombres principalmente; quienes parecen agregarse a perpetua competencia en demostrar que de alguna forma nos superan.
    En lo personal creo que la mente colectiva ha llegado a un grado disparatado.
    Un mundo de locos y con escasez de psiquiatras.

    ResponderEliminar
  16. Como decían los existencialistas somos siempre el personaje central de nuestra obra aunque no seamos famosos ni trascendentes como pretenden ser otros.
    Pero toda trascendencia es vana ya que los asteroides que destruirán este planeta no dejarán ninguna huella de nuestra existencia, ni siquiera una sombra de lo que fuimos.
    Si fuéramos más conscientes de nuestra condena a la insignificancia muchos gallos perderían las plumas y dejarían de cacarear contra el viento.

    ResponderEliminar
  17. No hay manera de vivir con tanto yo, ello y superyó. Están siempre peleados, y no tienen remedio.

    Yo también he tenido mis experiencias con la muerte. Te cuento una. En cierta ocasión me alojé con una familia inglesa durante un curso de inglés. Tenían un perro y durante mi estancia se murió. Así son las cosas. Como era un matrimonio mayor y les embargaba la pena no pude negarme cuando me pidieron que les acompañara al cementerio de animales para que lo incineraran. Recuerdo pasear con ellos entre las lápidas de los animales hasta que pasado un tiempo volvimos a la sala en que nos había dicho que nos entregarían los restos de …… - no me acuerdo de su nombre pero era buenísimo. ¡Qué memoria tengo! Después en el jardín tuvimos que quitar unas cuantas petunias para hacer un hoyo y enterrar sus cenizas. ¡Oh Dios mío! ¡Yo hasta ese momento lo más que había enterrado había sido una tortuga! Y allí estábamos los tres, dos personas mayores y yo, aquella tarde, cavando en el jardín… ¡Cielo santo! Yo que me las prometía felices durante quince días con mi curso de inglés!! No descarto que el jardín estuviera también lleno de pájaros como en la peli de Hitchcock porque aquella mujer era tan amante de los animales que compraba comida para ellos por sacos y siempre estaban allí picoteando por el césped. ¡Ah!, sí, ahora me acuerdo, se llamaba Rye. Que descanse en paz.

    Me ha gustado mucho esta mezcla de muerte con ello, yo y superyó. Y me he reído de lo lindo también con los comentarios. Pienso volver otro día a leerlo otra vez.

    Y te digo otra cosa, en mis calses de este año todo son ellos, la única que tiene superyo, soy yo. Así está el patio.

    Besos.

    ResponderEliminar
  18. Sí, Angie, alguien suficientemente independiente debería meter mano en el asunto del yo quizás una comisión de arbitraje o un mediador entre partes.
    Me gustan tus experiencias británicas incluso ese lado trágico cómico que allí se cultiva tanto y que viviste en tus propias carnes. Yo por ejemplo, creía que la imagen de esas ancianas dulces con sombrerito y lazo y vestidas con una infame variedad de colores y con cestito bajo el brazo era algo puramente literario y cinematográfico y que solo lo mantenía la reina Isabel para que no se apage el recuerdo del Imperio, pero existen, son reales, hoy a más de 30 años de la revolución punk y a 50 de la beatlemanía, todavía hay señoras, jóvenes Twiggy's en los 60 quizás, que reflejan aquel espíritu indomable.
    Me alegro de que impartas clases indistintamente tanto tu superyó como tu yo, de esa manera nunca te cansarás del todo y podrás recuperarte antes.
    Besos

    ResponderEliminar