08 febrero 2013

Anatema contra los moñitos erguidos

Transidos de aflicción, mis cansados ojos saltones asisten al retorno de un viejo fantasma del pasado: los moñitos erguidos. 
Sí, señores, de nuevo se levantan ante nuestras atónitas miradas esos mínimos megalitos capilares que desde lo alto de las cabezas desafían al mundo y a los cánones estéticos de los que nos hemos dotado.
No, no me complace saber que ese adminiculo ostentoso tiene una larga y exitosa historia detrás. No me complace que algunos se remonten a tiempos prehistóricos para recordarnos que las mujeres del Paleolítico usaban tan peregrino tocado, quizás por comodidad, quizás por estética. Aducen como ejemplo preclaro a nuestra entrañable Vilma Picapiedra o si prefieren, para nombrarla con más propiedad, Wilma Pebbles Slaghoople Flintstone
No me vale.  
Vilma era una mujer de su tiempo, es decir del tiempo en que fue dibujada, y entonces cualquier excentricidad ornamental era motivo de exquisitez y orgullo. Además el moño de Vilma era voluble, quizás emocionalmente voluble y en muchas ocasiones tendía a caer hacia la zona occipital.  
Y es que claro, un moño occipital es un moño como Dios manda y no atenta contra el femenil decoro. En cambio esas masas peludas surgiendo del centro de la cabeza nos estremecen por su osada semejanza con los hongos radiactivos.
  • Parece que el Dr. Krapp no tiene otras cosas más importantes de que preocuparse. Con la que está cayendo.
No es así, el tema de los moñitos altos no es ninguna frivolidad. Muy al contrario, es reveladora del estado de postración en la que nos hemos sumido en estos tiempos de desdicha. Hay un axioma infalible: en tiempos duros todo se encoge. Se encogen nuestros derechos y libertades, se encogen nuestras posibilidades de tener un trabajo digno, se encoge nuestra economía, se encoge nuestro ánimo, también se encoge el pelo. Y sin embargo...
  • Pero, Dr. Krapp, en los 60 también se llevaban los moños altos y no era tiempo de crisis.
Niego esa tesis. Los moños sesenteros eran generosos y espléndidos, forjados con enormes matas de pelo o usando postizos. Eran moños risueños, saludables, barrocos y aunque a veces  se manifestaban bajo formas rígidas, siempre resultaban amigables y permitían soñar con el momento trascendental en que acabarían transformándose en torrente indomable de pelo suelto. La prueba de su belleza y elegancia  está en que  triunfaron entre las novias sustituyendo en todos los bodorrios a las esclavizantes, folklóricas y caducas peinetas. 
En cambio, los moñicos enhiestos de ahora son demasiado tristes y austeros. Están  hechos de prisa y corriendo. Como aquellos que obligaban a llevar a las obreras en las fábricas de armamento durante la Segunda Guerra Mundial o los cuarteleros usados por las gimnastas profesionales en las diferentes competiciones. Simples chichos fabricados con mínimas matas de pelo tirante que requieren una causa reconocible para adquirir sentido.
  • Dr. Krapp, no sé si sabe que a las mujeres se nos ensucia el pelo al igual que a los hombres; pero en nuestro caso, siendo habitualmente más largo, sufre las consecuencias de una vida activa: se mancha, se enreda etc... ¿quizás prefiriese que llevásemos el pelo más largo y fuéramos más pasivas? 
No, no me van  a arrastrar a uno de esos tediosos conflictos de género. Digo, proclamo y afirmo que los moñitos erguidos son muy feos y hasta diría que feos de... 
  • De cojones
Yo no he dicho eso, pero sí, pienso que ese tipo de tocados en nada ennoblecen la estética femenina. Y la masculina si fuera el caso, por lo tanto me permito lanzar desde aquí...
  • No diga más: su anatema.  Al menos reconozca que la entrada le ha quedado más bien machista.
Señora, lo siento, Nobody is Perfect.

45 comentarios:

  1. ...un poquito machista te ha quedado: porque el moño es el último recurso; seas de fabrica, dependienta, profe,medica,bombera, tabernera,ama de casa,etc etc etc.Como bien dice quien te informa: se nos mancha mucho más el cabello y casi siempre el remedio es llevar un coletero en la muñeca y cuando se tercia zas el moño empinchonado del que tú hablas.El moño sesentero, era para señoras y señoritas que disponian de todo el tiempo del mundo para hacerse el moño" Greis" : que necesitaba de un crepado o cardado con su aporte de clips laca y buen hacer(lo llevaba mí madre).Aparte del moño huevo o picho...que no nos favorece nada; todo hay que decirlo jejeje.Esta bien como expresión hacia el asqueamiento que sentimos por la clase gobernante.Estamos hasta el moño coño!

    Feliz fín de semana Krapp.

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    1. Creo que sería injusto poner a todos los moños bajo el mismo criterio al igual que tú por ejemplo, basándome en tu último texto, no pondrías a todas las lámparas con el mismo valor. En caso de apuro es lógico recurrir a una solución urgente, pero hablo de la gente que sale a la calle con ese tocado premiditadamente y con alevosía.
      Hace un tiempo me metí en este blog con la moda masculina de cortarse el pelo al cero a través de una entrada el 25- Octubre 2010. En esa línea va esta entrada. Estoy de acuerdo en que los moños sesenteros eran más de peluquería.
      Feliz Carnaval, Bertha

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  2. Mmmmm vale, te doy la razón, tooda además, a mi tampoco me gustan esas ensaimadas en la cabeza jajaja pero xD, no me toques a mi adorada Audrey, nadie como ella encarnó la elegancia natural y el encanto en el cine, pero claro, pobrecilla... la moda esclaviza y ella, hubo de sufrirla en la cabeza con esas cosas galácticas ( doscientas horas debían tardar en peinarse) y en los pies con los zapatos de punta con tacones de aguja... mi madre tiene los pies que dan pena, por culpa de ellos:-)

    Te contaré que yo tengo una buena maraña peluda en la cabeza y se siente, pero a veces, no sé por qué sobre todo cuando tengo que ir de seria y formal me lo recojo. Pero yo lo hago en plan obrera como dices tú, una coleta alta a toda velocidad o con una pinza de esas que te lo deja como si llevaras un plumero para casos de apuro...no es porque se me ensucie el pelo, es por no estar retirándolo de la cara, andar a melenazos o ir de leona de la metro.. pensé lo del hueso de Pébbles Picapiedra, pero tampoco tengo brontosáurios a mano, así que sí, toca recogerlo como buenamente puedo...¿te he convencido? ¿me das permiso Dr? :))

    Te contaré que de pequeña mi mamá jajaja me hacía siempre dos trencitas e incluso cuchis ¿sabes lo que son cuchis? una pista... cuando mi hermana con cinco años vio una cabra por primera vez dijo a gritos en el coche mamáaa... ¡¡miraaa, un perro con cuchis!! :-)

    Muaaaaaksss graande y feliz finde... por cier ¿tú llevas moño? Mmmm tanta maldición no sé si será para excusarte y que no sospechemos;-)

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    1. Adoro a Audrey, para mí es una diosa, por eso me retrato al lado de ella. Tuvo que sufrir esas cosas cosas galácticas pero que bien le quedaban, le daban un aire de sofisticación sin parangón.
      Te doy permiso, incluso si te pasas a la peineta me parecería bien. Raya en medio y detrás peineta. Cualquier cosa menos un moño estreñido surgiendo como un hongo o un erizo en medio de la cabeza.
      Reconozco que me pierdo en la nomenclatura capilar femenina versión infantil, pero espero que después de esta entrada pueda sacar algo en claro.
      ¿Los sumaráis llevaban moño, no? Yo soy algo samurái en los blogs, quizás debiera usarlos o al menos un postizo como los matadores de toros.
      Disfruta de tus filloas y orejas. Un beso por cada una que te comas.

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  3. Totalmente de acuerdo en eso de que "en tiempos duros todo se encoge". Y precisamente por eso el peinado "colmena" -que así se llama- nació en los 60, la década de la esperanza... truncada. Era una gloria ver a Audrie, o a las Ronettes, luciendo ese apéndice peludo, inspiraba alegría. Y algo parecido sucedió a principios de los 80, cuando las chicas modernas volvieron a esa imagen: recordará usted a un grupo americano, los B 52's (que a mí al menos me tenían enamorado), cuyas dos integrantes femeninas lucían ese mismo peinado. El peinado colmena se llamó también "estilo B 52's", por su parecido con el morro del tristemente famoso avión, y el grupo tomó su nombre de ahí. Pero también los primeros 80 eran más alegres.

    Ahora no. Ahora, por desgracia, toca pelo liso, o corto. Si nos dejásemos llevar por el patetismo de la situación en que vivimos lo más pertinente sería el pelo al uno, como los reclusos en los campos de concentración. Y ya ve usted la triste ironía de Amy Winehouse: ese peinado, en esta época, es casi un signo de mal agüero.


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    1. He de reconocer que a mi de aquellos tiempos lo que más me gusta era aquellos peinados afros que popularizara la rebelde Ángela Davis y las chicas del Black Power además parece que retornan. Ahí tienes a Esperanza Spaulding con todos sus rizos puestos.
      Me acuerdo como no de los maravillosos B52's y el peinado de sus chicas, aunque imagino que tu alusión a ellas te viene por haber citado yo a Vilma Picapiedra en la que ellos hicieron el tema principal de la flojísima película con figuras de carne y hueso.
      Sí, tienes razón sería lo propio el pelo corto, liso y con ciertos aires a lo Ninotchka pero sin su arrepentimiento final. Amy fue uno de esos seres que de tanto ir contra la corriente terminan ahogados entre las aguas.

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  4. Yo creo que estos moños se inventaron para la gente que le gusta verse mas alta de lo que realmente es.
    Si te fabricas un "moñito erguido" como le llamas tú (de 10 a16 cm de altura), y luego te subes a unos zapatos que te hacen crecer 10 cms ; alguien de 159cm se nos pone en 185 y aunque de apariencia de verdad, ES FALSO como dirían los señores de los sobres que nos gobiernan.
    No se pueden permitir mas falsedades, amigos. Preparemos las guillotinas.

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    1. Recuerdo que había antes unos tacones invisibles, de esas cosas que aparecen en la Teletienda, que se ponían dentro de los zapatos para hacer a la gente más alta y que dieran el tipo. Quizás sea más eficaz que esos surtidores capilares de poca monta.
      Precisamente en tiempos de María Antonieta se llevaban pelucones muy altos lo que hizo Madame Guillotine fue poner a cada uno en su sitio y las cabezas en el cesto.

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  5. Me encantó, hasta te perdono esa adversión que sientes por esos "adminículos ostentosos". jejejej Mira que me he reído!
    Y además, te veo muy puesto en el tema.
    Que sepa ústed, que un moño italiano con unos mechones enmarcando la cara es de lo más sexy.

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    1. Muchas gracias, en caso de duda todo es cuestión de contar con buenos asesores que te echen una mano.
      Pero también sé que esos moños requieren una abundante mata de pelo y no son parecidos a esos exiguos pelos enhiestos a los que dirijo mis tirrias.

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  6. No considero tu opinión machista sino masculina y por eso me sirve, Doc. ¿Qué me aconsejarías a mí como peinado para esta temporada donde mi pelo cae como las hojas de otoño en cada lavado y peinado? Porque yo estoy un tanto inquieta al respecto y mis doctores, que me juraron que no quedaría calva pero no me dieron tratamiento aún, se han ido todos de minivacaciones por el extenso feriado de carnaval, desde hoy viernes hasta el miércoles, justo cuando la caída ha llegado a niveles alarmantes hasta para los ojos de mis hijos que, como niños amantes de su madre, no habían notado todavía.

    Así es que se me había ocurrido llevar uno de estos cuchuflos en la cabeza, bien disimulado con alguna bincha ancha enroscada, aunque aquí les llamamos "rodete", y sí, están de última moda, sobre todo el que denominan "rodete alto", que por mi estatura me favorecería unos milímetros apenas, ya que no dispongo de todo el cabello necesario para hacer de él centímetros extra.

    Como buen doctor, das en el clavo, al menos en el mío: en tiempos de crisis, todo se encoge, hasta el pelo. Y ya ves: la crisis no es sólo española, aunque aquí no se blanquea y seguimos con el carnaval. Puro pan y circo, ya sabes.

    He pensado en la opción que propone aquí el amigo Rick, pelarme al estilo de las famosas de Hollywood como Natalie Portman, Charlize Theron, pero es que se me vino Britney Spears a la cabeza... ¡justo ahí! Un bochorno.

    Preferiría recuperar un look Jennifer Aniston, que me encanta y vuelve loco a marido, pero llevará tiempo y mucho dinero, que también se ha encogido por la inflación, y ni que hablar en estética. Aunque nada se encoge para mi presi, que lleva unas buenas y largas extensiones bucleadas y un flequillo que se acomoda permanentemente en sus también laaargos discursos televisivos para tapar arrugas que se advierten a pesar del botox que generosamente predomina en su rostro, ya que todas y todos contribuimos para que luzca tan bella y "cabelluda". Y con eso me empapo del espíritu del carnaval carioca para levantar al otro que llevo encogido: el ánimo.

    Para eso, musito todo el día una canción del repertorio de Gal Costa que te dejo para que la descubras si es que no la has escuchado nunca: Gal Costa, Cabelo, Plural, 1990. (Disculpa la mala calidad sonora pero es lo que encontré). Como ella canta:

    "¿Quién dice que el cabello no siente?"

    Un saludo, Doc. y feliz carnaval!!!

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    1. Me lo pones difícil, Fer, aquí también es Carnaval, hoy martes también es feriado y quizás la única solución posible radique en aquello con lo que te veas mejor. Prueba a encontrar un bonito disfraz y olvídate de que mañana es miércoles de ceniza. Me gusta el look de la Aniston a veces parace que su cabeza fuera una especie de fuente ambulante con el agua brillando al sol.
      Creo que por el Río de la Plata todo encoge menos los precios que están desorbitados y a lo mejor tu presidenta no se tira de los pelos no vaya a ser que se quedase con toda la caballera en la mano y se le desinflase la cara aunque esta siendo tan dura quizás resistiese tanto conflicto.
      Gracias por lo de Gal Costa, es todo un detalle.
      Saludos casi en postCarnaval.

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  7. Krapp: no tomes a pies juntillas lo de machista, es una forma de entrar a trapo.:)).

    Un abrazo.

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    1. Palabra que no lo haré, uno ya tiene lo suyo.
      Abrazos.

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  8. Me corrijo, Krapp: la Argentina es circo, ya no queda mucho pan gratis para el pueblo.

    Un saludo!

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    1. Buen circo al menos y con maravillosos actores (los de verdad, claro)
      Saludos

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  9. Las mujeres tienen el recurso del moño y los hombres el tupe (el que puede) el moño estiliza siempre creí que Prince llevaba moño o algo parecido, me acuerdo de los moños en la nuca de las abuelas enlutadas, moños tristes, moños uniforme, ¿o eran moñas? Ahora el moño es mas de diseño…joder!! me he hecho un lió…de todas formas abogo por el moño intelectual jeje, conozco a una mujer que siempre lleva un moño sujeto con un lápiz, me parece de los mas rompedor a falta de hueso, bueno son lápices.
    Te dejo que me voy ha hacer el tupe
    Salud

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    1. Prince llevaba el pelo bien cardado, no sé como va ahora, aunque se lo perdono porque era- ¿es?- muy bueno.Los moños de las abuelas tenían mucha solera ya que permanecían casi inmutables durante décadas y estaban sometidos a la más rigurosa ortodoxia.
      Lo de los lápices debe venir del tocado de las gheisas, siempre con detalles ornamnetales, aunque me guardaré de decir que son zen, hay demasiado zen en nuestras vidas.
      Ni se te ocurra lo del tupe es sencillamente espeluznante.
      Salud

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  10. Me he reido. Sabes más de moños que yo! Yo normalmente lo llevo suelto (lo tengo bastante largo) pero si me molesta me hago una coleta, o una trenza a un lado, o un moño, pero no de esos, no, uno detrás, sujeto por 2 lápices. Esos ahí arriba... como que no, no me gustan, estéticamente no me agradan, y veo imposible peinármelos yo sola, siendo, como soy, una negada en el tema.
    Un beso Doc. Y cuando los veas piensa que igual algún día hay suerte y algún pájaro se posa en ellos y te hace sonreir.

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    1. Ni idea de moños pero tango la peligrosa tendencia de meterme en selvas y probar si puedo salir por el otro lado. No diré que utilizó el sentido común, ya que ese cuesta una pasta desde que se lo ha apropiado Rajoy, pero siempre hay alguien a mano a quien consultar en caso de duda.
      Veo que también eres mujer de lápices lo cual te califica como una mujer intelectual según el criterio de Juan Antonio y que yo confirmo. Además tienes buen gusto para no convertir tu cabellera en hipotética pajarera porque, claro, hecho el nido te puede tocar cualquier cosa, incluso hasta una ave rapaz.
      Besos, Nuria

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  11. Aunque no soy mucho de fijarme en ropas y peinados [masco tabaco, escupo en el suelo y continúo hablando] hay una variante de ese look de moño extraño al que creo que se refiere usted: el moño ''choni''. Anatema de verdad.

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    1. Querido Raúl, creo que tal como van las cosas en el futuro se adivinan dos fuerzas enfrentadas: el chonismo por un lado y el frikismo por el otro. Ante esa guerra cruel y que adivino sangrienta, poco podremos hacer los neutrales.

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  12. Pues a mí mencantan los moños, Krapps. No esos tan estirados, más que nada porque no me favorecen nada... Pero un moño (recogidos que les llaman ahora) o un semi-recogido me parecen que dan un aire sexy y provocador que ningún otro peinado nos da. Es cuestión de gustos. Lo que jamás me hubiera puesto a pensar hasta que lo has mencionado, son todas esas connotaciones sociales que enumeras. No creo que debamos dejarnos llevar por todo eso. Creo que es mejor que cada cual se ponga el pelo como más le gusta, o más le favorece. Sin prejuicios.
    Lo que me parece que te pasa es que te da envidia, porque estarás conmigo en que con tu "mata" de pelo, un moño lo tienes harto difícil :P

    Un beso, Krapps.

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    1. Yo en cambio prefiero peinados que resalten el pelo y me da igual como sea éste: lacio o crespo y rizado. Como dices es cuestión de gustos pero por preferir prefiero el pelo largo en las mujeres. La moda es un espejo de actitudes sociales de cada época aunque lo que escribe yo es más bien pura fantasía y no tengo ni idea si responde a la realidad.
      Tengo un pelo magnífico, como sabes, pero mi modestia me impide hacer uso y abuso de sus virtudes.
      Besitos

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  13. Me he descojonado, muy bueno..
    La imagen de una mujer quitandose el moño y echando una mata de pelo al aire puede ser de lo más seductora...Estudiare el impacto del tipo de peinado en la economía, nunca me lo habia planteado..
    Un saludo.

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    1. Gracias
      Es que quitarse el moño en presencia de un hombre es un gesto de una familiaridad absoluta y casi tan importante como si te regalasen un anillo de matrimonio. Además tiene un lado erotico-festivo realmente irresistible. Espero tus conclusiones sobre tan interesante estudio.
      Saludos

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  14. nada de machista!! los moñitos erguidos son horribles!! y responda con un jopo, o con un bonito peluqín :D

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    1. Exacto y tú que eres mujer de tan buen gusto lo sabes bien. Encantado de leerte de nuevo.

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  15. Doc, me ha dejado en fuera de juego. Fíjese yo estaba empeñado que el moño más sabio lo patento Hipatia, pero viendo el mundo fashion de los Dj´s y las estrellas del esférico, que quiere que le diga; lo sueco es fashion y si tiene pedigrí balcánico; lo más de lo más. Definitivamente, me quedo con el Medievo del profesor Fumagalli y el aseo capilar con jugo de amanitas ante la falta Geniol de huevo. ¿Quebró la empresa o fue obra de Calpurnia? Abrazos

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    1. El moño de Hipatia era un moño hercúleo, de belleza inigualable, enciclopédico como la inmortal biblioteca, esculpido centímetro con el primor de un Fidias. Nada escomparable a aquel portento por mucho que la tendencia vikinga o los tam-tams guerreros de los sureslavos tiendan a confundirnos. Echo de menos a Geniol y aquel calvorota con paperas que lo protagonizaba ¿pero que me dices, JC, de las cualidades milagrosas del alcoholatado Abrotano Macho, aquel elixir mágico que ilusionó a nuestros abuelos como remedio infalible ante la calvicie?
      Abrazos

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  16. Para verificar el amor que siento por una mujer le ruego que se peine con moño. Las únicas que han superado la prueba hasta la fecha son mi abuela materna y Audrey Hepburn...Ahora comprenderás por qué exhibo tu bitácora en la cinta corredera. ¡¡¡Jajaja!!!

    Coincido contigo, Dr. Krapp, en la veneración por esta mujer. Tendremos que batirnos en duelo o compartirla. Tú decides...Si es duelo, elijo el florete; si la compartimos, me quedo con los lunes, miércolos, viernes y sábados por la noche...

    Te felicito por este nuevo doctorado en Moñología. Me ha sorprendido. ¿De qué no entiendes tú?

    Quizás el fútbol sea tu punto flaco... Pobre Depor. Espero que resurja y recobre parte de la aureola perdida...

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    1. Una persona educada en tan altos principios como sin duda es tu caso, debería pensarselo mucho antes de someter a nuestras apreciadas féminas a tan ingrata servidumbre que me hacen recordar las que sometía el personaje de James Stewart a la fecunda y radiante Kim Novak en Vértigo.
      Guarda tus armas, adoro tanto a Audrey que prefiero una solución salomónica: dártela entera a compartirla a trocitos. Las diosas se merecen un respeto.
      Mi supuesta sabiduría nace del convencimiento de que si llega el Apocalipsis final alguien deberá conservar todos los conocimientos perdidos ante la venida del nuevo hombre, el Hombre 2.0.
      Sé y me gusta el fútbol, pero el conocimiento no da poder suficiente para vencer los imponderables. Lo que te puedo garantizar es que fui y soy humilde en las victorias y nunca me tomaría a chacota las desgracias ajenas. No soy un forofo.
      Gracias por tus buenos deseos.

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    2. No es chacota, el Depor siempre me ha caído bien y le deseo lo mejor...

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    3. Sé que lo que dices es cierto y mi intención no era agraviarte con mi contestación. El problema del Depor no es su casi seguro descenso, si no su más que posible desaparición después de casi 110 años de historia.
      Muy triste.

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  17. ¡Hurra por Kapp! Es lo que ha dicho mi hija después de leer esta entrada tuya. Ella, rebelde por naturaleza, va siempre con su hermosa melena al viento, y son realmente duras las luchas que mantiene con su madre cuando ésta trata sin éxito de obligarle a que se recoja el pelo en un moño; sólo acepta en contadas ocasiones y a regañadientes a ponerse alguna diadema o a que su tía (aquí ya agradecida) le haga en la peliquería uno de esos espectaculares y laboriosos peinados con los que poder resaltar la belleza de su melena. Tras lo dicho, te puedes imaginar lo que le ha gustado tu entrada.

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    1. Me encanta tener a tu hija de mi bando, lista que es ella, se debe parecer a su padre. Creo que las melenas al viento es un símbolo de liberación, no es casualidad que tras los pelucones y postizos de los siglos XVII y XVIII triunfara el peinado natural con la Revolucion Francesa.

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  18. Dr. Krapp, ¿qué es el Hombre 2.0? ¿Tiene alque que ver con la Web 2.0, que estoy haciendo dos cursos en ella? ¿Me lo puedo encontrar con o sin moño?

    Jamás pensé que escribirías sobre moños. No creo que haya razón para demoñizarlos, je, je. A mí me gustaría tener la mata de pelo de María para ponérmelos altos, bajos, a izquierda, a derecha u occipitales. Pero bueno, ya puestos a elegir, me pido los occipitales al estilo Tippi Hedren en "Marnie la ladrona" que dice Bertha, creo que te da un estilo que cualquier cosa que hicieras debería quedar perdonada por mor de la estética y más en estos tiempos de amnistías y otras varias corrupciones.

    La pinza, la pinza hoy en día es fundamental para hacer un apaño entre el moño y no moño, sin moñerías. Es la evolución moñística, puro darwinismo de supervivencia.

    Por cierto, muy guapa Audrey Hepburn con el moño, pero os imagináis la belleza de ese moño descolgándose de sus horquillas y cayendo sobre sus desnudos hombros? ¿Qué es más bello?

    Estoy de curso, Dr. Krapp, con plazos de entrega. Muy liada.

    Besos.

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  19. Lo del Hombre 2.0 es una antigua historia, un plan secreto, que desvelé en una antigua entrada del 2008 cuando creo que todavía no me conocías. Como es confidencial, te paso el enlace y deduces lo que creas que hay que deducir. Espero que no se lo comentes a nadie. Chissssttttttttt
    http://suicidasperezosos.blogspot.com.es/2008/11/homo-sapiens-nueva-versin.html
    Pretendía moñonizar los bellos moños y no demoñizarlos o al menos marcar una senda para que los moños del futuro optene por la cordura y no por la sinrazón.
    Justo, Marnie la ladrona expresa de fábula lo que yo quería expresar con esta entrada. A Hitchcock no sé le ocurrió otra cosa, que listo era, que expresar la sexualidad reprimida de su protagonista soltándole el pelo en aquellos momentos en que ella se dejaba llevar.
    Suerte en el curso.
    Besos

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  20. Pues yo no me acuerdo de Marnie con el pelo suelto. Voy a tener que ver otra vez la peli.

    Sí, creo que el pelo de las mujeres se utiliza mucho en el lenguaje en referencia a la represión, sobre todo de la mujer, de ahí debe venir lo de "soltarse la melena", yo por eso he querido soltársela a Audrie, porque ya veo que los hombres la veneráis, además le va mejor con esa cara un poco pícara de la foto.

    Sin embargo, de los hombres se suele decir eso de "hombre de pelo en pecho", igual es porque os quedáis antes calvos.

    Besos.

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    1. Hola Angie, perdona por la tardanza en responderte.
      Marnie se soltaba el pelo cuando tenía una de sus experiencias ¿psicóticas? como una famosa escena, hablo de memoria, con su caballo. De eso habla Hitchcock en ese célebre entrevista en forma de libro que le hizo Truffaut.
      Pienso que eso de "soltarse la melena" tiene alguna relación con eso de "echarse una cana al aire"
      A Audrey le quedaba bien el pelo recogido y cuando lo llevaba suelto lo tenía corto como le pasó de mayor.
      Lo de la calvicie va por barrios, no todos pecamos de ese mal. No te dejes llevar por mi iconografía
      Besos

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  21. ...buenas noches Dr: ayer, viendo la estrega de los Goyas(que me encantó) me acordé de tu entrada y, no me había fijado tanto en los moños,moñetes y mini moños como esta noche.Quieres creer que me has dejado traumatizada con lo del moño jejeje...

    A Audrey , creo que le quedaba bien todos los peinados, fué una mujer que creo estilo.Me encata porqué el mito no desaparece nunca;aun hoy en día es un referente de buen gusto!

    -Sorry: porque si no me manifiesto me muero jejeje.Esto de corregir puede conmigo ah! que asco de trimestre.

    Un abrazo.Krapp.

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    1. No vi la entrega de los Goyas pero mis informadores me han comentado sobre la variedad de los tocados.
      Imagínate si te ha pasado a ti, lo que me pasa a mí cuando las personas que me inspiraron la entrada siguen pasando por mi lado diariamente, insensibles a mis comentarios. La verdad es que no las conozco de nada y sería muy poco educado por mi parte enseñarles la entrada para intentar corregirlas.
      Me parece bien que intervengas todas las veces que te apetezca hacerlo. Faltaría más.
      Un abrazo, Bertha

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  22. Y yo con estos pelos... y sin enterarme de que están de moda los horrorosos moños erguidos. Incluyendo los de los 60.

    En fin! suerte que toda moda es pasajera.

    Un gusto leerte.

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  23. Y yo con estos pelos... y sin enterarme de que están de moda los horrorosos moños erguidos. Incluyendo los de los 60.

    En fin! suerte que toda moda es pasajera.

    Un gusto leerte.

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    1. Esperemos, pero da miedo pensar en las consecuencias dramáticas de ese atrincheramiento capilar indiscriminado. No quiero pensar que sea un síntoma de recogimiento interior ante nuestro justificado malestar
      Gracias.

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