11 diciembre 2012

Juegos de luz en los retratos antiguos


(Rehabilitando una vieja entrada del 2005)
Localice una foto de unos ochenta o cien años atrás en la que aparezcan retratadas varias generaciones de un mismo grupo familiar. 
Puede quitarle el marco si le es más cómodo. Si lo deje tal cual está, limpie el cristal con un paño humedecido. Es muy importante que efectúe estas operaciones sin mirar directamente a la foto. Evítelo, pero no se trastorne si lo hace.
¿Ya ha acabado? Perfecto, ahora ya puede mirar el retrato sin molestas interferencias. 

¿Qué le llama la atención? Quizás ese claroscuro tan contrastado. Puede que le asombre el curioso envaramiento de los cuerpos. También son llamativas esas caras blancas, casi sin relieve, donde los ojos adquieren una tonalidad inquietante y desmesurada.
¿Y que me dice de esa curiosa fosforescencia? 
¿No se había fijado? 
Mire atentamente. 
Hay una extraña luz que viene del fondo e invade el primer plano. 
No sea esquemático. No se conforme con las respuestas previsibles. 
Si quiere, puede hacer lo siguiente: apague todas las luces y deje encendida únicamente una vela que situará justo delante de la foto. 
Vuelva a mirar el retrato. ¿Qué le parece ahora? 
Seguro que nota algo inquietante, pero no debería asustarse.
Es fácil perder la seguridad ¿verdad? Y eso que vivimos en un mundo cargado de supuestas evidencias. Pero estas evidencias no tienen porque ser verdaderas. Lo importante, para que la cosa funcione, es que sean respuestas coherentes y lógicas. Y sobre todo, nos deben ofrecer tranquilidad para que nuestra realidad no salte hecha pedazos.

36 comentarios:

  1. A mí de esta foto (y de todas las que he visto similares, porque, como todo el mundo, tengo fotos de familia de hace varias generaciones), es el semblante de los fotografiados. El gesto... Tan serio, tan inexpresivo... Después de ver "Los otros", me jugaría algo a que están incluso muertos....
    Pero no pillo la moraleja o el mensaje de tu último párrafo, Krapps.... Debe ser porque estoy muerta de frío y las neuronas no me dan para más....

    Un beso super vivo, Doc.

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    1. Es lo más impactante, sus rostros. Es verdad que hay cierta solemnidad en las fotos y que los retratados tenían consciencia de ello ya que entonces era un acto excepcional en sus vidas.
      Cada uno debe ver lo que quiera ver en este relato. Con mi último párrafo solo quiero expresar que las apariencias de lo real no es la realidad misma, que incluso en una foto caben muchas perspectivas, que el observador modifica lo que ve según cuando lo ve. En definitiva, las imágenes de las fotos también envejecen aunque parezcan inmutables a través del tiempo.

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  2. Respecto a las foto, antes el hacerse una foto era un hecho importante, ese "envaramiento" ante el momento único se nota. No teníamos un teléfono para capturar nuestros momentos más personales y colgarles en un sistema para que todo el mundo viese lo imbéciles que somos.
    La Humanidad es una historia de agachar la cabeza y mirar a otro lado, siempre buscaremos las disculpas adecuadas...

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    1. Sí, se nota ese envaramiento tal como escribes, salir en imágenes era una ocasión única, pero quizás por ello mismo, revelan cosas que no revelaría una foto casual. A mí hay cosas que me sorprenden en esas imágenes y a veces me generan una gran inquietud. ¿Será saber que los personajes han muerto tal como dice Novicia?

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  3. Pues que quieres que te diga, a mí me parece una foto simpática; claro que las fotos (sobre todo de esta índole)nunca representan la realidad, son sólo poses.

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    1. ¿Tú crees que este tipo de fotos no reflejan la realidad? Evidentemente no la realidad cotidiana pero hay otras clase de realidades menos evidentes.

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  4. Y, esta fotografía esta ordenada.Pero cuantas no he visto que cada uno mira hacia dónde le parece y encima con un semblante inexpresivo.

    Antiguamente hacerse una foto y más de familia era un lujo.Por lo que todos se engalanaban con sus mejores prendas y mostraban todos el mísmo gesto grabe.Los padres: en autoridad y rectitud y, los siguientes en candidez.Que me dices de las fotografías de boda de épocas pasadas?.Todas o casi todas son iguales.

    Un abrazo feliz semana.

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    1. Esa ausencia de expresividad y ese papel que cada uno quiere adoptar lo que hace es subrayar lo que más se quiere ocultar. En esa contradicción entre lo aparente y lo que hay debajo reside parte de la magia de esas fotos. Así lo veo yo, al menos. Las fotos de boda son una enciclopedia de información si rasgamos las apariencias.
      Un abrazo y feliz resto de semana.

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  5. Uyyy yo sí que percibo un mensaje claro y meridiano de esta entrada tuya, ( al menos para mi:-) es más, no sabes cómo lo intento, pero no puedo.

    Esta foto tuya para mi es inquietante, son rostros de cerca y uno a uno impresionan, esa es la palabra y eso es lo que me sucede cuando algo se me muestra extraño, frío y distante. Lo que me es extraño me genera inseguridad, no puedo intuir la reacción, es todo imprevisible y eso al final siempre me asusta. Fíjate esos cuellos rígidos, esas espaldas tiesas como escobas ( hasta el niño parece almidonado:-) esos ojos en blanco y no dejo volar mi imaginación más porque algunos parecen la viva imagen de los espectros de esos ajusticiados antes de subir al patíbulo:))

    Para mi no es tanto el claro oscuro evidente de la foto, lo inquietante como la expresión inexpresiva de sus caras, ni una sonrisa, ni un gesto relajado, todos forzados. Aun así, dicen mucho de cada personaje, seguro que el hombre del centro que lleva alzacuello y corbata, es el poderoso del clan, el de la pajarita de la lado de la mujer el intelectual, el que está sentado con las dos manso en las rodillas de la derecha, el rudo hombre de fuertes convicciones jajaja lo dejo ya... pero podría decirte algo de cada uno, acierte o no... de esta foto podría escribirse una novela:-)

    Y ya ves, nada de eso es evidente en realidad, por eso soy muy insegura, a mi la imaginación me hace añicos cuando la dejo correr campo a través.
    Otras veces, gracias ella también...me río mucho:-)

    Muuchas graacias y muuchos besos, nada es evidente hasta que lo sabemos con certeza, ahí y solo ahí, es cuando llega la tranquilidad... si acaso:))

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    1. Quizás te sean extraños porque son figuras de otro tiempo y eres conscientes de su naturaleza mortal. Son frías y gélidas por lo tanto. Como sabemos por Heisenberg el observador modifica lo observado y algo en ti te dice que la vida los ha ajusticiado ya que viéndolos no podemos apartar la idea de la muerte.
      De la realidad que conocemos, la que vivimos día a día, nos cuesta especular pero ante lo extraño y lo desconocido nuestra imaginación vuela y nos puede llevar a paisajes que nunca quisiéramos conocer.
      Debemos de aprender a vivir sin certezas o saber que en cualquier momento se pueden venir abajo.
      Besos.

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  6. En esta familia de omínidos no existe la individualidad. Todos tienen la misma mueca de aburrimiento y esos ojos blancos (o casi ) de la gente que mira sin lograr ver. Por eso no hay distintos.

    Para esta foto, se han puesto de acuerdo y han elegido su mejor ropa dominguera, que responden -nada milagrosamente- a las normas aceptadas por la sociedad. Aquí no hay rebeldes, ni seres libres... si acaso el tercero de la 1ª fila que osó desanudar su corbata para sentirse mejor.... ¡Es el único que se ha salido de la norma!... ¡Que le manden al paredón, por raro!

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    1. ¿Lo ves? Cada uno puede ver cosas diferentes de una misma foto y hablo de su contenido exclusivamente y no de su estética. Para ti no existe individualidad, para mí la individualidad se desborda en cada detalle.
      Como decía más arriba en ese contraste entre la imagen que se quiere dar y lo que se expresa por debajo está parte de la magia del asunto. Cuando todo parece uniforme, cuando las diferencias aparentemente son mínimas es cuando uno tiene la oportunidad de descubrir nuevos detalles y cada uno enriquece la visión total de la mirada.

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  7. Leches.... Hay dos en la primera fila!!!!... jajaja.

    Bueno, bueno. ... mirando mejor a esos dos, parece que tienen una luz de enamorados en sus ojos . Uno está pensando en su novio y el otro en su novia... ¡Esta clarísimo! ...

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    1. Hay individualidad para dar y tomar. Con cosas así uno afina su percepción y eso lo sabes tu bien que eres pintor.

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  8. Esas fotos antiguas, tanto en blanco y negro con escalas de grises como en sepia, hacen juego con el hieratismo de sus protagonistas. Con la llegada del color aparecen miles de tonos y al mismo tiempo expresividad. Llevando ese hecho a los últimos párrafos de su inquietante escrito, se podría decir que antes los mensajes eran mucho más uniformes que ahora, que la época de las seguridades tal vez ya pasó hace mucho tiempo.
    Ahora no sabemos casi nada. Tenemos mucha más información, eso sí, pero no sé hasta que punto nos es útil; suponiendo que no esté segada, claro.
    Tranquilidad, seguridad, realidad... uf. Me temo que esos conceptos son de otro tiempo.

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    1. Creo que voy a dicrepar contigo, Rick. Tú precisamente procedes de ese mundo en sepia, de ese mundo de claroscuros, de sombras y noche. ¿Hay mayor expresividad en una foto en color que en una foto en blanco y negro? ¿Hay mayor expresividad en una película actual que en una de esas viejas clásicas como Casablanca?
      El hieratismo en este caso no contradice la expresividad ya que no todo se pude ocultar tras la máscara.
      Hoy en día vivimos en una borrachera constante de imágenes que nos hacen perder el rumbo. Las viejas imágenes nos ofrecen en cambio una pureza y una expresividad inédita.
      Nada es aparentemente más objetivo que una foto pero nadie tampoco ve lo mismo. A eso se reduce el contenido de nuestras certezas.

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  9. Amigo, Dr. Krapp. Leo con asombro esta delicia de post. Te cuento; ayer por la tarde me fui a ver a un viejo amigo a su magnética casa. Mejor dicho, la de su madre. Hacía como 3 años, que no nos veíamos—físicamente—cara a cara. Esa casa en un pequeño palacete, el cual, destila un aroma embriagador. La cuestión fue cuando le pregunté por un viejo poster de Bukka White—Contesto: al lado del cuadro de mis abuelos. Fue alucinante cuando me acerqué a esa hermosa fotografía (no la veía, obviamente, en tres años) y le dije: — has visto la cara de esta mujer—la abuela (Sonrío) y dejamos de hablar. Estuvimos mirando la fotografía, en silencio. Contemplando el hipnotismo que transmitía. Mientras sonaba “Aberdeen Mississippi blues”. Al cabo de una hora de repasar unos cuantos Delta blues. Espetó: —Voy a sacarla del marco, y la quiero limpiar. Nos despedimos alegremente. Un abrazo

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    1. Muchas gracias J,C.
      Esa historia me suscita recuerdos de Faulkner. No solo por tener a Booker White de fondo y sus maravillosos temas del Delta tocados y cantados a toda velocidad. Hay algo más importante.
      Un abrazo

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  10. No lo pillo.
    La foto es como si naciera muerta, o los acababa de matar el fotógrafo con su flash, ni una P…sonrisa, con esas ropas que parecen prestadas…

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    1. Siempre la muerte correando en estas fotos. ¿Por qué será? Puede que por ahí vayan las cosas.

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  11. No, no... en absoluto Dr, no me viene la idea de que alguno de los personajes de tu fotografía me parezca la viva imagen de los ajusticiados antiguamente porque sea una fotografía antigua o porque sepa que todos ellos ya están muertos, es que de verdad me lo parecen. Fíjate, te voy a dejar una que puede que sea de la misma época que la tuya y ninguno de los que aparece en la mía me tiene pinta de carne de patíbulo :-)

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    Puede que sea la luz, puede que sea la rigidez... ni siquiera en la que te he dejado yo se observa ese envaramiento... no lo sé, pero a mi me parece que tu foto oculta tras ella, historias terribles, seguro:-)

    Pero tienes razón, hay muy pocas certezas...poquísimas.

    Muaaaaaakss grande y buenas noches.

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    1. Sí, es cierto, María, no son fotos que expresen lo mismo.
      La que has puesto es más amable y tiene cierto toque burgués sobre todo con la presencia de los niños. No tiene esa especie de angustia existencial que se reflejan en los rostros de la otra.
      Ahora bien, si le fijas tiene cierto aire extraño que te distancia de ella. Es un mundo remoto, lleno de secretos. Fíjate en la foto de las dos chicas del lado derecho, parecen figuras de porcelana y la mirada de la madre es gélida y autoritaria hasta el punto de dominar la escena convirtiendo los personajes masculinos en meros comparsas. Me sigue pareciendo una foto de un reino antiguo y ya muerto.
      Besos, feliz fin de semana.

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  12. Sí, claro, claro sin duda... como si viéramos dinosaurios. Todos son personajes desaparecidos, prehistóricos, al menos a nuestra historia :-)

    Más besos e igualmente muuuuy feliz finde ¿tienes preparado el salvavidas? al menos aquí lleva lloviendo sin parar tres días a mares... acabo de llegar de estar en una finca con unos peritos, con barro hasta la rodilla:-)

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    1. Los personajes de las fotos envejecen con ellas. No, me me refiero a los ropajes o a las texturas cromáticas. Hay algo más que desafía nuestras evidencias más acendradas.
      Es necesario un buen salvavidas. El tal "Nicky" viene con ganas de marcha yo ya recibí mi ración mañanera.
      Feliz finde.

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  13. También el color influye, gris y sepia. Las manos, nadie sabe qué hacer con las manos, les pasa lo mismo a los políticos en las fotos, esas manos que hacen y deshacen en las fotos no encuentran acomodo.

    Lo que nos arrastra inevitablemente es la certeza de que algún día seremos carne de foto, igual con marco pero puede que ni siquiera eso. Lo que vemos de alguna forma es la certeza de que alguna vez alguien nos mirará, igual no en blanco, negro o sepia sino en color y riéndonos mientras adoptamos posturas forzadas que nos hagan parecer naturales, es deciir, posando para los ojos de la posteridad. Je, je.

    Nos sacas unos temitas que es como para matarte (cariñosamente, lo digo).

    Besos

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    1. Influye el color, influyen las manos, influye el momento. El nerviosismo ante el objetivo y su asfixiante novedad para aquellas personas que eran muy conscientes de que pocas veces se iban a encontrar en situación parecida aun le da más fuerza a esos impúdicos retratos familiares.
      Ellos eran más carne de foto que nosotros ya que la imagen de tanto uso ha acabado por banalizarse. Nuestras fotos son pura calderilla y a veces ni tan siquiera traspasan la cámara o el móvil. Sus fotos eran billetes de mucho valor y requerían marcos caros y los mejores espacios en las paredes.
      Besos.

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  14. Siento desasosiego al contemplar esta fotografía histórica. De todos los personajes, sin embargo, los que incrementan esta especie de conmoción interior son los dos más jóvenes...A su edad y ya han perdido la espontaneidad que los caracteriza. Su disciplina colectiva ante las cámaras dice mucho del sometimiento que padecían... Parecen mayores. Y eso es lo más grave que puede decirse de unos niños. No sé.

    De los aspectos técnicos, ya está casi todo expresado. Son los protagonistas los que transmiten inquietud, pesar, malos augurios...Al menos, a mí.

    Saludos, amigo Krapp

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    1. A los jóvenes no se les permitía ser espontáneos en aquellas sociedades patriarcales y jerarquizadas o por lo menos debían saber contenerse en el espacio de los adultos, en esos retratos donde cada uno tenía que asumir una determinada posición. Sometimiento esa es la palabra que lso define bien. Esa especie de contradicción es tan desasogante que se nos trasmite a nosotros a través del tiempo. Parece mentira que pueda llegar tan lejos.
      Saludos, amigo Luis.

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  15. Que no, que no, no te vas a quedar sin alma. Eso se lo digo a mis hijos cuando no se quieren retratar, ahora, que ya lo sé, ni les aviso.Y me gustan las imágenes espontáneas que tengo de ellos.
    Hace poco repasando fotos antiguas encontré una de mi bisabuelo Jesús, el aventurero de la familia, que se fue a Cuba a trabajar en la caña de azúcar, todo para poder comprarse "unha leira". Pues antes de irse fue a hacerse un retrato. Se puso su mejor ropa, cogió la yegua y se fue al pueblo. Cuánto me gustaría saber lo que había pasado por su cabeza para dejar sus quehaceres en el campo e invertir un día en ir a retratarse.


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    1. No es ninguna tontería esa vieja idea de que las fotos roban el alma. Al menos la congelan en un instante y ese instante puede traicionarnos ya que revela cosas que quizás no quisiéramos que se supiesen. Además casi nadie se identifica con su imagen en una foto. Tal como ocurre con las voces grabadas hay una extraña distorsión del yo.
      Puede que lo que pasó por la cabeza a tu bisabuelo es dejar constancia, su sello, de como era el mundo antes de tomar la resolución que iba a cambiar su vida para siempre. En la siguiente foto aparecería seguro una persona distinta.

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  16. A mi me dan miedo, tan inexpresivos, escondiendo el cuello, las cabezas extrañamente destacadas.
    Era algo ceremonial. Pero no se esforzaban en parecer felices. Todos serios, todos en suspenso, rígidos. Ni siquiera en los niños hay naturalidad.
    Me dan miedo. Como las muñecas de porcelana.
    Besos.

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    1. Siendo un acto ceremonial quizás no sonase de buen tono mostrar sentimientos de felicidad. Aquellas fotos familiares se hacían en fechas muy señaladas, cada muchos años y todo el mundo se preparaba concienzudamente para ellas antes de ir al estudio del fotógrafo. Sabían que la foto era la proyección la familia y presidiría los salones durante varias generaciones
      Había que ocultar las emociones del momento para darle a todo un aire de eternidad aunque al hacerlo se revelaban cosas que quizás fuera mejor ocultar.
      A mi estas fotos también me dan algo de repelús.
      Besos

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  17. Puede que mi comentario ya resulte un tanto extemporáneo debido a que he estado sin servicio de internet en casa y me tomó una semana ponerme al día con todos los blogs que sigo. Y siento que los comentarios hechos sobre esta fotografía también tienden a caer en un juicio extemporáneo, quiero decir, fuera del contexto histórico en el que se hizo el retrato, y ya sabemos que podemos ser poco objetivos al juzgar de este modo.

    Por otra parte, es posible que los rostros, las cercanías y las distancias entre los personajes, las manos puestas así o posadas sobre alguien nada tengan para decir para quienes la foto nada significa porque no hay ningún lazo que nos una a los personajes.

    Vivimos en la era de la imagen, yo diría, del exceso de imagen por sobre otras formas de comunicación más profundas y valiosas. No me parece enriquecedor opinar sobre una fotografía que retrata personas que nada tienen que ver conmigo o con alguna parte de la historia que de algún modo me incumba.

    Hay en mi casa materna unas cuantas fotos de este tipo y cuando las he observado siempre he encontrado aspectos a analizar interesantes para mí que seguramente resultarían insignificantes para alguien que no pertenezca a mi genealogía.

    Besos.

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  18. Fíjate, en cambio yo pienso que no tener nexos emocionales con los retratados nos hace mirar con mayor neutralidad a los personajes y extraer conclusiones. Las fotos son testimonios de un tiempo y pueden llegar a ser objetos artísticos e incluso inspirar reflexiones sobre la naturaleza humana tan válidos o más que otros testimonios documentales que casi siempre pecan de parcialidad.
    Yo he aprendido más del pasado viendo una catedral medieval, una pintura renacentista o leyendo Los Viajes de Gulliver que si hubiera recurrido a documentos notariales o políticos de aquella época. Quizás me pierda mi vieja vocación historiográfica, pero necesito apartarme de las cosas para poder verlas mejor.
    Besos

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  19. A mí tampoco me gustan un pelo esas fotos. Recuerdo una cómoda en casa de una de mis abuelas con un montón de esos retratos y algunos de ellos me daban un malrollo que ni te cuento.
    Será cuestión de sensibilidades, supongo...
    Abrazo.

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  20. A casi todos nos ocurre lo mismo, lo que no sé muy bien es la causa que subyace al fondo.
    Abrazos.

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