13 septiembre 2011

Regreso a Sócrates

Vivimos tiempos duros. Mientras que unos compran su pack de ideas pret-a-porter en la feria del pensamiento antiguo y de ocasión, otros se ahogan con placer lascivo en el piélago de la incertidumbre. Tanto aquellos como éstos, se sienten orgullosos de su condición y quieren difundir su pócima milagrosa -llámese ideología, llámese nihilismo-  entre los que se muestran dubitativos, indiferentes o insumisos.   
Todos tan sabios, tan seguros, tan condescendientes con el diferente pero incapaces de proyectar un pensamiento propio criado y  alimentado con las propias neuronas. Es preferible recurrir  a productos precongelados de fácil cocción, que respondan a los cánones de la moda, la corrección o las afinidades gregarias. 
Hoy más que nunca deberíamos volver la mirada a la desvalida Grecia, tan a punto de ser devorada por la barbarie económica, y fijarnos en  aquel viejo soldado, feo y casi harapiento, que nos enseñó a desconfiar de nuestras certezas. Es necesario que volvamos a plantear las preguntas esenciales que Sócrates, aquel loco ateniense, se atrevió a lanzar a sus conciudadanos sin miedo a ser pisoteado por las convenciones, los prejuicios o el desprecio.
Ante una convención, una pregunta que la anula. 

Ante un prejuicio, otra que lo desmiente. 
Ante un desprecio, otra más que lo hace inofensivo. 
La llamada ironía socrática -del griego eíromai (preguntar) y eironéuomai (disimular)- era una serie interminable de preguntas que reventaban lugares comunes, desvelaban las falacias de supersticiones añejas y eliminaban la maleza que impide el desarrollo del libre pensamiento individual.

Sí, Sócrates debía ser un tipo bastante insoportable. Un verdadero plasta obsesionado con su propia lucidez. Una lucidez  peligrosa porque procedía de una fuerza hasta entonces desconocida: el reconocimiento de la propia debilidad, de la ignorancia. La ignorancia que te hace fuerte porque te permite ir más allá de las apariencias inmediatas a las que te conduce la realidad.

"Solo sé que no sé nada".  Una frase gastada por el uso pero que sigue manteniendo su poder subversivo a poco que nos fijemos. Era subversiva en la Atenas clásica y es subversiva hoy, en estos tiempos de petulancia extrema y pensamientos hegemónicos.
Sócrates era atrevido, arrogante y despiadado. Un tipo implacable dispuesto a hacer estallar por los aires la forma en que sus contemporáneos construían sus convicciones.  Su célebre juicio da prueba de ello.

Consecuente hasta el final, insoportablemente fiel consigo mismo y  con  las leyes que tanto había respetado, no le quedó más remedio que dejarse arrastrar por la misma lógica inexorable que le había llevado hasta allí. Su suicidio inducido, es un final predestinado por su  pensamiento. Jesús, Sócrates, seres que no admiten las contradicciones. Se conviertan en puras ideas  que terminan por destruir al ser real. Es más, el ser real debe morir para que su sangre fertilice y nazcan frutos, aunque sean tan grotescos como la Iglesia Católica.

¿ Cual son los frutos de Sócrates ? Mirar a vuestro alrededor y buscad personas que intenten pensar por si mismas. Ni alienados, ni alineados. Aunque les cueste. Aunque a veces se  contradigan y sean torpes y no sean capaces de liberarse de las trampas del pensamiento acomodado. A pesar de sus fracasos, de sus carencias, de sus contradicciones; el viejo sabio, pelmazo y atrevido, habita en ellos.

20 comentarios:

  1. Sócrates es un filósofo honesto y no entiende la vida sin el uso predominante de la razón. Tuvo la virtud de saber rodearse de buena gente. Entre sus discípulos, Platón. Entre otros muchos, notables también. Sócrates, como bien dices, sometió a la democracia de su época a la misma crítica a la que sometió a todas las demás cuestiones de índole moral o religiosa. No asumió, como hacemos la inmensa mayoría de los mortales, lo establecido. Ardua tarea...

    También pretendió instruir a la clase política para que gobernase sabia y justamente. Hoy muchos queremos que mejore la denostada clase política, pero carecemos de ideas propias. Nos limitamos a clamar contra ella...sin bajar a la arena...

    Siempre te he considerado, amigo Dr. Krapp, un discípulo aventajado de Sócrates. Manejas la ironía como recurso pedagógico para reconocer nuestra propia ignorancia y poder pasar a otra fase del conocimiento que nos permita acercarnos a la verdad por nosotros mismos y no a través de los demás... Pero exige tanto esfuerzo...que la mayoría optamos por la comodidad.

    Felicitaciones por esta soberbia entrada filosófica, amigo

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  2. Ese cuestionamiento intelectual del yo es algo que deberían enseñar en las escuelas. Pero no conviene: los yoes adocenados son los que mejor sirven a los intereses del poder, que a través de los medios de comunicación establecen lo que es bueno, malo, conveniente o no.
    Se tiraría de los pelos, el pobre, si viviese hoy y llegase a la triste conclusión de que, después de tantos siglos, seguimos en las mismas. Y escierto que esa frase tan gastada sigue siendo subversiva: todo el mundo lo sabe todo, y así nos va. Reconocer nuestras carencias nos haría mejores, más sabios, pero al parecer el ego no admite esa humillación.
    Ya sabe Papá Estado y Mamá Prensa lo que nos conviene: no les demos la lata, que están muy ocupados hilando nuestro futuro.

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  3. ¡Qué hombre más listo este Sócrates! Sus enseñanzas son las de un genio, la búsqueda de la verdad, ese ente tan abstracto que cada uno hace propio cuando no es de nadie. Buscar la verdad es un viaje interior que nunca acaba.

    Me parece tremendo que el ser real tenga que morir para que nazcan nuevos frutos;porque siempre se paga un precio y tan alto que solo personas con mucho temple y conciencia de si mismos son capaces de hacer lo que hacía Sócrates. Lo normal es que nos dejemos llevar por la inercia. No todo el mundo tiene la misma fortaleza, ni el mismo valor de luchar contra la masa informe.

    Muy bien, muy bien esta entrada.

    Aplausos.

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  4. "El sentido comun es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen. " Decía Descartes en su famoso Discurso del Método y parece ser que esta frase, sigue vigente en la actualidad. Yo soy más bien ignorante y como tal me planteo múltiples preguntas, pero cuando leo algunas cosas escritas hace siglos, pienso que la condición humana no ha variado sustancialmente en muchos siglos.
    Los resortes que nos mueven, las palancas para posicionarnos, envidia, miedo, avaricia, egolatría siguen tan vigentes ahora como hace siglos.
    En este párrafo, la verdad es que me he visto retratado...
    "Mientras que unos compran su pack de ideas pret-a-porter en la feria del pensamiento antiguo y de ocasión, otros se ahogan con placer lascivo en el piélago de la incertidumbre. Tanto aquellos como éstos, se sienten orgullosos de su condición y quieren difundir su pócima milagrosa -llámese ideología, llámese nihilismo- entre los que se muestran dubitativos, indiferentes o insumisos"
    Quizás más preguntas y menos respuestas fáciles sean un buen camino.
    La verdad es que me ha hecho pensar esta entrada y buscare esta película completa.
    Un saludo.

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  5. ¿Y no es en la ignorancia donde más feliz se vive?

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  6. Entonces, Krapps, en qué quedamos??? Desenterramos o no las doctrinas del pasado???

    Un beso.

    p.s. sabía que el Temu iba a disfrutar con esta entrada....

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  7. Eres una exagerado, ya quisiera yo ser un discípulo de Sócrates o tener algo de su sabiduría o templanza. En cualquier caso es muy hermoso lo que me has dicho, Luis.
    Muchas Gracias
    El cuestionamiento de la realidad es tarea urgente en estos tiempos que corren aunque nunca fue tan difícil, estando como estamos sometidos a una vorágine implacable, pero si somos consecuentes no nos queda más remedio que echar el ancla para poder meditar frente a lo que nos rodea y poder cribar lo real de lo imaginario que se presenta como real. Es cuestión de puro bienestar con uno mismo.

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  8. Creo que hay un miedo espantoso al reconocimiento de las propias debilidades y por eso existe esa necesidad de mostrar una seguridad inexistente. En la primera escena del primer vídeo Sócrates sorprende a sus discípulos no respondiendo a las ofensas y contestando que no ganaría nada llevando un asno a un tribunal. El reconoce sus defectos y no le importa que se lo reprochen otros. Sus limitaciones son un arma que traspasa cualquier limitación. Ese pensamiento sería de obligado cumplimiento en la enseñanza pero crearíamos a seres demasiado poderosos y seguros de si mismos algo que no conviene, Paseante

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  9. Gracias, Angie. Era tan listo Sócrates que creo que no lo preocupaba la posteridad y pretendía encontrar su verdad, no una verdad abstracta y lejana. Quiero pensar que estos seres no querían convertir su doctrina en un espectáculo. Quiero creer que iban más allá de las simples ideas y usaban su vida como ejemplo aunque luego hayan dejado su estela por el mundo y fueran exprimidos por otros.

    Temujin, Descartes fue otro gran desvelador de telarañas y también sufrió lo suyo por ello. La gente no pregunta porque dudando de si misma también duda de sus dudas. No pregunta porque tiene miedo a parecer ingenuo, torpe e ignorante cuando la ignorancia está en asumir cosas que uno no cree solo por miedo a sentirse desplazado.
    El hombre no ha modificado sus pulsiones interiores porque siempre le ha resultado más fácil y gratificante modificar su entorno.

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  10. Eso dicen, Tesa, pero debe ser una ignorancia radical, no una media ignorancia como ahora que siempre nos obliga a anhelar la mitad de sabiduría que nos falta.

    No hay que desenterrar lo que nunca murió, Novicia. Sócrates nunca murió y está presente en todas las personas que en un momento dado se cuestionan la realidad que les toca a vivir.

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  11. Me ha encantado tu respuesta al comentario de Novicia: Sócrates vive en todas las personas que no aceptan el pensamiento único imperante y cuestionan lo que sucede...

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  12. algunos seres llegan al mundo a traer ideas, lograda la diáspora, desechan el "envase"...

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  13. Gracias, Luis. Así lo considero: Sócrates es el padre del pensamiento individualista, un pensamiento que se basta a si mismo, al liberarse de la religión y de las cortapisas del poder.

    Bienvenida, Abuela
    Los que no tenemos la suerte de traer ideas al mundo, ni tan siquiera tenemos esa posibilidad. Felicidades para ellos.

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  14. Reconocer las propias limitaciones, con este bagaje ya podemos emprender el camino en la búsqueda de la verdad tanto individual como social.


    Me has despertado el interés por Sócrates, pensamiento individualista, búsqueda de la verdad, seguridad en uno mismo...Una buena terapia para luchar contra la sinrazón.

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  15. Felicidades Doc, me has dejado sin palabras. Tan solo resaltar lo grotesco y lo brillante, es decir, los frutos de Jesús (la Santa Madre Iglesia) y los frutos de Sócrates, también llamados "pensamiento libre".

    Saludos Krapp,
    Jazzy

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  16. El reconocimiento de las propias limitaciones es una forma de despojamiento interior que te purifica y te permite acercarte a tu propia verdad.
    La famosa frase de San Pablo: "desnudaros del hombre viejo" tiene mucho que ver con todo ésto.
    Sin duda, lo mejor de Sócrates, es lo que desvela de cada uno de nosotros, Josela

    "Por sus frutos los conoceréis", palabras de Jesús en el evangelio de Mateo que la Iglesia por supuesto ignora o prefiere no darse por aludida. Sócrates es el primer filósofo que pone al hombre en el centro de su pensamiento. Al hacerlo, al olvidarse de circunstancias que vayan más allá del hombre mismo, es el creador del pensamiento humanista, es decir, del pensamiento libre.
    Saludos, Jazzy.

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  17. Quizás, D.Krapp, los Sócrates y Descartes de turno sólo sean posibles en determinado tipos de sociedades y seguramente sólo la historia posterior es capaz de asimilar su grandeza.
    En nuestros tiempos, donde la información ha llegado a convertirse en saturación, donde tecleamos una palabra y tenemos al alcance de la pantalla miles de artículos seleccionados por lo que más le interesa a la sociedad, hay poco lugar para la visión diferente de las cosas. El servilismo y el borreguismo social se "autoalimenta" a sí mismo. Las ideas diferentes quedan ahogadas en una marea social que sólo busca la rentabilidad a corto plazo. Huimos de las ideas abstractas, del honor, del ser humano, de la libertad, de la verdad...y sólo interesan cifras económicas, zancadillas políticas y tertulias infumables...no queremos pensar. Esta sociedad nuestra no fomenta el pensamiento individual...

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  18. Sí, vivimos en un abismo de información donde a veces nos hundimos sin remedio, pero la propuesta de Sócrates o Descartes no se aparta del ser humano que fuimos cuando fueron ellos y seguimos siendo ahora. Detrás de toda la parafernalia sigue existiendo el yo individual que necesita preguntarse cosas y necesita encontrar sus respuestas. Es cierto que la capacidad de distraerse con tanto fuego de artificio ha crecido pero también es cierto que al final todos sabemos que no hay nada que nos valga mucho fuera de nuestro propio yo mortal.

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  19. Dice el amigo Serrat en una de sus canciones, que la verdad no es ni mala ni buena, lo que no acostumbra a tener es "remedio".
    Y así suelen terminar los que se apartan del rebaño. Pero vivir "a toda costa" no era el fin de un alma grande como la suya. Ni la de otros. Pura "mayeútica".
    Impecable de nuevo, tu entrada.

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  20. Gracias, aunque soy partidario de vivir a toda costa pero con la verdad por delante. Al menos ese es un ideal posible.

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