20 mayo 2010

¿No es mi nene una joya?

No papi, tu hijo no es una joya y si la gente le sonríe mientras salvajemente corretea con su cochecito de juguete por los pasillos del hipermercado es por pura educación. Por pura bondad.
No deberías fiarte tanto de la tolerancia ajena. Uno nunca puede saber lo que hay detrás de un gesto de tolerancia.
Fíjate por ejemplo en esa anciana. Es cierto que le ha quitado importancia al hecho de que tu niño la haya arrollado estampándola contra los botes de guisantes de la estantería. No te confundas, es pura educación. Está dolida. Considera que tu niño está muy malcriado. No deja de ser una mujer mayor sobreviviendo en un mundo que no entiende. Ella fue educada en una estructura social en que los niños todavía no eran dioses impunes. Un mundo sumamente autoritario pero coherente. Los padres hacían de padres y los hijos de hijos, no este revoltijo de hoy en día.
No pongas esa cara, tú también viviste aquellos tiempos. ¿Te imaginas a tus padres corriendo detrás tuya mientras conviertes el super en un Scalextric enloquecido? No te atreverías. Ellos por entonces eran de la vieja teoría de los cachetes oportunos. Y la practicaban. Ahora son unos abuelitos consentidores y blandengues que no se atreven a decirte que no cuando les dejas tus cachorros como regalo no deseado. Una cadena que les impide vivir su propia vida, a salvo de hijos y nietos.
Todo padre tiene derecho a vivir a salvo de sus hijos. Algo que empiezas a percibir pero aún no te atreves a confesar. Todavía necesitas presumir de tu paternidad. Te gusta pensar que el exceso de movilidad de tu vástago no siendo genética -nada de un trastorno de hiperactividad, por favor- tendrá que ser producto de otra cosa. Quizás es que ya empieza a convertirse en un machote robusto e independiente. Con seguridad un niño así anuncia un adulto con mucha personalidad, con mucho poderío.
Mejor pensar de esa manera y no cómo lo hace esa imbécil de la anciana. ¿Será falsa la tía? Seguramente pasará las horas haciendo calceta delante de su mesa camilla acompañada de su viejo televisor, siempre encendido.
¿Para qué quiere distraerse una vieja amargada y solitaria que espera su final? ¿Para quién calceta?
Claro, cuando se está solo y resignado a la muerte, los niños pueden ser una tortura. Una llamada a la vida cuando todo te induce a su reverso.
¡Que se joda! Ya le ha pasado su tiempo. Debe dejar paso.
¡Y no ser tan hipócrita!

28 comentarios:

  1. A todos se os pasa el tiempo, menos para Maritoñi. No me gusta nada esa niña.

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  2. ¡Herodes cuanta razón tenías!
    Confieso, sin rubor, que en muchas ocasiones mandaría al niño consentido a la pirámide de latas de una patada, para que quedase sepultado. Y cuiando aparecieran el padre o la madre despistados también les daría lo suyo, sin contemplaciones ni distinción de sexo. Ante todo igualdad.
    Se produce en mí lo que considero un extraño fenómeno: yo, de niño y adolescente, era pacífico y tranquilo, pero con los años ha surgido en mi interior una fiera salvaje a la que debo aplacar en público para evitar males mayores.
    El mundo está lleno de cretinos e imbéciles con opinión propia, siempre dispuestos a expresarla sin que nadie se lo pida. Lleno de padres y madres gilipuertas con teorias idiotas sobre una educación moderna cuya máxima se centra en hacerse amigos de sus hijos, mientras sus hijos se centran en aprovecharse de sus gilipuertas padres. ¡Y que gente así sobreviva mientras EL Angel de la Muerte se entretiene con terremotos y otras milongas!
    Definitivamente no debí dejar la medicación.

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  3. jajaj es cierto !!! Esas maratones de carritos con niños correteando a lo largo de los pasillos del super.. y esos padres ensimismados delante de las hileras de alimentos, dejando que sus vástagos jueguen a corre que te pillo sin darse ni cuenta de a quién atropellan y si por esas casualidades les dices algo te sueltan un improperio o palabrota justo cuando los padres están lejos.

    La edu..que??? parece que esa palabra haya dejado de exitir o sea algo del Pleistoceno o del Paleolítico sí eso digo de hace de miles de años que creo que tendrían más educación que ahora, digo los padres porque lo que es en este momento parece que esta palabra y todo su significado está llegando a la extinción como las Eras..

    Dicho esto te dejo un besazo mi querido Doc

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  4. Yo no tengo nostalgia de aquellos “supuestos tiempos mejores” en los que predominaba el autoritarismo, la distancia y el palo y tente tieso. Tampoco estoy con la sobreprotección, el “coleguismo” y la dejación de autoridad de hoy en día de los llamados padres modernos. Y como lo del término medio es una falacia, pues ahí lo dejo... Lo que sí puedo afirmar es que a esos niños malcriados no les río las gracias ni les consiento atropellos y, si se tercia, no me duelen prendas en reprochar a los padres su dejación de funciones...Algún disgustillo me ha costado esta actitud, pero no se me ocurre otra.

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  5. Esos niños, hoy atropellan ancianas en el supermercado, mañana insultarán a su profesora, pasado mañana...
    Creo que han existido siempre. Pero algunas cosas han cambiado.Los padres no intervienen y si lo hacen es para ponerse de su lado y contra quien pida respeto.No hay una presión social que exija educacion, respeto...más bien confusión de valores y normas. Si a un niño o a un adolescente le llamas la atención, te puedes esperar lo peor, por su parte, la de sus padres y de la propia sociedad.
    ¿Cómo le digo a mi vecino que le diga a su superprotegido hijo que deje de joder con la pelota?

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  6. Estoy de acuerdo con todos vosotros. Y aunque tiendo al desazón, intento centrarme en educar a mi hijo lo mejor que puedo teniendo en cuenta mis circunstancias, limitaciones, defectos y traumas.

    Os diré, aunque sé que lo sabéis, que existimos padres y madres, que luchamos a diario por permanecer en el término medio, por relacionarnos y educar a nuestros cachorros con cariño, firmeza, sin traumatizar más allá "de lo normal" (¿quién no tiene algún trauma?) y transmitirles que somos SU MADRE/PADRE el referente al que deben respetar y con el que siempre podrán contar. Cuyo amor es incondicional, y a quiénes algún día, agradecerán los límites que hoy les marcamos cada vez que les decimos "no"

    Sí, yo también veo niños y padres/madres que me dejan ojiplática, pero no me atrevo nunca a decir nada...las susceptibilidades están a flor de piel, y no me apetece que me escupan algo así cómo: "a mi no me digas cómo tengo que educar a mi hijo" en fin...que confío en que no es una batalla perdida, y que los padres aprenderán a ejercer de padres/madres.

    Un abrazo,
    Carme
    PD Me encantó esta entrada :-)

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  7. ¡¡¡cuánta razón tienes, Krapps¡¡¡
    pero no es necesario ser una mujer así de mayor (dices: anciana), para rechazar estos comportamientos que tan bien describes. Yo siento exactamente lo mismo, y tengo hijos que fueron así de pequeños hace pocos años. Jamás he dejado que se movieran a su libre albedrío en circunstancias similares. Jamás he consentido que molestasen a la gente así y me molesta enormemente ver como los padres consentidores no mueven un dedo cuando sus hijos se comportan así en lugares públicos. ¿Se creerán mejores padres? ¿Más liberales? ¿Menos autoritarios???
    No se dan cuenta de que están criando monstruos que ahora "sólo" atropellan ancianas ficticiamente y que mañana igual tienen que ir a la comisaría a recogerlos por sea delito por mucho que para ellos no pase de "gamberrada juvenil"....
    A los hijos hay que ponerles límites, que ellos, como niños/adolescentes siempre intentarán saltárselos, pero hay que ponérselos, aunque se negocien de vez en cuando...

    Un beso y buen finde, Doc

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  8. Será una de esas niñas mutantes que abunda tanto en sus dominios nazaríes hasta el punto de haber bautizado con su nombre a un excelente grupo musical, Majestad.

    Miedo me das, Enric, ya que observo que tú también tienes bichito como las más ricas manzanas y ese licor extraño que te dan como postre en los restaurantes chinos. La gilipollez ajena -y esa de ideología del compadreo filial es de las mas dañinas- tiene la rara virtud de levantarnos del sopor del que al parecer estamos suscritos.

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  9. Siento entrar por primera vez en tu casa para discrepar.
    No creo que la mal crianza de los niños se deba a la falta o no de azotes. Otras cosas como la atención diaria, la comunicación, el interés por sus cosas y la información de las nuestras. Y por supuesto la enseñanza de no hacer aquello que no les gustara que les hicieran.

    En la mayoría de los casos, el mal comportamiento y la hiperactividad son requerimientos de atención.

    Me gusta tu blog. Me pasaré por aquí.

    Un saludo Dr. Krapp.

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  10. A lo mejor Fernando Alonso empezó así, mi muy apreciada Lisebe, aunque lo descartaría, lo veo algo parado. Yo ya me conformo con que las jóvenes promesas guardan algo de compostura, por ejemplo, que no escupan los niños de la ESO a la gente cuando van en el bus. Besitos.

    No es volver a los tiempos de Don Pantuflo Zapatilla nadie lo desea. Es cuestión de que los papás no se avergüencen de ser papás y asuman cierto control como por ejemplo si hacen con sus mascotas ¿O acaso dejan que su perro les cague en la alfombra persa del comedor?. Te veo muy capaz, Luis de enfrentarte a tirios y troyanos con ese arma tan eficaz de la pedagogía.

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  11. Es que la autoridad se hace muy pesada y tenemos demasiadas cosas en las que pensar antes de usarla. Hay una dejación de autoridad pero no en el sentido reaccionario, eso que se dice del libertinaje y demás chorradas. La dejación es por puro desinterés y pasotismo. Así lo pienso yo, .

    Hola, Carmen. Lo sé hay mucha gente que intenta salir de esta dinámica y tienen que pelear bravamente, como puede ser tu caso, en un mundo que te está diciendo constantemente que te dejes llevar, que no luches, que te abandones, que dejes que tus hijos sean educados por las "circunstancias". Mientras haya gente así hay esperanzas de que las cosas lleguen a un equilibrio perdido.

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  12. Doy por hecho, , que es un tema del que participamos todos: ancianos, maduros y jóvenes.
    Creo que en el caso de los niños especialmente plastas hay cierta presunción papanatas de los padres. No de todos por supuesto. Tener un hijo algo tocahuevos en un mundo tan apagado como éste puede ser hasta motivo de orgullo para ciertos bravos papaitos.

    Torcuato, me alegro de que hayas entrado aquí dentro y que en el fondo estemos tan de acuerdo sobre el mismo tema. Creo que precisamente la incidencia debe ir por lo que dices: atención y comunicación. Nadie quiere una vuelta al autoritarismo estúpido del que salimos, pero de cuando en vez se requieren medidas perentorias si el mal está hecho. Lo más importante es perder el miedo a castigar y a poner límites precisos, tal como dice Novicia.

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  13. Hola Doc y compañia,

    Me temo que los planteamientos más alarmistas tienen su fundamento en este caso y no se trata de torturar a los infantes blandiendo la excusa de la educación, pero si de que sepan que más tarde o más temprano se habrán de enfrentar con el monstruo que con tanta angustía (y un poco de patetismo) intentamos ocultarles.

    La verdad es que el mundo no está nada claro. Los Gobiernos recaudan dinero para distribuirlo entre grandes empresas que previamente lo han malgastado, el trabajo comienza a ser un artículo de lujo y la población no hace más que crecer, a la par que la miseria ya que desgraciadamente son dos factores que correlacionan bien. Mientras, los padres en general (me incluyo) estamos llenos de traumas porque eso es inherente a la existencia y el hecho de ser padre significa que ya has tenido una trayectoria vital. Algunos se empeñan en que sus hijos vivan aquello que ellos no han podiido vivir y que consigan todo aquello a lo que ellos no han optado sin molestarse a interpretar que es lo que ellos quieren. Hay que dar, cuanto más mejor. Y hay que exigir a todo el mundo que no se irrite ya que nuestro hijo no es maleducado. Lo que sucede es que es muy honesto y tiene una gran personalidad.

    La medicina, además se ha complicado hasta la saciedad, existiendo todo tipo de terapias que parece ser no necesitan homologación alguna. Al fin y al cabo se trata de confundir. Confunde y vencerás, porque cuanto menos sepamos donde estamos más fácil resultará reconducirnos.

    Y a todo ello estoy contemplando como nuestros mayores, con menos cultura y muchos menos recursos, lo hicieron mucho mejor que nosotros. Una pena.

    Gracias Doc por este interesante debate y disculpa la extensión del comentario.

    Jazzy

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  14. Hola, Jazzy.
    Creo que estamos viviendo un período donde la impostura se ha adueñado de casi todas las facetas de la realidad. Los niños son educados para un mundo que no existe y el que es real tienen que conocerlo por su cuenta a través de la propia experiencia.
    Los padres disfrazan su pereza, sus pocas ganas de profundizar en las cosas, sirviéndose de ideologías que les ofrecen más libertad de movimientos. Ya tienen bastante con su perplejidad como para aguantar la de sus propios hijos.
    Los profesionales de la educación se agarran a sus esquemas laborales, a sus funciones prescritas para no dejarse llevar por la torrentera de malestar. Saben el abismo que se está produciendo y consideran que ya tienen bastante si consiguen salvar sus propios muebles.
    Todo es parte de una gran mentira colectiva, donde las crudas realidades se esconden tras un liviano manto de brillante apariencia.
    Todo falso, todo vano.

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  15. Mi madre, antes de salir de casa nos decía: portaros bien, no se toca nada y si ponen algo para merendar se coge uno solo y se dan las gracias. Lo hacía con un tono normalizado, nada de tensiones ni gruñidos.
    Seguramente por eso he sido igual de pesadita con mi hijo cuando era pequeño y hemos podido ir a cualquier parte sin dar el coñazo al resto del mundo.

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  16. Tu madre era de la vieja escuela budista: no crear tensión para no producir reacción.
    ¿Sera tan difícil entender esa lección? El exceso de electricidad no demuestra nuestro poderío si no nuestra incapacidad.

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  17. jodeeeeeer!!! por qué me suena tanto esto de la mala educación...dada por los papá/mamás...mmmm
    Y digo la dada por ellos, que otra cosa es la que los niños quieren entender, pero ahí es donde tenemos que estar los responsables: papás y mamás...y a algunas veces, también anadiría a algunos "profesionales" de la educación...
    Creo que es "otra pescadilla más que se muerde la cola". Hay demasiados/as maleducados/as que son padres o madres, por lo tanto, a menos que la sensatez les haya llegado trás el parto, la educación que les den a sus hijos será "nula"...y vuelta a empezar!

    abrazotes por ahí

    Pd: Los nenes-joyas no existeeeen!!
    2º Pd: !!dejad a los abuelos y las abuelas en paz haciendo calcetas o lo que quieran, pero sin neeeenes!!

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  18. La falta de convicción en lo que se enseña y la diferencia entre lo que se proclama y lo que se practica, es algo que genera un enorme desconcierto entre los jóvenes y puede justificar en parte ese descontrol.
    Los papás no han crecido o están esperando a que sus propios padres, los abuelitos, les digan lo que es correcto o no. Difícilmente pueden enseñar a sus hijos.
    Abrazos, Lola.

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  19. Comparto totalmente tu visión sobre los nuevos reyes del mundo: los niños y los adolescentes cuyo mérito mayor es ese: ser jóvenes.

    Quizá fuimos precisamente los de nuestra generación, los que vivimos una educación autoritaria, los que no hemos sabido encontrar el punto medio entre libertad y normas, y tampoco hemos sabido poner límites. Y es ahora, viendo los resultados, cuando nos llevamos las manos a la cabeza.

    Besos.

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  20. Por exceso de salado nos agarramos al dulce y ahora no sale el azucar por las orejas y tenemos el colesterol por las nubes. La cuestión es ¿volveremos a lo salado?
    Besos, Cristal.

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  21. Un caso real:
    - Un chaval, en el instituto, deja el aula llena de papeles, virutas de sacapuntas, etc.
    - El profesor, al acabar la clase, le da una escoba y la dice que barra la clase.
    - El niño barre la clase
    - Al día siguiente, el padre de la criatura se presenta en el colegio al grito de "Mi niño no limpia ni en mi casa, que para eso pagamos a una mujer"
    - Conclusión: ¿que podemos esperar de las criaturas con esos padres?
    - Comentario del profesor: el mundo evoluciona hacia Los Simpsons.

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  22. Hasta Homer Simpson podría darla lecciones de comportamiento a esos tipos, Dizzy. Esa mentalidad me recuerda a esa idea anglosajona de que "tu casa es tu castillo". El principio según el cual todo lo mío debe prevalecer sobre lo de los demás, sean haciendas, animales o personas.

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  23. Me encantó la entrada.
    Seguro que cuando veamos a la princesa/niña y principe/niño me acordaré de estas reflexiones.

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  24. Tal vez por todo esto que cuentas sucedan luego cosas como estas que he dejado en mi blog

    http://zaradenieblayazul.blogspot.com/

    Yo también creo que lo de antes no era lo mejor y lo de ahora no siempre es tan malo. Pero esta sociedad ha hecho de los niños un bien precioso y hasta hace poco escaso y se ha dedicado a malcriarlos. Puede que no toda la culpa sea de sus padres, sino tambien de los abuelos que criaron hijos satisfechos y poco acostumbrados a sacrificarse por determinadas cosas.

    Muy interesante. Saludos.

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  25. Violencia canalizada hacia alguien que no puede defenderse y dirán que es el exceso de energía juvenil, eso es lo que deduzco de tu entrada, Rosg.
    La energía juvenil no canalizada proviene de un sociedad en la que nada es costoso y todo está al alcance de todos sin mayor esfuerzo. Sin esfuerzo, no hay ilusión y sin ilusión no hay vida, solo desarraigo.

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  26. Pues no sé yo.... tema complejo este. Siempre ha habido una ley del péndulo, que antes no se equilibra, pasa por los excesos que describes. Supongo a muchos padres consentidores les pesará la educación autoritaria recibida en su infancia, pero a otros es tan solo la estupidez y el cretinismo de la falta de sentido común. Hay cosas que estaban mal antes y también ahora pero maleducados i gilipollas los ha habido y los habrá en todas las épocas, que es como no decir nada Krapp. Lo sé.
    Pero es lo que hay... y que san dios nos coja confesados, porque me temo que no vamos a mejor...
    En fin, saludos.

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  27. ¿No será, es una posibilidad, que el virus ese de la perpetúa juventud obliga a que los padres tengan que demostrar en cada momento que son tanto o más jóvenes que sus propios hijos? ¿No será que son irresponsables por qué piensan que ese será un remedio para las canas y las arrugas? ¿No será qu4e al fin y al cabo las cosas de peso, esos grandes conceptos, son considerados como un lastre para volar por los cielos de la vida? Saludos

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