08 marzo 2010

Sobre como reconocer entre una multitud a un Masquetú

Tú, humano corriente, que te levantas cada día de la cama con la esperanza de que al acostarte por la noche podrás seguir encontrando la mesilla donde debe de estar una mesilla, las zapatillas donde deben estar las zapatillas y la cabeza encima de los hombros.
Tú, que huyes de las sorpresas sorprendentes que puedan atentar contra el orden intelectual que has creado para no caer en el desvarío.
Tú, bípedo arropado por la rutina, que piensas que la vida es esa cosa conocida que se pasea interminablemente por delante de tus ojos, de tus oídos, de tus sentidos todos.
Tú, primate superior, que tratas de evitar que las contingencias usen tu ánimo como acordeón, es decir, encogiéndolo o dilatándolo sin ton ni son.
Tú, que crees que todo lo real es visible y que todo lo visible es real y que por lo tanto, puede que ignores que a tu lado pululan seres de tu misma apariencia pero de un orden superior. Infinitamente superior
Sí, amigo, algún día tendrás que aceptarlo. Algún día tendrás que aceptar la existencia de los Masquetús... 

Imagínate yendo al departamento de informática de unos grandes almacenes. Es una experiencia dura, realmente dura, pero estas harto de los niñatos que te miran con displicencia sabionda en las convencionales tiendas del ramo. Como sabes lo que te puede suceder, has estudiado a fondo en tu casa la farragosa nomenclatura y las características de aquello que buscas.  Te diriges pues, ansioso, al trajeado vendedor de turno. Éste, después de un buen rato de barajar facturas como un croupier, justo al lado de la caja, decide dedicarte una inexplicable mirada de desprecio. Farfullas una pregunta. El otro arquea las cejas y esboza una sonrisa de autocomplacencia ante tu manifiesta ignorancia. Te rectifica. Te reprende por decir, por ejemplo,  "teda" en vez de "tera" y sales de la consulta -cualquiera compra algo después del oprobio- cabizbajo, maltrecho y con la conciencia de ser un "pringao". 

¿Es acaso el vendedor un genuino Masquetú
No, solo un auténtico gilipollas aburrido de que le venga la gente preguntando cosas que luego no compra. Un vanidoso que cree que su americana o su corbata le da prestancia, algo a todas luces  injustificable teniendo en cuenta su sueldo mileurista. Un mutante convertido en momentáneo Masquetú por razones de integración departamental y no ser menos que sus compañeros. 
No habiendo sido criado como Masquetú, nunca podrá ser un verdadero Masquetú.
El verdadero lo es desde la más tierna infancia. Cuando en el patio escolar, apenas levantando cuatro palmos del suelo, se enfrenta en dura batalla dialéctica con sus compañeros y descubre que la continua reafirmación de sus virtudes y de las virtudes de sus progenitores -ojo- le garantiza un éxito inmediato frente a sus contrincantes menos atrevidos:
  • Mi padre tiene un coche tan grande, tan grande, que cabrían todos los niños de la clase, la señorita Puri y el profe ese tan gordo que da matemáticas en séptimo.
Una victoria tan temprana marca para toda la vida. Es como descubrir la fórmula mágica para la felicidad con apenas cinco años de vida. 
Es lógico que quieran sacarle todo el partido posible durante todo el tiempo que sea factible, aún a riesgo de que al resto de los mortales les parezcan unos personajes especialmente latosos y  hasta repulsivos.
¿Pero que culpa tienen ellos?  
¿Qué culpa tienen ellos de disfrutar de más y mejores cosas, de comer mejor comida y leer mejores libros, de tener mejores parejas o mejores hijos, de hacer mejores viajes y hasta de sufrir mayores dolores y tristezas que tú? 
¿Qué culpa tiene un Masquetú de ser un Masquetú?
Ellos lo han trabajado con tesón y tú
...¡tú eres cualquier cosa!

22 comentarios:

  1. Y tú más infinito multiverso y un armario.

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  2. Ni para convertirme en Masquetú, he sido ambiciosa.
    Con la de ventajas que debe ofrecer el serlo.
    Ay...

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  3. Ahora entiendo muchas cosas. Además de los Masquetús existen los Masqueyós, claro, depende del punto de vista que se mire. Sí, siempre un Masquetú cerca tocando las narices. Yo los encuentro mucho aparcados en doble fila, invadiendo la calzada.

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  4. me encantó lo del ánimo-acordeón... ahora en cuanto a la "gestación" de un Masquetú... un nene de 6 años me dijo un día:"los pobres me molestan" ;le pregunté porqué, y me respondió: "porque me piden"... de allí para abajo, todo lo que se puedna imaginar... más y más y más que tú, que yo y que todos nosotros juntos!!! ahora, si ser cualquier cosa es ser más o menos lo que soy, si, está bien ser cualquier cosa!!! (aunque yo soy más que ustedes porque tengo la ventaja de ser mutante) : ) : ): ) : ) : )

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  5. Bueno, entre Masquetús temporales, ganen mil € o 50, y los genealógicos, esos sí auténticos iconos de la grandiosidad más grandiosante, el resto de humanos no sé que podemos hacer. Se me ocurren pocas cosas, pero entre ellas resalto la única no admisible: ¡hacerles la ola!.

    Si quieren ser Masquetús, que se masquetúen entre ellos. O que se junten con los figurones, que no sé si son de la misma familia (unos serán pata negra y otros tal vez sólo imitadores)

    Sobre el tema informático, Buenafuente hace mucho tiempo hizo un sketch muy divertido y exagerado -como corresponde a cualquier parodia que pretenda divertir- en el que afirmó sentirse un mindundi delante de un vendedor del ramo, hoy dios de los ramos de la estirpe ramalaria más exitosa.

    P.D. No creas que estaría tan mal que un día te levantases y te encontraras en lugar de una humilde lamparita, el faro de Alejandría sobre tu mesita de noche y en lugar de zapatillas, unas babuchas voladoras. Por variar, digo.

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  6. ¡Ah! ¡Qué tiempos infantiles! ¡Qué recuerdos! Para el tempranero Masquetú siempre teníamos preparado el recio pescozón craneal con los nudillos, versión "despierta pringao, esto es el patio del colegio y aquí manda La Banda del Moco". Pobres criaturitas, enseguida comprendían la diferencia entre tener y valer.

    Saludos.

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  7. Pues yo a los Masquetús me los meo, como dice mi hija. Ni en la más tierna infancia me impactaban, quizás porque entonces, aunque de prestao, yo tenía todo lo suyo y más. Y hoy, cuando voy a una tienda y el Masquetú de turno me mira con ese careto que tan bien has descrito, doy media vuelta y punto pelota ¡¡¡será por masquetús¡¡¡
    NO me impresionan, no me ningunean, no me provocan ningún sentimiento más que una cierta pena, que no demasiada. Quizás sea mejor dejarles vivir en su creencia de exclusividad... ¿para qué joderles ese sueño?

    Un beso, krapps

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  8. Efter, es más útil el armario que todo el multiverso existente e hipotético a pesar de su avasalladora grandeza.

    Consuelate, Tesa, ellos siempre necesitan un referente para afirmarse en su grandeza y tú ya te tienes a ti misma.

    Claro, todo Masquetú necesita un Masqueyo que le haga la sombra, como éstas a su vez necesitan un cuerpo solido de la que son pura proyección. Sí,Angie, nuestro destino es más que evidente: o cuerpo o sombra.

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  9. Esas infames criaturas sacando al aire nuestros instintos mejor guardados, ¡qué desvergüenza,Myriam. Mutatis mutandi, eso es lo importante.

    Es necesario ser sutil en este complejo territorio de las apariencias,Atalaya. Un figurón no necesita referentes para serlo, lo único que gusta es ver y que se le vea, como mucho su referente es la sociedad en su conjunto. El Masquetú existe en la medida en que se coloca frente a lo que Angie llama acertadamente un Masqueyo.
    ¿Un Faro de Alejandría en vez de mi lamparita? Entonces decididamente me convertiría en otro Masquetú caulquiera con afanes cuasidivinos.

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  10. ¡Qué suerte estudiar en un colegio de izquierdas, Enric!:)
    ¿Qué habrá sido de la Banda del Moco? ¿Se reunirán ahora para recordar las viejas hazañas y tomarse unas birras lejos de la parienta? ¿No crees que al final habrán vuelto a confundir los dos conceptos?

    ¿Tú también eres de la Banda del Moco, Novicia? Ojalá todo sea tan fácil. Es cierto que con los años uno va dejando de lado a ciertos fantasmas que atiborran la realidad pero el hecho es que siguen presentes, adaptándose a un paisaje cambiante y nutriéndose de nuestra perplejidad.
    A kiss.

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  11. Hay muchos "Masqueyo" que me encantan. Son los que no alardean de ello y comparten su saber. Los que son como tú los describes, sencillamente me dan pena...

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  12. Pero estaría frita si me acomplejaran los "masqueyo"...no los que dice Luis Antonio, que de esos tengo a montones, los agradezco y los quiero llevar a mi mesa de luz.

    Y estaría frita porque los que decís vos, abundan ¡y cómo!, pero no me dan pena, ni me dan nada y eso que a mí, además, absolutamente todos me miran desde arriba ¡Imagínate!

    No tengo mejores ni peores cosas, hijos, viajes, penas, alegrías, sueños, felicidad, in, y estatura...tengo las mías, que no son perfectas pero son mías...y ellas me tienen a mí, con todas mis imperfecciones...nos pertenecemos. No me servirían las de otro ni las mías a ellos.

    Pero entiendo de quienes hablas, aunque no me molestaría en decirles lo que te he dicho.

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  13. Puede que sean "Masqueyo". Luis pero sin duda no son legítimos Masquetúes. Éstos requieren siempre un tú comparativo y siempre son conscientes, y te lo hacen saber por supuesto, de que su yo sale ganando.

    No te cortes y díselo, Maracuyá, que a veces hay que ponerlos en su sitio ya que tienen la insana costumbre de dejarte en entredicho a la más mínima oportunidad. Comprendo que la vanidad es una forma de escudo en la vida de muchas personas que tienden a la baja autoestima, pero a veces, a veces dan ganas de...

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  14. Lo del coche me recordo a Gila:
    Nosotros tenemos una casaaaaa, buah. Imaginate: llegas, con el coche, a la puerta de la finca y hasta una hora más tarde no llegas a la casa.

    -- Sí, mi padre también tiene un coche de esos.

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  15. Gila era un superviente de extraordinaria lucidez. El humor se ríe de cualquier petulancia o como hace Gila, la descompone.

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  16. Doctor, se olvida usted de los Ytumás, y de los inefables Alomojós.
    ¿Nos vemos en la OSG?
    Pincio

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  17. Los Ytumás son unos Masquetúes disfrazados de diferentes. No conozco a los Alomojós, dame datos para ponerme al día
    Hoy no me voy a "Osegenar".

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  18. Los conozco bien, Krapp, me he encontrado con más de un@ a lo largo de mi vida. En el caso de las mujeres siempre las he llamado "Reinas de los mares".

    Ante ellos indiferencia y la secreta esperanza de que más tarde o más temprano, se encontrarán con la horma de su zapato.

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  19. Soy la reina de los mares,
    señores, lo van a ver;
    tiro mi pañuelo al suelo
    y lo vuelvo a recoger.
    Pañuelito, pañuelito,
    quién te pudiera tener
    guardadito en el bolsillo
    como un pliego de papel.
    Que quién la bailará:
    la cojita, con un pie.
    Que quién la bailará
    siete veces sin perder.
    Que una,
    que dos
    y que tres;
    que salga,
    la niña,
    que va a perder.
    Interesante perspectiva, Cristal

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  20. Alucino con la reina de los mares. Seguro que te ha salido así, de tirón, sin titubear.
    ¡Chin pon!

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  21. Ser un Masquetú, tiene que ser cansadísimo y aburrido de cojones.
    Así pues, desde que tengo uso de razón,(y no mucha, por cierto) yo formo parte de los más que moco, useasé, moco y medio... ah! y a mucha honra!!! ¿tú sabes lo cómodo y divertido que es? eeeh, sí, seguro que tú sí lo sabes!
    Abrazos Krapp!

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  22. De un tirón, si señora Angie

    Puede que lo sepa ¿lo de los mocos no era un asunto relacionado con la fertilidad y su control, Cristal00k? ;)
    Unha aperta.

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