12 mayo 2009

Segundas oportunidades



  • Hola, quisiera una segunda oportunidad, ¿me la pueden enviar a mi domicilio?

  • Sí, la que usted precise. Si es necesario, podemos ofrecerle también terceras, cuartas y hasta quintas oportunidades. A partir de la quinta, lógicamente, avisamos al psiquiátrico o la policía, completamente gratis.

  • Me conformo con una segunda. Dígame ¿de que tipos tienen? ¿Qué llevan dentro?

  • Las tenemos de todos los sabores y con toda clase de componentes. Con mucho tomate, con queso, con pimienta, con ajo y agua, contigo, pan y cebolla... Pueden ser dulces y amargas. Secas o con todo su jugo. En definitiva, nuestra variedad es casi infinita.

  • Me han dicho que las dulces crean hábito y las amargas son duras de digerir. No sé, estoy indeciso.

  • Usted como cliente nuevo puede aprovecharse de nuestra oferta de bienvenida: pidiendo una oportunidad agridulce de tamaño familiar le regalamos otra individual azucarada.

  • Me inclino por la agridulce que parece más natural. Tengo el colesterol alto y la dulce me resultaría demasiado empalagosa. Conociéndome, luego no podría tragar otra cosa.

  • Usted verá, será una oportunidad perdida.

  • Quizás le siente mejor a otros con el estómago menos delicado. Ahh por favor, la agridulce que me la sirvan en bandeja de plata para compensar. Gracias.
(El tema de fondo es un mínimo homenaje al grandísimo Antonio Vega que se ha marchado hoy a algún lejano lugar, dejándonos a todos sus seguidores desoladamente huérfanos)

20 comentarios:

  1. Yo me conformaría con una 2ª oportunidad de todas aquellas primeras que tuve y no supe aprovechar. Era demasiado joven e ingenuo. Creo que con la experiencia actual sabría aprovecharlas mejor. ¿Tienen de éstas? ¡Marchando, pues!

    Mi adhesión sincera a ese merecido homenaje

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  2. Seguro que a esta empresa no le faltarían clientes.
    ¿Quién no está arrepentido de haber desaprovechado alguna ocasión o haber decidido erroneamente?

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  3. Sería ideal tener segundas oportunidades, pero de sorpresa, no como norma. Para rectificar comportamientos y decisiones importantes.
    No creo que merezcamos ninguno la tercera y las sucesivas. Entonces la vida perdería motivación y riesgo, en mi opinión, imprescindibles.
    A mí, Krappi, ponme dos segundas oportunidades con una tapita de la pata del cocho de abajo y una cerveza muy fría. Gracias :D

    Un beso

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  4. Luis Antonio,el niño aprende a andar a base de caerse una y otra vez y pensar que puede levantarse y empezar de nuevo. Las oportunidades perdidas, siempre son oportunidades encontradas ya que nos hacen más sabios. No sé si tienen de las que necesitas si quieres te paso el número de teléfono. Antonio Vega es un personaje muy importante para su/ mi generación, se merece mil homenajes.

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  5. Supongo que nadie, Tesa. Me gustaría ver de nuevo en funcionamiento tu blog.

    Tendrás que darme la marca de tu cerveza Novicia tengo la nevera a rebosar.
    Las buenas oportunidades vienen siempre por sorpresa, lamentablemente hay gente que quisiera que se las sirviesen a domicilio como el personaje de este texto, que no soy yo.

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  6. Apunta, Krapp:

    Voll-Damm doble malta en copa grande y helada ;)

    Ya sé que no eres tú el personaje ese. Nunca eres tú :P:P


    Un beso, Krappi

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  7. Está eliminado, Krapp. Imposible reabrir.
    Se me había colado un troll molesto y no me apetecía tener okupas durmiendo en mi salón.
    Quizá algún día, en otra parte.
    Gracias, guapo.
    :)

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  8. Uhhhhhhhhhhh...y dígame Krapp. Este servicio estará al alcance del sueldo de una docente argentina???

    No me quiero ilusionar...me haría tanta falta.

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  9. Ufff Novicia, hace siglos que no bebo Voll Damm es demasiado fuerte para mi estómago delicado. Casi me has defraudado, te veía con una Mahou y unas bravas de tapa. Sabes que mis personajes tiene vida propia y se escapan por ahí, a la mínima, No se me peude hacer responsable de sus actos.

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  10. Entiendo los de los Trolls Tesa pero siempre tienes la posibilidad de empezar otro blog. Me gustaría leerte de nuevo, en todo caso si lo haces avisa.

    Por supuesto es y debería ser así, Mara Y Cuyá. Hoy en día con tanto servicio comercial telefónico, especialmente de comida, a domicilio deberían aprovecharse estas oportunidades.
    Te voy a contar una cosa que a lo mejor no sabes: las pizzas y consiguientemente el tema de las telepizzas entraron en España más desde Argentina que desde Italia. La pizza que se come en España, según dicen los que saben, está más cercana de vustro propio gusto que el de los transalpinos.

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  11. Krappi, es que mi reto es ese... conseguir no defraudarte algún día :P:P

    Besos

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  12. Novi tú eres capaz de eso y de mucho más, estoy convencido de tus enormes potencialidades.

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  13. Menos mal que soy perfecta y yo no necesito necesito un a segunda oportunidad.

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  14. Nunca la sabría aprovechar majestad, usted tiene demasiado pelo para oprtunidades que dicen que siempre son calvas.

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  15. Mirá vos...qué curiosidad. Acá se come mucha pizza, a la piedra, a la parrilla, al molde...y con una variedad de cubiertas que marean.
    También tuvimos nuestro período, bastante laaaargo, de pizza con champagne. Fue durante el reinado de Charlie.

    Menos mal que el salario docente todavía alcanza para harina y levadura. Será por poco, pronto importaremos el trigo...y hasta la tirita de costilla. Y bué, mientras tanto estamos de atracón, que ya vendrán tiempos de quemar lo acumulado.

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  16. ¿Pizza con champagne? Dios santo, Mara y Cuyá, lo que no se haga en Argentina no se hace en ninguna otra parte.
    Te voy a contar otra anécdota alimenticia: en plenos años 80, y lo sé de propia mano, en los cuarteles españoles todavía se usaba la carne que nos envió Peron y Evita a principios de los años 50en la época de racionamiento. Era alucinante, "Made in Argentina 1952".

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  17. Dr. Krapp...
    Lo de la pizza con champagne, es un símbolo, una interpretación libre de los años 90 en Argentina. Para que no haya confusiones,
    te envío fragmentos de un artículo de Luciana Peker, para el periódico Página 12, referida a una publicidad de champagne, muchos años después.

    “Pizza con champagne” fue una definición de gustos gastronómicos, estilos políticos, tendencias culturales que definía en un plato y una bebida al peronismo privatizador de los noventa. La idea de que ese mix entre comida barata y bebida exclusiva decía algo más de la Argentina que una mera alianza fue la que llevó a que la pizza con champagne se convirtiera, incluso, en el título del libro de Sylvina Walger sobre la cultura menemista. La pizza con champagne combinaba la muzarella dicroica de los pizza con café y el champagne de los nuevos ricos con gustos populares y debilidad por el derroche (tan chic y tan cliché de quien no gana la plata trabajando).

    El champagne, entonces, era la confirmación de que la pizza se comía por origen social (igual que el amor de Menem por su Anillaco natal) y el champagne era la copa que rebasaba el vaso de la clase media promedio.
    Mientras otros miraban televisión con una fugazetta en la mano, Menem planeaba un aeropuerto en la tierra de las aceitunas...
    ...“Desear es inevitable” dice el lema del champagne Chandon ahora que los noventa pasaron, pero vuelve algo del “deme dos” para algunos de los que en los noventa pudieron ir a Miami y, ahora, vuelven de la costa o suben costa arriba queriendo que su vida sea algo más que ir del trabajo al hogar y del hogar al trabajo. Incluso, que el regreso a casa esté lejos de la comezón de la pantufla. Hay quienes quieren más. Y el champagne, parece (o les parece), es ese más. Por eso, la estrategia –de vinos y champagnes– es que ese vivir más y mejor –oh, la vida gourmet– se viva más y más días. Todos los días. Total, como dice Chandon, desear es inevitable.

    Pero lo sorprendente de la publicidad es que se muestra a una chica linda, en una casa de altura, producida pese a no estar haciendo nada (como si la vida de entrecasa también tuviera que encontrar a las mujeres en taquitos, minifaldas y blusitas corrugadas para ser deseadas) y a un chico que entra, irrumpe, con las manos en pose ninja por la ventana. No es invitado. O no parece. El rompe el vidrio. Parece que si desea a la chica puede romper una ventana con tal de tenerla...
    ...No hay duda de que desear es inevitable. Pero sí es dudoso los efectos de legitimar la idea de que se puede conseguir todo lo que se desea. Igual que los chicos cada vez más encaprichadamente consumistas, el champagne no sólo dice que la búsqueda de placer es innata e insaciable, sino que el objeto del deseo –no es novedad, la chica linda– se consigue aunque haya que entrar por la ventana.

    El problema no es querer vivir mejor (para los y las que gustan tomarse una copita de champagne) sino vivir mejor a cualquier costo. Y de eso –con pizza, cordero o sushi– el champagne es un símbolo


    Lo que me cuentas de la carne me ha sorprendido ¿Cuál ha sido el método de conservación para que que pudiera ser consumida 30 años después?
    ¿Llevaban los envases el nombre de Perón y Evita? Esto no me asombraría, porque hasta las agujas en los hospitales, tenían grabado "Fundación Evita". Cuando llegó la Revolución Libertadora ¿?, se destruyó todo, desde la ropa de cama, el mobiliario y hasta el instrumental, por ese motivo.

    Bueno, ya me contarás. Saludos

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  18. Te comento que lo de Argentina y la fecha estaba grabada en la carne de las reses que se conservaban en grandes congeladores para consumo de la tropa, yo lo vi con mis propios ojos.
    Vi y grabé un documental estremecedor de Solanas sobre la época de Menem, Memoria del saqueo, y se lo recomendé a un argentino que tuvo que marcharse cuando el corralito.
    He estado pensando en el tema de las pizzas y en esa imagen publicitaria del chico penetrando por la ventana. En este último caso me hace pensar en Peter Pan cogiendo a los niños y llevándolos al País del Nunca Jamás, allí donde la infancia reina para siempre. En el caso de la pizza no dejo de pensar que el peronismo es como una pizza a la que se puede introducir cualquier cosa sin que al parecer, al parecer de los argentinos, pierda su sabor.

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  19. Sí, el documental de Solanas es, como dices, estremecedor verlo.
    Te imaginas haberlo vivido y verlo?

    No a todos los argentinos nos resulta sabrosa esa pizza...es más, algunos creemos que es veneno.

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  20. Yo estoy con Borges cuando opinaba sobre ese tema. Es un populismo algo tenebroso en el que se ha derrochado todo el enorme potencial humano e incluso político de tu país.

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